domingo, 21 de octubre de 2007

Sitio web del Diario de Hoy ¿Inseguro?

La seguridad es un tema de suma importancia para quienes pasamos algun tiempo conectados a la red. Recientemente para muchos bloggers salvadoreños este tema adquiere mas importancia desde que el blog de El Trompudo fuera atacado por unos hackers.



Yo siempre he tomado mis precauciones al respecto y éste día, uno de los agregados a Firefox que utilizo para detectar sitios web inseguros me enviaba una advertencia sobre el sitio web de El Diario de Hoy, el cual les comparto (hagan click en la imagen para verlo ampliado):





Según el sitio en cuestión, la página de El Diario de Hoy muestra un problema de ofuscación de código, la cual puede estar escondiendo un código malicioso con el que un hacker puede aprovechar las vulnerabilidades de los navegadores para fines ilícitos.



Revisando Wikipedia, el Código ofuscado es aquél código que, aunque se tiene el código fuente, ha sido enrevesado específicamente para ocultar su funcionalidad (hacerlo ininteligible). Según la página de información del agregado de seguridad que envió la advertencia, la ofuscación dinámica de de código es una de las técnicas de más reciente uso por parte de los hackers para superar los esfuerzos de detección de codigo malicioso.



No es que dude del periódico del Sr. Altamirano, si no que hago un llamado de atención a quienes navegamos por la red para que tengamos cuidado incluso con los sitios que consideraríamos seguros por tratarse de compañías de cierto prestigio. Yo mismo no tenía idea de éste tipo de vulnerabilidades y sea que se haya tratado de un falso positivo (es decir que sea un codigo que no tiene nada de maligno pero que es detectado como tal) o que en realidad sea un código malicioso, lo que importa es que no solo debemos cuidarnos al salir de casa de la violencia cotidiana si no que tambien informarnos de como protegernos de los delincuentes cibernéticos.



Feliz semana a tod@s.




Victor

lunes, 15 de octubre de 2007

Pero se vive....

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Mis nervios desafinan con la misma frecuencia que mis primas. Si por casualidad, cuando me acuesto, dejo de atarme a los barrotes de la cama, a los quince minutos me despierto, indefectiblemente, sobre el techo de mi ropero. En ese cuarto de hora, sin embargo, he tenido tiempo de estrangular a mis hermanos, de arrojarme a algún precipicio y de quedar colgado de las ramas de un espinillo.

Mi digestión inventa una cantidad de crustáceos, que se entretienen en perforarme el intestino. Desde la infancia, necesito que me desabrochen los tiradores, antes de sentarme en alguna parte, y es rarísimo que pueda sonarme la nariz sin encontrar en el pañuelo un cadáver de cucaracha.

Todavía, cuando llovizna, me duele la pierna que me amputaron hace tres años. Mi riñón derecho es un maní. Mi riñón izquierdo se encuentra en el museo de la Facultad de Medicina. Soy poliglota y tartamudo. He perdido, a la lotería, hasta las uñas de los pies, y en el instante de firmar mi acta matrimonial, me di cuenta que me había casado con una cacatúa.

Las márgenes de los libros no son capaces de encauzar mi aburrimiento y mi dolor. Hasta las ideas más optimistas toman un coche fúnebre para pasearse por mi cerebro. Me repugna el bostezo de las camas deshechas, no siento ninguna propensión por empollarle los senos a las mujeres y me enferma que los boticarios se equivoquen con tan poca frecuencia en los preparados de estricnina.

En estas condiciones, creo sinceramente que lo mejor es tragarse una cápsula de dinamita y encender, con toda tranquilidad, un cigarrillo.

Oliverio Girondo
Espantapájaros (Al alcance de Todos) [1932]

martes, 9 de octubre de 2007

Y donde están mis lectores...?

De un tiempo acá he notado cierta dinámica en el blog, un tanto extraña para mi y que se las comparto ya que he andado en ratos así de replantearme muchas cosas.

El ejercicio del blog es una iniciativa personal que se ve influenciada por la interacción entre el bloguero/a y sus lectores/as. En mi caso, inicié el blog como un modo de ir poniendo orden a una serie de ideas que surgen en mi siempre inquieta mente en el contacto diario con mi realidad. Así pues inició esto con aspectos personales entremezclados con observaciones acerca de la realidad de mi país o acontecimientos que me han llamado la atención.

Con el tiempo fui poniendo mas cosas personales hasta cierta época en que el blog fue un catalizador para situaciones fuertes que estaba pasando en mi vida. Al pasar esas situaciones mi actividad se fue centrando en comentar acerca de aspectos de la realidad nacional sobre los que me pareció necesario hablar. Y ya.

El hecho es que yo he sentido que la interacción con mis lectoras y lectores (los hay, al menos eso dicen las estadísticas del blog) ha decaído en frecuencia y en calidad. Comentaristas que aparecían por estos lares con frecuencia aparecen al tiempo, y muchos lectores o lectoras nuevos no reaccionan frente a lo que escribo. Y entonces me surge la duda de qué es lo que pasa.

Según los números, el blog recibe mas visitas intencionadas (osea, que según el tiempo que permanecen en el sitio, hipotéticamente leyendo) y caen en él mas visitantes accidentales (los que llegan porque les apareció como resultado en un motor de búsqueda). Pero es cuando más notorio me ha sido el silencio de las y los inocentes que vienen a ver mis largos escritos.

Hace tiempo discutía con un amigo sobre esto de la blogueada y le decía que esto tiene mucho de terquedad personal en estarle hablando a un auditorio en el que no sabés si hay público y que por otro tiene esa riqueza enorme de que aparecen reacciones a lo que vos tirás al mundo cual estudioso del fenómeno ovni tirando mensajes de radiofrecuencia al espacio para ver si hay alguien más allá. Y son justo esas reacciones, le decía yo, las que te animan más que la obcecación personal para seguir tirando esos mensajes, aunque parezca un gesto fútil.

No es que me desanime de seguir con este rico ejercicio, pero si me gustaría saber de quienes me leen con cierta frecuencia qué piensan del rumbo que lleva el blog. Si bien el que escribe soy yo, me debo en parte a quienes me leen, y en virtud de ello lanzo esta inquietud mía.

¿Es esto sólo mi percepción, influenciada por que no me sale nada de trabajo remunerado? ¿Es acaso que escribo tanto que quedan cansados al final del post y les da pereza comentar? ¿O es que he perdido chispa o gracia en mis escritos? En fín pues, qué piensan de todo ésto...

domingo, 7 de octubre de 2007

Un instrumento de paz...


Oración Simple

Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.

Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.

Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.

Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.

Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.

Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.

Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.

Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.


Oh Señor, que yo no busque tanto

ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.


Porque es dándose como se recibe,

es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,

es perdonando, como se es perdonado,

es muriendo como se resucita a la vida eterna.


(Trad. del original francés)


Creencias religiosas de cada quien aparte, los ideales que encierra esta oración son quizá algunos de los más altos ideales a los que se puede aspirar a elegir como propios: la entrega a los demás, la búsqueda de la paz, la misericordia, la solidaridad.

Esa oración vuelta canción es una de las que siempre ha resonado en mi interior, no por lo bonito que suena, si no porque me parece una hermosa empresa lograr ser eso que dice la oración. Pero no es nada fácil y a veces se me olvida. Es que es más fácil llevarle la contraria a eso que dicen esas frases, hasta parece más lógico. Es posible que haya a quienes esa oración les parezca la cursilería más ilógica que puede existir, y tienen todo un bagaje ideológico que los justifica:
la ideología del azadón (que todo lo jala para adentro), la ley del más fuerte, la del perdón y olvido (forzada como aberrante decreto legislativo), la del macho dominante, etcétera.

A mi todas esas justificaciones me parecen la cobardía más grande que existe, y es que apuntan a lo más fácil. Y lo más fácil no siempre es lo mejor. Yo creo que un esfuerzo personal sincero en pos de esos ideales que marca esa oración que en la práctica no tiene nada de simple, servirían para romper con la dinámica de un mundo cada vez más enfermo y más enfermante.

Todos nos quejamos de la violencia diaria, de la polarización política y social en que vivimos. Pero ¿cuánto hacemos para ser instrumentos de paz en esa realidad en que vivimos? llevemos esas frases de la oración a preguntas: ¿llevo unión cuando hay discordia? ¿perdono cuando hay ofensa? ¿llevo esperanza o desesperación? ¿comprendo yo o quiero que me comprendan?

Hay que partir de sí mismos. A eso llama la oración, que sí, es una invocación a un ser superior, pero es sobre todo un llamado a la acción personal: "adonde haya odio lleve yo amor". No es lleves tu, o lleven ellos, o lleve ARENA y el FMLN. Es lleve yo, ponga yo, haga yo. Es una decisión personal hacerlo.

La creencia de que es posible hacerlo puede ser inspirada por su creencia en un ser superior o porque se da cuenta que si se pone a hacerlo lo va a lograr y más aún si convence a otra gente de hacerlo. Yo particularmente creo en la suma de las dos: creo que si yo elijo hacer esas acciones y convenzo a alguien más de hacerlas se puede lograr un cambio, y estoy seguro que Dios nos va a echar una mano invisible. Y a pesar de que sea más largo e ilógico ese camino, lo elijo porque es el que creo que nos va a llevar a un mundo mejor algún día que no espero ver pero que quiero que llegue.

Si, pueden decir que soy un soñador, como dice la canción cachimbona de John Lennon. dígase lo que quiera de mi, pero lo importante es que elija probar hacer algo de eso que dice la oración, digo yo.

Feliz inicio de semana, mis loc@s diamantes.


Victor

miércoles, 3 de octubre de 2007

¡Es la mera verdad amigos!

*




Eso que describe la caricatura me pasa desde hace varios años, y mas allá de eso, como que tener un vocabulario amplio repele a mucha gente de mi edad. A estas alturas ya me da igual, pero me mató de la risa que justo eso me pasaba desde chiquito y chaz! la caricatura aparece en el dia internacional del niño y la niña.



Ese día fue interesante, tenia ratos de que octubre no iniciara pareciendo octubre si no una extensión de agosto, por aquello de los temporales. Pero el lunes empezó el día con un vientecito propio de la época que mejores recuerdos me trae (fin de año escolar, vacaciones en casa de mis abuelos cuando estaba pequeño), y que también me pone un tanto nostálgico por no tener nadie en especial con quien compartir esos recuerdos pero eso es harina de otro costal.



El punto es que comencé a recordar la infancia y me reencontré gracias al youtube con algunas de mis series y caricaturas favoritas de cuando era un cipotío:


Cantinflas y sus amigos













El Coyote y el Correcaminos







MacGyver







Lobo del aire







Highlander







Los Halcones Galácticos/Silverhawks







Thundercats







He Man







Los pitufos









El Inspector Gadget







Pinky y Cerebro









El Capitan Cavernícola













Por cierto, casi se me sale una lagrima de emoción cuando encontré las de Cantinflas y sus amigos, pense que nunca más las volvería a ver.



El hecho es que la dichosa tira de Tute me puso a recordar mi infancia y todo lo que asociaba a esas caricaturas y series, los juegos que jugaba, qué sé yo. Cuando hay una llave que abre la memoria pueden salir cantidades de cosas que ya ni sabíamos que estaban allí. Curiosamente, al ver esos videos me acordaba bien de las canciones de muchos de ellos y con emoción las repetía.



Es tan rico poder volver a ser niño aunque sea por el minuto que dura esa cancioncita de Cantinflas y sus amigos. Es tan bonito volverse a conectar con la esencia de uno mismo, con eso que escondemos tras capas enormes de roles impuestos, de estereotipos autoinflingidos. siquiera pudieramos todos volver a conectarnos con ese niño interno un poco. Si pudieramos rescatar su capacidad de jugar, su apertura al mundo, la capacidad de asombrarse ante lo pequeño, la capacidad de ir al encuentro del otro, de darse sin poner restricciones adultas. Quizá encontraríamos en lo pequeño de nuestro niño o niña interno las respuestas a los problemas de gente grande que tenemos y que nos creamos a cada rato.



Bunga bunga, locos diamantes...



Victor

* La tira de Tute originalmente fue publicada aqui.