miércoles, 5 de febrero de 2014

Apuntes desperdigados por la elección presidencial

Pasó la primera elección, ganó el Frente y ARENA perdió otro montonazo más de votantes en su proceso de descomposición acelerado por sus luchas de poder internas, cada vez más evidentes y más dañinas. El frente, por su parte, aprovecha este proceso, consolidando su nucleo duro y aprovechando las ventajas de tener el poder. No es que haya hecho mucho, pero las diferencias han sido suficientes para sostener una ventaja importante sobre su principal contrincante a pesar de la elección de su fórmula presidencial. 

De a descomposición de la derecha, usualmente aglutinada alrededor de la alguna vez granítica fuerza unificadora de ARENA, seguiremos viendo nuevos capítulos. Si las cosas van con cierta lógica, tendremos cinco años más de gobierno del Frente. Y de ahí, el show de la recomposición de la derecha, que parece no haber entendido que el tiempo del gobierno estilo mandador de la finca del patrón ya no les va y que tendrán que ajustarse de otras maneras. Falta por ver, puesto que paralelo a la debacle electoral siguen saliendo los trapos al sol de la corrupción que se tapó por mucho tiempo. ARENA, disminuida y sin triunfalismo que unifique, habrá de escudriñar sus heridas y quien sabe qué salga de todo eso. 

Mientras eso pasa, el Frente pesca y seguirá pescando en rio revuelto, y conseguirá apoyos de los otrora aliados de ARENA, sumando una muesca más en el inventario de las contradicciones que viene acumulando según avanza en su particular historia. La transformación de este habrá de valorarse en el tiempo. Ya hemos visto signos de sus luchas internas, pero de ellas ha salido un núcleo bastante sólido que habrá de conservar cierto nivel de poder por un buen rato, pues incluso puede perfilarse desde ya quienes pueden ser sus siguientes cartas electorales. Los disidentes de este partido ni han logrado acumular fuerza ni han ganado credibilidad suficiente para convertirse en motivo de preocupación en el futuro cercano. 

Pero hay más qué decir. Si bien un triunfo del Frente es razonablemente previsible, hay más tela que cortar.

El petate de siempre. E

El salvador, tierra donde se agita el petate
Con Ligia lo apuntábamos en Psicoloquio: el petate del miedo ha sido agitado una vez más, con la cada vez menos disimulada ayuda de las principales empresas de comunicación y propaganda del país. Estos sectores, históricamente ligados a la derecha más cavernaria - eso de ofrecer garrote a todo el mundo no es algo demasiado pos modernista que digamos - han enarbolado la banderita tricolor tras cada noticia en los últimos meses. Desde que el patrón les jaló las orejas y dijo que este macho es mi mula, se fueron callando las voces disidentes en el partido - al menos en esos medios - y todos se sumaron al tren. Esto va ser peor en este mes. En general, están desatados en su verborrea pro tricolor y anti FMLN y eso no va cambiar porque, esencialmente, eso vende. Los partidos compran espacio, las polémicas generan audiencia y así seguimos engordando las cuentas de estas empresas que aparte, rascan su poquito con cualquier gobierno.
La pregunta es ¿funcionará aún la estrategia del ♫cuidado bañistas que ahí viene el tiburón♫ como estrategia electoral? Si antes de la elección sonaba a patadas de ahogado, hoy quien sabe si funcione para reducir esa brecha de 268,176 votos de diferencia..

Como fuere, debería llamarnos la atención que toda la historia reciente vengan asustándonos: que si los comunistas, los terroristas, los desmovilizados, los secuestradores, los mareros, los chavistas, los que roban el nylon y hacen llorar al candidato y después salir envalentonado a decir que ya sabe lo que va a hacer (segurito tuvo de quienes aprender, ¿no?).

Autoritarismo por doquier

Debería también llamarnos la atención que de las cinco alternativas que existían para elegir presidente  tres enarbolaron el autoritarismo militar como apuesta central en su agenda de seguridad pública. No deja de resultar curioso cómo quienes dicen defender la libertad están a la espera de restringirla. Y lo que nos debería llamar la atención es la resonancia de estas alternativas  en la vox populi azuzada por los medios. No cuento con el enlace a la mano pero hace no mucho alguien apuntaba a la tendencia pro autoritaria que puebla la mentalidad de nuestra gente. Y eso se refleja en la clase de propuestas que se obtienen en estas elecciones. La gente recibe de brazos abiertos una solución de este tipo para lo que sea que les vendan como amenaza. Esa tendencia, sumada a la peligrosa desidia con que abordamos cada tema de importancia en el país - esperando que alguien más se haga cargo, de preferencia si suena a un caudillo -, nos está poniendo en un predicamento peligroso desde hace ratos. Cuando vengamos a abrir los ojos, quizá sea -hoy si - , demasiado tarde.

De esas cositas de campaña

Entre tantas cosas que han salidas en campaña, me quedé con cómo se ha apuntado los cañones con la edad de Sánchez Cerén y el que sea profesor. Menudo futuro tenemos si ser viejo y enseñar a otros son motivos válidos para hacer chiste. 

Anular el voto

El blanco combina con todo. Dicen.

Iba a escribir más cosas pero por ahora está bueno. Tengo sueño y ya van cuatro veces que escribo este post desde una semana antes de las elecciones. Salú

lunes, 13 de enero de 2014

Apuntes al primer debate presidencial

El llanto parece que se hizo presente. 
Anoche fue el primer debate foro presidencial, evento inédito en nuestra historia, y que entre otras cosas nos deja la sensación de que hay mucho por decir, porque en general no se dijo mucho. A continuación unas cuantas impresiones que me dejó en la media hora que toleré verlo/escucharlo.


  • Un debate implica intercambio y lo único que se intercambió fueron miradas colochas entre candidatos y presentadores. ASDER y el TSE lo publicitaron como debate, pero de eso, neles pasteles.
  • Tan tiernos estamos en esto, que la producción del evento tuvo problemas de audio y un presentador más que un moderador. 
  • Los candidatos principales llegaron a su aire, con los discursos muy bien ensayados - hasta parecía que estaban leyendo -. El toque de variedad lo puso los candidatos de los otros dos partidos, que con alguna frase pintoresca y algunas ideas traídas por los pelos pusieron algo distinto a la velada. 
  • ¿Escuchamos/vimos propuestas ayer? No. El foro fue una continuación de una campaña mediática bien calculada según cada quien: Quijano dándole al tema de la inseguridad, Sánchez Cerén dando la idea de mantener lo bueno que ha hecho este gobierno y Saca yendo por la vía de las necesidades inmediatas de los jóvenes y las mujeres. 
  • El formato del foro, las capacidades de los mismos candidatos y, más que nada, la oferta que trae cada uno bajo el brazo determina la pobreza de lo que vimos anoche. En la medida en que la foerta es pobre, el candidato tiene limitadas capacidades y el formato facilita traer un discurso armado, lo de anoche acabo decepcionando a todo el mundo.  
  • Valga decir, que al ser el foro una continuación de la campaña, no vimos nada distinto: la campaña ha sido -como siempre - un asco hostigante y perenne del lado de ARENA, una cosa risible de parte de Unidad y un mensaje muy distinto de parte del Frente - habrá que ver qué tanto ayuda a sus  candidatos tener flow -.
  • Las "propuestas" que salieron ayer son un reflejo de lo que nos atrevemos a pedir. Que la seguridad sea el tema de agenda principal, antes que la educación o la salud habla de cómo el discurso mediático sobre el mismo ha calado profundo en los últimos quince años - que es donde más se ha subrayado como bandera de campaña -. 
  • Valga decir, el espectro político de este país es cuatro propuestas de derecha y una de izquierda(s). Así se reparte el pastel. 
  • Peligroso el mensaje transmitido desde estas cuatro propuestas de  derecha: estado de sitio, militarización, ley marcial, toque de queda. Aquello del vale todo oficializado. 
  • La sensación generalizada es de poca o nula esperanza. Siempre hemos tenido la sensación de elegir el menos peor y anoche se confirmó esa idea. Las propuestas, o las ideas transmitidas dan sensación de estar sumidos en un agujero y lo que se propone no abona nada novedoso, ni  mucho menos transmite esperanza. Entre los que quieren mantener lo logrado y los que creen que van a recuperar esto en 100 días estamos rejodidos. 
  • Vendrán nuevos eventos electorales y se volverá a la idea del debate, como si - igual que la elección - fueran la solución a problemas mucho más complejos. Para entonces quizá se avance un poco más en su calidad - en términos de producción - pero seguirá siendo reflejo de la altura a la que nuestro sistema político partidario se encuentra. Y esto será reflejo de la sociedad que estamos construyendo. 
  • Si queremos calidad, hay que construirla, participar y hacer crecer la capacidad de diálogo y propuesta entre nosotros mismos; para los partidos es fácil mantener las cosas como están si no hay quien demuestre lo contrario. Ayer tuvimos otra evidencia más de que es eso lo que tenemos que tomarlo entre nuestras manos. 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Aquellos diciembres

Querría escribir un poco de lo que viene aconteciendo en el país. Más que nada de cosas que vienen dándose y de las que me siento ajeno pero que es inevitable querer decir unas cuatro carambadas. Procedo, van ustedes a disculpar:

La primera: Obras y denuncias no importa cuando se hagan, media vez se hagan correctamente. Es costumbre en este y en otros países querer dar un golpe de efecto cerca de los eventos electorales inaugurando cuanta obra se pueda y denunciar cuanta cosa se pueda. Es normal, pero todo el mundo gusta de hacer escándalo, más si hay intereses de por medio. 

El problema con la denuncia de corrupción es que es tan grande, tan jodidamente evidente en la dimensión del contubernio entre los más distintos niveles del estado y de los órganos del mismo que debería de arrastrar cuando menos la indignación generalizada. Pero nomás no. Y ahí vamos tras la carreta de los intereses de los dueños de los medios de comunicación  - que bien se sabe a qué grupo político y de poder se asocian - clamando a los cuatro vientos que es una persecución que no debe hacerse en tiempos electorales. Y si este pinche país vive en eterna campaña electoral - a merced de cómo se organizó el calendario electoral - ¿Cuándo van a hacer esas denuncias? 

Lo segundo: Habiendo dicho que el país vive en eterna campaña electoral, gracias a la campaña de idiotización permanente emprendida por estas empresas de comunicación (vea, por ejemplo, cuanta entrevista, "telerevista" y concurso de entretenimiento abunda a diario en la tele), todo se entiende a medias y mal, todo se lee a través de los ojos de campaña y/o a través de gente que no tiene el mínimo de decencia de reconocer su absoluta ignorancia en el 95-99% de temas que abordan. 

Así fácil es llevar y conducir todo a los clichés de siempre. La discusión light en un formato apresurado y donde el pueblo es mero espectador. Así es fácil que el evento electoral sea el fin y todo lo que le rodea sea un  medio para tal. Y cuando no lo debería ser, a tubo se le vuelve un medio de batalla electoral. Y así, en esa rueda de caballitos se van a la mierda los temas importantes. Temas profundos como el derecho humano al agua, una reforma educativa, la discusión del modelo de seguridad pública y etcétera se ven enmarcados en una dinámica sin fin. Y la discusión de los mismos, la que al final importa, se ha trasladado a esos espacios donde priman esos intereses privados. Así vamos.

¿Vale la pena hablar, pues, de la campaña? A lo mucho apuntar dos palabras: marketing everywhere. Las promesas electorales están sometidas al calendario electoral y dependen puramente de alianzas políticas. El famoso tema de pesos y contrapesos, tan útil para quienes intentan influir en el poder (aliándose o potenciando a quien convenga) facilita que todo lo que se discute sea letra muerta. Y como cuestión muerta, apesta. 

Quizá valga decir una cosa más: viene lo peor. Lo vemos a diario, los tenemos hasta en la sopa. Y será peor. Conforme entre la desesperación por el encuestismo, de ARENA vendrá lo peor de su repertorio. Si, puede ser peor. De Saca tendremos los clichés de siempre y del Frente resaltar obras de las que siempre se vieron opacados por el afán de protagonismo de un Funes que muchas veces les ganó el mandado. 

Y así, siguen haciendo el mismo truco. Y lo aplaudimos igual de desganados. 

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Así dice la RAE

Descargado todo aquello, que me invade todos los días y en todas partes, necesito respirar.

Diciembre ha llegado, raudo, corre y corre. Con el tiempo, uno va desconectándose de lo especial de este mes. O al menos eso me ocurre y lo veo cada vez más reflejado en la avalancha publicitaria mezclada con la avalancha de mentiras y medias verdades que se cuentan en los medios en estos días.

Entre darme cuenta que veo más gente hablando del bendito thanksgiving y gente hambrienta de ofertas de black friday, se me han pasado como agua estos días. Cada vez más noviembre se funde con diciembre en una maraña de publicidades que no dejan aire para respirar. Todo es venta. Todo es una prisa por acabar con todo lo más pronto posible.

Estamos a un par de semanas de la navidad. Y gracias a la modernidad (?) todo llega tan rápido, que no da chance de recoger la escasa ilusión que nos deja la adultez. Si, la escasa ilusión que se mediatiza en la compra de algo para ilusionar, para alegrar a alguien más, a alguien que nos importa y que por ende ayuda a dar sentido a esta locura de mundo en que estamos.

[La compra, la compra como medio para la esperanza y transmutada en un fin por el mercado, por el dios por el que todo se rige, por el que los tiempos se mueven, por el que el mundo va adquiriendo cierto rumbo.]

Ha llegado diciembre y apenas puedo pensar en un rato libre para pensar la clase de ilusión que quisiera rescatar estos días. Todo está tan contaminado de publicidad, de afán de gasto, de afán de lucir, de afán de deslumbrar. Todo tan fatuo. Quizá lo único que va quedando por rescatar es que el amor florece de ciertas formas concretas en estos días. Y que en agosto y septiembre veremos varios de esos frutos. Yo soy uno, por ejemplo.

Víctor


P.D.: Me doy cuenta del desconecte del título con lo que va en el texto. La canción, haciendo referencia a la nostalgia y yo nomás descargando esa carga alienante en la que vivo. Carga de la que me trato de distanciar. Carga que toca cargar, de algún modo.

jueves, 10 de octubre de 2013

Héctor y la Niña Blanca

Llegué veinte minutos después de la hora de entrada. Si vuelven a llamar la atención por las llegadas tarde, me miraré desde fuera con desdén, sabiéndome culpable. Pero eso es otra historia. Hoy vengo a hablar de Héctor y la niña Blanca. Y de ser psicólogo.

Luego de saludar a la gente que había venido desde Sonsonate a solidarizarse con la familia de Héctor, ví que en la sala de entrada estaba la niña Blanca.  Ella, mujer menuda, pasando quizá de los cincuenta, proveniente de uno de los lugares más "calientes" en los últimos años en cuanto a la violencia y las pandillas - San José Las Flores, en Tonacatepeque - , agente de la pastoral de Derechos Humanos de su parroquia y antes que nada, una mujer cachimbona.

La saludé. En su cara se veía patente el dolor, dolor por la repentina muerte de Héctor,  dolor por el repentino cierre de Tutela, dolor por la decepción hacia la jerarquía, dolor por otro golpe más que recibe en su camino de entrega a los demás.

[Ser agente de pastoral de Derechos Humanos, como la Niña Blanca o defensor de derechos humanos, como Héctor, es una historia de golpes]

La Niña Blanca me abrazó fuerte. No es lo normal entre nosotros, pero era normal esta vez.  Hablamos de Héctor, y su huella en los años que acompañó a la gente de esa parroquia, de cómo les había ayudado a levantar ese trabajo tan difícil que es volverse un defensor de derechos humanos, un defensor de los jóvenes, en especial. Me habló de cómo Héctor les había ayudado a organizarse, a planificar, a permitirse soñar.

En algún momento me contó la historia de este muchacho que le pedía ahora a ella que les ayudara a conseguir un espacio donde pudieran estar junto a los demás, sin sentirse discriminados, sin sentirse amenazados. Le dije que me llamaba la atención cómo seguramente en algún momento ella había sido como ese muchacho, pidiendo a la gente de Tutela ayuda y cómo ahora, con el trabajo que habían hecho con Héctor era ella quien se volvía la persona en quien los jóvenes se sentían con confianza de contarles, de pedirles ayuda para realizar un sueño.

Le hablé a la niña Blanca de aquel sobador del pueblo, quien había aprendido de su papá - que también fue sobador, igual a su papá -  a que había que ponerse miel en los golpes. Lo más dulce ahí donde más duele. Las palabras, el estar, el acompañar, el quedarse ahí, es miel en el golpe. Le decía a ella cómo había que darnos permiso de sentir para poder seguir adelante, para que no nos cayera una losa encima que no nos dejara sentir, porque la sensibilidad hacia los demás es lo más importante cuando uno quiere defender esos derechos tan fácilmente atropellables.

[El arzobispo cerró Tutela una semana atrás. Como ocurre con quienes se hunden en un pantano o en arenas movedizas, entre más movimientos y entre más tiempo pasa, más se hunde.]

Me decía la niña Blanca  que ojalá esta crisis fuera un momento que hiciera despertar a quienes están dormidos. A quienes se fueron quedando callados. A quienes solo fueron viendo cómo se ha ido sacando la historia de sangre y testimonio de los libros de la historia oficial de la Iglesia católica salvadoreña. A quienes se indignaron calladitos cuando borraron murales y otros testimoniales de los mártires - laicos y religiosos -, cuando prohibieron los cantos de la misa salvadoreña, cuando fueron acabando con las comunidades eclesiales de base, cuando fueron suavizando los contenidos de doctrina social, cuando fueron metiendo más y más aquellas ideas de que el cristiano no se mete en política - excepto cuando sea para meter una agenda ultraconservadora como algo universal - , cuando fueron cambiando el significado de caridad como algo compartido horizontalmente entre los que sufren a algo que se da desde arriba hacia abajo, desde el que tiene (autoridad, poder, pisto, sobras) hacia el que no tiene más que motivos para dar lástima.

Mientras hablaba sobre lo difícil que era recibir golpe tras golpe en ese trabajo que hace voluntariamente, movida por su fe y su sensibilidad, la niña Blanca me dibujó clarito el concepto de resiliencia: vamos a seguir luchando, porque es justo, porque los jóvenes y el resto de la comunidad lo merecen, por Héctor, por el resto de compañeros de Tutela que les han acompañado y creído en ellos, en que pueden organizarse y luchar por hacer de sus comunidades lugares mejores, en que pueden hablar y convencer de algo bueno a las autoridades oficiales y a los pandilleros, en que a pesar de todas las cosas en contra, vale la pena seguir trabajando.

Mientras veía a la familia de Héctor llorar en el cementerio pensaba en como uno se multiplica. Cómo quien se entrega a servir a los demás, a pesar de sus yerros, de sus carencias, se multiplica, se crece, se queda. Héctor sufrió tortura y exilio, volvió al país a seguir trabajando en la defensa de derechos humanos y esa fue la convicción que le hizo seguir adelante. Como todas las personas que dejan huellas, uno se queda preguntando cuántas cosas más se podrían lograr si no hubiera partido. Como todas las personas que dejan huella, uno se da cuenta del enorme espacio que ocupaban aunque no se hicieran notar. Quizá Héctor no notase cuánta falta hacía, pero necesitaba estar de vuelta ahí, haciendo lo que sabía que era importante. Y así dejó huella.

Ver los ojos de la niña Blanca afirmar que detrás del dolor venía la fuerza de seguir adelante, que a pesar de arzobispos, elecciones, treguas, falta de financiamiento, incomprensión, enfermedades, discriminación, cierres, golpes y más golpes, seguirán adelante hasta que alguien más tome su lugar, da esperanza.

En algún momento, ella me dijo que estaba preocupada unos días atrás porque no tenían quien diera unas charlas a los jóvenes, charlas sobre cosas de las que los psicólogos solemos hablar: autoestima, relaciones personales, autocontrol y esas cosas que muchos ven como poco importantes. Me dijo que Dios no la había desamparado: había conseguido un psicólogo que le iba a ayudar a dar esos temas y otros más. Que era importante, que ella y el padre sabían que eso era importante. Terminamos de hablar poco después de eso. Nuevamente nos abrazamos fuerte. Hay que seguir adelante.

Víctor


P.D.:

* Sirva este texto para dejar constancia de mi admiración y respeto por la persona que fue Héctor Rivera, ex trabajador de Tutela, defensor de derechos humanos, quien al momento del cierre abrupto de dicha instancia, se encontraba hospitalizado. Triste su partida, triste que gente como él vayan siendo menos. Triste que este golpe caiga sobre los compañeros de Tutela Legal en esta circunstancia tan jodida. Desde acá mi condolencia a la familia y mi solidaridad con los compañeros de Tutela en su búsqueda de justicia ante una decisión tan oscura y unas acciones tan deleznables.

** Hoy, 10 de octubre, es el día de la psicología en El Salvador, y el de la salud mental en el mundo. Los nosécuantos minutos que me quedé con la Niña Blanca, escuchando y hablando valieron como la más grande felicitación de la vida por haber elegido ser psicólogo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Órbita 32

Aquí inició esta enumeración
Lleno de agradecimiento, inició mi vuelta 32 en este planeta que anda papaloteando por el universo alrededor del sol. He pensado muchas cosas qué decir, qué dejar dicho en estas líneas que vengo dejando desde hace ratos. Ayer, empecé a recorrer velozmente esas 31 órbitas previas, y vi tantas cosas por las que sentirme agradecido, y he querido compartirlas: 
  1. por estar vivo, a pesar de mis enfermedades, mis malas decisiones y mis descuidos
  2. por tener comida en un mundo donde gran parte de las personas se van a dormir sin haber comido algo en el día, 
  3. por no haber perecido víctima de la violencia que se lleva a tanta gente menor de 30 años en este país y en este contienente, 
  4. de haber completado mis estudios universitarios cuando muchos no completan ni los primeros 9 años de educación básicas, 
  5. de tener un trabajo que me gusta cuando muchos se ven obligados a hacer lo que pueden para apenas sobrevivir, 
  6. de tener una familia que me ama y me celebra con pastel y una cena deliciosa cuando algunos no conocen quien es su verdadera familia o se ven arrojados a una falsedad de familia que les cobra con la muerte,
  7. por tener una cama grande y un cuarto cuando mucha gente se arrincona en las calles buscando un lugar donde no se les moje tanto la espalda cuando llueve
  8. por poder bañarme con agua del chorro y tomar agua filtrada cuando siento sed, sabiendo que hay muchos que tienen que recorrer grandes distancias para tener agua con qué bañarse y que se exponen a muchas enfermedades por el agua contaminada que toman
  9. por poder ir construyendo una historia hermosa junto a una gran mujer, cuando muchos y muchas sucumben ante la soledad y optan por apagar su vida rápida o lentamente
  10. por la gente que puedo llamar amigo o amiga, porque han sido motivos para seguir viviendo en medio de tanta locura que uno encuentra en el mundo
  11. por los jóvenes con que he trabajado a lo largo de mi vida, en medio de quienes encontré mi vocación 
  12. por el ejemplo de ética y compromiso de mis papás, que me ha iluminado el camino por donde he de conducirme como profesional y como persona
  13. por la alegría de mi abuelo, que antes de partir me enseñó que lo conveniente es volver a ser en mucho, un niño
  14. por mi abuela, que me demostró que uno se queda acá al morir: entregándose a los demás uno deja un poco de sí en cada uno
  15. por la Maya, mis pericos, la Canela, Nerón, Rufo, Juguete, Capitán, Oso, mis peces, las tortugas y mis otros compañeros de viaje no humanos, que me han alegrado tanto el camino y me han dado algunas de las más grandes lecciones de humanidad en su lenguaje 
  16. por los profesores que marcaron mi camino con su ejemplo a la par que sus conocimientos
  17. por la gente que conocí en aquellas comunidades que visité entre el 2000 y el 2005, que tanto marcaron mi camino y mi vocación
  18. por los compañeros y compañeras de trabajo que tengo y he tenido, que sin darse cuenta me enseñan y me han enseñado tanto sobre mí mismo y sobre lo que puedo y debo hacer
  19. por los sacerdotes y laicos que he conocido en mi andar por este mundo y que hacen que se mantenga viva la llama de la esperanza 
  20. por la gente que conocí en Brasil, compañeros y compañeras de camino y compromiso, hermanos y hermanas sin fronteras
  21. por la gente que estuvo conmigo en EJE y EPRE y que aún sigue estando en mi vida hasta hoy aunque sea virtualmente
  22. por los mártires del caminar, por Nacho, Ellacu, por Rutilio, por Cosme, por Mons. Gerardi, por Jon, por María Julia y por Rufina
  23. por el papa Chico, que ahí me va dando pequeños motivos para la esperanza
  24. por el rock, por el blues, por la trova, por el jazz, por la bossa, por la música clásica, por la novena de Ludwig Van, el Dark Side of The Moon, por la 1812, por la obertura de Die Walkure, por los solos de Jimi y de Stevie Ray Vaughan, por el A Love Supreme, por el Nessun Dorma en voz de Pavarotti, por el Patria Chiquita Mía
  25. por los cantos de la Misa Salvadoreña y de la misa popular nicaragüense, por el vos sos el Dios de los pobres, por el Andando de tu mano, por el Padre Nosso de los mártires, por el "trabajo, templanza" del himno salesiano, por el "vamos todos al banquete, a la mesa de la creación, cada cual con su taburete tiene un puesto y una misión" de Rutilio
  26. por las pupusas, por la semita alta, por la quesadilla de mi abuela, por los tamales de chipilín con queso, por los tamales pisques, por la lonja empanizada, por el puré de papas, por la tortilla tostada, por los frijoles molidos con crema, por la cuajada de terrón, por la leche con vainilla que me hacía Mamá Rosa, por los rellenos de pescado con masa de Rufina, por el agua de aquel nacimiento en Perquín y los mangos en el camino a Los Encuentros, por las hojas de jocote con sal, limón y chile chiltepe,  
  27. por los vientos de octubre, por la lluvia de domingo por la tarde, por la neblina de estas mañanas, por las puestas de sol tras estos cerros, por el sonido de la vida en los manglares, por las cosas vivas que se oyen en el campo, por los miles de tonos de verde que solo se aprecian cuando hay nubes, por el olor a la tierra recién mojada, por el olor del ciprés y del ocote
  28. por la psicología de la liberación, por la teología de la liberación, por los cuadros de Dalí, por los Cuentos de cipotes, por Andanzas y Malandanzas, por Los Estados Sobrenaturales, por Girondo, por Roque, por Whitman, por Saramago, por Hesse, por Merton
  29. por la gente que he conocido en internet y que se me han metido en el corazón y en la vida para volverse parte de ella
  30. por Tambo, que sigue estando ahí, presente
  31. por esas personas esenciales, por esas a las que vuelvo aunque sea tarde, para las que siempre habrá un abrazo, por las que son mi familia por elección: por la Bea que será -primero Dios - mi esposa, por Guidos, Mario, Manolo, Ligia, el Gabo, Daysi, Peña, Saúl, Laura, Gerardo, Hugo, Luis, Uli, Raúl, Silvia, Marielos, Virginia, Curbe, la Vero 
  32. por Vos, Señor y las señales de tu amor, por las que he enumerado y las que no, por el regalo de haber estado en un lugar tan lleno de significado en ese día, por haber vivido tantas cosas en este tiempo que me has permitido. Soy un privilegiado. 

Víctor