Mostrando entradas con la etiqueta El Salvador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Salvador. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de mayo de 2017

Ernesto. 13 años sin vos.

Una publicación compartida de Víctor Castro (@animaldecueva) el


Tengo más de diez años de persignarme frente a la parada de la terminal de occidente de la ruta 44. Pido a Dios por el descanso de tu alma cuando paso por ese lugar donde te mataron.
Porque dudo que no estuvieras intentando hacer algo si estuvieras vivo.
Así que dudo que tu alma esté tranquila viendo cómo va todo.
Pido por vos.
Pido por nosotros, los que quedamos.

Ayer tuve que informar en una reunión que logramos averiguar que la mamá de un cipote que mataron, decidió llevarse su cadáver de la morgue al cementerio de una vez, sin hacer velatorio. Ella no quería tener problemas en donde vivía por hacer el velatorio a su hijo. Apenas tres o cuatro personas fueron a enterrarlo. El miedo terminó ganando al dolor.

Ese cipote tenía más o menos tu edad, era un poco más jodarria que vos, pero ya tenía días de haber decidido ponerse las pilas y cambiar. Tenía casi cuatro meses de estar trabajando y le estaba poniendo empeño al estudio desde enero. Estaba por cambiarse de trabajo a uno donde si le iban a pagar seguro social e iba poder ir a estudiar más tranquilo.

Como con vos, Tambito, Ernesto, nomás queda preguntarse qué pudo haber sido de la vida de un cipote que prometía tanto. Como con vos, también tengo que pedir por su alma. También tengo que recordarlo para recordarme porqué hago mi trabajo.

Víctor

domingo, 12 de febrero de 2017

Un curioso primer paso.

Me encuentro esta nota: "Interponen demanda contra dirigencia de la exguerrilla". En apariencia, es un colectivo (dicen llamarse "Víctimas del terrorismo" pero no vi a alguien que se proclamase víctima como tal de los casos que citan) que busca que se investiguen casos atribuidos a la ex guerrilla y que aparecen en el informe de la Comisión de la Verdad

Como en tantos otras cosas que ocurren paralelas a campañas mediáticas vinculadas a la ganancia electoral ["El Primer Paso"], hay muchas cosas turbias en medio de algo que en principio parece legítimo, como buscar que se aclaren casos citados en el informe.

Antes, algo de contexto extra: Si usted no sabía, con la derogación de la ley de Amnistía, se abrió la oportunidad para que - vía procesos judiciales - se investiguen abusos cometidos por el estado y la guerrilla durante el conflicto armado, documentados en el Informe de la Comisión de la Verdad, "De la locura a la esperanza" (informe que debería ser leído por todo el mundo antes del Acuerdo de paz que Cristiani tenía guardado en su casa).


¿Qué me llama la atención de la nota? 

1) En primer lugar, el grupo detrás de esas demandas, de forma pública va apuntando a miembros de la dirigencia del frente, varios de ellos no figuran entre las estructuras de mando de los grupos indiciados en el Informe de la Comisión de la Verdad en los casos citados por el mismo grupo el caso de los Marines de la Zona Rosa y el de los militares estadounidenses asesinados luego que se derribara el helicóptero en que viajaban.

Basta leer un poco el informe para ver quienes son o serían los dirigentes que aparecieron señalados. Curiosamente, no son los que figuran en los medios [LPG:  y EDH] y aún entre una de esas notas alguien alude a que con la derogación de la ley de Amnistía "se abrió la caja de Pandora".

2) Por otro lado, piden declarar de lesa humanidad casos aislados como parte de una supuesta política del Frente en tiempos de guerra. Nada en el informe apunta en ese sentido. Por contra, si se señala la práctica sistemática de desapariciones, torturas, etc. ejercidas por agentes del estado, lo que si constituye crimen de lesa humanidad [ver artículo 7 en el documento de ratificación del estatuto de Roma, donde se define este crimen]


Dos situaciones que tener en cuenta:

No era remoto esperar que algo así surgiera en el corto o mediano plazo, especialmente acercándose una nueva coyuntura electoral en el país. Cualquier estrategia suma al "primer paso". Lastimosamente, enturbia el ambiente alrededor de la necesaria búsqueda de la verdad, la legítima búsqueda de la justicia alrededor de los abusos cometidos durante la guerra, emprendida por víctimas como Rufina Amaya mucho antes de que todo se volviera materia de elecciones.

Claramente, para el país no habrá  paz sin justicia, ni justicia sin verdad. Y eso pasa porque también la ex guerrilla pase por los juzgados y de cuentas por los casos en que cometieron abusos. En el informe de la Comisión de la Verdad se narran los casos de los alcaldes, los casos a los que se refiere este colectivo que pone la demanda y otros más. Más del 90% de casos del informe vinculan a las fuerzas estatales, entre ellos los casos de masacres contra población civil. Y varios de esos casos, gravísimos y de verdadera lesa humanidad, llevan mucho más tiempo entrampados en los juzgados y el Fiscal General dijo no tener recursos para su investigación. Veremos qué ocurre con lo que pide este tri colectivo.

lunes, 1 de junio de 2015

11 años atrás

Llorábamos tu muerte.
Destrozada la vida, especulábamos con motivos.
Lidiábamos con la misma falta de información con que hoy lidian quince o veinte familias, amigos y conocidos de estas cada día.
Si, Tambito. Quince o veinte grupos humanos anudados a la vida de una persona son golpeados a diario por muertes violentas como la tuya.
Quince o veinte familias, amigos, compañeros, vecinos, necesitan a diario apoyo en su duelo, consuelo a su dolor, apoyo concreto para el golpe económico de la muerte o de la búsqueda de la información.
Y mientras despotricamos o celebramos la altura de todo un sistema partidario reflejada en un tuit, día a día el país se envenena, se pudre, se desespera, se desesperanza, se duele, se harta, se calla, se desarma, quince o veinte familias, grupos de amigos, de vecinos, de conocidos por día.


lunes, 20 de abril de 2015

Rio revuelto, ganancia de pescadores

¿Quién o quienes hacen plata?
¿Quién crece en imagen?
¿Quién gana margen político?
¿Quienes quedan mal?
¿Qué lugares se vuelven repentinamente zonas de guerra, antes de la entrada de FOMILENIO II?
¿Quienes salen ganando con la compra de más armas, más tecnología, mas asesorías?
¿Qué temas pierden importancia en la agenda política?
¿Quiénes los mueven?
¿Quiénes vuelven a las sombras?
¿Quiénes revitalizan su imagen caída-de-la-moto?
¿Quiénes vuelven, fácticamente y de a poco, al poder?

Demander, solía firmar en Hunnapuh - Comentarios​:

Preguntas, tan solo preguntas. 

martes, 24 de febrero de 2015

Rutina

Enciendo la PC, espero un tiempo cada vez más largo.
Abro el navegador. Automáticamente se abre la página de los marcadores y, por recomendación de Casciari, se abre una página extra con una entrada aleatoria de Wikipedia.
Abro el correo, twitter y facebook. Si puedo, leo la página aleatoria de Wikipedia. Ora sale un animal o planta desconocido, ora información de un deportista que en mi vida supe de su existencia. Desalojo lo no leído en el correo. Reviso las notificaciones del facebook. Veo twitter.
Cada vez más son esa caverna de gritos desaforados, ese ruido insoportable, atronador y truculento que es este pedazo de tierra de 200x100 km donde se parten a dentelladas Caín y Abel mientras los medios dicen que no se descarta que hayan sido pandilleros.

Y en los comentarios de esos medios aparece gente invocando un baño de sangre y fuego para el baño de sangre y fuego.

Pregunta el navegador que si quiero cerrar todas las ventanas.
Acepto.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad

Para empezar, valga estas líneas para dejarles un saludo a todas y todos. En medio de la alegría de compartir con la familia, de recordar a quienes nos dejaron y alegrarnos por quienes han llegado a nuestra vida en este año, cabe siempre pensar un poco más. Cabe la oportunidad de compartir, de escuchar a la familia, de dar no solo regalos, si no la inmensa caricia de la atención, de la escucha, del interés por el otro. 

Hay quien hace drama porque justamente en la cena de hoy tenemos un espacio para ver a todos, porque tenemos la oportunidad de que los demás nos pregunten por nuestra vida, por lo que hacemos. Y nos incomoda. Y curiosamente venimos luego a internet a quejarnos de nuestra soledad. Es curioso. Y lo pongo con intención como "oportunidad", porque luego venimos a quejarnos de esas oportunidades perdidas. No falta quien nos comenta con amargura en las redes sociales que hasta que están lejos o las personas ya no están, se dan cuenta lo valioso que son estos momentos. 

En fin, es de aprovechar. Y es de aprovechar a pensar en el verdadero sentido de estos días. Más allá de los regalos, más allá de si hay o no que quemar pólvora. Entre tanto debate estéril que ha abundado en nuestra patria en estos días, me preguntaba qué nos diría Monseñor Romero sobre la Navidad. Encontré que Miguel Cavada Diez (QDDG), quien recopilara y editara las homilías de Monseñor Romero, recogía en este artículo de la Revista Carta a las iglesias, algunos pensamientos de Monseñor sobre estos días. Valga para compartirlos acá: 

Salvemos nuestra navidad
«Acerca de la celebración de la navidad, muchos cristianos están haciendo hoy precisamente lo contrario de lo que hicieron los cristianos de ayer. El cristianismo antiguo logró, con la celebración de la navidad, cristianizar la fiesta pagana del sol. En cambio el neopaganismo de los cristianos de hoy está logrando paganizar la navidad cristiana. Jesús no nació precisamente el 25 de diciembre. La liturgia cristiana señaló esa fecha para darle un sentido cristiano a la fiesta romana del ‘Sol invicto’; los paganos de aquel imperio celebraban como el nacimiento del sol en la noche más larga del año. Aquella medianoche era considerada como el punto de partida de la marcha del sol que comenzaba a dominar las tinieblas. Resultó fácil para los cristianos cambiar el sol por Jesucristo, y hacer coincidir litúrgicamente el nacimiento de Cristo, ‘sol de justicia’, con la celebración pagana del nacimiento de sol […]. Lástima que toda esa inspiración cristiana con que nuestra liturgia bautizó una festividad pagana haya sido traicionada por muchos cristianos que hoy entregan al paganismo aquella victoria espiritual. Porque no es otra cosa que una cobarde capitulación de los cristianos al hacer prevalecer sobre el sentido evangélico de la navidad los valores del comercio y de las alegrías mundanas» (Orientación, 17 de diciembre de 1978).

Sugerencias para navidad
«Ha comenzado a circular, como un torrente sanguíneo en el cuerpo de la sociedad, el incomparable saludo de esta temporada: ¡Feliz navidad! Feliz navidad no debe ser sólo una expresión rutinaria que, por repetirla demasiado, ha perdido la riqueza de su originalidad y de su mensaje […]. Tal vez contribuiría a inyectar nueva conciencia y eficacia al gastado saludo navideño si lo libráramos de la rutina y del convencionalismo; es decir, si en vez de ser tributarios de la costumbre y de la comercialización de la navidad, excitáramos entre nosotros la originalidad cristiana del gran misterio de Dios hecho hombre y la creatividad de nuestra fe para acompañar nuestros augurios navideños de acciones y gestos que realmente produjeran felicidad y paz a nuestro alrededor.
Cuánta mayor sería la felicidad que diéramos y recibiéramos, si en vez de gastar en tarjetas y hacer regalos costosos o baratos a quienes no los necesitan, orientáramos sabiamente esos gastos y dádivas a los verdaderamente necesitados. Y, mejor todavía, si, antes de promover fiestas, cenas y regalos de navidad entre trabajadores de las empresas y sectores pobres del pueblo, revisáramos a conciencia el cumplimiento de nuestros deberes de justicia cristiana para con toda esa gente, porque «no se debe dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razón de justicia» (Apostolicam actuositatem, 8). Estas acciones, inspiradas en la realidad de la vida y no en la mentira de las apariencias y conveniencias sociales, aunque sean pequeñas acciones y de cortos alcances, son las que, multiplicándose, contribuirían a traer la verdadera felicidad y paz que hemos perdido» (Orientación, 18 de diciembre de 1977).

Mi pensamiento pastoral en navidad
La navidad me ofrece la oportunidad de decir a ustedes que el Cristo de Belén es la síntesis divina de todo el Evangelio que tengo que predicar. Es la Palabra de Dios hecha encarnación y expresión humana, es «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6); a partir de Belén los cristianos ya no podemos inventar otro Cristo ni otra doctrina liberadora que no sea la del auténtico Evangelio: el Evangelio de la pobreza y de la austeridad, el del desprendimiento y de la obediencia a la voluntad del Padre, el de la humildad y del camino hacia las bienaventuranzas y hacia la cruz. Un compromiso de nuestra vida con este mensaje vivo de Belén es la única manera de celebrar cristianamente la navidad. Otras maneras de celebrarla, sobre todo si es entre lujos y libertinajes, no honraría el amor de Dios que nos visita, sería cerrar los ojos al único camino de libertad y felicidad que se nos ofrece para salvación del mundo» (Orientación, 25 de diciembre de 1977)


Feliz navidad a todas y todos. Que Dios, vuelto ese frágil y necesitado niño pobre y de padres migrantes, les bendiga.


Víctor

domingo, 28 de septiembre de 2014

De impunidad y la fe.

A una niña de nueve años la violan y la matan. A la gente le duele, le indigna y espera que se haga algo. Por Dios, es una niña, DEBE hacerse algo. Pasan los años y nada ocurre. Los vicios y connivencias perversas de nuestros funcionarios del sector justicia se ponen una vez más en evidencia, con un caso emblemático. Uno de esos en que la gente dice: "bueno, por ser de tal clase, en este caso no harán trampas, no habrán tantas suciedades, tanta corrupción." Pero la hacen. Una vez más, ocurre que sale libre el que debe pagar. Y solo queda la justicia divina. Esa que no vemos, pero creemos que existe, por fe.

Y, si, la fe es poderosa y mueve montañas cuando se alinea y se pone a trabajar. 
Pero esos son otros diez pesos, dicen. 

Estoy seguro que usted y yo seguramente podemos contar, entre nuestros conocidos, al menos diez casos en los que hay un delito que ha quedado impune.  Y eso quizá sin contar las veces que quizá usted también ha sido víctima. Un robo, un asesinato, una violación, un abuso, amenazas, lesiones. Ponga usted sus dedos de la mano y vaya contando casos que sabe que ha vivido alguien a su alrededor. Asusta, ¿no?

Cuando cosas malas le pasan a gente que sabemos que ha hecho algo malo, nos alivia. Cuando se hace justicia, cuando se aparta de entre nosotros a quien ha hecho el mal, alivia. La justicia nos trae esa sensación de que algo va bien en el mundo, que algo funciona. Cuando esto no ocurre, cuando caso tras caso se acumulan grandes velos de oscuridad sobre nosotros, respirar se vuelve más pesado, el andar se hace más difícil. El miedo aparece. Y el miedo es una cosa jodida. Lo mismo paraliza que hace huir o hace enfrentar. Las más de las veces paraliza y hace huir.

Cuando hay impunidad en el ambiente, cuando esa impunidad es tan larga como la lista de víctimas de las diversas tragedias que ha vivido este pedazo de mundo desde su fundación hasta hoy - ojo, que la violencia armada es una tragedia - el miedo es cosa diaria. El miedo a ser uno más al que le pasa algo sin que nadie pueda hacer nada al respecto, el miedo que hace dar gracias a Dios a la gente porque sobrevivió un día más, el miedo que hace huir en medio de una madrugada dejando una casa y cosas atrás para intentar ir a sobrevivir a otro lado.

Y el miedo se puede atizar. Cuando uno está asustado, hasta la cosa más leve puede exacerbar la respuesta que ya está ahí. Y nuestros grupos de interés económico y político saben muy bien esto y lo usan de maravilla. La impunidad nos vuelve víctimas aparte de hacernos vivir con miedo de ser víctimas. De ahí que el caso de Katya Miranda y otros casos emblemáticos son importantes, porque cuando en ellos hay justicia abre una rendija de luz en medio de la tiniebla que amenaza con no cegarnos para siempre. Y ese rayo de esperanza bien vale una vida y muchas vidas, la tuya y la mía, invertidas en la gran lucha por la vida, por la paz, por la justicia y la solidaridad que es la fe suya y mía alineadas y puestas a trabajar.

Víctor

lunes, 24 de marzo de 2014

Palabra de Profeta, palabra de Monseñor

Imagen de Aurelio Fred para la colección de los
40 años de la Pastoral Juvenil Brasileña
Hoy se cumplen 34 años del asesinato de Monseñor Romero. Siempre es buen momento para volver a hablar de él. O, mejor aún, de dejar que nos hable. En 2010 hice algo parecido, la intención es la misma: que escuchemos la voz del profeta que nos sigue hablando, llamando a enderezar nuestro camino, a buscar la justicia, a construir la paz, a construir un mundo donde vivamos todas y todos sin atropellarnos entre nosotros. Leamos:

De la realidad en el país y el compromiso con ella

El mal es muy profundo en El Salvador, y si no se toma de lleno su curación, siempre estaremos -como hemos dicho- cambiando de nombres, pero siempre el mismo mal (Homilía 23 de octubre de 1977)

No puede haber problemas si estamos hablando de las estrellas, hablando de las cosas que no tocan los problemas que ejercitan nuestra paciencia, nuestra fortaleza, nuestro compromiso de hoy en la historia (Homilía 4 de diciembre de 1977)

Salvadoreños, llamamiento de la Virgen a ser como ella: amad a vuestra patria, estudiad vuestra historia, conoced vuestra idiosincrasia, sed salvadoreños profundamente. Quizá no tenemos todos la culpa de no amar tan entrañablemente nuestra patria como María amó a su patria. La vemos a veces tan fea, nos sentimos tan desubicados en nuestra propia patria, que muchos prefieren mejor irse a otros lados. No sienten el hogar, no sienten la tradición, no sienten la alegría de la propia sangre, de sus paisajes, de la propia belleza de su tierra, ¡y es tan bonito El Salvador! (Homilía 1 de enero de 1978)

Corrupción, impunidad y otros males cuasi endémicos

Podemos describir situaciones bien vergonzosas de hombres que debían darnos el ejemplo de honradez en el puesto de su gobierno, en sus negocios, en su dinero. ¿Y para qué aprovechan esos puestos, esas situaciones? Ya no se puede hacer nada por el bien común, se hace por el egoísmo. ¡Ah, si se revisaran muchas contabilidades! ¡Ah, si se pidiera cuenta de muchas obras públicas! No se ha respetado la ley de Dios por aquéllos que debían de ser el modelo, los legisladores, los que mandan. Y en el pueblo, naturalmente, al ejemplo de los de arriba cunde la duda, la incertidumbre y el afán también de aprovechar. Entonces, tenemos una nación corrupta de arriba hasta abajo, porque se han olvidado todos de la ley de Dios, nos hemos olvidado de la ley de Dios (Homilía 18 de marzo de 1979)

Que no se queden tantos crímenes y atropellos impunes y que, aunque sean vestidos de militar, tienen obligación de rendir cuentas ante la justicia de lo que han hecho y sancionar debidamente si se trata de crímenes vulgares (Homilía 18 de febrero de 1979)

Es lástima, hermanos, que en estas cosas tan graves de nuestro pueblo se quiera engañar al pueblo. Es lástima tener unos medios de comunicación tan vendidos a las condiciones. Es lástima no poder confiar en la noticia del periódico o de la televisión o de la radio porque todo está comprado, está amañado y no se dice la verdad (Homilía 2 de abril de 1978)

¡No robarás! Qué examen de conciencia podíamos hacer aquí, hermanos, cuando el robar como que se va haciendo ambiente. Y al que no roba se le llama tonto. Y al que hace un negocio o emprende una obra y no saca su mordida -a veces de millones-, no ha sabido aprovechar. ¡No robarás! Otra cosa sería el país si no se robara tanto. Quiero hacer justicia a muchas personas que tienen dinero y que son muy honradas, y se quejan de que se les echa a ellos la culpa en todo. Nos hacen mirar hacia otra parte para decir: no son las catorce familias las culpables solamente. Van multiplicándose ya esos apellidos; van saliendo ex-funcionarios bien provistos para su porvenir. Se van multiplicando propiedades, casas, negocios. ¿Será todo bien habido? ¡Bendito sea Dios! Pero, si en el fondo está quejándose el séptimo mandamiento, no puede bendecir el Señor. ¡No robarás! Es la verdad, y lo que tienes lo has robado. Lo has robado al pueblo que perece en la miseria. Lo has robado. Hermanos, robar siempre será pecado (Homilía 18 de marzo de 1979)

Si hay una enfermedad en el pobre y en la clase media para abajo, esta es la enfermedad más terrible: ser víctima de la sociedad de consumo. Querer tener ya su televisor, querer tener ya también sus recepciones como las tienen los de más arriba, querer disfrutar la vida aun sin tener lo necesario para subsistir. El espíritu de pobreza es la mejor manera de conjurar esas tentaciones que aniquilan a la familia y la felicidad del hombre (Homilía 15 de julio de 1979)

De soluciones a los problemas de la patria

Cada uno de nosotros tiene que ser devoto enardecido de la justicia, de los derechos humanos, de la libertad, de la igualdad, pero mirándolos a la luz de la fe. No hacer el bien por filantropía. Hay muchas agrupaciones que hacen el bien buscando aplausos en la tierra. Lo que busca la Iglesia es llamar a la justicia y al amor fraterno (Homilía del 5 de febrero de 1978)

Uno de los mensajes más apremiantes de la Iglesia de hoy es que los cristianos salgan de una mentalidad individualista. Que ya no hablemos de "mi" salvación, "mi" religión, sino que la vivamos como Dios quiere que la vivamos: en pueblo. Nuestra salvación, nuestro peregrinar por la historia. Vamos como pueblo, como el pueblo israelita por el desierto: iba junto, comunitariamente, así vamos. (Homilía 19 de noviembre de 1978)

Privarse de algo es liberarse de las servidumbres de una civilización que nos incita cada vez más a la comodidad y al consumo sin siquiera preocuparse de la conservación de nuestro ambiente, patrimonio común de la humanidad. ¡Fíjense qué palabras, que aun hacen el bien en el campo material! "Somos víctimas de una sociedad de consumo, de lujo" Y estamos sacando cosas de consumo, porque la propaganda es tremenda, y tomamos cosas aun superiores a nuestro sueldo. Queremos vivir el lujo, queremos consumir como consumen todos y nos estamos haciendo víctimas, esclavos (Homilía 4 de marzo de 1979)

Yo quisiera decirles que todo esto, ¿quién no lo ve?, son síntomas de una crisis y de una injusticia estructural en nuestro país. Las cosas no se pueden arreglar con represiones, con violencias. Es necesario profundizar en un diálogo que verdaderamente sea diálogo. No monólogo en defensa de un sólo modo de pensar, sino diálogo en el cual se va dispuesto a buscar la verdad y a deponer actitudes por más queridas que parezcan. Si no es así, no podremos salir de esas raíces de donde brotan tantas cosas desagradables (Homilía 17 de junio de 1979)

El diálogo no se debe caracterizar por ir a defender lo que uno lleva. El diálogo se caracteriza por la pobreza: ir pobre para encontrar entre los dos la verdad, la solución. Si las dos partes de un conflicto van a defender sus posiciones, solamente saldrán como han entrado (Homilía 20 de noviembre de 1977)

Vivimos una hora de lucha entre la verdad y la mentira; entre la sinceridad, que ya casi nadie la cree, y la hipocresía y la intriga. No nos asustemos, hermanos, tratemos de ser sinceros, de amar la verdad, tratemos de construirnos en Cristo Jesús. Es una hora en que debemos tener una gran sentido de selección, de discernimiento (Homilía 30 de julio de 1978)

Para los profesionales
Yo no soy técnico ni en sociología, ni en política, ni en organización, simplemente un humilde Pastor que le está diciendo a los que tienen la técnica: únanse, pongan al servicio de este pueblo, todo lo que ustedes saben, no se encierren, aporten. Entonces sí se practicará el derecho y la justicia (Homilía 20 de agosto de 1978).

Hermanos, en nombre de Cristo, ayuden a esclarecer la realidad, busquen soluciones, no evadan su vocación de dirigentes. Sepan que lo que han recibido de Dios, no es para esconderlo en la comodidad de una familia, de un bienestar. Hoy la patria necesita sobre todo la inteligencia de ustedes. (Homilía 6 de agosto de 1978)

No hay que mirar las profesiones únicamente como medios para ganar dinero e instalarse política o socialmente. Hay que buscar, como están haciendo ahora los jóvenes, el servicio a la humanidad, el mejor rendimiento de mi vida no para ganar, sino para servir (Homilía 24 de septiembre de 1978)

Para los jóvenes: 
Que se capacite a los niños y a los jóvenes a analizar la realidad de su país. Que los prepare para ser agentes de transformaciones, en vez de alienarlos con un amontonamiento de textos y de técnicas que los hacen desconocer la realidad. Así hay muchos técnicos, muchos sabios, muchos profesionales que saben su ciencia, su profesión, pero que son como ángeles, desencarnados de la realidad en que actúan su profesión. Lo primero que debe buscar una educación es encarnar al hombre en la realidad, saberla analizar, ser críticos de su realidad. Una educación que sea educación para una participación política, democrática, consciente. Esto, ¡cuánto bien haría! (Homilía 30 de abril de 1978)

Hay que darle a la juventud, a la niñez de hoy, una sociedad, un ambiente, unas condiciones donde pueda desarrollar plenamente la vocación que Dios le ha dado... Hay que proporcionar al ambiente unas situaciones en que el hombre, imagen de Dios, pueda de veras resplandecer en el mundo como una imagen de Dios, participar en el bien común de la república, participar en aquellos bienes que Dios ha creado para todos (Homilía 7 de mayo de 1978)

Tiene que proponer la Iglesia...una educación que haga de los hombres sujetos de su propio desarrollo, protagonistas de la historia. No masa pasiva, conformista, sino hombres que sepan lucir su inteligencia, su creatividad, su voluntad para el servicio común de la patria (Homilía 15 de enero de 1978)

Jóvenes, en ustedes la Iglesia se renueva, en ustedes el Espíritu de Dios es como agua fecunda para la humanidad de esta arquidiócesis que vive en esta noche un Pentecostés no sólo en su Catedral, sino en todo el ámbito de sus fronteras, gracias a que ha habido mártires que han sido nobles…Que ustedes sean ese reverdecer (Vigilia de Pentecostés, 13 de abril de 1978)

Me quedo con unas palabras finales. Para no perder perspectiva. Para saber de donde venimos, y hacia donde debemos ir. Que no se nos olvide. 

"Lo que hay que salvar ante todo es el proceso de liberación de nuestro pueblo. El pueblo ha emprendido un proceso que ya le ha costado mucha sangre y no se puede echar a perder. "
(Homilía 6 de enero de 1980)

Esto fue palabra de vida, de nuestro profeta, de nuestro Monseñor

Gracias a Dios



jueves, 13 de marzo de 2014

Un año atrás, Francisco

Como en el paisito electoral siguen los dramas y triquiñuelas, daremos tiempo a que se oficialice del todo todo lo que ya se sabe,  y recordaré algo que ha sido sumamente importante para mi y para muchos otros católicas y católicos en el mundo.

Tiro una hilera de tweets de aquel día, hace un año exacto y casi a la misma hora:








Y esto puse en mi FB, compartiendo un artículo sobre su presentación:



Me releo y siento mi propia desconfianza y a la vez la gana de tener esperanza nuevamente. Esperanza que se ha ido viendo animada por los gestos de un hombre que tiene el peso de conducir una de las instituciones sociales más grandes y determinantes en la humanidad. Una que tiene el potencial de cambiar cosas para bien, para hacer de este mundo un lugar distinto, mejor.

Queda mucho por hacer. Mucho. Todos los días me lo recuerda saber que en la tierra donde vivo, la jerarquía y su corte han ido en sentido contrario al esperado, que los mismos fieles excluimos, apartamos, segregamos y nos dividimos. Que vamos con toda pompa y circunstancia clamando al cielo, ufanándonos de nuestro lindo rito y nuestra purísima vida de gracia mientras vamos deshaciendo las pocas posibilidades y signos que nos pueden llevar por el camino de la paz, la justicia y la solidaridad.

Hoy elevaba una oración por el Papa, pero pensaba en nosotros, en nuestro compromiso por hacer de este mundo un lugar donde todos cabemos, donde todos podemos vivir. Pensaba en nuestro afán diario por tener más, por ser más, por ganar siempre. Pensaba en esa incapacidad de conmovernos, de empatizar, de confiar, de escuchar, de servir para algo que vaya más allá de nuestro propio beneficio.

Eso. Antes, en este blog, solía hablar de los gestos que no perecen. Los del Papa, que han hecho buen ruido en este mundo tan fácilmente dado a detestar a una institución tan antigua,  no habrán de caer en el olvido, a pesar de lo vano de la fama en este mundo. A ver si nosotros empezamos a hacer también, de una vez, gestos que desde la sencillez, desde el desprendimiento, desde la búsqueda de unir, desde el sentir con el otro, vayan transformando este mundo.

Víctor

jueves, 10 de octubre de 2013

Héctor y la Niña Blanca

Llegué veinte minutos después de la hora de entrada. Si vuelven a llamar la atención por las llegadas tarde, me miraré desde fuera con desdén, sabiéndome culpable. Pero eso es otra historia. Hoy vengo a hablar de Héctor y la niña Blanca. Y de ser psicólogo.

Luego de saludar a la gente que había venido desde Sonsonate a solidarizarse con la familia de Héctor, ví que en la sala de entrada estaba la niña Blanca.  Ella, mujer menuda, pasando quizá de los cincuenta, proveniente de uno de los lugares más "calientes" en los últimos años en cuanto a la violencia y las pandillas - San José Las Flores, en Tonacatepeque - , agente de la pastoral de Derechos Humanos de su parroquia y antes que nada, una mujer cachimbona.

La saludé. En su cara se veía patente el dolor, dolor por la repentina muerte de Héctor,  dolor por el repentino cierre de Tutela, dolor por la decepción hacia la jerarquía, dolor por otro golpe más que recibe en su camino de entrega a los demás.

[Ser agente de pastoral de Derechos Humanos, como la Niña Blanca o defensor de derechos humanos, como Héctor, es una historia de golpes]

La Niña Blanca me abrazó fuerte. No es lo normal entre nosotros, pero era normal esta vez.  Hablamos de Héctor, y su huella en los años que acompañó a la gente de esa parroquia, de cómo les había ayudado a levantar ese trabajo tan difícil que es volverse un defensor de derechos humanos, un defensor de los jóvenes, en especial. Me habló de cómo Héctor les había ayudado a organizarse, a planificar, a permitirse soñar.

En algún momento me contó la historia de este muchacho que le pedía ahora a ella que les ayudara a conseguir un espacio donde pudieran estar junto a los demás, sin sentirse discriminados, sin sentirse amenazados. Le dije que me llamaba la atención cómo seguramente en algún momento ella había sido como ese muchacho, pidiendo a la gente de Tutela ayuda y cómo ahora, con el trabajo que habían hecho con Héctor era ella quien se volvía la persona en quien los jóvenes se sentían con confianza de contarles, de pedirles ayuda para realizar un sueño.

Le hablé a la niña Blanca de aquel sobador del pueblo, quien había aprendido de su papá - que también fue sobador, igual a su papá -  a que había que ponerse miel en los golpes. Lo más dulce ahí donde más duele. Las palabras, el estar, el acompañar, el quedarse ahí, es miel en el golpe. Le decía a ella cómo había que darnos permiso de sentir para poder seguir adelante, para que no nos cayera una losa encima que no nos dejara sentir, porque la sensibilidad hacia los demás es lo más importante cuando uno quiere defender esos derechos tan fácilmente atropellables.

[El arzobispo cerró Tutela una semana atrás. Como ocurre con quienes se hunden en un pantano o en arenas movedizas, entre más movimientos y entre más tiempo pasa, más se hunde.]

Me decía la niña Blanca  que ojalá esta crisis fuera un momento que hiciera despertar a quienes están dormidos. A quienes se fueron quedando callados. A quienes solo fueron viendo cómo se ha ido sacando la historia de sangre y testimonio de los libros de la historia oficial de la Iglesia católica salvadoreña. A quienes se indignaron calladitos cuando borraron murales y otros testimoniales de los mártires - laicos y religiosos -, cuando prohibieron los cantos de la misa salvadoreña, cuando fueron acabando con las comunidades eclesiales de base, cuando fueron suavizando los contenidos de doctrina social, cuando fueron metiendo más y más aquellas ideas de que el cristiano no se mete en política - excepto cuando sea para meter una agenda ultraconservadora como algo universal - , cuando fueron cambiando el significado de caridad como algo compartido horizontalmente entre los que sufren a algo que se da desde arriba hacia abajo, desde el que tiene (autoridad, poder, pisto, sobras) hacia el que no tiene más que motivos para dar lástima.

Mientras hablaba sobre lo difícil que era recibir golpe tras golpe en ese trabajo que hace voluntariamente, movida por su fe y su sensibilidad, la niña Blanca me dibujó clarito el concepto de resiliencia: vamos a seguir luchando, porque es justo, porque los jóvenes y el resto de la comunidad lo merecen, por Héctor, por el resto de compañeros de Tutela que les han acompañado y creído en ellos, en que pueden organizarse y luchar por hacer de sus comunidades lugares mejores, en que pueden hablar y convencer de algo bueno a las autoridades oficiales y a los pandilleros, en que a pesar de todas las cosas en contra, vale la pena seguir trabajando.

Mientras veía a la familia de Héctor llorar en el cementerio pensaba en como uno se multiplica. Cómo quien se entrega a servir a los demás, a pesar de sus yerros, de sus carencias, se multiplica, se crece, se queda. Héctor sufrió tortura y exilio, volvió al país a seguir trabajando en la defensa de derechos humanos y esa fue la convicción que le hizo seguir adelante. Como todas las personas que dejan huellas, uno se queda preguntando cuántas cosas más se podrían lograr si no hubiera partido. Como todas las personas que dejan huella, uno se da cuenta del enorme espacio que ocupaban aunque no se hicieran notar. Quizá Héctor no notase cuánta falta hacía, pero necesitaba estar de vuelta ahí, haciendo lo que sabía que era importante. Y así dejó huella.

Ver los ojos de la niña Blanca afirmar que detrás del dolor venía la fuerza de seguir adelante, que a pesar de arzobispos, elecciones, treguas, falta de financiamiento, incomprensión, enfermedades, discriminación, cierres, golpes y más golpes, seguirán adelante hasta que alguien más tome su lugar, da esperanza.

En algún momento, ella me dijo que estaba preocupada unos días atrás porque no tenían quien diera unas charlas a los jóvenes, charlas sobre cosas de las que los psicólogos solemos hablar: autoestima, relaciones personales, autocontrol y esas cosas que muchos ven como poco importantes. Me dijo que Dios no la había desamparado: había conseguido un psicólogo que le iba a ayudar a dar esos temas y otros más. Que era importante, que ella y el padre sabían que eso era importante. Terminamos de hablar poco después de eso. Nuevamente nos abrazamos fuerte. Hay que seguir adelante.

Víctor


P.D.:

* Sirva este texto para dejar constancia de mi admiración y respeto por la persona que fue Héctor Rivera, ex trabajador de Tutela, defensor de derechos humanos, quien al momento del cierre abrupto de dicha instancia, se encontraba hospitalizado. Triste su partida, triste que gente como él vayan siendo menos. Triste que este golpe caiga sobre los compañeros de Tutela Legal en esta circunstancia tan jodida. Desde acá mi condolencia a la familia y mi solidaridad con los compañeros de Tutela en su búsqueda de justicia ante una decisión tan oscura y unas acciones tan deleznables.

** Hoy, 10 de octubre, es el día de la psicología en El Salvador, y el de la salud mental en el mundo. Los nosécuantos minutos que me quedé con la Niña Blanca, escuchando y hablando valieron como la más grande felicitación de la vida por haber elegido ser psicólogo.

lunes, 31 de diciembre de 2012

¿Qué decir del país para este 2013?

Primero que nada, que mientras no se resuelva lo de los gringos y el abismo fiscal estamos jodidos. Igual estamos jodidos en nuestra dependencia así que tratemos de ver un poco más allá. Demos por hecho un nuevo ciclo de crisis o un agravamiento de la existente, y veamos:

Circo, circo por donde veamos.

2012 fue un año de circo político. Comience por donde quiera: diputados transformer, hombres de maletín, maitros de guayabera, etcétera. Prepotencia por donde se vea y cinismo de pacotilla. Campaña adelantada tenemos desde siempre y nomás falta ver cuando se tire al ruedo Saca. ARENA va seguir en su línea de intransigencia y enrocamiento al igual que el Frente, que va seguir usando la baza de su vínculo con GANA que deberá ver como sobrevive porque no parece claro que por voto popular vaya a ir más allá del logro alcanzado este año.

El tema de los subsidios va a ser jodidísimo. Yo apuntaría a que la realidad va caer como losa y que por ende va caer el del pasaje y el del gas. Pero el populismo preelectoral puede pesar y que se rebusquen por una refocalización que, como ya vimos antes, ha sido complicada en su aplicación y no ha representado un verdadero ahorro.

Por las intenciones de profundizar las medidas de inversión social, habrá que ver cuál es el plan de inversiones del gobierno para sostener esto. El endeudamiento es alto, sea quien sea que lo haya generado y en qué nivel. Lo importante será ver que servicios se prestan a los sectores más vulnerables sin que esto dependa del financiamiento internacional para ello, y cómo se profundizan reformas que den sostenibilidad a la inversión social. El asunto es que todo esto va amarrado al circo partidista - puesto que de discusión profunda sobre hacia done y cómo vamos es imposible que entre en la verborrea de los políticos - y ahí se entrampa cualquier posibilidad de generar condiciones.

¿Más milagros?

La tregua entre las pandillas y su consecuente negociación con el gobierno se acerca a su primer aniversario, con cifras que hablan de cierta efectividad de la misma en una de las dimensiones en que el fenómeno de las pandillas afecta a la sociedad nuestra. El desconcierto nos ha acompañado a todos en esto, pues al ser una medida surgida entre sombras y de una manera sorpresiva, ni a los sectores más avanzados en su trabajo con estos grupos ha tomado con algo entre manos. Al no ser - al menos a ojos públicos - un proceso típico en el que poco a poco se va profundizando un diálogo que conlleva a acuerdos cada vez más efectivos y comprometidos, es difícil intuir qué pueda pasar.

Y es que ni siquiera estamos de acuerdo en cómo asimilar este proceso. A casi un año persisten las dudas y la suspicacia al respecto. No hay confianza en los actores, no hay confianza en el proceso y ni hay confianza en los resultados tan contundentes en cuanto a los asesinatos. La literatura sobre procesos de paz señala la construcción de confianza como un punto clave en los procesos de diálogo y pese a la baja en los asesinatos esto es lo que menos se ha trabajado. Se han presentado propuestas atrevidas como los municipios santuario y los centros de trabajo para ex pandilleros pero no existe el clima de confianza que permita introducir la discusión ni al nivel más mínimo.

Todo el mundo parece saber que esto puede romperse tan fácilmente que la ventanita de oportunidad que se ha abierto nos ha agarrado a todos silbando en la loma. Por otro lado, el condicionamiento que supone el inexistente clima de diálogo entre las fuerzas vivas del país, tanto políticas como de sociedad civil vuelven un laberinto este proceso de paz, tan necesario y crucial por su potencial para resolver un problema que ha venido marcando la vida de la posguerra.

Sumado a la inexistencia del diálogo como base para la búsqueda de consensos, la ausencia de transparencia en la gestión de los acuerdos y la falta de confianza está también un imaginario social construido sobre la lógica dicotómica de ellos-nosotros en que venimos desde antes de la guerra civil. Este discurso de buenos/malos, amigos/enemigos zampado a base de garrote y medios de comunicación hasta en la sopa vuelve oscuro el panorama para unos acuerdos agarrados con alfileres. Mi temor es que esto se rompa y entonces el espacio abierto se nos vuelva algo más inmanejable por la consiguiente ruptura de la confianza del sector pandilleril, lo que podría volver complicadísimo el trabajo de por sí difícil de prevención de la violencia y el trabajo con jóvenes en situaciones de alto riesgo social.

De milagroso no tiene nada el proceso, el milagro va ser si se logra conjuntar a la sociedad o a una parte de ella para apuntalar el mismo y marcar un ritmo que convenga al interés de las mayorías y que responda a la  necesidad de reconciliación social y de cumplimiento de la justicia en todos los niveles que requiere la paz.

Narco, narco y más narco

Recordaba que hace un par de años atrás puse por acá mismo que el poder del narco se iría haciendo más y más evidente en ámbitos más allá de los abusos a los migrantes. Esto sigue siendo una realidad, aunque ahora hablamos un poquitito más de ello. El tema tiene más aire en los medios aunque no en un carácter de investigación profunda. El tema sigue en mucho en la sombra, y mientras siga así su interferencia para nuestra sociedad se volverá más complejo.

El peligro de volvernos un narcoestado está bien presente ante la cercanía del período electoral y la ausencia de una ley de partidos políticos que obligue a transparentar el origen de los fondos de la campaña electoral. Esto sin contar además con una institucionalidad fuerte e independiente, no vinculada a un arreglo partidario: nada de contraloría eficiente de la Corte de Cuentas de la República al patrimonio de los funcionarios públicos, nada de una Fiscalía General que en efecto persiga el delito en los niveles más altos, que es donde suele enquistarse las argollas de las que van pendiendo todo lo que conlleva el tema del narcotráfico. El panorama es triste ante un monstruo de muchas cabezas.

¿Cambio? ¿Esperanza? 

La prueba del tiempo nos pone enfrente la realidad: las cosas siguen como antes porque seguimos haciendo y dejando que se haga lo mismo. Eso. ¿Qué hace de diferente Ud. o yo para que esta sociedad cambie? Quejarse, bien. ¿Qué más?  Adquirir conciencia del país en que vive más allá de la propaganda turística, conocer sus contradicciones, su historia, sus injusticias es un buen paso siempre. Conocer el lugar que ocupamos en este espacio para que las cosas funcionen como funcionan es otro bueno.

Empezar desde ahí, a cambiar este desvergue, encargándonos del pedacito de realidad en que nos toca vivir, aspirando a dejar una buena huella en la gente que nos rodea. Seamos nosotros el cambio y la esperanza que se necesita en el mundo que nos toca vivir.

Nomás eso. Como todo propósito de año nuevo suena tan fácil, pero lo volvemos tan difícil luego. Intentémoslo una vez más, por nuestro bien.

Feliz 2013 a todas y todos. Gracias por venir a leerme.

Un abrazo

Víctor

lunes, 29 de octubre de 2012

Quijano, el reordenamiento y la gestión de conflictos.


Pintando al país como una salvaje danza macabra llena de ultraviolencia que se va hundiendo en la mayor hecatombe financiera del mundo mundial,  el actual alcalde capitalino y candidato a presidente por ARENA ha andado por España y otras tierras tirando del repertorio más tradicional de la ultraderecha salvadoreña (incluso haciendo un guiño al petate del muerto de la amenaza comunista), desflorando los ejes de su mensaje de campaña en medios internacionales (1 y 2) mientras, en el país, ejerce su particular manera de gobernar la ciudad  - con espectacular  y prolongado despliegue mediático incluido - desalojando  varias calles del centro de la capital de ventas informales. 

Debido a que su actuar como alcalde es su plataforma de cara a las presidenciales, hemos de entender que su actuar en este cargo es lo que habremos de esperar en él como presidente. Así, procedo a leer este nuevo capítulo de sus acciones de reordenamiento del centro de la capital como una muestra en pequeño de lo que veremos en él en caso de llegar a ser el gobernante de nuestro país. 

*******
El reordenamiento, entendido como ha sido y ejecutado como ha sido deviene en nuevas maneras de comercio informal, reacomodamiento de las mafias de vendedores y traficantes, desplazamiento de estos a nuevos territorios, y lo peor, una tensión creciente en la relación de los vendedores informales y su entorno. Visto lo visto hasta hoy en el centro, y ya con algunas intentonas de reordenamiento con más o menos diálogo cosmético de por medio, podemos esperar que el desorden sólo se transformará una vez más. Mientras, el circo mediático habrá dado cuenta del efecto inicial de la audacia del político y escasamente pondrá atención a sus consecuencias en el futuro. 
De formas a formas de resolver el conflicto

El peor ejemplo de cómo gestionar un conflicto social como el de las ventas informales y su secuestro de las vías públicas es justamente el que nos ha traído en una ocasión más el actual alcalde. El reordenamiento del centro histórico se ha vuelto un asunto de batallas campales, poner barriles a diestra y sinestra para ocupar el territorio conquistado y copar de agentes del cuerpo de agentes metropolitanos cada cuadra "recuperada" para disuadir al "enemigo". 

Gobernar nuestro país, como hemos venido viendo en este período tiene mucho de ser un buen apagafuegos; estando así de tetelque nuestra institucionalidad. Cómo se gestionan los conflictos sociales es un tema clave en esta sociedad, tan agitada como viene estando desde siempre. De nada valen la grandilocuencia del discurso y la espectacularidad de las obras planificadas si no se resuelve organizada y constructivamente los conflictos asociados a las mismas. Ahí tenemos el tema de los buses, de la violencia social, de las pandillas, la reforma fiscal, etc. Temas gruesos y complejos que no se pueden resolver fácilmente imponiendo la respuesta que creo más acertada.

La creciente tensión generada con este desalojo, y la búsqueda de una solución efectista en el corto plazo sin prever las consecuencias en el mediano y largo plazo, dan cuenta de las características del actual alcalde en su capacidad de gestionar los conflictos sociales que supone su trabajo, dándonos así una muestra de su talante de estadista: en temas de recorrido difícil como este de las ventas o el de los buseros, lejos de recurrir a la negociación, el uso de la fuerza será el camino válido para imponer su posición. Si bien esta manera de resolver puede parecer efectiva e incluso normal (o hasta buena) ante los ojos de una población tristemente acostumbrada a la imposición por la fuerza o el engaño, sus consecuencias más funestas están a verse en el mediano a largo plazo. 

El reino del barril
Lo grave es cómo estas acciones calan en la mentalidad colectiva, tendiente a aceptar y a justificar el autoritarismo y a tolerar la pedantería de quien tiene el poder. Se tienen como males menores cuando en el fondo son temas vitales pues desde esas posturas se van construyendo las maneras de relacionarnos en ese espacio público y  en lo privado. La rueda autoritaria da un giro más, el desorden se mantiene y siguen calando en la poblaciones los mesías de turno, basados en la emocionalidad y la espectacularidad de un mensaje vacío y acciones que no solo destruyen hoy si no también mañana y pasado mañana. 

Valga para pensarlo un poco más, compatriotas.

Víctor

lunes, 1 de octubre de 2012

A propósito del día del niño y la niña

La fecha se presta para muchas cosas. Para recordar cuando fuimos niños y para celebrar a los peques que tenemos cerca, principalmente. He visto de todo en las redes sociales: fotos de perfil recordando cómo se fue alguna vez, fotos de niños haciendo cualquier cantidad de cosas.

Los diarios recuerdan hoy - con ediciones o reportajes especiales - realidades que deberían traernos por los pelos: niños enfermos, niños víctimas, niños sufriendo cualquier cantidad de síntomas de esta sociedad enferma e incapaz de curarse a sí misma al menos en su punto más débil: en su infancia, en lo que en unos años - y ahora que pasan tan vertiginosos - serán el ahora de un país muy joven, muy perennemente imberbe.

Ayer reflexionaba en voz alta sobre el perfil de la columna de la Ana en LPG. Decía yo que me daba cosa su radicación en México. Pensaba en Ligia, en Carlos, en tantos amigos y amigas que se fueron a otros lados a crecer y a dejar por allá el fruto de su esfuerzo. Da cosa pensar que gente joven y cachimbona - que no hace muchos años eran celebrados en sus colegios en esta fecha - sigan encontrando fuera lo que no encuentran acá: un espacio donde desarrollarse y dar frutos. Un espacio donde no se sienta tanta incertidumbre, donde no haya que sentir que en cualquier momento tendrán que salir huyendo (a propósito de esto, vean el reportaje de hoy en El Faro), donde se sabe que en cualquier momento se es víctima de toda clase de violencias.

Retomando lo que Hunnapuh señalaba hace poco, el contexto actual revela - si es que no nos era evidente - la grave situación de violencia no relacionada al tema de las pandillas. Más grave aún que este conflicto, es la dinámica social que se gesta a su sombra: la desconfianza, la nueva ruptura de los lazos que apenas se lograron formar después de la guerra, la violencia como el fenómeno que subraya las formas de relacionarnos en todos los niveles de nuestra interacción cotidiana. Este es el marco donde crecen esos seres a quienes hoy celebramos y decimos que nos llenan de luz y alegría, de esperanza y amor. Ese es el mundo en que les hacemos crecer, torciendo sus chances de ser plenamente felices, de encontrar su camino en la vida.

Mucho hay que hacer. Tomar consciencia de su papel en esta situación es un buen primer paso: véase a los ojos de un niño cuando se comporta como se comporta en cualquier ámbito. En lugar de hablar paja este día, piense si su comportamiento es el ejemplo que quiere dejar en las generaciones que vienen después de nosotros. Piense si este es el medio ambiente que quiere heredar, si este aire este clima, este tráfico y esta incertidumbre de si existe un futuro viable es lo que queremos para ellos y ellas. Y no se quede solo en pensar y sentirse pura babosada. Actúe. Elija ser mejor que su versión actual de sí mismo. recuerde lo que quería hacer cuando niño, cuando niña. Actúe en consecuencia con lo que una vez quiso ser.

Víctor


domingo, 23 de septiembre de 2012

La economía no crece, la riqueza si

Antes de seguir, lea este artículo:  América Central tiene 965 ultra-ricos

Como psicólogo soy más dado a pensar en el impacto psicosocial de la profunda desigualdad económica, en cómo afecta a la construcción de la identidad, cómo se manifiesta en las relaciones interpesonales de unos y otros, de los que viven en el desmedido y sobresaliente lujo y de los que intentan sobrevivir en medio de las más abyectas de las carencias quye caben en estos poco más de veintemil y pico de kilómetros cuadrados.  

En el fondo, el ruido de la ANEP, la Cámara de Comercio y demás gremiales y sectores asociados a la derecha. Mientras, tras bambalinas, los ricos más ricos son cada vez más ricos. Los pobres están más hechos mierda y los demás vamos por el carril del medio, sin dar pie con bola y atendiendo a los que hacen más bulla porque además de todo, tienen todos los medios para hacer ruido hasta hartarnos y no querer saber nada más. 

Pisto hay, me dice mucha gente. A quienes lo tienen les ha crecido otro 3.6%  en este tiempo, dice el artículo. 

Víctor

domingo, 26 de agosto de 2012

A dos años de campaña


No hemos terminado de digerir aún el tema de las resoluciones de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, y el papelón que se echaron a su conveniencia las cúpulas de los partidos políticos para mantener cierto nivel de influencia en dicho órgano del estado y ¡pum!  ya estamos en campaña rumbo a las presidenciales de 2014.

Lo dijo esta mañana Monseñor Escobar Alas: Es ridículo estar ya en campaña cuando faltan dos años para las elecciones. Es desgastante, mucho más con la bajeza con que se suelen conducir las campañas en nuestro país. Más aún con el candidato que va tener más presencia mediática: Norman Quijano, a quien los medios le dedicaran sendas primeras planas.

 Tras varias semanas metidos en esto, la nominación de Quijano - Nylon man, para no olvidar  - se venía retrasando para desespere del sujeto en cuestión y de la caterva de ex funcionarios de pasadas gestiones areneras con que se rodea en la Alcaldía de San Salvador.

Nylon man, para no olvidar
Una vez nominado el sujeto de la caricatura, nos dimos cuenta de dos cosas: una, el apoyo mediático sigue estando ahí, los medios van dándole seguimiento y le dedican espacio suficiente para hacernos saber quien tiene el beneplácito de sus propietarios. Segunda, su discurso será más recalcitrante y fundamentalista que sus antecesores. No cuesta adivinarlo: baste recordarle como diputado y sus declaraciones sobre los más variopiuntos temas, y sus anteriores campañas, sus berrinches y grandilocuencias y su manera que raya en lo insultante de referirse a sus adversarios y no-simpatizantes.

Con esta nominación, y la anterior nominación de Sánchez Cerén por parte del Frente, queda abierta la campaña por las presidenciales. Ya estaba abierta desde antes, pues acá todo se conduce al ruedo electorero, pero ahora y gracias al seguimiento al pie que harán las empresas periodísticas más grandes del país tendremos Norman hasta en la sopa. Y falta aún que entre Saca con su propio poder mediático que le ha mantenido en el "top of mind" mediante programitas de historia, motivación, autoayuda y demás yerbas en cada radio a la que tiene alcance.

Hoy, a dos años de las presidenciales, pareciera más vertiginosa esta vorágine electorera. Sin importar cuál sea el tema, cúal sea el ruedo en donde se debaten los de siempre, todo se lleva a los cauces de las votaciones. Y así vamos como país, en la espiral de la partidocracia, de la cupulocracia, vamos cada vez más rápido, distinguiendo cada vez menos y ahogándonos cada vez más.

Víctor