¿Quién o quienes hacen plata?
¿Quién crece en imagen?
¿Quién gana margen político?
¿Quienes quedan mal?
¿Qué lugares se vuelven repentinamente zonas de guerra, antes de la entrada de FOMILENIO II?
¿Quienes salen ganando con la compra de más armas, más tecnología, mas asesorías?
¿Qué temas pierden importancia en la agenda política?
¿Quiénes los mueven?
¿Quiénes vuelven a las sombras?
¿Quiénes revitalizan su imagen caída-de-la-moto?
¿Quiénes vuelven, fácticamente y de a poco, al poder?
Demander, solía firmar en Hunnapuh - Comentarios:
Preguntas, tan solo preguntas.
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lunes, 20 de abril de 2015
martes, 24 de febrero de 2015
Rutina
Enciendo la PC, espero un tiempo cada vez más largo.
Abro el navegador. Automáticamente se abre la página de los marcadores y, por recomendación de Casciari, se abre una página extra con una entrada aleatoria de Wikipedia.
Abro el correo, twitter y facebook. Si puedo, leo la página aleatoria de Wikipedia. Ora sale un animal o planta desconocido, ora información de un deportista que en mi vida supe de su existencia. Desalojo lo no leído en el correo. Reviso las notificaciones del facebook. Veo twitter.
Cada vez más son esa caverna de gritos desaforados, ese ruido insoportable, atronador y truculento que es este pedazo de tierra de 200x100 km donde se parten a dentelladas Caín y Abel mientras los medios dicen que no se descarta que hayan sido pandilleros.
Y en los comentarios de esos medios aparece gente invocando un baño de sangre y fuego para el baño de sangre y fuego.
Pregunta el navegador que si quiero cerrar todas las ventanas.
Acepto.
Abro el navegador. Automáticamente se abre la página de los marcadores y, por recomendación de Casciari, se abre una página extra con una entrada aleatoria de Wikipedia.
Abro el correo, twitter y facebook. Si puedo, leo la página aleatoria de Wikipedia. Ora sale un animal o planta desconocido, ora información de un deportista que en mi vida supe de su existencia. Desalojo lo no leído en el correo. Reviso las notificaciones del facebook. Veo twitter.
Cada vez más son esa caverna de gritos desaforados, ese ruido insoportable, atronador y truculento que es este pedazo de tierra de 200x100 km donde se parten a dentelladas Caín y Abel mientras los medios dicen que no se descarta que hayan sido pandilleros.
Y en los comentarios de esos medios aparece gente invocando un baño de sangre y fuego para el baño de sangre y fuego.
Pregunta el navegador que si quiero cerrar todas las ventanas.
Acepto.
miércoles, 5 de febrero de 2014
Apuntes desperdigados por la elección presidencial
Pasó la primera elección, ganó el Frente y ARENA perdió otro montonazo más de votantes en su proceso de descomposición acelerado por sus luchas de poder internas, cada vez más evidentes y más dañinas. El frente, por su parte, aprovecha este proceso, consolidando su nucleo duro y aprovechando las ventajas de tener el poder. No es que haya hecho mucho, pero las diferencias han sido suficientes para sostener una ventaja importante sobre su principal contrincante a pesar de la elección de su fórmula presidencial.
De a descomposición de la derecha, usualmente aglutinada alrededor de la alguna vez granítica fuerza unificadora de ARENA, seguiremos viendo nuevos capítulos. Si las cosas van con cierta lógica, tendremos cinco años más de gobierno del Frente. Y de ahí, el show de la recomposición de la derecha, que parece no haber entendido que el tiempo del gobierno estilo mandador de la finca del patrón ya no les va y que tendrán que ajustarse de otras maneras. Falta por ver, puesto que paralelo a la debacle electoral siguen saliendo los trapos al sol de la corrupción que se tapó por mucho tiempo. ARENA, disminuida y sin triunfalismo que unifique, habrá de escudriñar sus heridas y quien sabe qué salga de todo eso.
Mientras eso pasa, el Frente pesca y seguirá pescando en rio revuelto, y conseguirá apoyos de los otrora aliados de ARENA, sumando una muesca más en el inventario de las contradicciones que viene acumulando según avanza en su particular historia. La transformación de este habrá de valorarse en el tiempo. Ya hemos visto signos de sus luchas internas, pero de ellas ha salido un núcleo bastante sólido que habrá de conservar cierto nivel de poder por un buen rato, pues incluso puede perfilarse desde ya quienes pueden ser sus siguientes cartas electorales. Los disidentes de este partido ni han logrado acumular fuerza ni han ganado credibilidad suficiente para convertirse en motivo de preocupación en el futuro cercano.
Pero hay más qué decir. Si bien un triunfo del Frente es razonablemente previsible, hay más tela que cortar.
Debería también llamarnos la atención que de las cinco alternativas que existían para elegir presidente tres enarbolaron el autoritarismo militar como apuesta central en su agenda de seguridad pública. No deja de resultar curioso cómo quienes dicen defender la libertad están a la espera de restringirla. Y lo que nos debería llamar la atención es la resonancia de estas alternativas en la vox populi azuzada por los medios. No cuento con el enlace a la mano pero hace no mucho alguien apuntaba a la tendencia pro autoritaria que puebla la mentalidad de nuestra gente. Y eso se refleja en la clase de propuestas que se obtienen en estas elecciones. La gente recibe de brazos abiertos una solución de este tipo para lo que sea que les vendan como amenaza. Esa tendencia, sumada a la peligrosa desidia con que abordamos cada tema de importancia en el país - esperando que alguien más se haga cargo, de preferencia si suena a un caudillo -, nos está poniendo en un predicamento peligroso desde hace ratos. Cuando vengamos a abrir los ojos, quizá sea -hoy si - , demasiado tarde.
El petate de siempre. E
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| El salvador, tierra donde se agita el petate |
Con Ligia lo apuntábamos en Psicoloquio: el petate del miedo ha sido agitado una vez más, con la cada vez menos disimulada ayuda de las principales empresas de comunicación y propaganda del país. Estos sectores, históricamente ligados a la derecha más cavernaria - eso de ofrecer garrote a todo el mundo no es algo demasiado pos modernista que digamos - han enarbolado la banderita tricolor tras cada noticia en los últimos meses. Desde que el patrón les jaló las orejas y dijo que este macho es mi mula, se fueron callando las voces disidentes en el partido - al menos en esos medios - y todos se sumaron al tren. Esto va ser peor en este mes. En general, están desatados en su verborrea pro tricolor y anti FMLN y eso no va cambiar porque, esencialmente, eso vende. Los partidos compran espacio, las polémicas generan audiencia y así seguimos engordando las cuentas de estas empresas que aparte, rascan su poquito con cualquier gobierno.
La pregunta es ¿funcionará aún la estrategia del ♫cuidado bañistas que ahí viene el tiburón♫ como estrategia electoral? Si antes de la elección sonaba a patadas de ahogado, hoy quien sabe si funcione para reducir esa brecha de 268,176 votos de diferencia..
Como fuere, debería llamarnos la atención que toda la historia reciente vengan asustándonos: que si los comunistas, los terroristas, los desmovilizados, los secuestradores, los mareros, los chavistas, los que roban el nylon y hacen llorar al candidato y después salir envalentonado a decir que ya sabe lo que va a hacer (segurito tuvo de quienes aprender, ¿no?).
La pregunta es ¿funcionará aún la estrategia del ♫cuidado bañistas que ahí viene el tiburón♫ como estrategia electoral? Si antes de la elección sonaba a patadas de ahogado, hoy quien sabe si funcione para reducir esa brecha de 268,176 votos de diferencia..
Como fuere, debería llamarnos la atención que toda la historia reciente vengan asustándonos: que si los comunistas, los terroristas, los desmovilizados, los secuestradores, los mareros, los chavistas, los que roban el nylon y hacen llorar al candidato y después salir envalentonado a decir que ya sabe lo que va a hacer (segurito tuvo de quienes aprender, ¿no?).
Autoritarismo por doquier
Debería también llamarnos la atención que de las cinco alternativas que existían para elegir presidente tres enarbolaron el autoritarismo militar como apuesta central en su agenda de seguridad pública. No deja de resultar curioso cómo quienes dicen defender la libertad están a la espera de restringirla. Y lo que nos debería llamar la atención es la resonancia de estas alternativas en la vox populi azuzada por los medios. No cuento con el enlace a la mano pero hace no mucho alguien apuntaba a la tendencia pro autoritaria que puebla la mentalidad de nuestra gente. Y eso se refleja en la clase de propuestas que se obtienen en estas elecciones. La gente recibe de brazos abiertos una solución de este tipo para lo que sea que les vendan como amenaza. Esa tendencia, sumada a la peligrosa desidia con que abordamos cada tema de importancia en el país - esperando que alguien más se haga cargo, de preferencia si suena a un caudillo -, nos está poniendo en un predicamento peligroso desde hace ratos. Cuando vengamos a abrir los ojos, quizá sea -hoy si - , demasiado tarde.
De esas cositas de campaña
Entre tantas cosas que han salidas en campaña, me quedé con cómo se ha apuntado los cañones con la edad de Sánchez Cerén y el que sea profesor. Menudo futuro tenemos si ser viejo y enseñar a otros son motivos válidos para hacer chiste.
Anular el voto
El blanco combina con todo. Dicen.
Iba a escribir más cosas pero por ahora está bueno. Tengo sueño y ya van cuatro veces que escribo este post desde una semana antes de las elecciones. Salú
lunes, 31 de diciembre de 2012
¿Qué decir del país para este 2013?
Primero que nada, que mientras no se resuelva lo de los gringos y el abismo fiscal estamos jodidos. Igual estamos jodidos en nuestra dependencia así que tratemos de ver un poco más allá. Demos por hecho un nuevo ciclo de crisis o un agravamiento de la existente, y veamos:
Circo, circo por donde veamos.
2012 fue un año de circo político. Comience por donde quiera: diputados transformer, hombres de maletín, maitros de guayabera, etcétera. Prepotencia por donde se vea y cinismo de pacotilla. Campaña adelantada tenemos desde siempre y nomás falta ver cuando se tire al ruedo Saca. ARENA va seguir en su línea de intransigencia y enrocamiento al igual que el Frente, que va seguir usando la baza de su vínculo con GANA que deberá ver como sobrevive porque no parece claro que por voto popular vaya a ir más allá del logro alcanzado este año.
El tema de los subsidios va a ser jodidísimo. Yo apuntaría a que la realidad va caer como losa y que por ende va caer el del pasaje y el del gas. Pero el populismo preelectoral puede pesar y que se rebusquen por una refocalización que, como ya vimos antes, ha sido complicada en su aplicación y no ha representado un verdadero ahorro.
Por las intenciones de profundizar las medidas de inversión social, habrá que ver cuál es el plan de inversiones del gobierno para sostener esto. El endeudamiento es alto, sea quien sea que lo haya generado y en qué nivel. Lo importante será ver que servicios se prestan a los sectores más vulnerables sin que esto dependa del financiamiento internacional para ello, y cómo se profundizan reformas que den sostenibilidad a la inversión social. El asunto es que todo esto va amarrado al circo partidista - puesto que de discusión profunda sobre hacia done y cómo vamos es imposible que entre en la verborrea de los políticos - y ahí se entrampa cualquier posibilidad de generar condiciones.
¿Más milagros?
La tregua entre las pandillas y su consecuente negociación con el gobierno se acerca a su primer aniversario, con cifras que hablan de cierta efectividad de la misma en una de las dimensiones en que el fenómeno de las pandillas afecta a la sociedad nuestra. El desconcierto nos ha acompañado a todos en esto, pues al ser una medida surgida entre sombras y de una manera sorpresiva, ni a los sectores más avanzados en su trabajo con estos grupos ha tomado con algo entre manos. Al no ser - al menos a ojos públicos - un proceso típico en el que poco a poco se va profundizando un diálogo que conlleva a acuerdos cada vez más efectivos y comprometidos, es difícil intuir qué pueda pasar.
Y es que ni siquiera estamos de acuerdo en cómo asimilar este proceso. A casi un año persisten las dudas y la suspicacia al respecto. No hay confianza en los actores, no hay confianza en el proceso y ni hay confianza en los resultados tan contundentes en cuanto a los asesinatos. La literatura sobre procesos de paz señala la construcción de confianza como un punto clave en los procesos de diálogo y pese a la baja en los asesinatos esto es lo que menos se ha trabajado. Se han presentado propuestas atrevidas como los municipios santuario y los centros de trabajo para ex pandilleros pero no existe el clima de confianza que permita introducir la discusión ni al nivel más mínimo.
Todo el mundo parece saber que esto puede romperse tan fácilmente que la ventanita de oportunidad que se ha abierto nos ha agarrado a todos silbando en la loma. Por otro lado, el condicionamiento que supone el inexistente clima de diálogo entre las fuerzas vivas del país, tanto políticas como de sociedad civil vuelven un laberinto este proceso de paz, tan necesario y crucial por su potencial para resolver un problema que ha venido marcando la vida de la posguerra.
Sumado a la inexistencia del diálogo como base para la búsqueda de consensos, la ausencia de transparencia en la gestión de los acuerdos y la falta de confianza está también un imaginario social construido sobre la lógica dicotómica de ellos-nosotros en que venimos desde antes de la guerra civil. Este discurso de buenos/malos, amigos/enemigos zampado a base de garrote y medios de comunicación hasta en la sopa vuelve oscuro el panorama para unos acuerdos agarrados con alfileres. Mi temor es que esto se rompa y entonces el espacio abierto se nos vuelva algo más inmanejable por la consiguiente ruptura de la confianza del sector pandilleril, lo que podría volver complicadísimo el trabajo de por sí difícil de prevención de la violencia y el trabajo con jóvenes en situaciones de alto riesgo social.
De milagroso no tiene nada el proceso, el milagro va ser si se logra conjuntar a la sociedad o a una parte de ella para apuntalar el mismo y marcar un ritmo que convenga al interés de las mayorías y que responda a la necesidad de reconciliación social y de cumplimiento de la justicia en todos los niveles que requiere la paz.
Narco, narco y más narco
Recordaba que hace un par de años atrás puse por acá mismo que el poder del narco se iría haciendo más y más evidente en ámbitos más allá de los abusos a los migrantes. Esto sigue siendo una realidad, aunque ahora hablamos un poquitito más de ello. El tema tiene más aire en los medios aunque no en un carácter de investigación profunda. El tema sigue en mucho en la sombra, y mientras siga así su interferencia para nuestra sociedad se volverá más complejo.
El peligro de volvernos un narcoestado está bien presente ante la cercanía del período electoral y la ausencia de una ley de partidos políticos que obligue a transparentar el origen de los fondos de la campaña electoral. Esto sin contar además con una institucionalidad fuerte e independiente, no vinculada a un arreglo partidario: nada de contraloría eficiente de la Corte de Cuentas de la República al patrimonio de los funcionarios públicos, nada de una Fiscalía General que en efecto persiga el delito en los niveles más altos, que es donde suele enquistarse las argollas de las que van pendiendo todo lo que conlleva el tema del narcotráfico. El panorama es triste ante un monstruo de muchas cabezas.
¿Cambio? ¿Esperanza?
La prueba del tiempo nos pone enfrente la realidad: las cosas siguen como antes porque seguimos haciendo y dejando que se haga lo mismo. Eso. ¿Qué hace de diferente Ud. o yo para que esta sociedad cambie? Quejarse, bien. ¿Qué más? Adquirir conciencia del país en que vive más allá de la propaganda turística, conocer sus contradicciones, su historia, sus injusticias es un buen paso siempre. Conocer el lugar que ocupamos en este espacio para que las cosas funcionen como funcionan es otro bueno.
Empezar desde ahí, a cambiar este desvergue, encargándonos del pedacito de realidad en que nos toca vivir, aspirando a dejar una buena huella en la gente que nos rodea. Seamos nosotros el cambio y la esperanza que se necesita en el mundo que nos toca vivir.
Nomás eso. Como todo propósito de año nuevo suena tan fácil, pero lo volvemos tan difícil luego. Intentémoslo una vez más, por nuestro bien.
Feliz 2013 a todas y todos. Gracias por venir a leerme.
Un abrazo
Víctor
Circo, circo por donde veamos.
2012 fue un año de circo político. Comience por donde quiera: diputados transformer, hombres de maletín, maitros de guayabera, etcétera. Prepotencia por donde se vea y cinismo de pacotilla. Campaña adelantada tenemos desde siempre y nomás falta ver cuando se tire al ruedo Saca. ARENA va seguir en su línea de intransigencia y enrocamiento al igual que el Frente, que va seguir usando la baza de su vínculo con GANA que deberá ver como sobrevive porque no parece claro que por voto popular vaya a ir más allá del logro alcanzado este año.
El tema de los subsidios va a ser jodidísimo. Yo apuntaría a que la realidad va caer como losa y que por ende va caer el del pasaje y el del gas. Pero el populismo preelectoral puede pesar y que se rebusquen por una refocalización que, como ya vimos antes, ha sido complicada en su aplicación y no ha representado un verdadero ahorro.
Por las intenciones de profundizar las medidas de inversión social, habrá que ver cuál es el plan de inversiones del gobierno para sostener esto. El endeudamiento es alto, sea quien sea que lo haya generado y en qué nivel. Lo importante será ver que servicios se prestan a los sectores más vulnerables sin que esto dependa del financiamiento internacional para ello, y cómo se profundizan reformas que den sostenibilidad a la inversión social. El asunto es que todo esto va amarrado al circo partidista - puesto que de discusión profunda sobre hacia done y cómo vamos es imposible que entre en la verborrea de los políticos - y ahí se entrampa cualquier posibilidad de generar condiciones.
¿Más milagros?
La tregua entre las pandillas y su consecuente negociación con el gobierno se acerca a su primer aniversario, con cifras que hablan de cierta efectividad de la misma en una de las dimensiones en que el fenómeno de las pandillas afecta a la sociedad nuestra. El desconcierto nos ha acompañado a todos en esto, pues al ser una medida surgida entre sombras y de una manera sorpresiva, ni a los sectores más avanzados en su trabajo con estos grupos ha tomado con algo entre manos. Al no ser - al menos a ojos públicos - un proceso típico en el que poco a poco se va profundizando un diálogo que conlleva a acuerdos cada vez más efectivos y comprometidos, es difícil intuir qué pueda pasar.
Y es que ni siquiera estamos de acuerdo en cómo asimilar este proceso. A casi un año persisten las dudas y la suspicacia al respecto. No hay confianza en los actores, no hay confianza en el proceso y ni hay confianza en los resultados tan contundentes en cuanto a los asesinatos. La literatura sobre procesos de paz señala la construcción de confianza como un punto clave en los procesos de diálogo y pese a la baja en los asesinatos esto es lo que menos se ha trabajado. Se han presentado propuestas atrevidas como los municipios santuario y los centros de trabajo para ex pandilleros pero no existe el clima de confianza que permita introducir la discusión ni al nivel más mínimo.
Todo el mundo parece saber que esto puede romperse tan fácilmente que la ventanita de oportunidad que se ha abierto nos ha agarrado a todos silbando en la loma. Por otro lado, el condicionamiento que supone el inexistente clima de diálogo entre las fuerzas vivas del país, tanto políticas como de sociedad civil vuelven un laberinto este proceso de paz, tan necesario y crucial por su potencial para resolver un problema que ha venido marcando la vida de la posguerra.
Sumado a la inexistencia del diálogo como base para la búsqueda de consensos, la ausencia de transparencia en la gestión de los acuerdos y la falta de confianza está también un imaginario social construido sobre la lógica dicotómica de ellos-nosotros en que venimos desde antes de la guerra civil. Este discurso de buenos/malos, amigos/enemigos zampado a base de garrote y medios de comunicación hasta en la sopa vuelve oscuro el panorama para unos acuerdos agarrados con alfileres. Mi temor es que esto se rompa y entonces el espacio abierto se nos vuelva algo más inmanejable por la consiguiente ruptura de la confianza del sector pandilleril, lo que podría volver complicadísimo el trabajo de por sí difícil de prevención de la violencia y el trabajo con jóvenes en situaciones de alto riesgo social.
De milagroso no tiene nada el proceso, el milagro va ser si se logra conjuntar a la sociedad o a una parte de ella para apuntalar el mismo y marcar un ritmo que convenga al interés de las mayorías y que responda a la necesidad de reconciliación social y de cumplimiento de la justicia en todos los niveles que requiere la paz.
Narco, narco y más narco
Recordaba que hace un par de años atrás puse por acá mismo que el poder del narco se iría haciendo más y más evidente en ámbitos más allá de los abusos a los migrantes. Esto sigue siendo una realidad, aunque ahora hablamos un poquitito más de ello. El tema tiene más aire en los medios aunque no en un carácter de investigación profunda. El tema sigue en mucho en la sombra, y mientras siga así su interferencia para nuestra sociedad se volverá más complejo.
El peligro de volvernos un narcoestado está bien presente ante la cercanía del período electoral y la ausencia de una ley de partidos políticos que obligue a transparentar el origen de los fondos de la campaña electoral. Esto sin contar además con una institucionalidad fuerte e independiente, no vinculada a un arreglo partidario: nada de contraloría eficiente de la Corte de Cuentas de la República al patrimonio de los funcionarios públicos, nada de una Fiscalía General que en efecto persiga el delito en los niveles más altos, que es donde suele enquistarse las argollas de las que van pendiendo todo lo que conlleva el tema del narcotráfico. El panorama es triste ante un monstruo de muchas cabezas.
¿Cambio? ¿Esperanza?
La prueba del tiempo nos pone enfrente la realidad: las cosas siguen como antes porque seguimos haciendo y dejando que se haga lo mismo. Eso. ¿Qué hace de diferente Ud. o yo para que esta sociedad cambie? Quejarse, bien. ¿Qué más? Adquirir conciencia del país en que vive más allá de la propaganda turística, conocer sus contradicciones, su historia, sus injusticias es un buen paso siempre. Conocer el lugar que ocupamos en este espacio para que las cosas funcionen como funcionan es otro bueno.
Empezar desde ahí, a cambiar este desvergue, encargándonos del pedacito de realidad en que nos toca vivir, aspirando a dejar una buena huella en la gente que nos rodea. Seamos nosotros el cambio y la esperanza que se necesita en el mundo que nos toca vivir.
Nomás eso. Como todo propósito de año nuevo suena tan fácil, pero lo volvemos tan difícil luego. Intentémoslo una vez más, por nuestro bien.
Feliz 2013 a todas y todos. Gracias por venir a leerme.
Un abrazo
Víctor
domingo, 26 de agosto de 2012
A dos años de campaña
No hemos terminado de digerir aún el tema de las resoluciones de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, y el papelón que se echaron a su conveniencia las cúpulas de los partidos políticos para mantener cierto nivel de influencia en dicho órgano del estado y ¡pum! ya estamos en campaña rumbo a las presidenciales de 2014.
Lo dijo esta mañana Monseñor Escobar Alas: Es ridículo estar ya en campaña cuando faltan dos años para las elecciones. Es desgastante, mucho más con la bajeza con que se suelen conducir las campañas en nuestro país. Más aún con el candidato que va tener más presencia mediática: Norman Quijano, a quien los medios le dedicaran sendas primeras planas.
Tras varias semanas metidos en esto, la nominación de Quijano - Nylon man, para no olvidar - se venía retrasando para desespere del sujeto en cuestión y de la caterva de ex funcionarios de pasadas gestiones areneras con que se rodea en la Alcaldía de San Salvador.
| Nylon man, para no olvidar |
Con esta nominación, y la anterior nominación de Sánchez Cerén por parte del Frente, queda abierta la campaña por las presidenciales. Ya estaba abierta desde antes, pues acá todo se conduce al ruedo electorero, pero ahora y gracias al seguimiento al pie que harán las empresas periodísticas más grandes del país tendremos Norman hasta en la sopa. Y falta aún que entre Saca con su propio poder mediático que le ha mantenido en el "top of mind" mediante programitas de historia, motivación, autoayuda y demás yerbas en cada radio a la que tiene alcance.
Hoy, a dos años de las presidenciales, pareciera más vertiginosa esta vorágine electorera. Sin importar cuál sea el tema, cúal sea el ruedo en donde se debaten los de siempre, todo se lleva a los cauces de las votaciones. Y así vamos como país, en la espiral de la partidocracia, de la cupulocracia, vamos cada vez más rápido, distinguiendo cada vez menos y ahogándonos cada vez más.
Víctor
lunes, 23 de julio de 2012
9 años de mano dura
Esta mañana, recordaba gracias a un tweet del historiador Carlos Cañas Dinarte, que 9 años atrás, en una noche como esta, iniciaba oficicialmente la implementación del Plan Mano dura por el trístemente célebre ex presidente Francisco Flores Pérez.
Encontré este artículo de la revista Proceso, que solía editar el CIDAI de la UCA (una lástima que desapareciera); valga recuperarlo para recordar que no es de ahora que se viene preguntando por los planes de reinserción, por las estrategias de prevención y el respeto a la constitución con estas movidas publicitarias.
Como bien lo narran los de El Faro en el video, el "manodurismo" no trajo sino una complejización y un agravamiento del operar de las pandillas. No solo en cifras de muertes llegamos a ver una duplicación, si no además un incremento en el dominio territorial y de generación de miedo en la población (no hace mucho lograron un gran impacto con un llamado a "toque de queda", ¿recuerdan?). Un fenómeno social con raíces estructurales, culturales, económicas, sociohistóricas, etc. fue abordado (y sigue siendo abordado) con un simplismo patético. El reciente intento de negociación con los líderes de las pandillas y la aparente tregua que ha logrado tanta atención mediática es solo una vuelta más a una rueda de caballitos a la que las autoridades y algunos medios parecen venirse montando nomás cuando conviene.
9 años más tarde, seguimos viendo un circo en el que lo único que ha cambiado es el número sobre la escena.
Víctor
9 años más tarde, seguimos viendo un circo en el que lo único que ha cambiado es el número sobre la escena.
Víctor
Orillas del Acelhuate y otros crecimientos
Algunos hechos recientes me recuerdan cómo a la orilla del Acelhuate crecen milpas hermosas, berros verdísimos y gordísimos rábanos.
En general últimamente me encuentro por demás escéptico ante todo lo que va ocurriendo. Y es que al menos para mí, los usualmente finísimos hilos con que usualmente se mueven todas las cosas en estos lados van quedando cada vez más claros. La gente nuevamente va quedando en dos roles: los excluidos de siempre y los azuzados de toda la vida. Fuera de ellos, las fachadas, las máscaras en el baile sempiterno de la lucha por el más mínimo resquicio de poder sigue teniendo cada vez rasgos más grotescos, más simiesco el gesto, más burlesca la carcajada fingida.
En general últimamente me encuentro por demás escéptico ante todo lo que va ocurriendo. Y es que al menos para mí, los usualmente finísimos hilos con que usualmente se mueven todas las cosas en estos lados van quedando cada vez más claros. La gente nuevamente va quedando en dos roles: los excluidos de siempre y los azuzados de toda la vida. Fuera de ellos, las fachadas, las máscaras en el baile sempiterno de la lucha por el más mínimo resquicio de poder sigue teniendo cada vez rasgos más grotescos, más simiesco el gesto, más burlesca la carcajada fingida.
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| Foto de Mauro Arias, de El Faro (La economía del agua muerta) |
Traigo a colación lo del Acelhuate por que con todo y lo novedoso y esperanzador que pueda resultar ver a los movimientos ¿ciudadanos? de reciente cuño, con ellos me ocurre con la verdura nacida a orillas del río donde va parar toda la inmundicia de la capital; se verán hermosísimos cuando se venden a orilla de la carretera, pero igual se sabe que por dentro llevan alguito de lo que corre a la orilla donde han surgido.
Independientemente del color de camiseta que se les ocurra poner, de los sagrados símbolos que se les ocurra "apropiarse" para dejar visible sus propuestas, demandas, consignas, etcéteras, con las formas novedosas u ortodoxas de hacer explícita su inconformidad o aquello que dicen defender, igual y da la sensación de - para quien no compra a ciegas - un poquito a las heces y demás linduras que corren por ese símbolo de la ausencia de límites al poder y a todo lo que pulula alrededor de ello.
Valga decirles, como a todos los seleccionadores que vengan, les aplicaremos el cliché de "hay que darles el beneficio de la duda", nomás un tiempito más para que se vea con más claridad el color del fustán.
Más allá de eso, quedarán preguntas, como siempre: ¿Adonde encontrar un signo de esperanza? ¿en el hastío de la gente? ¿en el descrédito de los actuales políticos? ¿en que la salida a la calle sea ahora un recurso "in"?
Sin ser un experto, pero con mi atrevimiento usual, digo que pienso que la esperanza siempre estará un poco más allá, adonde no apunten las cámaras. Muy seguramente alrededor suyo y quizás no se ha dado cuenta. Lo más seguro es que esté ahí, donde siempre, donde menos obvio nos resulta: en nuestras propias acciones, si es que elegimos tal alternativa.
Eso, de la constitución y demás linduras hablamos otro día.
Víctor
Más allá de eso, quedarán preguntas, como siempre: ¿Adonde encontrar un signo de esperanza? ¿en el hastío de la gente? ¿en el descrédito de los actuales políticos? ¿en que la salida a la calle sea ahora un recurso "in"?
Sin ser un experto, pero con mi atrevimiento usual, digo que pienso que la esperanza siempre estará un poco más allá, adonde no apunten las cámaras. Muy seguramente alrededor suyo y quizás no se ha dado cuenta. Lo más seguro es que esté ahí, donde siempre, donde menos obvio nos resulta: en nuestras propias acciones, si es que elegimos tal alternativa.
Eso, de la constitución y demás linduras hablamos otro día.
Víctor
lunes, 30 de enero de 2012
A medio camino entre la fe y la desesperanza.
El tema de juventud me ha vuelto a dar vueltas en estos días por cuestiones de trabajo. Con la militarización del gabinete de seguridad, no evito pensar en cómo existe tanta gente buena metida en tratar de echar a andar cosas buenas para las y los jóvenes. En cómo hay gente intentando entender, intentando dar sentido, apostando por llenar los vacíos y construir desde abajo y de una manera civilizada alternativas ante esta situación. Pienso y temo en cómo estos cambios hechos por un presidente que recientemente se destaca a sí mismo con mucha frecuencia como comandante general de la fuerza armada, vienen a ser un contrasentido en el camino de estas personas.
Pienso en la gente buena con quienes trabajo todas las semanas, gente que está haciendo un esfuerzo por entender mucho de lo que queremos hacerles ver porque saben que necesitan prepararse para poder ayudar. Pienso en como se van reubicando, en como van de a poco entendiendo su lugar en medio de una sociedad como la que tenemos. Pienso en los jóvenes con quienes he hablado recientemente, cómo se tienen fe aún en medio de esta locura (de alguna manera me recordaron unos de ellos a los de mi post anterior), pienso en tanta gente que lucha por sumarle algo bueno a este país. Y no dejo de sentir tristeza por el rumbo que, desde quienes tienen poder, se le da a este y a tantos otros temas.
Y no soy el único con preocupación, cansancio, desesperanza. Leo a alguien como la Virginia, cansada de esto, leo a Don Carlos teniendo que recordarnos lo del "Paratiay" con tristeza, leo a la Ana teniendo que hacer catarsis por su país tan lejano y doloroso, veo a mi compañera de trabajo luchando contra la desesperanza y la Ligia recordándome que nuestra es tristemente un ejemplo perfecto de qué hacer para mantener vivo un conflicto sociopolítico, con o sin guerra civil de por medio.
Dice José Luis Sanz, en una columna de El Faro que estamos en una tierra de machos acostumbrados a resolver los dilemas por la vía fácil y presumir de certezas. Quizás así sea. Con los hechos del día a día la desesperanza es lo normal. Con este rumbo cuesta encontrar a qué aferrarse, qué puede darnos tantita esperanza. Yo mismo he de decir que recientemente me he encontrado a medio camino entre la fe y la muy racional desesperanza.
Pienso en la gente buena con quienes trabajo todas las semanas, gente que está haciendo un esfuerzo por entender mucho de lo que queremos hacerles ver porque saben que necesitan prepararse para poder ayudar. Pienso en como se van reubicando, en como van de a poco entendiendo su lugar en medio de una sociedad como la que tenemos. Pienso en los jóvenes con quienes he hablado recientemente, cómo se tienen fe aún en medio de esta locura (de alguna manera me recordaron unos de ellos a los de mi post anterior), pienso en tanta gente que lucha por sumarle algo bueno a este país. Y no dejo de sentir tristeza por el rumbo que, desde quienes tienen poder, se le da a este y a tantos otros temas.
Y no soy el único con preocupación, cansancio, desesperanza. Leo a alguien como la Virginia, cansada de esto, leo a Don Carlos teniendo que recordarnos lo del "Paratiay" con tristeza, leo a la Ana teniendo que hacer catarsis por su país tan lejano y doloroso, veo a mi compañera de trabajo luchando contra la desesperanza y la Ligia recordándome que nuestra es tristemente un ejemplo perfecto de qué hacer para mantener vivo un conflicto sociopolítico, con o sin guerra civil de por medio.
Dice José Luis Sanz, en una columna de El Faro que estamos en una tierra de machos acostumbrados a resolver los dilemas por la vía fácil y presumir de certezas. Quizás así sea. Con los hechos del día a día la desesperanza es lo normal. Con este rumbo cuesta encontrar a qué aferrarse, qué puede darnos tantita esperanza. Yo mismo he de decir que recientemente me he encontrado a medio camino entre la fe y la muy racional desesperanza.
Con todo y todo, gente reciente, jóvenes y adultos que he encontrado me han llevado a recordar que toda construcción social puede deconstruirse. Que podemos armar otras estructuras desde abajo, desde los de abajo.
Decía Monseñor Romero que con este pueblo no cuesta ser buen pastor. Es fácil ver Cuando veo gente como la que he compartido en estos días en que he tenido la oportunidad de hablar de lo poco que sé sobre los y las jóvenes se me hincha la fe y pienso que si los impulsamos, si nos unimos a ellos podemos revertir aunque sea tantito esta vorágine. Que con gente que les brilla tanto los ojos como ellos es posible. La gran pregunta es quienes vamos a su encuentro.
Todo lo grande acontece en la tempestad, recordaba Heidegger en un su discurso. Habrá que preguntarse si no será tiempo de salir a la búsqueda de ello. Aferrados a este barco poco falta para ser parte del naufragio.
lunes, 9 de mayo de 2011
A propósito del discurso del presidente y el "mantenimiento de la paz interna"
Dijo el presidente de la República el pasado sábado, "en el marco" de la celebración del día del soldado:
Dice el presidente que nadie cuestiona el aporte del ejército en las tareas de seguridad pública. En octubre de 2009, a cuatro meses del traspaso de mando presidencial, la Coalición Centroamericana Para la Prevención de la Violencia Juvenil expresaba en un comunicado su rechazo a la medida de incorporar al ejército a las tareas de seguridad pública. Desde entonces y hasta hora, no han sido ellos la única voz que ha cuestionado y/o rechazado tal medida y ha puesto en duda el efecto de la misma. Lo cierto es que cada que se publica la tasa diaria de homicidios, se nos recuerda que el ejército está en las calles. Las declaraciones de quienes opinan al respecto de la seguridad pública también lo citan. En términos de efectividad, la presencia del ejército en la calle es comparable a la efectividad del coitus interruptus para evitar embarazos no deseados. Si el objetivo ha sido puramente en términos de imagen, el daño ha sido más que el beneficio. Y en términos tácticos, dar mas poder a quienes se engolosinaron desde siempre con el poder no puede ser bueno. Los nombres han cambiado, pero la doctrina y los héroes de los militares son los mismos que durante la guerra. No hay un mural de las víctimas inocentes de las malas acciones del ejército desde la masacre del '32, pero si murales en honor a la voz de mando tras la mayor masacre de civiles en América Latina hasta hoy: Domingo Monterrosa.
Debemos, entonces, continuar y profundizar el trabajo conjunto de la Fuerza Armada con la Policía Nacional Civil en materia de brindar seguridad ciudadana. Por esta causa, quiero anunciar esta mañana que he decidido prorrogar durante un año más, la vigencia del Decreto 70 que habilita a la Fuerza Armada a participar en operaciones de mantenimiento de la paz interna.
A la luz del trabajo realizado por nuestros efectivos militares, ya nadie cuestiona su aporte en este campo, como tampoco su respeto escrupuloso a los derechos humanos y su lealtad inquebrantable a la institucionalidad de nuestro país.
A la par sabemos que la buena batalla emprendida es larga y el éxito se obtendrá con una estrategia correcta, estrategia que poseemos, y con el desempeño eficaz y permanente de soldados y policías.
Por lo tanto, estoy seguro de que compartirán las razones que me llevan a mantener esta medida, en el contexto de la batalla de largo aliento que mantenemos contra el crimen organizado y la delincuencia común.
El trabajo conjunto con la Policía, así como la labor de control en centros penales y en puntos ciegos de la frontera, han sido las áreas de desempeño de los efectivos militares y en las mismas, lo han hecho con eficacia.
Sin embargo, a mi juicio –así como a juicio de otros sectores que han apoyado el desempeño militar en materia de seguridad pública- es preciso pensar en una ampliación de las tareas y radios de acción de la Fuerza Armada para profundizar la lucha contra el crimen. Esta ampliación, esencialmente en materia operativa en el territorio nacional, debe ser analizada, consultada y consensuada, de manera que podamos dar una respuesta más contundente a la criminalidad y a la inseguridad.
En función de esta iniciativa, le he pedido al Gabinete de Seguridad que a partir de la semana próxima comience una ronda de reuniones con las fuerzas políticas para compartir y analizar conjuntamente las responsabilidades de la Fuerza Armada, en el marco del Plan de Seguridad.
Releamos el discurso...
Lo primero que pienso es... ¿Qué entiende el presidente por "mantenimiento de la paz interna"? ¿Los 11.3 homicidios diarios de abril? ¿La cantidad no cuantificada de delitos "menores" como robo o asalto a mano armada o con arma blanca que no se denuncian por falta de confianza en las autoridades? ¿La incuantificable cantidad de actos contra la convivencia ciudadana que cometemos a diario? ¿De qué paz habla?
Sigamos adelante...
Dice el presidente que nadie cuestiona el aporte del ejército en las tareas de seguridad pública. En octubre de 2009, a cuatro meses del traspaso de mando presidencial, la Coalición Centroamericana Para la Prevención de la Violencia Juvenil expresaba en un comunicado su rechazo a la medida de incorporar al ejército a las tareas de seguridad pública. Desde entonces y hasta hora, no han sido ellos la única voz que ha cuestionado y/o rechazado tal medida y ha puesto en duda el efecto de la misma. Lo cierto es que cada que se publica la tasa diaria de homicidios, se nos recuerda que el ejército está en las calles. Las declaraciones de quienes opinan al respecto de la seguridad pública también lo citan. En términos de efectividad, la presencia del ejército en la calle es comparable a la efectividad del coitus interruptus para evitar embarazos no deseados. Si el objetivo ha sido puramente en términos de imagen, el daño ha sido más que el beneficio. Y en términos tácticos, dar mas poder a quienes se engolosinaron desde siempre con el poder no puede ser bueno. Los nombres han cambiado, pero la doctrina y los héroes de los militares son los mismos que durante la guerra. No hay un mural de las víctimas inocentes de las malas acciones del ejército desde la masacre del '32, pero si murales en honor a la voz de mando tras la mayor masacre de civiles en América Latina hasta hoy: Domingo Monterrosa. Se equivoca de largo Funes al creer que existe consenso respecto al papel de la Fuerza Armada en las tareas de seguridad pública. Las ganancias y los costos que genera tener a los soldados patrullando en las calles no han sido evaluados de pleno. La opinión desde quienes trabajan en materia de prevención -tratando de cubrir algo a lo que el gobierno no le ha apostado en serio desde décadas atrás - no es positiva al respecto, y la opinión de las personas que viven en las comunidades en donde patrulla el ejército y que son consideradas de alta peligrosidad no es tomada en cuenta por los medios de comunicación si no hasta cuando les toca aparecer por que ocurrió algún delito en su zona.
Es claro en el discurso del presidente que este toma en cuenta solo la opinión de quienes le hacen la venia a sus ideas. Paradójicamente, una de las quejas de cuando él era entrevistador al respecto de que no le visitaran los presidentes era que estos no querían enfrentarse con alguien que les cuestionara sobre sus hechos. Resulta llamativo tambien que hable de hacer consensos en esta materia cuando habla únicamente de él y de quienes piensan como él al respecto del tema. la pregunta es ¿Con quienes habrá de consensuar? ¿Quienes en su gabinete militarizado (no ha notado Ud. que siempre dice que ha dado órdenes al ministro tal) le presentan una antítesis a su idea que hay que darle mas poder facultades a los militares? ¿Le leerán al presidente los informes que indican que el fenómeno al que apuntan las acciones de los militares no han presentado una variación importante a la baja?
El tema de la seguridad pública va mucho más allá de la presencia de un cuerpo represivo en las calles. Una visión así es miope. La generación de ese ambiente de tranquilidad, de confianza, de posibilidad de interaccionar con el otro no se logra desde las tanquetas. La regeneración del tejido social, la promoción de los derechos humanos, las acciones de promoción del respeto a la convivencia no se hacen con fusiles en la mano.
La creación de la paz interna y el mantenimiento de esta pasa por apostarle a quienes pueden construir paz, no a quienes se entrenan pensando en la gloria alcanzada en ausencia de esta. Valga decirlo, por aquello de que no ha sabido el presidente de alguien que cuestione su gran idea.
jueves, 10 de marzo de 2011
Pena ajena
Eso provoca estas noticias "El Salvador pide se retracte sus palabras a Charlie Sheen" y "Invitan a Charlie Sheen a abrir zapatería en El Salvador".
Mas allá de la valoración, ponen en evidencia lo volátil de la opinión pública, que pasa con facilidad de centrarse en los conteos de víctimas fatales de accidentes de buses a discutir por lo que dijo un gringo "famoso".
Menudos funcionarios tenemos defendiendo "la honra" nacional, blandiendo argumentos de quinceañero a un adicto, mientras en Arizona se rocía gas lacrimógeno a los emigrantes cual si fueran cucarachas.
Supongo que es más lesivo a la "dignidad" nacional que un sujeto famoso nos califique de "jodidos" que toda una generación piense que estamos tan hechos mierda que hay que huir de acá en cuanto se pueda.
Roque decía que debían darnos premios de resistencia por ser salvadoreños. Eso.
domingo, 16 de enero de 2011
Paz, acuerdos y preguntas...
¿Habrá algo qué decir respecto al aniversario de los acuerdos de paz?
Lo primero, es quizá apuntar la ausencia de una conciencia real de lo que significa paz. No hemos vivido la paz. Nuestra historia nacional va marcada a sangre, conflicto tras conflicto en apenas menos de 200 años de historia como nación teóricamente independiente, y aún cuando no ha habido conflicto, la supuesta paz ha sido el fruto de la represión y el uso de la violencia contra la población misma. Que no haya antecedentes de paz en nuestra historia reciente es grave pero, sin embargo, no es el único o más grave de los problemas.
Que cada quien jala para su lado es lo "natural" en un sistema social orientado por el principio de la prevalencia de los más fuertes, de los que tienen más recursos para hacerse valer por encima de los demás. Así, la idea de un "acuerdo" resulta contranatura en una sociedad estructurada de modo que unos imponen sobre otros sus condiciones para determinar sus vidas, obteniendo así beneficios y garantizando su permanencia en la cúspide de la pirámide. No hay acuerdo alguno en la explotación, o al menos yo no conozco algo acerca del día en que alguien dijera "organicémonos de tal modo que yo salga bien librado y ustedes bien jodidos" y que el resto haya saltado de alegría por tal motivo.
Un sistema organizado en torno a la idea de la ausencia de acuerdo difícilmente facilitará la idea de la construcción de un acuerdo. Y este sistema no tendrá paz si su funcionamiento depende de un desequilibrio de fuerzas que requiere el uso de la violencia para mantenerse a sí mismo. Y hablo no solo de la violencia física, si no además de todo aquello que violenta ("Que está fuera de su natural estado, situación o modo.", RAE dixit) a las personas en sus diversas facetas.
Tanto uno (la falta de acuerdo) como la otra (la ausencia en la memoria de una verdadera idea de paz), son grandes ausencias en la base de los discursos y análisis referidos a este día. Y más allá de ello, está nuestra ausencia, la de quienes construimos la paz o la guerra en el día a día, la de quienes buscamos la vía del acuerdo o la de la imposición para satisfacer nuestras necesidades cuando estas entran en contienda con las de alguien más. Toca mucho qué pensar este día, mucho qué pensar en ésta época en donde a uno pueden asestarle tres balazos por adelantarse a otro en meterse en un parqueo, o en acabar muerto por un sujeto que decidió manejar rápido mientras discutía por celular con alguien más.
Ciertamente, a nuestros cerebros les cuesta mucho hacernos asimilar la realidad, esta realidad en particular. El trabajo de seleccionar de entre toda la información que recibimos aquello que nos sirve para funcionar en el mundo de acuerdo a como hemos ido moldeando nuestra existencia no es fácil. Mucho más si todo lo que recibimos apunta a la necesidad de salir huyendo para preservarse, para sobrevivir.
No es fácil, ese trabajo muchas veces inconsciente y siempre maravilloso, que damos por garantizado y del que apenas sabemos nada como para darnos cuenta de su grandeza. Andamos ahí, en muchos casos sin darnos cuenta de lo efímera de nuestra existencia y de lo fácil que es perder en un segundo las capacidades que nos permiten ser nosotros en el mundo. En muchos otros casos, siendo demasiado conscientes de ello.
Al pensar en esto de la paz, de los acuerdos, vuelvo por un momento mi mente en algunas tareas que he de acometer en unos días. Pienso en como hacer a otros asimilar un marco de ideas que les permita actuar de maneras diferentes en su realidad laboral, en su realidad interpersonal, en su realidad intrapersonal. Pienso en como, sin duda, la educación de las personas adultas representa un reto grande, especialmente si ese objetivo va en contra de lo que la educación recibida en el intercambio con la realidad social actual le enseña a uno. Se me antoja a veces imposible hablar de paz y de construir acuerdos con quienes están ahí frente a mi, victimas y victimarios a la vez, ovejas siempre y lobos cuando pueden.
¿Cómo hacer pues, para que las personas vuelvan su mirada con otros ojos a lo que ahora miran con desprecio? ¿Cómo cambiamos nuestra mirada, nuestra forma de interpretar el mundo? ¿Cómo desarraigamos de la raíz social aquellos comportamientos e ideas colectivas que constituyen una traba para nuestro caminar?
Mientras hago mis intentos por cambiar, desde mi quehacer, el mundo de estas personas, me hago muchas preguntas. La de arriba, la primera, se me viene al ver el calendario. Las del párrafo anterior, son de esas que se vienen cada vez que acometo mi trabajo. Pienso que mucho hay que preguntarse para cambiar a un grupo pequeño de personas. Supongo que hay que preguntarnos mucho más para cambiar a una nación sin idea de paz, y sin historia de acuerdos.
Pero creo también que nunca es tarde para hacerlo todo de nuevo. Y más vale intentarlo.
Feliz semana a todas y todos
Víctor
P.D.: Los dibujos son de uno de mis caricaturistas favoritos, Eneko. Pueden seguir su trabajo en este sitio.
Lo primero, es quizá apuntar la ausencia de una conciencia real de lo que significa paz. No hemos vivido la paz. Nuestra historia nacional va marcada a sangre, conflicto tras conflicto en apenas menos de 200 años de historia como nación teóricamente independiente, y aún cuando no ha habido conflicto, la supuesta paz ha sido el fruto de la represión y el uso de la violencia contra la población misma. Que no haya antecedentes de paz en nuestra historia reciente es grave pero, sin embargo, no es el único o más grave de los problemas.
Que cada quien jala para su lado es lo "natural" en un sistema social orientado por el principio de la prevalencia de los más fuertes, de los que tienen más recursos para hacerse valer por encima de los demás. Así, la idea de un "acuerdo" resulta contranatura en una sociedad estructurada de modo que unos imponen sobre otros sus condiciones para determinar sus vidas, obteniendo así beneficios y garantizando su permanencia en la cúspide de la pirámide. No hay acuerdo alguno en la explotación, o al menos yo no conozco algo acerca del día en que alguien dijera "organicémonos de tal modo que yo salga bien librado y ustedes bien jodidos" y que el resto haya saltado de alegría por tal motivo.
Un sistema organizado en torno a la idea de la ausencia de acuerdo difícilmente facilitará la idea de la construcción de un acuerdo. Y este sistema no tendrá paz si su funcionamiento depende de un desequilibrio de fuerzas que requiere el uso de la violencia para mantenerse a sí mismo. Y hablo no solo de la violencia física, si no además de todo aquello que violenta ("Que está fuera de su natural estado, situación o modo.", RAE dixit) a las personas en sus diversas facetas.
Tanto uno (la falta de acuerdo) como la otra (la ausencia en la memoria de una verdadera idea de paz), son grandes ausencias en la base de los discursos y análisis referidos a este día. Y más allá de ello, está nuestra ausencia, la de quienes construimos la paz o la guerra en el día a día, la de quienes buscamos la vía del acuerdo o la de la imposición para satisfacer nuestras necesidades cuando estas entran en contienda con las de alguien más. Toca mucho qué pensar este día, mucho qué pensar en ésta época en donde a uno pueden asestarle tres balazos por adelantarse a otro en meterse en un parqueo, o en acabar muerto por un sujeto que decidió manejar rápido mientras discutía por celular con alguien más.
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Ciertamente, a nuestros cerebros les cuesta mucho hacernos asimilar la realidad, esta realidad en particular. El trabajo de seleccionar de entre toda la información que recibimos aquello que nos sirve para funcionar en el mundo de acuerdo a como hemos ido moldeando nuestra existencia no es fácil. Mucho más si todo lo que recibimos apunta a la necesidad de salir huyendo para preservarse, para sobrevivir. No es fácil, ese trabajo muchas veces inconsciente y siempre maravilloso, que damos por garantizado y del que apenas sabemos nada como para darnos cuenta de su grandeza. Andamos ahí, en muchos casos sin darnos cuenta de lo efímera de nuestra existencia y de lo fácil que es perder en un segundo las capacidades que nos permiten ser nosotros en el mundo. En muchos otros casos, siendo demasiado conscientes de ello.
Al pensar en esto de la paz, de los acuerdos, vuelvo por un momento mi mente en algunas tareas que he de acometer en unos días. Pienso en como hacer a otros asimilar un marco de ideas que les permita actuar de maneras diferentes en su realidad laboral, en su realidad interpersonal, en su realidad intrapersonal. Pienso en como, sin duda, la educación de las personas adultas representa un reto grande, especialmente si ese objetivo va en contra de lo que la educación recibida en el intercambio con la realidad social actual le enseña a uno. Se me antoja a veces imposible hablar de paz y de construir acuerdos con quienes están ahí frente a mi, victimas y victimarios a la vez, ovejas siempre y lobos cuando pueden.
¿Cómo hacer pues, para que las personas vuelvan su mirada con otros ojos a lo que ahora miran con desprecio? ¿Cómo cambiamos nuestra mirada, nuestra forma de interpretar el mundo? ¿Cómo desarraigamos de la raíz social aquellos comportamientos e ideas colectivas que constituyen una traba para nuestro caminar?
Mientras hago mis intentos por cambiar, desde mi quehacer, el mundo de estas personas, me hago muchas preguntas. La de arriba, la primera, se me viene al ver el calendario. Las del párrafo anterior, son de esas que se vienen cada vez que acometo mi trabajo. Pienso que mucho hay que preguntarse para cambiar a un grupo pequeño de personas. Supongo que hay que preguntarnos mucho más para cambiar a una nación sin idea de paz, y sin historia de acuerdos.
Pero creo también que nunca es tarde para hacerlo todo de nuevo. Y más vale intentarlo.
Feliz semana a todas y todos
Víctor
P.D.: Los dibujos son de uno de mis caricaturistas favoritos, Eneko. Pueden seguir su trabajo en este sitio.
jueves, 9 de septiembre de 2010
De la vorágine nacional
vorágine.
(Del lat. vorāgo, -ĭnis).
1. f. Remolino impetuoso que hacen en algunos parajes las aguas del mar, de los ríos o de los lagos.
2. f. Pasión desenfrenada o mezcla de sentimientos muy intensos.
3. f. Aglomeración confusa de sucesos, de gentes o de cosas en movimiento.
Mucho tiene de vorágine lo acontecido los días anteriores. Cierra el telón el discurso del Presidente o parecería hacerlo, a la espera de lo que ocurra más adelante. La resiliencia de nuestra población, quizá nuestra mayor fortaleza ante la normal anormalidad en que vivimos se pone en evidencia de nuevo mientras por lo bajo todo mundo parecería esperar una solución más o menos mágica.
Lo que se hace evidente sigue siendo más o menos lo mismo: ante la incertidumbrela gente es presa de cualquier cosa. La inseguridad no se mide sólo en términos de la sensación de correr peligro si no además de la veracidad de las fuentes. Ante ello cualquiera se vuelve un experto, cualquiera tiene la credibilidad suficiente para sacar al mundo corriendo de donde sea a esconderse a ver lo que dicen en la cajita esa que forma nuestra visión del mundo al ritmo de música de drama o tragedia, según el canal que haya escogido.
De más está decir que ni la disponibilidad de información seria en medios electrónicos puede evitar que corra más rápido un vídeo de unos supuestos pandilleros profiriendo el bonus track de amenazas que un comunicado aclaratorio del chivo expiatorio de turno. Da igual entonces la calidad de la información: la dinámica está planteada que llega lo sensacional antes que lo reflexivo. Y tiene mucho más pegue, además.
Si bien existen voces que intentan poner un poco de reflexividad sobre este proceso (ver ejemplos aquí, acá y acá) que hoy se expresa en una manera novedosa, pero al fin esperable dada la historia del paisito, lo que abunda es la evidencia de que el discurso construido alrededor de la violencia ha cambiado poco desde que Nacho nos iluminara el camino apuntando a que la violencia permeaba las raíces de nuestras relaciones sociales. Abunda en las redes sociales, tan fácilmente presas de la irrreflexividad y las incoherencias de sus usuarios, mensajes donde se llama bien a la violencia (gente invocando el regreso de los grupos de exterminio que han poblado nuestra historia, o proponiendo soluciones propias de las tan temidas tiranías) o bien al escapismo de la responsabilidad personal en todo este mambo ("ore por su gobernante para que le caiga el veinte algún día", "yo no pierdo la fe, solo que la practico en mi casa").
Mucho hay que decir ante esto, mucho puede explicarse. Mucho hay que hacer, sobre todo. Construir una patria nueva, como la queremos, implica asumir la realidad en que vivimos, cargar con esa piedra entre todos y irle dando forma. Y para ello falta responsabilidad, compromiso, y repensar que lo que nos ha llevado hasta acá no podrá llevarnos a otro lado que no sea algo peor de lo que ya hemos vivido. Toca pues probar lo nuevo, pensar antes de actuar... transformarnos transformando.
Victor
lunes, 16 de agosto de 2010
El futuro de la actual oposición…
Se pone en evidencia a sí mismo:


Visto lo visto, poco menos podemos esperar: más de lo mismo. O peor, si es que así crecen, cuando leguen a mayores tendremos una plaga de mentes hechas a imagen y semejanza del Editorialista del EDH.
Y del otro lado no se quedan atrás, valga decirlo. Así que o se comienza a hacer educación política que vaya más allá de los panfletos y fantasmas, o llegaremos al siguiente milenio oyendo los mismos cuentos de piricuacos y narcoarenazisescuadroneros.
Victor
Visto lo visto, poco menos podemos esperar: más de lo mismo. O peor, si es que así crecen, cuando leguen a mayores tendremos una plaga de mentes hechas a imagen y semejanza del Editorialista del EDH.
Y del otro lado no se quedan atrás, valga decirlo. Así que o se comienza a hacer educación política que vaya más allá de los panfletos y fantasmas, o llegaremos al siguiente milenio oyendo los mismos cuentos de piricuacos y narcoarenazisescuadroneros.
Victor
martes, 20 de octubre de 2009
Los efectos de un discurso incompleto
Bromeaba yo ayer preguntando si debíamos nombrar a este lunes pasado como el día nacional del chambre. Dado el efecto que tuvo un email lleno de ambiguedades, que hasta repercusión mediática tuvo, es de considerarlo. Comercios cerrados antes de la hora, gente corriendo como hormigas locas por la capital, medios supuestamente serios viendo en la violencia común una ofensiva final, autoridades saliendo atosigadas por la opinión pública a desmentir un rumor generado anónimamente por internet. Todo un show producto de un discurso falseado e incompleto acerca de un fenómeno social complejo que refleja las contradicciones de nuestra sociedad.
El discurso social acerca de las maras está viciado. Es un discurso incompleto, hecho desde desde la ligereza del sensacionalismo mediático con que se ha tratado en la esfera pública el tema de la violencia social hasta hace un par de años, hecho desde la teatralidad de Flores y Saca hablando de malacates y manos duras. Ese discurso incompleto que manejamos en mayor o menor medida todas y todos y que este lunes 19 de octubre nos jugó una mala pasada.
Los problemas de nuestra sociedad son muchos. Pero de entre tantas problemáticas, la que ha jugado un papel trascendental (y variable) en la opinión pública en los últimos años ha sido la delincuencia, atribuida durante mucho tiempo casi exclusivamente al accionar de las pandillas juveniles. Los dos gobiernos previos al actual hicieron del combate a las pandillas juveniles a través de las llamadas políticas de "mano dura" y "mano super dura" el eje sobre el que la opinión pública, generada desde los medios masivos de comunicación - identificados con el grupo en el poder - y desde el propio gobierno central, giró mientras fue conveniente.Los efectos de esa centralidad a conveniencia brindada al tema de las pandillas no fue únicamente el desviar la atención pública de otros problemas como la economía o la corrupción, si no que además influyó en que el común de la sociedad tenga una idea incompleta de lo que realmente es una mara. Esto refleja el desconocimiento y/o el desinterés de las autoridades anteriores (las actuales aún están por verse) sobre un fenómeno social que es más que un conteo de crímenes.
La imagen de las maras como sujetos violentísimos ha sido constantemente reforzada con imágenes ofrecidas a todo color en los diarios y con todo el dramatismo con que son capaces de dotar en la edición los noticieros televisados. Fue el tema central de gran parte de la gestión gubernamental anterior, y el tema de mayor trascendencia para los medios de comunicación luego del ascenso al poder del FMLN. El discurso tiene un fuerte base de realidad, pero está repleto de vacíos en tanto esta construido casi exclusivamente desde el tratamiento que los medios de comunicación han ido dando al tema, que es la primacía de la noticia luctuosa por sobre cualquier presentación de la complejidad de un fenómeno social que es producto de la estructura social salvadoreña. Es decir, que la imagen de la mara esta construida sobre lo dantesco de los crímenes que cometen antes que en la comprensión de cómo funcionan como una segunda o única familia para sus miembros.
Con una imagen basada en la teatralidad con que los mismos miembros de pandillas actúan, antes que en una imagen mas completa de lo que en realidad es el fenómeno es fácil caer presa del rumor mas inverosímil. Es comprensible que una mamá llame diez veces a su hijo para que se regrese temprano a casa, que se vaya en taxi para que vaya mas seguro. Ella no sabe como funciona una clica, solo sabe que aparecen mareros desmembrados, ella solo ve lo que dice en el diario y en cuatro visión que son los mareros. Ella veía al presidente hablando de combatir a las maras como si de cucarachas se tratase. ASí quien no va a tener miedo cuando le cuenten que alguien dijo que habían cucarachas radioactivas.
Pero no todo está mal. Aunque lo demostrado ayer es grave, porque es seña de lo delicado de la sensación de inseguridad ciudadana y lo fácil que es hacer caer en el caos a la capital solo con el uso de un email que apunte a algún tema sensible para la mayoría, no todo es oscuro, creo.
Escribiendo mi parte del artículo para Psicoloquio acerca de lo ocurrido ayer, encontraba en el artículo Guerra y Salud Mental, escrito por Ignacio Martín - Baró en 1984, unas líneas que me brindan algo de esperanza:
Saquemos pues la lección de ayer y hagamos algo. De una vez por todas.
Victor
El discurso social acerca de las maras está viciado. Es un discurso incompleto, hecho desde desde la ligereza del sensacionalismo mediático con que se ha tratado en la esfera pública el tema de la violencia social hasta hace un par de años, hecho desde la teatralidad de Flores y Saca hablando de malacates y manos duras. Ese discurso incompleto que manejamos en mayor o menor medida todas y todos y que este lunes 19 de octubre nos jugó una mala pasada.
Los problemas de nuestra sociedad son muchos. Pero de entre tantas problemáticas, la que ha jugado un papel trascendental (y variable) en la opinión pública en los últimos años ha sido la delincuencia, atribuida durante mucho tiempo casi exclusivamente al accionar de las pandillas juveniles. Los dos gobiernos previos al actual hicieron del combate a las pandillas juveniles a través de las llamadas políticas de "mano dura" y "mano super dura" el eje sobre el que la opinión pública, generada desde los medios masivos de comunicación - identificados con el grupo en el poder - y desde el propio gobierno central, giró mientras fue conveniente.Los efectos de esa centralidad a conveniencia brindada al tema de las pandillas no fue únicamente el desviar la atención pública de otros problemas como la economía o la corrupción, si no que además influyó en que el común de la sociedad tenga una idea incompleta de lo que realmente es una mara. Esto refleja el desconocimiento y/o el desinterés de las autoridades anteriores (las actuales aún están por verse) sobre un fenómeno social que es más que un conteo de crímenes.
La imagen de las maras como sujetos violentísimos ha sido constantemente reforzada con imágenes ofrecidas a todo color en los diarios y con todo el dramatismo con que son capaces de dotar en la edición los noticieros televisados. Fue el tema central de gran parte de la gestión gubernamental anterior, y el tema de mayor trascendencia para los medios de comunicación luego del ascenso al poder del FMLN. El discurso tiene un fuerte base de realidad, pero está repleto de vacíos en tanto esta construido casi exclusivamente desde el tratamiento que los medios de comunicación han ido dando al tema, que es la primacía de la noticia luctuosa por sobre cualquier presentación de la complejidad de un fenómeno social que es producto de la estructura social salvadoreña. Es decir, que la imagen de la mara esta construida sobre lo dantesco de los crímenes que cometen antes que en la comprensión de cómo funcionan como una segunda o única familia para sus miembros.
Con una imagen basada en la teatralidad con que los mismos miembros de pandillas actúan, antes que en una imagen mas completa de lo que en realidad es el fenómeno es fácil caer presa del rumor mas inverosímil. Es comprensible que una mamá llame diez veces a su hijo para que se regrese temprano a casa, que se vaya en taxi para que vaya mas seguro. Ella no sabe como funciona una clica, solo sabe que aparecen mareros desmembrados, ella solo ve lo que dice en el diario y en cuatro visión que son los mareros. Ella veía al presidente hablando de combatir a las maras como si de cucarachas se tratase. ASí quien no va a tener miedo cuando le cuenten que alguien dijo que habían cucarachas radioactivas.
Pero no todo está mal. Aunque lo demostrado ayer es grave, porque es seña de lo delicado de la sensación de inseguridad ciudadana y lo fácil que es hacer caer en el caos a la capital solo con el uso de un email que apunte a algún tema sensible para la mayoría, no todo es oscuro, creo.
Escribiendo mi parte del artículo para Psicoloquio acerca de lo ocurrido ayer, encontraba en el artículo Guerra y Salud Mental, escrito por Ignacio Martín - Baró en 1984, unas líneas que me brindan algo de esperanza:
Repetidas veces se ha podido verificar que los períodos de crisis social desencadenan reacciones favorables en ciertos sectores de la población; enfrentados a "situaciones límites," hay quienes sacan a relucir recursos de los que ni ellos mismos eran conscientes o se replantean su existencia de cara a un horizonte nuevo, mas realista y humanizador.
[Martín - Baró, I. Guerra y Salud Mental (1984). En Martín Baró (ed.). Psicología social de la guerra (1990), p.37. San Salvador: UCA Editores]
Saquemos pues la lección de ayer y hagamos algo. De una vez por todas.
Victor
lunes, 11 de mayo de 2009
Ciro, el residuo agradecido
Cuando Roque decía que deberían de darnos premios de resistencia por ser salvadoreños, con seguridad pensaba en lo choyudos que solemos ser. En cómo con frecuencia dejamos las cosas a última hora, y que pese a creer que siempre andamos "cara de vivo", con seguridad alguien que anda mas vivo aún nos "gana el mandado".
Y es asi que tenemos como presidente del primer órgano del estado a un diputado migaja, a una sobra, un residuo. A uno al que no lo eligió la gente si no que una componenda aritmética hecha para favorecer a los partidos que no les alcanzan los votos para tener un diputado por legítima elección. El presidente de la Asamblea Legislativa, es hoy por hoy alguien que no recibió votos suficientes para ganar con autoridad su curul en la Asamblea. Vaya honor.
Leyendo su discurso (puede verlo acá en pdf) me encuentro con que Don Residuo (ya se me está haciendo costumbre ponerles esto de ponerles un sobre nombre a ciertos políticos) era justamente consciente de que no lo querían. Pero recurrió a sus compañeros de luchas "por las
Don Ciro es agradecido, lo primero que señala es que si no fuera por su partido, tan hábil en vender sus votos a mansalva, no estuviera ahí. Y que gracias a los otros dos partidos que lo votaron, puede estar ahí para emprender "lo mejor de nuestra voluntad política, trabajo y propuestas parlamentarias, hacia lo propositivo, lo serio, lo justo, y lo responsable."
Al leer esa clase de cosas ya no se sabe si dan ganas de reir o de encolerizarse. Más si se leen párrafos como los siguientes:
"Como miembro de esta Asamblea, es hora también de mostrar nuestra solidaridad hacia aquellos, que históricamente han sido excluidos de los beneficios del desarrollo social y económico, legislando con justicia, equidad y probidad."
Puta, seguramente cuando votaron por su jugoso aumento de sueldo pensaron en la solidaridad con el pueblo salvadoreño.
Potenciar la Gobernabilidad Democrática, mediante una armónica y respetuosa relación entre los Órganos del Estado, en el marco de una legítima independencia de los mismos, tanto entre el Legislativo y Ejecutivo, como entre esta Asamblea y el Órgano Judicial, para que fluya en ambas direcciones una voluntad positiva y una franca colaboración, para bien del país.
Gobernabilidad democrática
Es el esfuerzo para lograr que los países funcionen como Estados de derecho, con elecciones periódicas limpias, tolerancia a las minorías y partidos de oposición, transparencia y eficacia en la administración pública, libertad de prensa y opinión, rendición de cuentas de los organismos públicos y privados, participación y vigilancia ciudadana, lucha contra la corrupción, promoción de una cultura anti-autoritaria, etc. La buena gobernabilidad (o gobernanza) siempre empieza por casa, con hábitos de diálogo abierto, democracia y “accountability” (rendición de cuentas), que las instituciones académicas deberían sistemáticamente promover en su gestión para asegurar una educación a la democracia de la generación futura.
¿Será que Don Ciro habrá leído que la Gob. Democrática es más que la relación armónica entre los órganos del estado?¿cómo se llevará con el término "rendición de cuentas"? ¿Que impulsen un decreto para que su deuda política con el ministerio de Hacienda la terminen de pagar en 6 años es eficacia en la administración pública? ¿Que el haber decretado ahuevo que no desaparecieran hace dos períodos es "promover una cultura anti-autoritaria", al igual que las leyes de mano dura y super dura? ¿Que propugnen leyes que institucionalizan formas de discriminación hacia una minoría es signo de tolerancia hacia las mismas?¿Será que leyó bien esto Don Ciro, o le habrá pasado igual que con los documentos de la dolarización?
Coadyuvar hacia la plena vigencia del Estado de Derecho, manteniendo un invariable respeto al contenido sagrado de la Constitución de la República.
sagrado, da.
2. adj. Que es objeto de culto por su relación con fuerzas sobrenaturales de carácter apartado o desconocido.
¶ MORF. sup. irreg. sacratísimo.
7. m. Lugar que, por privilegio, podía servir de refugio a los perseguidos por la justicia. U. t. en sent. fig.
¿Desde cuando es sagrada la Constitución de la República?¿Cuando adquirió el carácter divino? ¿Será que no nos dimos cuenta que Dios se encarnó en la Asamblea Constituyente de 1983 y asi escribió sus Tablas de la Ley versión SV.1983?
Sin embargo, debemos estar claros que para que todo esto sea posible y podamos caminar, como dije antes, en procura de estos objetivos, es requisito indispensable despojarnos de todo sesgo ideológico-partidario, privilegiar el diálogo franco y anteponer la razón a todas nuestras acciones, pues sólo por esta vía podremos llegar al logro de entendimientos básicos, de real beneficio para el pueblo salvadoreño.Pues visto lo visto en tantas sesiones de la Asamblea o este hombre no vive en la realidad o de plano vive soñando en el mundo de las libertades sicodélicas. Si el himno de ARENA habla de meter a la tumba a los rojos, y sus miebros se refieren a sus colegas del FMLN como "los rojos" "los comunistas", etcétera.
Reforzar y mejorar los proyectos de anteriores legislaturas; especialmente la modernización institucional, la de transmisión televisiva de las plenarias, bibliobús, las prestaciones a los empleados legislativos, y dotar a los nuevos legisladores de los recursos suficientes y necesarios para el buen desempeño de su trabajo.
Qué objetivo más genial. sigamos gastando plata que requieren proyectos sociales en darles carros del año a los diputados, en hacerles curules con ventilación debajo de la mesa para que se sigan soplando lo que llevan entre las piernas.
Abrigo la mejor esperanza que todos, sin excepción alguna sabremos mantener respeto a la decisión soberana del pueblo...
Talvez lo mejor hubiera sido que Don Ciro hubiera releído ésta frase unas cien veces y lo hubieran puesto en el lugar que le corresponde a los residuos.
Victor
miércoles, 6 de mayo de 2009
Algunas cuestiones recientes...
Si algo genera más desconfianza del futuro político salvadoreño es que se siga haciendo política dentro de la Asamblea a la vieja usanza, y que se mantengan a los mismos parásitos encumbrados en el poder. La noticia de que Ciro Cruz Zepeda, capo del PCN volvería a ser presidente de la Asamblea Legislativa nos cayó como balde de agua fría a muchas y muchos compatriotas que esperabamos que los vientos de cambio llegasen al órgano Legislativo y tomasen decisiones más sensatas que elegir a un mas que cuestionable personaje como presidente de dicho órgano.
Tristemente, nuestra esperanza de un verdadero cambio se cae de la moto al ver a éste cínico personaje llamando al orden en la Asamblea Legislativa mientras bajo la mesa negocia cual proxeneta los votos de su bancada al mejor postor, al que les dé mayores réditos para seguir chupando dinero que nosotros y nosotras damos como impuestos. Con gangas como ésta y la del alcalde que no puede ni leer un libro porque le dió "ush" que no dijera cosas como "la tumba en que los rojos morirán" estamos bien jodidos.
Y más jodidos aún si vemos que nuestro flamante presidente y su cherada se va en visita "semioficial" a todo el tour de Tierra Santa y no sé qué resto de países más con patrocinio de nuestros impuestos. Siquiera orar en el Muro de los Lamentos y visitar los lugares santos le hubiera iluminado un poco el pensamiento, pero resulta que sale con la viveza de proponer que a la Fuerza Armada se le den 150 millones de dólares más en el presupuesto. El tema de la necesidad de dicha institución es harina de otro costal, el punto es que resulta muy cuestionable pedir que se invierta dinero del estado en un rubro que no incide directamente en el bienestar de la población.
La movida, como algunos se imaginarán, es dejar en un entredicho al nuevo gobierno ya que al oponerse a darle más presupuesto a la Fuerza Armada se crea descontento entre la oficialidad, ya de por si recelosa de un gobierno que teóricamente estaría en contra de cualquier clase de despilfarro, incluidos los de la referida clase militar. Además, con ésto Saca quizá trata de desviar la atención del proceso de "reestructuración" de su partido, en el cual no ha salido nada bien parado.
Bueno, pero dejándo las conjeturas a un lado, es absurdo pedir dinero para una institución cuyas actividades no son vitales en la supervivencia frente a una crisis económica mundial y además de frente a la posibilidad de un brote de la gripe AH1N1, y sumado a una recien iniciada época de lluvia en la que una vez más, la prevención escasea. Si bien estamos acostumbrados a esta clase de acciones por parte de éste y los anteriores gobiernos tricolores, resulta importante no perder la pista a éstas "iniciativas" (incluida la de mover cielo y tierra para que Ciro quedase nuevamente de presidente de la asamblea) de cara a las siguientes elecciones, donde seguramente ARENA querrá dar una imagen de renovación, de limpieza, cuando en el fondo sabemos que siguen echando vino viejo en odres viejos.
Victor
Tristemente, nuestra esperanza de un verdadero cambio se cae de la moto al ver a éste cínico personaje llamando al orden en la Asamblea Legislativa mientras bajo la mesa negocia cual proxeneta los votos de su bancada al mejor postor, al que les dé mayores réditos para seguir chupando dinero que nosotros y nosotras damos como impuestos. Con gangas como ésta y la del alcalde que no puede ni leer un libro porque le dió "ush" que no dijera cosas como "la tumba en que los rojos morirán" estamos bien jodidos.
Y más jodidos aún si vemos que nuestro flamante presidente y su cherada se va en visita "semioficial" a todo el tour de Tierra Santa y no sé qué resto de países más con patrocinio de nuestros impuestos. Siquiera orar en el Muro de los Lamentos y visitar los lugares santos le hubiera iluminado un poco el pensamiento, pero resulta que sale con la viveza de proponer que a la Fuerza Armada se le den 150 millones de dólares más en el presupuesto. El tema de la necesidad de dicha institución es harina de otro costal, el punto es que resulta muy cuestionable pedir que se invierta dinero del estado en un rubro que no incide directamente en el bienestar de la población.
La movida, como algunos se imaginarán, es dejar en un entredicho al nuevo gobierno ya que al oponerse a darle más presupuesto a la Fuerza Armada se crea descontento entre la oficialidad, ya de por si recelosa de un gobierno que teóricamente estaría en contra de cualquier clase de despilfarro, incluidos los de la referida clase militar. Además, con ésto Saca quizá trata de desviar la atención del proceso de "reestructuración" de su partido, en el cual no ha salido nada bien parado.
Bueno, pero dejándo las conjeturas a un lado, es absurdo pedir dinero para una institución cuyas actividades no son vitales en la supervivencia frente a una crisis económica mundial y además de frente a la posibilidad de un brote de la gripe AH1N1, y sumado a una recien iniciada época de lluvia en la que una vez más, la prevención escasea. Si bien estamos acostumbrados a esta clase de acciones por parte de éste y los anteriores gobiernos tricolores, resulta importante no perder la pista a éstas "iniciativas" (incluida la de mover cielo y tierra para que Ciro quedase nuevamente de presidente de la asamblea) de cara a las siguientes elecciones, donde seguramente ARENA querrá dar una imagen de renovación, de limpieza, cuando en el fondo sabemos que siguen echando vino viejo en odres viejos.
Victor
domingo, 3 de mayo de 2009
El alcalde del parque y el circo y los malabares ¿que no serán?
Pues resulta que don Nylon continúa con su vocación de showman e inició su gestión cachimbeando a una piñata y afirmando que hizo famoso al nylon. Tan galán la vida en el parque. Los de Tacoplast y otras empresas que hagan pitas de nylon deberían usarlo como imagen de una campaña publicitaria. Total al hombre se ve que le gusta dar shows en los parques y hasta se atraviesa sus numeritos de circo.
Ojalá y estas sus habilidades circenses le permitan ordenar la capital, llegar a consensos con los vendedores ambulantes, eficientizar la recolección de desechos sólidos, recuperar el Centro Histórico y tantas otras cosas que quisiéramos ver en nuestra capital. Si bien ser alcalde de San Salvador parece requerir la habilidad de hacer malabares, éstos malabares son de establecer consensos con intereses tan diversos como los de los vendedores callejeros, los de los mercados y los de los negocios. Para el Sr. Quijano el diálogo será mucho más importante que sus habilidades como payaso o presentador de los domadores de leones. Gestionar la capital es un trabajo bien complicado, gracias en gran parte a que los gobiernos de ARENA nunca facilitaron al FMLN regir la capital, antes bien obstaculizaron y/o ridiculizaron a los alcaldes y la alcaldesa efemelenista. Más que hacer buses alegres, Disneylandias cerca del Acelhuate, o traer buses que quedarán trabados en cualquier esquina de nuestras "amplias" calles, la gestión municipal eficiente se trata en gran parte de una capacidad de juntar tantos intereses diversos y unirlos a una misma visión.
La gente se da a conocer en pequeños gestos. Si bien es encomiable el empeño del Sr. Quijano en traer sana diversión a las capitalinas y los capitalinos, al pensar en los verdaderos retos de quien lleva en sus manos la vara edilicia, da temor pensar en lo que será capaz de hacer quien afirma haber hecho famoso al nylon. Si usted lee la entrevista donde se echa su parrafazo sobre el berrinche del nylon, talvez le llame la atención, como a mí, la opinión que se echa del libro que le regaló Hugo Chávez a su homólogo estadounidense Barack Obama. Más bien, la no opinión que se echa, dado que dijo que abandonó la lectura del libro por que le alienaba y por estar "lleno de resentimientos". (he de decir que yo me eché la leida de Mein Kampf, y el Manual del perfecto idiota latinoamericano, y Derrota Mundial, de Salvador Borrego y no abandoné su lectura, pese a no estar de acuerdo con casi todo lo que dichos libros expresaban).
Digo yo, si don Norman es incapaz de leer un libro con ideas que le parecen, cuando menos, incorrectas y abandona su lectura antes de ser capaz de articular sus señalamientos acerca de lo que expresa el texto, ¿cómo será capaz de hablar con quien comparta las ideas de dicho libro? o peor aún... ¿qué pasará cuando encuentre una persona con puntos de vista que le son contrarios? ¿cómo hará con una persona que le argumentará y le contrargumentará? ¿la dejará hablando sola y se irá al chorizo? ¿si habla con Vicente Ramírez sobre reordenar las ventas de la Calle Arce y don Vicente le señala que el cree que debería volver toda la calle una avenida peatonal llena de ventas, lo dejará hablando solo? ¿si los del COAMSS le rechazan su propuesta de volver al área metropolitana de San Salvador el paraíso del nylon y los shows circenses, se irá al parque centenario a quebrar piñatas de la mascota de cada municipio?
Ya se sabía que éste señor era una persona bastante difícil de tragar en los amenos y constructivos "diálogos" de la Asamblea Legislativa. Hace ratos señalé antes que de ganar Funes don Norman se volvería un alacrán en el culo para el gobierno efemelenista. Y esa su respuesta solo confirma lo que venimos temiendo desde que se postuló como candidato a la alcaldía de la capital.
Ojalá y el cachudo les haya oído bien claro a las capitalinas y capitalinos éste Día de la Cruz. Porque tal parece que anda con el nylon dispuesto a bailar con ganas por tres años en el circo que es San Salvador y no solo de noche, valga decirlo. Dios nos libre con Dios nos guarde.
Feliz semana.
Victor
Ojalá y estas sus habilidades circenses le permitan ordenar la capital, llegar a consensos con los vendedores ambulantes, eficientizar la recolección de desechos sólidos, recuperar el Centro Histórico y tantas otras cosas que quisiéramos ver en nuestra capital. Si bien ser alcalde de San Salvador parece requerir la habilidad de hacer malabares, éstos malabares son de establecer consensos con intereses tan diversos como los de los vendedores callejeros, los de los mercados y los de los negocios. Para el Sr. Quijano el diálogo será mucho más importante que sus habilidades como payaso o presentador de los domadores de leones. Gestionar la capital es un trabajo bien complicado, gracias en gran parte a que los gobiernos de ARENA nunca facilitaron al FMLN regir la capital, antes bien obstaculizaron y/o ridiculizaron a los alcaldes y la alcaldesa efemelenista. Más que hacer buses alegres, Disneylandias cerca del Acelhuate, o traer buses que quedarán trabados en cualquier esquina de nuestras "amplias" calles, la gestión municipal eficiente se trata en gran parte de una capacidad de juntar tantos intereses diversos y unirlos a una misma visión.
La gente se da a conocer en pequeños gestos. Si bien es encomiable el empeño del Sr. Quijano en traer sana diversión a las capitalinas y los capitalinos, al pensar en los verdaderos retos de quien lleva en sus manos la vara edilicia, da temor pensar en lo que será capaz de hacer quien afirma haber hecho famoso al nylon. Si usted lee la entrevista donde se echa su parrafazo sobre el berrinche del nylon, talvez le llame la atención, como a mí, la opinión que se echa del libro que le regaló Hugo Chávez a su homólogo estadounidense Barack Obama. Más bien, la no opinión que se echa, dado que dijo que abandonó la lectura del libro por que le alienaba y por estar "lleno de resentimientos". (he de decir que yo me eché la leida de Mein Kampf, y el Manual del perfecto idiota latinoamericano, y Derrota Mundial, de Salvador Borrego y no abandoné su lectura, pese a no estar de acuerdo con casi todo lo que dichos libros expresaban).
Digo yo, si don Norman es incapaz de leer un libro con ideas que le parecen, cuando menos, incorrectas y abandona su lectura antes de ser capaz de articular sus señalamientos acerca de lo que expresa el texto, ¿cómo será capaz de hablar con quien comparta las ideas de dicho libro? o peor aún... ¿qué pasará cuando encuentre una persona con puntos de vista que le son contrarios? ¿cómo hará con una persona que le argumentará y le contrargumentará? ¿la dejará hablando sola y se irá al chorizo? ¿si habla con Vicente Ramírez sobre reordenar las ventas de la Calle Arce y don Vicente le señala que el cree que debería volver toda la calle una avenida peatonal llena de ventas, lo dejará hablando solo? ¿si los del COAMSS le rechazan su propuesta de volver al área metropolitana de San Salvador el paraíso del nylon y los shows circenses, se irá al parque centenario a quebrar piñatas de la mascota de cada municipio?
Ya se sabía que éste señor era una persona bastante difícil de tragar en los amenos y constructivos "diálogos" de la Asamblea Legislativa. Hace ratos señalé antes que de ganar Funes don Norman se volvería un alacrán en el culo para el gobierno efemelenista. Y esa su respuesta solo confirma lo que venimos temiendo desde que se postuló como candidato a la alcaldía de la capital.
Ojalá y el cachudo les haya oído bien claro a las capitalinas y capitalinos éste Día de la Cruz. Porque tal parece que anda con el nylon dispuesto a bailar con ganas por tres años en el circo que es San Salvador y no solo de noche, valga decirlo. Dios nos libre con Dios nos guarde.
Feliz semana.
Victor
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