martes, 20 de octubre de 2009

Los efectos de un discurso incompleto

Bromeaba yo ayer preguntando si debíamos nombrar a este lunes pasado como el día nacional del chambre. Dado el efecto que tuvo un email lleno de ambiguedades, que hasta repercusión mediática tuvo, es de considerarlo. Comercios cerrados antes de la hora, gente corriendo como hormigas locas por la capital, medios supuestamente serios viendo en la violencia común una ofensiva final, autoridades saliendo atosigadas por la opinión pública a desmentir un rumor generado anónimamente por internet. Todo un show producto de un discurso falseado e incompleto acerca de un fenómeno social complejo que refleja las contradicciones de nuestra sociedad.

El discurso social acerca de las maras está viciado. Es un discurso incompleto, hecho desde desde la ligereza del sensacionalismo mediático con que se ha tratado en la esfera pública el tema de la violencia social hasta hace un par de años, hecho desde la teatralidad de Flores y Saca hablando de malacates y manos duras. Ese discurso incompleto que manejamos en mayor o menor medida todas y todos y que este lunes 19 de octubre nos jugó una mala pasada.

Los problemas de nuestra sociedad son muchos. Pero de entre tantas problemáticas, la que ha jugado un papel trascendental (y variable) en la opinión pública en los últimos años ha sido la delincuencia, atribuida durante mucho tiempo casi exclusivamente al accionar de las pandillas juveniles.  Los dos gobiernos previos al actual hicieron del combate a las pandillas juveniles a través de las llamadas políticas de "mano dura" y "mano super dura" el eje sobre el que la opinión pública, generada desde los medios masivos de comunicación - identificados con el grupo en el poder - y desde el propio gobierno central, giró mientras fue conveniente.Los efectos de esa centralidad a conveniencia brindada al tema de las pandillas no fue únicamente el desviar la atención pública de otros problemas como la economía o la corrupción, si no que además influyó en que el común de la sociedad tenga una idea incompleta de lo que realmente es una mara. Esto refleja el desconocimiento y/o el desinterés de las autoridades anteriores (las actuales aún están por verse) sobre un fenómeno social que es más que un conteo de crímenes.

La imagen de las maras como sujetos violentísimos ha sido constantemente  reforzada con imágenes ofrecidas a todo color en los diarios y con todo el dramatismo con que son capaces de dotar en la edición los noticieros televisados. Fue el tema central de gran parte de la gestión gubernamental anterior, y el tema de mayor trascendencia para los medios de comunicación luego del ascenso al poder del FMLN. El discurso tiene un fuerte base de realidad, pero está repleto de vacíos en tanto esta construido casi exclusivamente desde el tratamiento que los medios de comunicación han ido dando al tema, que es la primacía de la noticia luctuosa por sobre cualquier presentación de la complejidad de un fenómeno social que es producto de la estructura social salvadoreña. Es decir, que la imagen de la mara esta construida sobre lo dantesco de los crímenes que cometen antes que en la comprensión de cómo funcionan como una segunda o única familia para sus miembros.

Con una imagen basada en la teatralidad con que los mismos miembros de pandillas actúan, antes que en una imagen mas completa de lo que en realidad es el fenómeno es fácil caer presa del rumor mas inverosímil. Es comprensible que una mamá llame diez veces a su hijo para que se regrese temprano a casa, que se vaya en taxi para que vaya mas seguro. Ella no sabe como funciona una clica, solo sabe que aparecen mareros desmembrados, ella solo ve lo que dice en el diario y en cuatro visión que son los mareros. Ella veía al presidente hablando de combatir a las maras como si de cucarachas se tratase. ASí quien no va a tener miedo cuando le cuenten que alguien dijo que habían cucarachas radioactivas.

Pero no todo está mal. Aunque lo demostrado ayer es grave, porque es seña de lo delicado de la sensación de inseguridad ciudadana y lo fácil que es hacer caer en el caos a la capital solo con el uso de un email que apunte a algún tema sensible para la mayoría, no todo es oscuro, creo.

Escribiendo mi parte del artículo para Psicoloquio acerca de lo ocurrido ayer, encontraba en el artículo Guerra y Salud Mental, escrito por Ignacio Martín - Baró en 1984,  unas líneas que me brindan algo de esperanza:

Repetidas veces se ha podido verificar que los períodos de crisis social desencadenan reacciones favorables en ciertos sectores de la población; enfrentados a "situaciones límites," hay quienes sacan a relucir recursos de los que ni ellos mismos eran conscientes o se replantean su existencia de cara a un horizonte nuevo, mas realista y humanizador.

[Martín - Baró, I. Guerra y Salud Mental (1984). En Martín Baró (ed.). Psicología social de la guerra (1990), p.37. San Salvador: UCA Editores]

Saquemos pues la lección de ayer y hagamos algo. De una vez por todas.


Victor

8 comentarios:

Soy Salvadoreño dijo...

"la imagen de la mara esta construida sobre lo dantesco de los crímenes que cometen antes que en la comprensión de cómo funcionan como una segunda o única familia para sus miembros."
La imagen que la sociedad tiene de vos, viene de lo que vos haces.
Eso no es exclusivo de una sociedad como la salvadoreña, funciona aqui y en la China.
No me interesa a mi conocer las interioridades de la "clica" ni desentrañar ese fenomeno.

Me interesa eso si que las autoridades, que la fuerza represora, que la policía si conozcan esas interioridades. Ellos deben conocerlo bien para saber como abordarlo para proteger a la ciudadania y ganarse la confianza de la sociedad.

La lección que aprendo de ayer no es que debo conocer como funciona una pandilla para no caer en un rumor estupido, sino caer en la cuenta en la clase de estado fallido en la que vivo. Donde todo mundo hace lo que quiera, y el organo represor para protegerme no goza de mi confianza. Por ello, le creo mas a un bromista estupido que juega con mi psique, asi como los extorsionadores juegan con la sicología aunque no tengan poder real para dañar, que creerle a las autoridades a las que les pago para que me protegan.

Victor dijo...

@Soy Salvadoreño:
Con esta idea que abordo no pretendo abarcar toda la dimensión del problema, pero si apuntar a algo que me parece crucial, dejando de lado a propósito la falla estructural del estado en cuanto al problema de la inseguridad.

Yo pienso que no solo la autoridad debe ser bien informada, vos y yo tenemos el deber de conocer el mundo en que vivimos y las dimensiones del problema social que enfrentamos para que no vengan a darnos atol con el dedo, bien un anónimo o un mesías de pacotilla, como es muy posible que aparezca en el ámbito político en los días por venir.

El conocimiento es poder. En la medida en que conocés mejor tu realidad, sos mas capaz de tener control sobre tu accionar dentro de esta y ser menos susceptible a ambigüedades y desinformaciones interesadas. El conocimiento de la población en general sobre las pandillas es bastante ambigüo y fuertemente ideologizado. Con una visión tan parcializada es sencillo que venga alguien y haga una campaña de Sombra Negra vení y todo el mundo salga como borregos tras el caudillo antipandillas de turno, añorante de la tiranía y el gorilismo.

Saludos

Victor

Soy Salvadoreno dijo...

Victor:
No creas que quiero decir que debemos ser ignorantes y cerrarnos a la realidad que nos rodea. Concuerdo con lo que escribis, amigo.

Mi comentario aborda creo, algo diferente. Creo que tu preocupación es que la gente se cree las cosas porque no conoce. De acuerdo. Y que luego por ese desconocimiento vendra un tirano de pacotilla. De acuerdo, amigo con vos.
Lo que digo es que la solución de la violencia salvadoreña no pasa por alli. Jamas, sucedera que TODOS los salvadoreños seran gente informada. Ni el pais donde hay un culto a la educacion y a la información, EEUU, tiene a su gente informada. Con frecuencia nos reimos del desconocimiento que tienen los gringos del mundo que los rodea. Pero, sus autoridades son otra cosa. Ellos SI andan en la jugada. Por ello, ellos rinden culto a la institucionalidad y sus instituciones. Confian en esas instituciones.
Eso quiero para mi pais. Eso quiero de las autoridades del cambio. ¿Estaran a la altura? No veo por donde hasta ahorita...

Victor dijo...

Soy Salvadoreño:

En efecto, partimos desde posiciones distintas, pero perfectamente complementarias. Para mi el tema de la inseguridad social es parte problema del gobierno (que para garantizar nuestro bienestar existe) y parte problema nuestro.

Como dije, no creo que lo que planteo sea la panacea única. Así como es el sapo es la pedrada, decía mi abuela. Pero si creo que una población mejor (auto)informada es menos susceptible a caer en engaños y a exigir activamente que su gobierno haga lo que debe de hacer.

Anónimo dijo...

Considero que el problema lo ves desde un punto de vista unidireccional, estoy de acuerdo con que la gente se informe. sin embargo la información no minimizara el impacto directo del problema , posiblemente lo único que se logre es saber QUE TAN GRANDE ES EL HUEVO pero no dejara de caer en lo que es solamente irrelevante.

a mi juicio considero que debemos de hacer algo de una sola ves , si se queire llamar represivo esta bien, si se queire llamar exterminio esta bien, se ha demostrado en repetidas ocasiones que el tema de LAS MARAS dejo de ser hace muchos año un tema solo de prevención (conclusión no solo de expertos nacionales sino que internacionales), innumerables psicólogos llegan día a día a la conclusión que el tema de pandillas ya no se puede combatir con la prevención ya que el daño esta tan metido que los miembros de una mara carecen de conductas y patrones mentales que puedan llevar a creer que se pueden rehabilitar (no en todos los casos pero si en la inmensa mayoría). una realidad muy dura de aceptar porque son seres humanos... ... pero al final quizás si sean cucarachas que hay que exterminar.

JazZ dijo...



GOT DREAMS?
postealos aquí

Rafa Sánchez dijo...

En 1938 , Orson Welles se hizo famoso por su transmision radial de La Guerra de los Mundos. En ella narraba la invasion de extraterrestres en USA. La transmision se hizo en forma de clips noticiosos, lo cual confundió a varios. El resultado: una impensada histeria colectiva. Mucha gente se armo y se atrinchero, esperando la llegada de los marcianos. Otras personas, que no escucharon la totalidad del programa, interpretaron que la invasion podria ser por parte de los alemanes.(tomando en cuenta la alemania de Hitler en la epoca).En fin, una sociedad primermundista y bien informada, cayó victima de uno de los instintos humanos mas poderosos: el miedo. El miedo, en casos de gran intensidad, ha logrado que hasta los mismos ateos se pongan a rezar.

Me parece que es importante que nuestra población este mas informada, ciertamente. Pero habra que separar el conocimiento sobre el origen de un mal a el conocimiento de como opera dicho mal. Dicho en otras palabras, un sociologo podrá estudiar durante años a las maras y entender su origen y causas. Pero pongamos a esa persona en zonas conflictivas de las maras y dificilmente sabra como sobrevivir.

En dicho lunes de "chambre", mucha gente cayo en la histeria tal vez por desinformación. Pero sin duda una grandisima parte de la gente que cayo en histeria han sido personas que han visto de cerca la violencia de las maras y los niveles a los cuales esta ha escalado. Observemos que la histeria no se noto en Santa Elena o la San Benito. La histeria se vio en Apopa, Soyapango, Ilopango... Porque? Pues simplemente pq son centros urbanos que se han visto flagelados por las maras y han sufrido los casos mas violentos de parte de ellas. El miedo es una respuesta a lo que la gente ve y vive. El miedo se da porque la gente que vive alli ha visto tantas cosas que de verdad piensasn que las maras pueden ser capaces de algo asi.

Yo trabaje durante 2 años en una empresa ubicada en Ilopango, frente a la aduana San Bartolo. le puedo decir que todas las semanas se escuchaban las atrocidades y barbarie que sucedia en altavista y otras colonias de alto peligro en esa zona. Yo le garantizo que si usted le menciona lo del toque de queda a esa gente, la gente se encierra y no se arriesga.Se lo garantizo.Importa realmente si es rumor o no? No realmente, la gente que tiene hijo y familias se va a encerrar y no se la va a jugar. Se lo garantizo.

Nada mas miremos el caso de Christian Poveda, el reportero que vivio de cerca y retrato el fenomeno de las maras. Poca gente me parece tuvo tanto contacto con ellos y los llego a entender tanto.Al final, y tristemente, Poveda fue asesinado por estos grupos, de la misma manera en la cual los protagonistas de su "vida Loca" iban muriendo en el documental.

Si es importante mas y mejor informacion para la población, en definitiva puede ayudar. pero las reacciones de miedo de las personas se deben al entorno en el que viven. Recordemos que en ciertos barrios ya hay toques de queda "implicitos" decretanos por las maras, quienes no permiten flujo de gente a cierta hora.Recordemos que ya cobran renta en muchas parte.. Si son capaces de controlar ciertos territorios, imponer toques de queda, cobrar renta, matar y traficar a su antojo.. Si Son capaces de todo esto, es tan dificil pensar que hay gente que caera presa del miedo ante ciertos rumores?

Me parece que es el gobierno quien mas necesita de la informacion. Información del porque de las maras , de las raices de su surgimiento. Información de su manera de operar..El estado es el mas necesitado de informacion para implementar los metodos mas efectivos de combate a la delinciencia, valiendose de policia, fuerzas armadas y organo judicial.

Al final , si el gobierno desea que la población no se asuste de su entorno, debe tratar de ser mas comunicativo. Muy util hubiera sido, por ejemplo, que el Presidente hubiera aparecido ese lunes en cadena nacional negando todo tipo de rumores, y garantizandole la seguridad y libertades civiles a la poblacion.

http://rafasanchez12.blogspot.com

Margarita dijo...

Las pandillas son una muestra de la carencia de valores y sobre todo de la falta de amor de los padres y familiares hacia sus hijos..porque al final ellos buscan estos espacios porque se sienten valorados, queridos y reconocidos...