Por estas miradas, por el corazón que hay tras de ellas vale la pena no decaer en la lucha diaria de construir un mundo distinto.
Feliz semana a todas y todos.
Victor
Mamá Mila ha de haber llorado oyendo el discurso, dijo mi mamá mientras comentábamos en la sobremesa el discurso histórico donde el Presidente Funes reconoció:
...que agentes entonces pertenecientes a organismos del estado, entre ellos las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad pública, así como otras organizaciones paraestatales, cometieron graves violaciones a los derechos humanos y abusos de poder, realizaron un uso ilegítimo de la violencia, quebrantaron el orden constitucional y violentaron normas básicas de la convivencia pacífica. Entre los crímenes cometidos se cuentan masacres, ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas, abusos sexuales, privaciones arbitrarias de libertad y diferentes actos de represión. Todo estos abusos fueron ejecutados, en su mayoría, contra civiles indefensos ajenos al conflicto.
Vientos fríos recorren las sinuosidades de nuestra patria; nuestra piel, acostumbrada a temperaturas mas tropicales reclama cobijarse un poco más. Así recurrimos a abrigamos con nuestros suéters o chumpas, o nos ponemos otra cobija extra, aparte de la colchita de tripas que abriga a algunos y algunas. Disfrutamos este frío que rompe la normalidad de calor abrasante con que nos debatimos a diario el resto del tiempo. curiosamente, cobijarnos nos hace sentir bien y da gusto hacerlo.
Más mientras nosotros recurrimos al chocolate caliente, hay quienes se esconden de las ráfagas de viento en cartones, sin más cobija que un andrajo. Nos provoca lástima instantánea pensarlo en la mayoría de los casos. Pero las más de las veces, mientras nos echamos una colcha extra nos hundimos en la comodidad de nuestra cama sin pensar en los pechos fríos de los niños que esta noche se esconden en los portales.
Algunos nos reconfortamos pensando en que en estos días se ha respondido contingencialmente a ello, creando albergues y regalando mantas a aquellos y aquellas que no tienen techo que pueda llevarse una ráfaga. Y eso esta bien, ver que esta vez algunos de ellos no sufrirán tanto con estas temperaturas anormales alegra. Pero mejor sería que ellos y ellas no estuviesen en esa situación, que tuvieran un techo digno donde dormirse, tablillas de chocolate que echar al agua y una colcha extra que echarse cuando hiciera frío. Pero no es así. Pero podría ser de otro modo.
Pienselo, que la cobija lo aisle del frío pero que no le cubra demasiado el corazón.
Victor
P.D.: Quería iniciar el año con un nuevo diseño para este blog, pero no he encontrado aún una plantilla apropiada, compatible con los textos largos y que pueda usarse con la imagen que tengo como encabezado actual del blog. Agradezco desde ya cualquier sugerencia.
Cuando alguien intenta vivir sólo por sí y para sí se convierte en una pequeña "isla" de odio, avaricia, sospecha, miedo y deseo. Su actitud entera ante la vida queda falsificada. Todos sus juicios quedan afectados por este engaño. A fin de recuperar la perspectiva verdadera, que es la del amor y la compasión, tenemos que aprender de nuevo, con sencillez, confianza y paz que los hombres no son islas.
Thomas Merton
Sirva este post para desearle a usted que me lee, bien por primera vez o bien porque ya ha venido antes, un año 2010 cachimbón. Que sea un año en que usted y yo logramos llevar a cabo las transformaciones que necesita nuestra vida para ser mejor. Hablo no solo de cambios personales, si no de contribuir desde nuestras trincheras a llevar a cabo los cambios que nuestra sociedad y nuestro mundo necesita. Ya logramos en 2009 cambiar de gobierno en el país, hoy toca ayudar a que se den los cambios que necesita la patria, mas allá de quien sea que esté como huesped quinquenal en CAPRES. Tenemos el gran reto como país de hacer de esta crisis social un punto de quiebre para lograr un sistema social más justo. Como humanidad tenemos el enorme reto de girar el rumbo de la autodestrucción hacia la construcción de un mundo mejor.
Las crisis a nuestro alrededor son transformables toda vez y cuando usted y yo nos pongamos a hacer lo que nos corresponde para superarlas. Estamos a tiempo de construir otro país, otra humanidad. 2010 es un bonito número para escribir un comienzo. Hagámoslo.
Un abrazo
Victor
