lunes, 24 de marzo de 2014

Palabra de Profeta, palabra de Monseñor

Imagen de Aurelio Fred para la colección de los
40 años de la Pastoral Juvenil Brasileña
Hoy se cumplen 34 años del asesinato de Monseñor Romero. Siempre es buen momento para volver a hablar de él. O, mejor aún, de dejar que nos hable. En 2010 hice algo parecido, la intención es la misma: que escuchemos la voz del profeta que nos sigue hablando, llamando a enderezar nuestro camino, a buscar la justicia, a construir la paz, a construir un mundo donde vivamos todas y todos sin atropellarnos entre nosotros. Leamos:

De la realidad en el país y el compromiso con ella

El mal es muy profundo en El Salvador, y si no se toma de lleno su curación, siempre estaremos -como hemos dicho- cambiando de nombres, pero siempre el mismo mal (Homilía 23 de octubre de 1977)

No puede haber problemas si estamos hablando de las estrellas, hablando de las cosas que no tocan los problemas que ejercitan nuestra paciencia, nuestra fortaleza, nuestro compromiso de hoy en la historia (Homilía 4 de diciembre de 1977)

Salvadoreños, llamamiento de la Virgen a ser como ella: amad a vuestra patria, estudiad vuestra historia, conoced vuestra idiosincrasia, sed salvadoreños profundamente. Quizá no tenemos todos la culpa de no amar tan entrañablemente nuestra patria como María amó a su patria. La vemos a veces tan fea, nos sentimos tan desubicados en nuestra propia patria, que muchos prefieren mejor irse a otros lados. No sienten el hogar, no sienten la tradición, no sienten la alegría de la propia sangre, de sus paisajes, de la propia belleza de su tierra, ¡y es tan bonito El Salvador! (Homilía 1 de enero de 1978)

Corrupción, impunidad y otros males cuasi endémicos

Podemos describir situaciones bien vergonzosas de hombres que debían darnos el ejemplo de honradez en el puesto de su gobierno, en sus negocios, en su dinero. ¿Y para qué aprovechan esos puestos, esas situaciones? Ya no se puede hacer nada por el bien común, se hace por el egoísmo. ¡Ah, si se revisaran muchas contabilidades! ¡Ah, si se pidiera cuenta de muchas obras públicas! No se ha respetado la ley de Dios por aquéllos que debían de ser el modelo, los legisladores, los que mandan. Y en el pueblo, naturalmente, al ejemplo de los de arriba cunde la duda, la incertidumbre y el afán también de aprovechar. Entonces, tenemos una nación corrupta de arriba hasta abajo, porque se han olvidado todos de la ley de Dios, nos hemos olvidado de la ley de Dios (Homilía 18 de marzo de 1979)

Que no se queden tantos crímenes y atropellos impunes y que, aunque sean vestidos de militar, tienen obligación de rendir cuentas ante la justicia de lo que han hecho y sancionar debidamente si se trata de crímenes vulgares (Homilía 18 de febrero de 1979)

Es lástima, hermanos, que en estas cosas tan graves de nuestro pueblo se quiera engañar al pueblo. Es lástima tener unos medios de comunicación tan vendidos a las condiciones. Es lástima no poder confiar en la noticia del periódico o de la televisión o de la radio porque todo está comprado, está amañado y no se dice la verdad (Homilía 2 de abril de 1978)

¡No robarás! Qué examen de conciencia podíamos hacer aquí, hermanos, cuando el robar como que se va haciendo ambiente. Y al que no roba se le llama tonto. Y al que hace un negocio o emprende una obra y no saca su mordida -a veces de millones-, no ha sabido aprovechar. ¡No robarás! Otra cosa sería el país si no se robara tanto. Quiero hacer justicia a muchas personas que tienen dinero y que son muy honradas, y se quejan de que se les echa a ellos la culpa en todo. Nos hacen mirar hacia otra parte para decir: no son las catorce familias las culpables solamente. Van multiplicándose ya esos apellidos; van saliendo ex-funcionarios bien provistos para su porvenir. Se van multiplicando propiedades, casas, negocios. ¿Será todo bien habido? ¡Bendito sea Dios! Pero, si en el fondo está quejándose el séptimo mandamiento, no puede bendecir el Señor. ¡No robarás! Es la verdad, y lo que tienes lo has robado. Lo has robado al pueblo que perece en la miseria. Lo has robado. Hermanos, robar siempre será pecado (Homilía 18 de marzo de 1979)

Si hay una enfermedad en el pobre y en la clase media para abajo, esta es la enfermedad más terrible: ser víctima de la sociedad de consumo. Querer tener ya su televisor, querer tener ya también sus recepciones como las tienen los de más arriba, querer disfrutar la vida aun sin tener lo necesario para subsistir. El espíritu de pobreza es la mejor manera de conjurar esas tentaciones que aniquilan a la familia y la felicidad del hombre (Homilía 15 de julio de 1979)

De soluciones a los problemas de la patria

Cada uno de nosotros tiene que ser devoto enardecido de la justicia, de los derechos humanos, de la libertad, de la igualdad, pero mirándolos a la luz de la fe. No hacer el bien por filantropía. Hay muchas agrupaciones que hacen el bien buscando aplausos en la tierra. Lo que busca la Iglesia es llamar a la justicia y al amor fraterno (Homilía del 5 de febrero de 1978)

Uno de los mensajes más apremiantes de la Iglesia de hoy es que los cristianos salgan de una mentalidad individualista. Que ya no hablemos de "mi" salvación, "mi" religión, sino que la vivamos como Dios quiere que la vivamos: en pueblo. Nuestra salvación, nuestro peregrinar por la historia. Vamos como pueblo, como el pueblo israelita por el desierto: iba junto, comunitariamente, así vamos. (Homilía 19 de noviembre de 1978)

Privarse de algo es liberarse de las servidumbres de una civilización que nos incita cada vez más a la comodidad y al consumo sin siquiera preocuparse de la conservación de nuestro ambiente, patrimonio común de la humanidad. ¡Fíjense qué palabras, que aun hacen el bien en el campo material! "Somos víctimas de una sociedad de consumo, de lujo" Y estamos sacando cosas de consumo, porque la propaganda es tremenda, y tomamos cosas aun superiores a nuestro sueldo. Queremos vivir el lujo, queremos consumir como consumen todos y nos estamos haciendo víctimas, esclavos (Homilía 4 de marzo de 1979)

Yo quisiera decirles que todo esto, ¿quién no lo ve?, son síntomas de una crisis y de una injusticia estructural en nuestro país. Las cosas no se pueden arreglar con represiones, con violencias. Es necesario profundizar en un diálogo que verdaderamente sea diálogo. No monólogo en defensa de un sólo modo de pensar, sino diálogo en el cual se va dispuesto a buscar la verdad y a deponer actitudes por más queridas que parezcan. Si no es así, no podremos salir de esas raíces de donde brotan tantas cosas desagradables (Homilía 17 de junio de 1979)

El diálogo no se debe caracterizar por ir a defender lo que uno lleva. El diálogo se caracteriza por la pobreza: ir pobre para encontrar entre los dos la verdad, la solución. Si las dos partes de un conflicto van a defender sus posiciones, solamente saldrán como han entrado (Homilía 20 de noviembre de 1977)

Vivimos una hora de lucha entre la verdad y la mentira; entre la sinceridad, que ya casi nadie la cree, y la hipocresía y la intriga. No nos asustemos, hermanos, tratemos de ser sinceros, de amar la verdad, tratemos de construirnos en Cristo Jesús. Es una hora en que debemos tener una gran sentido de selección, de discernimiento (Homilía 30 de julio de 1978)

Para los profesionales
Yo no soy técnico ni en sociología, ni en política, ni en organización, simplemente un humilde Pastor que le está diciendo a los que tienen la técnica: únanse, pongan al servicio de este pueblo, todo lo que ustedes saben, no se encierren, aporten. Entonces sí se practicará el derecho y la justicia (Homilía 20 de agosto de 1978).

Hermanos, en nombre de Cristo, ayuden a esclarecer la realidad, busquen soluciones, no evadan su vocación de dirigentes. Sepan que lo que han recibido de Dios, no es para esconderlo en la comodidad de una familia, de un bienestar. Hoy la patria necesita sobre todo la inteligencia de ustedes. (Homilía 6 de agosto de 1978)

No hay que mirar las profesiones únicamente como medios para ganar dinero e instalarse política o socialmente. Hay que buscar, como están haciendo ahora los jóvenes, el servicio a la humanidad, el mejor rendimiento de mi vida no para ganar, sino para servir (Homilía 24 de septiembre de 1978)

Para los jóvenes: 
Que se capacite a los niños y a los jóvenes a analizar la realidad de su país. Que los prepare para ser agentes de transformaciones, en vez de alienarlos con un amontonamiento de textos y de técnicas que los hacen desconocer la realidad. Así hay muchos técnicos, muchos sabios, muchos profesionales que saben su ciencia, su profesión, pero que son como ángeles, desencarnados de la realidad en que actúan su profesión. Lo primero que debe buscar una educación es encarnar al hombre en la realidad, saberla analizar, ser críticos de su realidad. Una educación que sea educación para una participación política, democrática, consciente. Esto, ¡cuánto bien haría! (Homilía 30 de abril de 1978)

Hay que darle a la juventud, a la niñez de hoy, una sociedad, un ambiente, unas condiciones donde pueda desarrollar plenamente la vocación que Dios le ha dado... Hay que proporcionar al ambiente unas situaciones en que el hombre, imagen de Dios, pueda de veras resplandecer en el mundo como una imagen de Dios, participar en el bien común de la república, participar en aquellos bienes que Dios ha creado para todos (Homilía 7 de mayo de 1978)

Tiene que proponer la Iglesia...una educación que haga de los hombres sujetos de su propio desarrollo, protagonistas de la historia. No masa pasiva, conformista, sino hombres que sepan lucir su inteligencia, su creatividad, su voluntad para el servicio común de la patria (Homilía 15 de enero de 1978)

Jóvenes, en ustedes la Iglesia se renueva, en ustedes el Espíritu de Dios es como agua fecunda para la humanidad de esta arquidiócesis que vive en esta noche un Pentecostés no sólo en su Catedral, sino en todo el ámbito de sus fronteras, gracias a que ha habido mártires que han sido nobles…Que ustedes sean ese reverdecer (Vigilia de Pentecostés, 13 de abril de 1978)

Me quedo con unas palabras finales. Para no perder perspectiva. Para saber de donde venimos, y hacia donde debemos ir. Que no se nos olvide. 

"Lo que hay que salvar ante todo es el proceso de liberación de nuestro pueblo. El pueblo ha emprendido un proceso que ya le ha costado mucha sangre y no se puede echar a perder. "
(Homilía 6 de enero de 1980)

Esto fue palabra de vida, de nuestro profeta, de nuestro Monseñor

Gracias a Dios



jueves, 13 de marzo de 2014

Un año atrás, Francisco

Como en el paisito electoral siguen los dramas y triquiñuelas, daremos tiempo a que se oficialice del todo todo lo que ya se sabe,  y recordaré algo que ha sido sumamente importante para mi y para muchos otros católicas y católicos en el mundo.

Tiro una hilera de tweets de aquel día, hace un año exacto y casi a la misma hora:








Y esto puse en mi FB, compartiendo un artículo sobre su presentación:



Me releo y siento mi propia desconfianza y a la vez la gana de tener esperanza nuevamente. Esperanza que se ha ido viendo animada por los gestos de un hombre que tiene el peso de conducir una de las instituciones sociales más grandes y determinantes en la humanidad. Una que tiene el potencial de cambiar cosas para bien, para hacer de este mundo un lugar distinto, mejor.

Queda mucho por hacer. Mucho. Todos los días me lo recuerda saber que en la tierra donde vivo, la jerarquía y su corte han ido en sentido contrario al esperado, que los mismos fieles excluimos, apartamos, segregamos y nos dividimos. Que vamos con toda pompa y circunstancia clamando al cielo, ufanándonos de nuestro lindo rito y nuestra purísima vida de gracia mientras vamos deshaciendo las pocas posibilidades y signos que nos pueden llevar por el camino de la paz, la justicia y la solidaridad.

Hoy elevaba una oración por el Papa, pero pensaba en nosotros, en nuestro compromiso por hacer de este mundo un lugar donde todos cabemos, donde todos podemos vivir. Pensaba en nuestro afán diario por tener más, por ser más, por ganar siempre. Pensaba en esa incapacidad de conmovernos, de empatizar, de confiar, de escuchar, de servir para algo que vaya más allá de nuestro propio beneficio.

Eso. Antes, en este blog, solía hablar de los gestos que no perecen. Los del Papa, que han hecho buen ruido en este mundo tan fácilmente dado a detestar a una institución tan antigua,  no habrán de caer en el olvido, a pesar de lo vano de la fama en este mundo. A ver si nosotros empezamos a hacer también, de una vez, gestos que desde la sencillez, desde el desprendimiento, desde la búsqueda de unir, desde el sentir con el otro, vayan transformando este mundo.

Víctor

miércoles, 5 de febrero de 2014

Apuntes desperdigados por la elección presidencial

Pasó la primera elección, ganó el Frente y ARENA perdió otro montonazo más de votantes en su proceso de descomposición acelerado por sus luchas de poder internas, cada vez más evidentes y más dañinas. El frente, por su parte, aprovecha este proceso, consolidando su nucleo duro y aprovechando las ventajas de tener el poder. No es que haya hecho mucho, pero las diferencias han sido suficientes para sostener una ventaja importante sobre su principal contrincante a pesar de la elección de su fórmula presidencial. 

De a descomposición de la derecha, usualmente aglutinada alrededor de la alguna vez granítica fuerza unificadora de ARENA, seguiremos viendo nuevos capítulos. Si las cosas van con cierta lógica, tendremos cinco años más de gobierno del Frente. Y de ahí, el show de la recomposición de la derecha, que parece no haber entendido que el tiempo del gobierno estilo mandador de la finca del patrón ya no les va y que tendrán que ajustarse de otras maneras. Falta por ver, puesto que paralelo a la debacle electoral siguen saliendo los trapos al sol de la corrupción que se tapó por mucho tiempo. ARENA, disminuida y sin triunfalismo que unifique, habrá de escudriñar sus heridas y quien sabe qué salga de todo eso. 

Mientras eso pasa, el Frente pesca y seguirá pescando en rio revuelto, y conseguirá apoyos de los otrora aliados de ARENA, sumando una muesca más en el inventario de las contradicciones que viene acumulando según avanza en su particular historia. La transformación de este habrá de valorarse en el tiempo. Ya hemos visto signos de sus luchas internas, pero de ellas ha salido un núcleo bastante sólido que habrá de conservar cierto nivel de poder por un buen rato, pues incluso puede perfilarse desde ya quienes pueden ser sus siguientes cartas electorales. Los disidentes de este partido ni han logrado acumular fuerza ni han ganado credibilidad suficiente para convertirse en motivo de preocupación en el futuro cercano. 

Pero hay más qué decir. Si bien un triunfo del Frente es razonablemente previsible, hay más tela que cortar.

El petate de siempre. E

El salvador, tierra donde se agita el petate
Con Ligia lo apuntábamos en Psicoloquio: el petate del miedo ha sido agitado una vez más, con la cada vez menos disimulada ayuda de las principales empresas de comunicación y propaganda del país. Estos sectores, históricamente ligados a la derecha más cavernaria - eso de ofrecer garrote a todo el mundo no es algo demasiado pos modernista que digamos - han enarbolado la banderita tricolor tras cada noticia en los últimos meses. Desde que el patrón les jaló las orejas y dijo que este macho es mi mula, se fueron callando las voces disidentes en el partido - al menos en esos medios - y todos se sumaron al tren. Esto va ser peor en este mes. En general, están desatados en su verborrea pro tricolor y anti FMLN y eso no va cambiar porque, esencialmente, eso vende. Los partidos compran espacio, las polémicas generan audiencia y así seguimos engordando las cuentas de estas empresas que aparte, rascan su poquito con cualquier gobierno.
La pregunta es ¿funcionará aún la estrategia del ♫cuidado bañistas que ahí viene el tiburón♫ como estrategia electoral? Si antes de la elección sonaba a patadas de ahogado, hoy quien sabe si funcione para reducir esa brecha de 268,176 votos de diferencia..

Como fuere, debería llamarnos la atención que toda la historia reciente vengan asustándonos: que si los comunistas, los terroristas, los desmovilizados, los secuestradores, los mareros, los chavistas, los que roban el nylon y hacen llorar al candidato y después salir envalentonado a decir que ya sabe lo que va a hacer (segurito tuvo de quienes aprender, ¿no?).

Autoritarismo por doquier

Debería también llamarnos la atención que de las cinco alternativas que existían para elegir presidente  tres enarbolaron el autoritarismo militar como apuesta central en su agenda de seguridad pública. No deja de resultar curioso cómo quienes dicen defender la libertad están a la espera de restringirla. Y lo que nos debería llamar la atención es la resonancia de estas alternativas  en la vox populi azuzada por los medios. No cuento con el enlace a la mano pero hace no mucho alguien apuntaba a la tendencia pro autoritaria que puebla la mentalidad de nuestra gente. Y eso se refleja en la clase de propuestas que se obtienen en estas elecciones. La gente recibe de brazos abiertos una solución de este tipo para lo que sea que les vendan como amenaza. Esa tendencia, sumada a la peligrosa desidia con que abordamos cada tema de importancia en el país - esperando que alguien más se haga cargo, de preferencia si suena a un caudillo -, nos está poniendo en un predicamento peligroso desde hace ratos. Cuando vengamos a abrir los ojos, quizá sea -hoy si - , demasiado tarde.

De esas cositas de campaña

Entre tantas cosas que han salidas en campaña, me quedé con cómo se ha apuntado los cañones con la edad de Sánchez Cerén y el que sea profesor. Menudo futuro tenemos si ser viejo y enseñar a otros son motivos válidos para hacer chiste. 

Anular el voto

El blanco combina con todo. Dicen.

Iba a escribir más cosas pero por ahora está bueno. Tengo sueño y ya van cuatro veces que escribo este post desde una semana antes de las elecciones. Salú

lunes, 13 de enero de 2014

Apuntes al primer debate presidencial

El llanto parece que se hizo presente. 
Anoche fue el primer debate foro presidencial, evento inédito en nuestra historia, y que entre otras cosas nos deja la sensación de que hay mucho por decir, porque en general no se dijo mucho. A continuación unas cuantas impresiones que me dejó en la media hora que toleré verlo/escucharlo.


  • Un debate implica intercambio y lo único que se intercambió fueron miradas colochas entre candidatos y presentadores. ASDER y el TSE lo publicitaron como debate, pero de eso, neles pasteles.
  • Tan tiernos estamos en esto, que la producción del evento tuvo problemas de audio y un presentador más que un moderador. 
  • Los candidatos principales llegaron a su aire, con los discursos muy bien ensayados - hasta parecía que estaban leyendo -. El toque de variedad lo puso los candidatos de los otros dos partidos, que con alguna frase pintoresca y algunas ideas traídas por los pelos pusieron algo distinto a la velada. 
  • ¿Escuchamos/vimos propuestas ayer? No. El foro fue una continuación de una campaña mediática bien calculada según cada quien: Quijano dándole al tema de la inseguridad, Sánchez Cerén dando la idea de mantener lo bueno que ha hecho este gobierno y Saca yendo por la vía de las necesidades inmediatas de los jóvenes y las mujeres. 
  • El formato del foro, las capacidades de los mismos candidatos y, más que nada, la oferta que trae cada uno bajo el brazo determina la pobreza de lo que vimos anoche. En la medida en que la foerta es pobre, el candidato tiene limitadas capacidades y el formato facilita traer un discurso armado, lo de anoche acabo decepcionando a todo el mundo.  
  • Valga decir, que al ser el foro una continuación de la campaña, no vimos nada distinto: la campaña ha sido -como siempre - un asco hostigante y perenne del lado de ARENA, una cosa risible de parte de Unidad y un mensaje muy distinto de parte del Frente - habrá que ver qué tanto ayuda a sus  candidatos tener flow -.
  • Las "propuestas" que salieron ayer son un reflejo de lo que nos atrevemos a pedir. Que la seguridad sea el tema de agenda principal, antes que la educación o la salud habla de cómo el discurso mediático sobre el mismo ha calado profundo en los últimos quince años - que es donde más se ha subrayado como bandera de campaña -. 
  • Valga decir, el espectro político de este país es cuatro propuestas de derecha y una de izquierda(s). Así se reparte el pastel. 
  • Peligroso el mensaje transmitido desde estas cuatro propuestas de  derecha: estado de sitio, militarización, ley marcial, toque de queda. Aquello del vale todo oficializado. 
  • La sensación generalizada es de poca o nula esperanza. Siempre hemos tenido la sensación de elegir el menos peor y anoche se confirmó esa idea. Las propuestas, o las ideas transmitidas dan sensación de estar sumidos en un agujero y lo que se propone no abona nada novedoso, ni  mucho menos transmite esperanza. Entre los que quieren mantener lo logrado y los que creen que van a recuperar esto en 100 días estamos rejodidos. 
  • Vendrán nuevos eventos electorales y se volverá a la idea del debate, como si - igual que la elección - fueran la solución a problemas mucho más complejos. Para entonces quizá se avance un poco más en su calidad - en términos de producción - pero seguirá siendo reflejo de la altura a la que nuestro sistema político partidario se encuentra. Y esto será reflejo de la sociedad que estamos construyendo. 
  • Si queremos calidad, hay que construirla, participar y hacer crecer la capacidad de diálogo y propuesta entre nosotros mismos; para los partidos es fácil mantener las cosas como están si no hay quien demuestre lo contrario. Ayer tuvimos otra evidencia más de que es eso lo que tenemos que tomarlo entre nuestras manos. 

domingo, 8 de diciembre de 2013

Aquellos diciembres

Querría escribir un poco de lo que viene aconteciendo en el país. Más que nada de cosas que vienen dándose y de las que me siento ajeno pero que es inevitable querer decir unas cuatro carambadas. Procedo, van ustedes a disculpar:

La primera: Obras y denuncias no importa cuando se hagan, media vez se hagan correctamente. Es costumbre en este y en otros países querer dar un golpe de efecto cerca de los eventos electorales inaugurando cuanta obra se pueda y denunciar cuanta cosa se pueda. Es normal, pero todo el mundo gusta de hacer escándalo, más si hay intereses de por medio. 

El problema con la denuncia de corrupción es que es tan grande, tan jodidamente evidente en la dimensión del contubernio entre los más distintos niveles del estado y de los órganos del mismo que debería de arrastrar cuando menos la indignación generalizada. Pero nomás no. Y ahí vamos tras la carreta de los intereses de los dueños de los medios de comunicación  - que bien se sabe a qué grupo político y de poder se asocian - clamando a los cuatro vientos que es una persecución que no debe hacerse en tiempos electorales. Y si este pinche país vive en eterna campaña electoral - a merced de cómo se organizó el calendario electoral - ¿Cuándo van a hacer esas denuncias? 

Lo segundo: Habiendo dicho que el país vive en eterna campaña electoral, gracias a la campaña de idiotización permanente emprendida por estas empresas de comunicación (vea, por ejemplo, cuanta entrevista, "telerevista" y concurso de entretenimiento abunda a diario en la tele), todo se entiende a medias y mal, todo se lee a través de los ojos de campaña y/o a través de gente que no tiene el mínimo de decencia de reconocer su absoluta ignorancia en el 95-99% de temas que abordan. 

Así fácil es llevar y conducir todo a los clichés de siempre. La discusión light en un formato apresurado y donde el pueblo es mero espectador. Así es fácil que el evento electoral sea el fin y todo lo que le rodea sea un  medio para tal. Y cuando no lo debería ser, a tubo se le vuelve un medio de batalla electoral. Y así, en esa rueda de caballitos se van a la mierda los temas importantes. Temas profundos como el derecho humano al agua, una reforma educativa, la discusión del modelo de seguridad pública y etcétera se ven enmarcados en una dinámica sin fin. Y la discusión de los mismos, la que al final importa, se ha trasladado a esos espacios donde priman esos intereses privados. Así vamos.

¿Vale la pena hablar, pues, de la campaña? A lo mucho apuntar dos palabras: marketing everywhere. Las promesas electorales están sometidas al calendario electoral y dependen puramente de alianzas políticas. El famoso tema de pesos y contrapesos, tan útil para quienes intentan influir en el poder (aliándose o potenciando a quien convenga) facilita que todo lo que se discute sea letra muerta. Y como cuestión muerta, apesta. 

Quizá valga decir una cosa más: viene lo peor. Lo vemos a diario, los tenemos hasta en la sopa. Y será peor. Conforme entre la desesperación por el encuestismo, de ARENA vendrá lo peor de su repertorio. Si, puede ser peor. De Saca tendremos los clichés de siempre y del Frente resaltar obras de las que siempre se vieron opacados por el afán de protagonismo de un Funes que muchas veces les ganó el mandado. 

Y así, siguen haciendo el mismo truco. Y lo aplaudimos igual de desganados. 

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Así dice la RAE

Descargado todo aquello, que me invade todos los días y en todas partes, necesito respirar.

Diciembre ha llegado, raudo, corre y corre. Con el tiempo, uno va desconectándose de lo especial de este mes. O al menos eso me ocurre y lo veo cada vez más reflejado en la avalancha publicitaria mezclada con la avalancha de mentiras y medias verdades que se cuentan en los medios en estos días.

Entre darme cuenta que veo más gente hablando del bendito thanksgiving y gente hambrienta de ofertas de black friday, se me han pasado como agua estos días. Cada vez más noviembre se funde con diciembre en una maraña de publicidades que no dejan aire para respirar. Todo es venta. Todo es una prisa por acabar con todo lo más pronto posible.

Estamos a un par de semanas de la navidad. Y gracias a la modernidad (?) todo llega tan rápido, que no da chance de recoger la escasa ilusión que nos deja la adultez. Si, la escasa ilusión que se mediatiza en la compra de algo para ilusionar, para alegrar a alguien más, a alguien que nos importa y que por ende ayuda a dar sentido a esta locura de mundo en que estamos.

[La compra, la compra como medio para la esperanza y transmutada en un fin por el mercado, por el dios por el que todo se rige, por el que los tiempos se mueven, por el que el mundo va adquiriendo cierto rumbo.]

Ha llegado diciembre y apenas puedo pensar en un rato libre para pensar la clase de ilusión que quisiera rescatar estos días. Todo está tan contaminado de publicidad, de afán de gasto, de afán de lucir, de afán de deslumbrar. Todo tan fatuo. Quizá lo único que va quedando por rescatar es que el amor florece de ciertas formas concretas en estos días. Y que en agosto y septiembre veremos varios de esos frutos. Yo soy uno, por ejemplo.

Víctor


P.D.: Me doy cuenta del desconecte del título con lo que va en el texto. La canción, haciendo referencia a la nostalgia y yo nomás descargando esa carga alienante en la que vivo. Carga de la que me trato de distanciar. Carga que toca cargar, de algún modo.