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lunes, 8 de mayo de 2017

11 años

Este ejercicio de expresión propia cumplió 11 años hace un par de días. Valga la ocasión para desempolvar un par de recuerdos.

Creo que lo he dicho en otro espacio. Lo mejor de tener blog en todo este tiempo ha sido la gente a la que llegué por él. Más allá de tener la oportunidad de escribir, de decir lo que quiero decir y que nadie más puede hacer por mi, hacer este ejercicio ha sido una oportunidad de conectarme con otra gente y crecer.

Con los tiempos el internet y sus espacios sociales se han vuelto lugares bien hostiles  y de mucho show, de mucho postureo, pero hace ratos esto fue un chance de conectar con gente a la que da gusto conocer y que de otra manera no habría podido encontrar.

Hoy parecería que cuesta un poco más generar esa conexión. En la convulsión perenne de la polarización, la profundización de la violencia como característica de nuestra interacción social y que el reconocimiento en línea se ha vuelto un fin en sí mismo, la dinámica ha ido torciéndose. De ser un lugar al que veníamos de vez en cuando,  con gusto incluso por la oportunidad de compartir, internet se ha vuelto un flujo perenne que atraviesa nuestras vidas a través de la ubicuidad de un teléfono, cosas que ahora son una necesidad y no un lujo. Y ahora da miedo venir.

Si afuera, en la calle la hostilidad y la violencia dan miedo, acá no desaparecen. Se exacerban, se adornan, se les suma la suprema ignorancia con la que acostumbramos vivir y hacemos gala de ello. Y nos inundan, nos llenan las páginas hasta el cansancio, nos atosigan hasta el punto de callar a la sensatez.

Pero quedan siempre estos pequeños espacios. Por eso vale la pena mantenerlos vivos.


miércoles, 11 de mayo de 2016

10 años del blog

 Pasaron 10 años desde que se inició este blog. 10 años y cinco días, para ser más exacto. En buena parte, la necesidad de expresarme, de sacar de mi algunas ideas que revoloteaban en mi cabeza entonces me llevaron a ocupar este medio, tan enboga en ese tan aparentemente lejano entonces.

Una de las semillas con que inició el blog fue fruto de mi propio proceso de crecimiento personal en un proceso terapéutico que abordé entonces. Escribía ese 6 de mayo de 2006, a las 11:30 de la noche:

"He decidido al fin iniciar mi blog como un modo de mantenerme alejado de los malos pensamientos. Es decir, si estos están a treinta centímetros de mi cabeza, deben ser menos peligrosos que tenerlos medio kilogramo adentro. Ojalá y mis amables lectores tengan paciencia para conmigo en este proceso de mostrar el convertimiento en persona."

Días atrás platicaba en diferentes momentos sobre la riqueza de ese proceso terapéutico, en una ocasión recomendándole a alguien que si podía, se diera la oportunidad de vivir esa experiencia; en otra, hablaba sobre cómo cosas que había abordado en medio del proceso se habían venido a concretar años después, las había enfrentado ya en la realidad muchos años más tarde y no en medio de la seguridad de eso a lo que llamo relación de puerto que se da en el ámbito de la psicoterapia: estás vos, navegante y buzo, y el terapeuta como puerto, boya y faro, ayudándote en el proceso de entrar en la profundidad de tu experiencia vital, de tus tormentas, de tus profundidades. Estás navegando con la única certeza de tu deseo y ese apoyo seguro en medio del océano de vos mismo.

En mi caso, la terapia ofrecía la oportunidad de abordar temas fuertes de mi propia experiencia, de entonces y del pasado, de cosas que habrían de venir y pasaron. El blog fue entonces una manera de ir amarrando tantas otras. ¿Cuantas veces quedaron ideas como borrador,  como cosas que no ponía acá pero se iban al sillón donde semana a semana me veía con mi terapeuta? ¿Cuántas veces tras contar un episodio como el de volver a mi comunidad de la iglesia, encerraba toda una historia de mi relación con otras cosas de mi fe? ¿Cuántas veces tras unos versos o un cuento se iban cientos de otros que pudiera haber puesto? ¿Cuántas veces, tras un post sobre "realidad nacional" me quedé con cosas que me carcomían pero que iba aprendiendo a no soltar en el blog?

En algún momento caí en cuenta que lo mejor era apartar las vertientes que iban manifestándose en el blog y pasé a escribir lo personal, lo literario en otro espacio, Un Tal Self. Acá quedó para hablar de lo que iba pasando en el país. esa es la otra semilla: querer decir lo que pienso, querer aportar desde lo que tengo, mi palabra. Nunca he sabido de dónde o cómo surgió esa gana de decir algo sobre lo que pasaba. Nunca he sabido cómo es que me surge el interés por lo que pasaba en el país o cómo va creciendo en mí alguna suerte de conciencia política. En los ámbitos donde crecí no era un tema habitual y en casa, el sujeto más politizado - mi papá - tampoco pasaba tanto tiempo hablando de eso con nosotros, al menos cuando estuve pequeño. Como fuere, aparece y está ahí.

Finalmente está la otra semilla: lo literario. Desde mis primeros poemas (que alguna vez compartí acá una digitalización de unos versos que escribí a mi papá en una carta), mis edulcoradísimos escritos de la adolescencia hasta mis ideas que ahora se traspapelan en mi mente bajo las siempre urgentes responsabilidades, siempre hubo en mi ese afán, ese amor por la palabra, por decirlas, por enlazarlas, por hacerlas historias, versos. El afán de expresarme estuvo ahí y sigue estando.

El tiempo ha cambiado en diez años. Hoy este texto no sería leído por alguien como Julia, quien en su adolescencia leyó alguno de mis post y se sintió identificada con cosas que yo decía o aquel joven a quien escribí dos posts sobre cómo elegí ser psicólogo siendo fiel a mí mismo. Este texto, para estos tiempos, es demasiado.

Hoy va de fotos con, a lo mucho, dos líneas. De videos de 10 a 30 segundos. De tener más likes, favs y retweets. En su momento, yo mismo he sido un early adopter de muchas de esas plataformas para conectarnos con más gente que nunca y aligerar lo más posible el contenido. En diez años de vida online he visto volverse un monstruo de influencia a facebook y twitter, a que el almacenamiento ilimitado hoy sea algo que damos por hecho en servicios "gratuitos", a que el contenido de estos espacios debe pensarse hoy en función de cómo se leerá en un teléfono y a que la iniciativa de conocerse con otra gente que publicaba cosas en línea hoy ya no es algo que deba hacerse en secreto y con gigantescas suspicacias entre todo el mundo.

Yo mismo he cambiado en diez años. Pasé de ser estudiante con dudas sobre su futuro a un trabajador que ha tenido el privilegio de atravesarse en algunos de los temás más cruciales de este país en su quehacer profesional. A haber visto cómo se ha avanzado mucho y cómo se ha caído mucho en tan poco tiempo en la patria. He pasado a vivir con la eterna y acuciante pregunta de cómo construir juntos esperanza y futuro.

El ejercicio de poner mis ideas acá me ha servido cientos de veces. El ejercicio de concretar acá algunos de mis procesos personales me ha sido terriblemente útil y quizá hasta haya salvado mi vida de ir por otros rumbos. Es lindo pensar en la gente maravillosa que he conocido por este rumbo, gente que he visto crecer y me han visto crecer en este tiempo. Es lindo ver cómo acá he venido casi 400 veces a escribir algo, a decir algo a pesar de las eternas dudas de quién leerá.

Hoy mismo, después de estar sin escribir acá por casi un año, es bueno volver y robarme tiempo para escribir estos párrafos. No tengo tanto tiempo como antes, pero la gana de decir tres o cuatro carambadas apra que no se queden medio kilogramo adentro de mis conexiones neuronales sigue siendo válido y necesario. Y es grande estar vivo para poder hacer esto.

Víctor

miércoles, 6 de mayo de 2015

9 años

Una noche hace nueve años empecé este blog como un intento de desahogo, de vaciar ideas rondando en mi cabeza. Decía entonces que sería más seguro tenerlas acá, en la virtualidad, que medio kilogramo dentro de mi cabeza.

Lo que empezó como una suerte de catarsis pasó a ser un espacio para opinar de la realidad, recordar a personas que me parece necesario tener en la memoria, para preguntarme, para proponer dos o tres cosas. En fin, para ejercer mi derecho a hablar, a que quede constancia de que mi paso por el mundo no fue una mera actuación.

Escribir Alta Hora me llevó a muchas cosas: participar activamente en redes sociales, a abrir otros blogs , a participar de experimentos colectivos, a conocer a gente desde esta virtualidad al clásico cara a cara, entre tantas otras. Más que nada, a dejar constancia de lo que decía en esa entrada. mi convertimiento en persona. En nueve años de llevar este blog, a veces más constante, otras tantas menos, puedo mapear diversos momentos de mi vida, algunos más felices, otros menos. Y ahí quedará mientras siga funcionando el servicio.

Hoy, que mi vida ha cambiado tanto desde aquel 5 de mayo, que dentro de las incertezas de esta vida todo parece irse encaminando en ciertos aspectos de mi vida, tengo este espacio (y mi otro blog, que debió surgir para lo que no iba cabiendo acá) para  recordar aquellos momentos en donde mucho parecía no estar claro.

Hoy son otras cosas las que me inquietan. Como entonces, es mejor dejar constancia de ellas acá, mientras medio kilogramo adentro de mi cabeza puedo cavilar sobre el privilegio hermoso de esta vida y el chance de hacer algo significativo.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad

Para empezar, valga estas líneas para dejarles un saludo a todas y todos. En medio de la alegría de compartir con la familia, de recordar a quienes nos dejaron y alegrarnos por quienes han llegado a nuestra vida en este año, cabe siempre pensar un poco más. Cabe la oportunidad de compartir, de escuchar a la familia, de dar no solo regalos, si no la inmensa caricia de la atención, de la escucha, del interés por el otro. 

Hay quien hace drama porque justamente en la cena de hoy tenemos un espacio para ver a todos, porque tenemos la oportunidad de que los demás nos pregunten por nuestra vida, por lo que hacemos. Y nos incomoda. Y curiosamente venimos luego a internet a quejarnos de nuestra soledad. Es curioso. Y lo pongo con intención como "oportunidad", porque luego venimos a quejarnos de esas oportunidades perdidas. No falta quien nos comenta con amargura en las redes sociales que hasta que están lejos o las personas ya no están, se dan cuenta lo valioso que son estos momentos. 

En fin, es de aprovechar. Y es de aprovechar a pensar en el verdadero sentido de estos días. Más allá de los regalos, más allá de si hay o no que quemar pólvora. Entre tanto debate estéril que ha abundado en nuestra patria en estos días, me preguntaba qué nos diría Monseñor Romero sobre la Navidad. Encontré que Miguel Cavada Diez (QDDG), quien recopilara y editara las homilías de Monseñor Romero, recogía en este artículo de la Revista Carta a las iglesias, algunos pensamientos de Monseñor sobre estos días. Valga para compartirlos acá: 

Salvemos nuestra navidad
«Acerca de la celebración de la navidad, muchos cristianos están haciendo hoy precisamente lo contrario de lo que hicieron los cristianos de ayer. El cristianismo antiguo logró, con la celebración de la navidad, cristianizar la fiesta pagana del sol. En cambio el neopaganismo de los cristianos de hoy está logrando paganizar la navidad cristiana. Jesús no nació precisamente el 25 de diciembre. La liturgia cristiana señaló esa fecha para darle un sentido cristiano a la fiesta romana del ‘Sol invicto’; los paganos de aquel imperio celebraban como el nacimiento del sol en la noche más larga del año. Aquella medianoche era considerada como el punto de partida de la marcha del sol que comenzaba a dominar las tinieblas. Resultó fácil para los cristianos cambiar el sol por Jesucristo, y hacer coincidir litúrgicamente el nacimiento de Cristo, ‘sol de justicia’, con la celebración pagana del nacimiento de sol […]. Lástima que toda esa inspiración cristiana con que nuestra liturgia bautizó una festividad pagana haya sido traicionada por muchos cristianos que hoy entregan al paganismo aquella victoria espiritual. Porque no es otra cosa que una cobarde capitulación de los cristianos al hacer prevalecer sobre el sentido evangélico de la navidad los valores del comercio y de las alegrías mundanas» (Orientación, 17 de diciembre de 1978).

Sugerencias para navidad
«Ha comenzado a circular, como un torrente sanguíneo en el cuerpo de la sociedad, el incomparable saludo de esta temporada: ¡Feliz navidad! Feliz navidad no debe ser sólo una expresión rutinaria que, por repetirla demasiado, ha perdido la riqueza de su originalidad y de su mensaje […]. Tal vez contribuiría a inyectar nueva conciencia y eficacia al gastado saludo navideño si lo libráramos de la rutina y del convencionalismo; es decir, si en vez de ser tributarios de la costumbre y de la comercialización de la navidad, excitáramos entre nosotros la originalidad cristiana del gran misterio de Dios hecho hombre y la creatividad de nuestra fe para acompañar nuestros augurios navideños de acciones y gestos que realmente produjeran felicidad y paz a nuestro alrededor.
Cuánta mayor sería la felicidad que diéramos y recibiéramos, si en vez de gastar en tarjetas y hacer regalos costosos o baratos a quienes no los necesitan, orientáramos sabiamente esos gastos y dádivas a los verdaderamente necesitados. Y, mejor todavía, si, antes de promover fiestas, cenas y regalos de navidad entre trabajadores de las empresas y sectores pobres del pueblo, revisáramos a conciencia el cumplimiento de nuestros deberes de justicia cristiana para con toda esa gente, porque «no se debe dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razón de justicia» (Apostolicam actuositatem, 8). Estas acciones, inspiradas en la realidad de la vida y no en la mentira de las apariencias y conveniencias sociales, aunque sean pequeñas acciones y de cortos alcances, son las que, multiplicándose, contribuirían a traer la verdadera felicidad y paz que hemos perdido» (Orientación, 18 de diciembre de 1977).

Mi pensamiento pastoral en navidad
La navidad me ofrece la oportunidad de decir a ustedes que el Cristo de Belén es la síntesis divina de todo el Evangelio que tengo que predicar. Es la Palabra de Dios hecha encarnación y expresión humana, es «el camino, la verdad y la vida» (Jn 14, 6); a partir de Belén los cristianos ya no podemos inventar otro Cristo ni otra doctrina liberadora que no sea la del auténtico Evangelio: el Evangelio de la pobreza y de la austeridad, el del desprendimiento y de la obediencia a la voluntad del Padre, el de la humildad y del camino hacia las bienaventuranzas y hacia la cruz. Un compromiso de nuestra vida con este mensaje vivo de Belén es la única manera de celebrar cristianamente la navidad. Otras maneras de celebrarla, sobre todo si es entre lujos y libertinajes, no honraría el amor de Dios que nos visita, sería cerrar los ojos al único camino de libertad y felicidad que se nos ofrece para salvación del mundo» (Orientación, 25 de diciembre de 1977)


Feliz navidad a todas y todos. Que Dios, vuelto ese frágil y necesitado niño pobre y de padres migrantes, les bendiga.


Víctor

jueves, 13 de marzo de 2014

Un año atrás, Francisco

Como en el paisito electoral siguen los dramas y triquiñuelas, daremos tiempo a que se oficialice del todo todo lo que ya se sabe,  y recordaré algo que ha sido sumamente importante para mi y para muchos otros católicas y católicos en el mundo.

Tiro una hilera de tweets de aquel día, hace un año exacto y casi a la misma hora:








Y esto puse en mi FB, compartiendo un artículo sobre su presentación:



Me releo y siento mi propia desconfianza y a la vez la gana de tener esperanza nuevamente. Esperanza que se ha ido viendo animada por los gestos de un hombre que tiene el peso de conducir una de las instituciones sociales más grandes y determinantes en la humanidad. Una que tiene el potencial de cambiar cosas para bien, para hacer de este mundo un lugar distinto, mejor.

Queda mucho por hacer. Mucho. Todos los días me lo recuerda saber que en la tierra donde vivo, la jerarquía y su corte han ido en sentido contrario al esperado, que los mismos fieles excluimos, apartamos, segregamos y nos dividimos. Que vamos con toda pompa y circunstancia clamando al cielo, ufanándonos de nuestro lindo rito y nuestra purísima vida de gracia mientras vamos deshaciendo las pocas posibilidades y signos que nos pueden llevar por el camino de la paz, la justicia y la solidaridad.

Hoy elevaba una oración por el Papa, pero pensaba en nosotros, en nuestro compromiso por hacer de este mundo un lugar donde todos cabemos, donde todos podemos vivir. Pensaba en nuestro afán diario por tener más, por ser más, por ganar siempre. Pensaba en esa incapacidad de conmovernos, de empatizar, de confiar, de escuchar, de servir para algo que vaya más allá de nuestro propio beneficio.

Eso. Antes, en este blog, solía hablar de los gestos que no perecen. Los del Papa, que han hecho buen ruido en este mundo tan fácilmente dado a detestar a una institución tan antigua,  no habrán de caer en el olvido, a pesar de lo vano de la fama en este mundo. A ver si nosotros empezamos a hacer también, de una vez, gestos que desde la sencillez, desde el desprendimiento, desde la búsqueda de unir, desde el sentir con el otro, vayan transformando este mundo.

Víctor

domingo, 8 de diciembre de 2013

Aquellos diciembres

Querría escribir un poco de lo que viene aconteciendo en el país. Más que nada de cosas que vienen dándose y de las que me siento ajeno pero que es inevitable querer decir unas cuatro carambadas. Procedo, van ustedes a disculpar:

La primera: Obras y denuncias no importa cuando se hagan, media vez se hagan correctamente. Es costumbre en este y en otros países querer dar un golpe de efecto cerca de los eventos electorales inaugurando cuanta obra se pueda y denunciar cuanta cosa se pueda. Es normal, pero todo el mundo gusta de hacer escándalo, más si hay intereses de por medio. 

El problema con la denuncia de corrupción es que es tan grande, tan jodidamente evidente en la dimensión del contubernio entre los más distintos niveles del estado y de los órganos del mismo que debería de arrastrar cuando menos la indignación generalizada. Pero nomás no. Y ahí vamos tras la carreta de los intereses de los dueños de los medios de comunicación  - que bien se sabe a qué grupo político y de poder se asocian - clamando a los cuatro vientos que es una persecución que no debe hacerse en tiempos electorales. Y si este pinche país vive en eterna campaña electoral - a merced de cómo se organizó el calendario electoral - ¿Cuándo van a hacer esas denuncias? 

Lo segundo: Habiendo dicho que el país vive en eterna campaña electoral, gracias a la campaña de idiotización permanente emprendida por estas empresas de comunicación (vea, por ejemplo, cuanta entrevista, "telerevista" y concurso de entretenimiento abunda a diario en la tele), todo se entiende a medias y mal, todo se lee a través de los ojos de campaña y/o a través de gente que no tiene el mínimo de decencia de reconocer su absoluta ignorancia en el 95-99% de temas que abordan. 

Así fácil es llevar y conducir todo a los clichés de siempre. La discusión light en un formato apresurado y donde el pueblo es mero espectador. Así es fácil que el evento electoral sea el fin y todo lo que le rodea sea un  medio para tal. Y cuando no lo debería ser, a tubo se le vuelve un medio de batalla electoral. Y así, en esa rueda de caballitos se van a la mierda los temas importantes. Temas profundos como el derecho humano al agua, una reforma educativa, la discusión del modelo de seguridad pública y etcétera se ven enmarcados en una dinámica sin fin. Y la discusión de los mismos, la que al final importa, se ha trasladado a esos espacios donde priman esos intereses privados. Así vamos.

¿Vale la pena hablar, pues, de la campaña? A lo mucho apuntar dos palabras: marketing everywhere. Las promesas electorales están sometidas al calendario electoral y dependen puramente de alianzas políticas. El famoso tema de pesos y contrapesos, tan útil para quienes intentan influir en el poder (aliándose o potenciando a quien convenga) facilita que todo lo que se discute sea letra muerta. Y como cuestión muerta, apesta. 

Quizá valga decir una cosa más: viene lo peor. Lo vemos a diario, los tenemos hasta en la sopa. Y será peor. Conforme entre la desesperación por el encuestismo, de ARENA vendrá lo peor de su repertorio. Si, puede ser peor. De Saca tendremos los clichés de siempre y del Frente resaltar obras de las que siempre se vieron opacados por el afán de protagonismo de un Funes que muchas veces les ganó el mandado. 

Y así, siguen haciendo el mismo truco. Y lo aplaudimos igual de desganados. 

*************

Así dice la RAE

Descargado todo aquello, que me invade todos los días y en todas partes, necesito respirar.

Diciembre ha llegado, raudo, corre y corre. Con el tiempo, uno va desconectándose de lo especial de este mes. O al menos eso me ocurre y lo veo cada vez más reflejado en la avalancha publicitaria mezclada con la avalancha de mentiras y medias verdades que se cuentan en los medios en estos días.

Entre darme cuenta que veo más gente hablando del bendito thanksgiving y gente hambrienta de ofertas de black friday, se me han pasado como agua estos días. Cada vez más noviembre se funde con diciembre en una maraña de publicidades que no dejan aire para respirar. Todo es venta. Todo es una prisa por acabar con todo lo más pronto posible.

Estamos a un par de semanas de la navidad. Y gracias a la modernidad (?) todo llega tan rápido, que no da chance de recoger la escasa ilusión que nos deja la adultez. Si, la escasa ilusión que se mediatiza en la compra de algo para ilusionar, para alegrar a alguien más, a alguien que nos importa y que por ende ayuda a dar sentido a esta locura de mundo en que estamos.

[La compra, la compra como medio para la esperanza y transmutada en un fin por el mercado, por el dios por el que todo se rige, por el que los tiempos se mueven, por el que el mundo va adquiriendo cierto rumbo.]

Ha llegado diciembre y apenas puedo pensar en un rato libre para pensar la clase de ilusión que quisiera rescatar estos días. Todo está tan contaminado de publicidad, de afán de gasto, de afán de lucir, de afán de deslumbrar. Todo tan fatuo. Quizá lo único que va quedando por rescatar es que el amor florece de ciertas formas concretas en estos días. Y que en agosto y septiembre veremos varios de esos frutos. Yo soy uno, por ejemplo.

Víctor


P.D.: Me doy cuenta del desconecte del título con lo que va en el texto. La canción, haciendo referencia a la nostalgia y yo nomás descargando esa carga alienante en la que vivo. Carga de la que me trato de distanciar. Carga que toca cargar, de algún modo.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Órbita 32

Aquí inició esta enumeración
Lleno de agradecimiento, inició mi vuelta 32 en este planeta que anda papaloteando por el universo alrededor del sol. He pensado muchas cosas qué decir, qué dejar dicho en estas líneas que vengo dejando desde hace ratos. Ayer, empecé a recorrer velozmente esas 31 órbitas previas, y vi tantas cosas por las que sentirme agradecido, y he querido compartirlas: 
  1. por estar vivo, a pesar de mis enfermedades, mis malas decisiones y mis descuidos
  2. por tener comida en un mundo donde gran parte de las personas se van a dormir sin haber comido algo en el día, 
  3. por no haber perecido víctima de la violencia que se lleva a tanta gente menor de 30 años en este país y en este contienente, 
  4. de haber completado mis estudios universitarios cuando muchos no completan ni los primeros 9 años de educación básicas, 
  5. de tener un trabajo que me gusta cuando muchos se ven obligados a hacer lo que pueden para apenas sobrevivir, 
  6. de tener una familia que me ama y me celebra con pastel y una cena deliciosa cuando algunos no conocen quien es su verdadera familia o se ven arrojados a una falsedad de familia que les cobra con la muerte,
  7. por tener una cama grande y un cuarto cuando mucha gente se arrincona en las calles buscando un lugar donde no se les moje tanto la espalda cuando llueve
  8. por poder bañarme con agua del chorro y tomar agua filtrada cuando siento sed, sabiendo que hay muchos que tienen que recorrer grandes distancias para tener agua con qué bañarse y que se exponen a muchas enfermedades por el agua contaminada que toman
  9. por poder ir construyendo una historia hermosa junto a una gran mujer, cuando muchos y muchas sucumben ante la soledad y optan por apagar su vida rápida o lentamente
  10. por la gente que puedo llamar amigo o amiga, porque han sido motivos para seguir viviendo en medio de tanta locura que uno encuentra en el mundo
  11. por los jóvenes con que he trabajado a lo largo de mi vida, en medio de quienes encontré mi vocación 
  12. por el ejemplo de ética y compromiso de mis papás, que me ha iluminado el camino por donde he de conducirme como profesional y como persona
  13. por la alegría de mi abuelo, que antes de partir me enseñó que lo conveniente es volver a ser en mucho, un niño
  14. por mi abuela, que me demostró que uno se queda acá al morir: entregándose a los demás uno deja un poco de sí en cada uno
  15. por la Maya, mis pericos, la Canela, Nerón, Rufo, Juguete, Capitán, Oso, mis peces, las tortugas y mis otros compañeros de viaje no humanos, que me han alegrado tanto el camino y me han dado algunas de las más grandes lecciones de humanidad en su lenguaje 
  16. por los profesores que marcaron mi camino con su ejemplo a la par que sus conocimientos
  17. por la gente que conocí en aquellas comunidades que visité entre el 2000 y el 2005, que tanto marcaron mi camino y mi vocación
  18. por los compañeros y compañeras de trabajo que tengo y he tenido, que sin darse cuenta me enseñan y me han enseñado tanto sobre mí mismo y sobre lo que puedo y debo hacer
  19. por los sacerdotes y laicos que he conocido en mi andar por este mundo y que hacen que se mantenga viva la llama de la esperanza 
  20. por la gente que conocí en Brasil, compañeros y compañeras de camino y compromiso, hermanos y hermanas sin fronteras
  21. por la gente que estuvo conmigo en EJE y EPRE y que aún sigue estando en mi vida hasta hoy aunque sea virtualmente
  22. por los mártires del caminar, por Nacho, Ellacu, por Rutilio, por Cosme, por Mons. Gerardi, por Jon, por María Julia y por Rufina
  23. por el papa Chico, que ahí me va dando pequeños motivos para la esperanza
  24. por el rock, por el blues, por la trova, por el jazz, por la bossa, por la música clásica, por la novena de Ludwig Van, el Dark Side of The Moon, por la 1812, por la obertura de Die Walkure, por los solos de Jimi y de Stevie Ray Vaughan, por el A Love Supreme, por el Nessun Dorma en voz de Pavarotti, por el Patria Chiquita Mía
  25. por los cantos de la Misa Salvadoreña y de la misa popular nicaragüense, por el vos sos el Dios de los pobres, por el Andando de tu mano, por el Padre Nosso de los mártires, por el "trabajo, templanza" del himno salesiano, por el "vamos todos al banquete, a la mesa de la creación, cada cual con su taburete tiene un puesto y una misión" de Rutilio
  26. por las pupusas, por la semita alta, por la quesadilla de mi abuela, por los tamales de chipilín con queso, por los tamales pisques, por la lonja empanizada, por el puré de papas, por la tortilla tostada, por los frijoles molidos con crema, por la cuajada de terrón, por la leche con vainilla que me hacía Mamá Rosa, por los rellenos de pescado con masa de Rufina, por el agua de aquel nacimiento en Perquín y los mangos en el camino a Los Encuentros, por las hojas de jocote con sal, limón y chile chiltepe,  
  27. por los vientos de octubre, por la lluvia de domingo por la tarde, por la neblina de estas mañanas, por las puestas de sol tras estos cerros, por el sonido de la vida en los manglares, por las cosas vivas que se oyen en el campo, por los miles de tonos de verde que solo se aprecian cuando hay nubes, por el olor a la tierra recién mojada, por el olor del ciprés y del ocote
  28. por la psicología de la liberación, por la teología de la liberación, por los cuadros de Dalí, por los Cuentos de cipotes, por Andanzas y Malandanzas, por Los Estados Sobrenaturales, por Girondo, por Roque, por Whitman, por Saramago, por Hesse, por Merton
  29. por la gente que he conocido en internet y que se me han metido en el corazón y en la vida para volverse parte de ella
  30. por Tambo, que sigue estando ahí, presente
  31. por esas personas esenciales, por esas a las que vuelvo aunque sea tarde, para las que siempre habrá un abrazo, por las que son mi familia por elección: por la Bea que será -primero Dios - mi esposa, por Guidos, Mario, Manolo, Ligia, el Gabo, Daysi, Peña, Saúl, Laura, Gerardo, Hugo, Luis, Uli, Raúl, Silvia, Marielos, Virginia, Curbe, la Vero 
  32. por Vos, Señor y las señales de tu amor, por las que he enumerado y las que no, por el regalo de haber estado en un lugar tan lleno de significado en ese día, por haber vivido tantas cosas en este tiempo que me has permitido. Soy un privilegiado. 

Víctor

lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz Navidad

Hoy cuando se piensa en hacer regalos de Navidad ¡Cuántos marginados en quien nadie piensa! Piensen ustedes los marginados, ustedes los que se sienten que no son nada en la historia: "sé que en Dios soy un pensamiento". Ojalá mi voz llegara a los encarcelados como un rayito de luz, de esperanza de Navidad; para decirles también a ustedes los enfermos, a ustedes los ancianitos del Asilo Sara, a ustedes los enfermos del hospital y de los hospitales, a ustedes los de las champas y de las barrancas, a ustedes los cortadores de café que están tratando de recoger su único ingreso para todo el año, a ustedes los torturados, que en todos ustedes ha pensado el consejo eterno de Dios. Los ama, y como María, encarna ese pensamiento en sus entrañas. Tienen ustedes también una madre como yo siento la alegría de tener en Navidad una madre que me enseña el camino hacia mi hermano Jesús, la Virgen María. Sintámosla así queridos hermanos, hermanos de verdad, porque todos estamos sin distinción ni categorías sociales, sin hombres de primera clase y de segunda clase, a la altura del corazón de Dios, todos a la altura del corazón de la Virgen. Nos ama y pensó en nosotros.

Monseñor Romero, homilía del 24 de Diciembre de 1978. 

Navidad, más allá de la bulla y el brillo del comercio sigue siendo el momento de recogerse y pensar en la humildad de aquel lugar donde nació Jesucristo. Un Jesús que fue tierno, frágil, dependiente de sus padres como cualquiera de nosotros. Desde esa fe, algo maravilloso que se extiende desde aquel pesebre, hemos de pensar que el verdadero lugar donde está la navidad es ahí donde están los apartados, los excluidos por el mundo que hemos construido. La cárcel, la frontera, la calle, el asilo, el hospital, y otros tantos lugares donde nos volvemos frágiles como lo fue el mismo Cristo. Ojalá y cada quien eligiéramos uno de esos lugares o, mejor aún, eligiéramos este lugar que es también tan frágil y trabajáramos por hacerlo un poco más acogedor, sin apartar a nadie, ni a las mulas ni a los bueyes. 

Feliz Navidad a todas y todos.

Víctor

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Siempre el "por qué".

Mucho de mi trabajo tiene que ver con ir tomándole el pulso a las intervenciones que hacen varios equipos de trabajo. Valorar los resultados obtenidos contra los resultados esperados, determinar tendencias, y sobre todo, saber explicar por qué tenemos esos resultados.

El asunto es que aprendí, proceso terapéutico de por medio, a que el porqué se vuelve vacuo y que lo correspondiente, lo que mueve, es un "para qué".

Y ahí me encuentro, en el punto medio del proyecto al que estoy asignado, intentando equilibrar los por qué con los para qué, intentando dar sentido a cosas que por diseño se limitan a buscar cierto objetivo pero que deberían circunscribirse a algo más alto y trascendente.

Pienso en esto, en la gente a la que nos debemos. Pienso en cómo desde sus expresiones a veces tan simples nos botan el esquemita con el que llegamos en plan de seudoconocedores, con la arrogancia de nuestros indicadores y metas altas mientras ellos requieren un saber estar que es difícil de encasillar en una cadena de resultados o en los rubros de un presupuesto.


lunes, 3 de septiembre de 2012

31

"Treinta y uno es el número que sigue después de treinta y viene antes de treinta y dos."
(Wikipedia)

Y bueno, doblo la edad que a veces desearía tener, por aquello de las responsabilidades reducidas y otras linduras como la intensidad del funcionamiento de las estructuras antiguas del cerebro. Pero heme acá, ya en la adultez. Consciente, pleno de vida, de deseos y sueños, con un camino iniciado y una compañía que deseo conservar para seguir caminando. Traigo menos peso en el cuerpo que la vez anterior que pasamos por este punto del tránsito alrededor del sol. Traigo, más que nada muchos recuerdos en mi equipaje. Les traigo a ustedes, amigos y amigas, personas que conozco en persona y personas que conozco por sus palabras, por sus imágenes. Les llevo junto a mi como materia constituyente de lo que soy hoy. Porque no soy yo si no es por interacción con ustedes, con cada uno y cada una que he tenido el chance de encontrarme de las más diversas maneras que nos permite el mundo hoy en día.

Quizás lo más importante de decir este día es gracias. Gracias al buen Dios de la vida, padre y madre mío y de ustedes, que con gentileza me trajo al mundo y me ha mantenido en él, que me sigue demostrando su amor a través de cada persona que encuentro. Poco tengo que decir ante lo grande que es ese encuentro permanente con las personas, que dentro de cada uno de sus virtudes y defectos me recuerda que es una cosa hermosa estar vivo y tener la oportunidad de dejar un pequeño recuerdo en el mundo.

No sé si lo he contado antes, pero estoy vivo de milagro. A temprana edad pude haber muerto por complicaciones de una enfermedad hereditaria, por la que me operaron a mis cuatro años. Desde pequeño he tenido una leve idea de no haber fallecido por algún buen motivo. Esa idea, a veces con más fuerza, a veces con menos, me ha acompañado. En parte por esa idea, mucho en parte por cada persona que me ha acompañado o coincidido conmigo en la vida, me ha ido dejando esa noción de si no ser algo especial, estar destinado a concebir el mundo y mi papel dentro de él buscando hacer algo distinto. No es arrogancia, si no más bien sentir o percibir un peso de esperanza en mis propias posibilidades. Y heme acá, asumiendo esa llamada desde lo poco que puedo hacer.

Déjenme por un momento volver a mis fuentes - que crítico como soy de sus formas dominantes actuales, no reniego ni renegaré de ellas -;  el evangelio de hoy  nos recuerda cuando Jesús, más o menos a esta edad que tengo, llega a su tierra y retoma una lectura de las sagradas escrituras, en la que encuentra el pasaje de Isaías: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista. Para dar libertad a los oprimidos; para anunciar el año de gracia del Señor". Jesús dice que esa lectura se cumple hoy, en Él. Toda una afirmación, una certeza de misión, de propósito. 

Pienso en mi vida, en estos treinta y un años. Pienso en las cosas que he logrado ir construyendo, en la gente que he encontrado, en las oportunidades de ayudar que he tenido. Pienso en mi trabajo, en lo que puedo hacer, en lo mucho que hace falta por seguir haciendo. Pienso en lo que quiero hacer con ella - mi divino amor, que diría mi abuelo -,  en lo que podemos ser y hacer juntos. Pienso en lo que puede venir, en el futuro aciago que nos viene a todos por descuido, por desinterés, por perder el rumbo y dejar que otros nos digan qué hacer, qué tener en lugar de qué construir. En fin, oteo mi futuro y suspiro con satisfacción. Estoy vivo. 

Podría ser que mañana acabase todo. Con los años y en este país como ninguno, uno poco a poco uno va construyendo esa certeza, ese sentido de finitud, de estar expuesto. Aunque los números me vayan sacando de la edad de más alto riesgo, entro en una edad crítica para muchas cosas- especialmente en este mundo en que pareciera que la productividad se acaba a los 35 años - y heme acá, al pie del cañon, sabiéndome un poco elegido, como todos y todas hemos sido elegidos para ser felices pese a nuestras circunstancias. Yo con las mías estoy aprendiendo a llevarme muy bien.  Tengo a partir de hoy y ppor una vuelta más al sol, 31 años. Y estoy aprendiendo a guardar silencio para escuchar la vida otro año más, hasta cumplir otra vuelta alrededor del hermano sol. 


Sapoverdetumi


Víctor

jueves, 24 de marzo de 2011

Monseñor Romero: Una invitación a su palabra

Quisiera decir muchas cosas en este 31 aniversario del martirio de Monseñor Romero. De entre tanto, quizás sea lo mejor contarles esto.

Anoche, mientras preparaba un documento quise recuperar la siguiente frase de Monseñor sobre el diálogo:

"Hermanos, el diálogo no se debe caracterizar por ir a defender lo que uno lleva. El diálogo se caracteriza por la pobreza: ir pobre para encontrar entre los dos la verdad, la solución. Si las dos partes de un conflicto van a defender sus posiciones, solamente saldrán como han entrado" (Homilía 20 de noviembre de 1977)

Y estaba yo en medio de una situación bien jodida. Vivo días intensos en el trabajo. Intento encontrar calma en medio de todo lo que ocurre para salir adelante con las responsabilidades que tengo, que me afectan no solo a mi si no además a quienes busca beneficiar mi trabajo. Buscando la frase que estaba antes, encontré esta oración, que Monseñor dijo en su homilía del 30 de julio de 1978:

"Señor, no me des riquezas, no me des vida larga o corta, no me des poderes en la tierra que embriagan a los hombres, no me des locuras de idolatría de los falsos ídolos de este mundo. Límpiame, Señor, mis intenciones y dame la verdadera sabiduría del discernimiento, para distinguir entre el bien y el mal, dame la convicción que sentía san Pablo de sentirse amado"  
Yo, que soy creyente católico, creo que Dios habla a nosotros de muchas maneras. Coincidencia o no, anoche necesitaba más que la iluminación de Monseñor sobre el diálogo, esa oración pidiendo el discernimiento para encontrar el camino correcto. No es primera vez que busco lo que dijo Monseñor sobre este o aquel tema. Lo bueno de haber tenido un profeta acá cerca es que no necesito irme lejos de mi realidad para iluminar este o aquel tema espinoso que debo abordar. Encuentro en la palabra de Monseñor esa posibilidad de trascender el contexto religioso en que fuera pronunciada y poder iluminar el camino en contextos que no tienen necesariamente que ver con materia de fe.

Yo esperaría que mas allá de los homenajes y de que este dia fuese declarado por Naciones Unidas como el "Día Internacional del Derecho a la Verdad en relación con Violaciones Graves de los Derechos Humanos y de la Dignidad de las Víctimas" con Monseñor Romero como ejemplo, nosotros, ciudadanos y ciudadanas, creyentes o no buscásemos conocer lo que Monseñor dijo.

Mas allá de ideologías y credos, su mensaje toca nuestra realidad aún 31 años después de su muerte. Su mensaje es universal y muchos pueblos han encontrad en su palabra y su ejemplo la inspiración para luchar por la justicia y la paz.

En estos tiempos difíciles que vivimos en el país resulta necesario que nosotros, que lo tenemos enterrado en el corazón de neustra capital, vayamos al encuentro de su palabra, que antes que al mundo iba dirigida a nuestra patria. A nuestra salvadoreña consciencia.

Ojalá demos el paso y conozcamos su mensaje e inspirémonos en su ejemplo a luchar por la verdad, la paz y la justicia. Pocas cosas harían tanto bien como eso a nuestra patria.

Víctor

P.D.: Debo decir que cuando encontré la oración y me la leí en voz alta, me recorrió un escalofrío por la espalda y leugo vino a mi una sonrisa y una sensación de haber encontrado lo que necesitaba  Sabe Dios como causar a uno las emociones más fuertes cuando uno menos lo espera. Y no puedo más que darle gracias.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Hasta siempre, Papá Julio

Mi viejo madrugó para irse con la hermana muerte. Estiró las chancletas, como él decía. No tengo más que agradecimiento por haberle disfrutado. Por haber crecido con su ejemplo ahí, marcando el paso de rectitud, de honradez, de entrega y apertura a los demás. Fue un hombre para quien no alcanzan las palabras. Un hombre para los que sobran los ejemplos de su calidad como persona. Era de esas personas que construyen un mundo mejor desde lo que pueden. Él buscaba siempre reunir a la gente, siempre en torno a una causa, siempre buscando un bien para todos. Bien organizando un equipo, arreglando la carroza del barrio para la fiesta del pueblo, formando grupos de jóvenes, dando doctrina en la iglesia, vistiéndose como Santa Claus o como payaso para los cipotes de la parroquia. Pequeñas cosas que construyen, que unen, que forman ese patrimonio intangible que sirve para derrotar cualquier problema que se le venga encima a una comunidad. Aquello que nos hace más fuertes.

No digo que no duela su muerte, me duele como solo duelen las partidas de quienes más nos han marcado en la vida. Pero es un orgullo haber compartido parte de mi vida, haber sido formado en parte por un hombre tan vergón como él. Y dejo estas líneas para recordarme a mí mismo su ejemplo, que no necesita homenajes, que necesita que se continúe haciendo lo que el humildemente buscaba hacer desde sus posibilidades. Eso. Ayer fui el último en entrar a visitarlo al hospital. No pude ayer más que decirle gracias por todo, Papi.

sábado, 13 de noviembre de 2010

A mi abuelo, antes de no poder decir nada más

Hace 24 horas no pensaba en mi Papá Julio con la gravedad de quien sabe que debe hurgar profundo en cada recuerdo, antes que se escapen de la memoria como él se va escapando de la vida de manera tan sorpresiva y acelerada. Mientras yace en el hospital, pienso en cada lección de vida, en los momentos que pasamos juntos. Hace 21 años, por ejemplo, al llegar la hora del toque de queda me quedaba con él ahí por el chorro de la casa, oyendo las noticias sobre la ofensiva. él se preguntaba por Álvaro, su sobrino, quien andaba guerrillereando en Guazapa.

Por esos años mas o menos él me enseño a usar bien la atarraya. Él tiene una atarraya pequeña, una chimbolera, de hoyo pequeño y tamaño apropiado para que un niño de 8 años aprendiera a tirarla en un río que entonces no era sistemáticamente contaminado. Por esos años aprendí también a usar el azadón, el pico, la pala, el chuzo. Aprendí a agarrar bien el tenedor y la cuchara, a no hacer ruido al masticar ni al sorber. Supe cómo se sembraba el maíz con que mi abuela hacía las tortillas. Aprendí a destuzarlo, a desgranarlo a mano, a llevar el huacal al molino para que mi abuela lo moliera. Aprendí a saludar a todo mundo con un buenos días, a disfrutar de los valses, a respetar mucho a los ancianos y a sacarles plática de sus recuerdos. Un poco después me enseñaría a usar una pistola por si acaso, a hacer nudos para amarrar hamacas, a apreciar las capas de cenizas en los cerros cortados por las calles.

No me va a alcanzar la noche. Hay demasiado recuerdo al que aferrarme antes que mi viejo estire las chancletas. Ojalá no sea esta noche, ni mañana. Todavía no he aprendido el cuento de la ciudad de los pedos para contárselo a una nueva generación. Todavía no sé bien cuando es que está de punto el zapote para cortarlo y ponerlo a madurar. Aún no me he aprendido todas sus muecas. Pero si se va en estos días, al menos lo que he aprendido de él ya me vale para un aplauso de piojo, y para un plato de cusuco en miel y otro de garrobo en leche, sus platos -imaginarios - favoritos.

Gracias mi viejo. No se vaya todavía, pero si se va no venga a morderme el cachete con su cientoun diente. Mejor dígame cómo se hace para ser tan vergón durante una vida entera.

lunes, 10 de mayo de 2010

La mamá de Roque

Se antoja imposible separar el tema del día de la madre del sentimentalismo que rodea su figura. No evito pensar en esa mujer de poco más de un metro y medio que me cargó por nueve meses en su vientre, y que durante años intentó desde lo mejor que pudo hacer de mi un hombre de bien. La sociedad le impuso un rol jodido, en un contexto jodido y para terminar de "amolar", con un cipotío que no jodía mucho pero cuya salud era un reto constante. Pienso en ella y en sus sacrificios, los cuales en situaciones normales olvido con facilidad, y me duele un poquito cada palabra que se ha ido más allá de lo que en realidad quería decir. Pienso también en la mujer a quien encargó mi cuidado mientras ella trabajaba, que durante los primeros diez años de mi vida compartió con mi mamá la tarea de ayudarme a crecer sano y bueno, desde las limitaciones de cada una.Como dije, es inevitable pensar en ellas, en mis dos mamás.

Hoy es 10 de mayo y no solo es el día de la Madre. Hace 35 años fusilaron a uno de los salvadoreños más universales. Lo fusilaron quienes decían compartir similares ideales (Gracias a Ixquic podemos afirmar con toda propiedad lo del fusilamiento, por si hay quien tiene dudas), lo fusilaron quienes decían querer luchar contra el poder establecido; y lo hicieron usando los mismos métodos y dando similares excusas: si unos buscaban limpiar la patria de la amenaza roja con matanzas, otros defendían la pureza prístina del colectivo revolucionario matando al que hueliera de lejos a lo que se pareciera a la sospecha.

No sé cuando murió la mamá de Roque, doña María García. Pero creo que ella, como muchas otras madres de desaparecidos y desaparecidas, como las madres de aquellos y aquellas que fueron dejados entre las piedras del Playón, las madres de quienes fueron enterrados y enterradas bajo las instalaciones de las cárceles clandestinas, las de quienes fueron aventados a una fosa común como si fueran despojos de perro atropellado, las madres a las que les arrebataron de los brazos a sus hijos e hijas para luego ser vendidos a parejas de extranjeros, las madres de fusilados y fusiladas por juicios sumarios a media montaña por sus deméritos en la lucha, las madres que siguen esperando que sus hijas e hijos aparezcan aunque sea en una tumba para poderles ir a llorar, las madres de tanto joven que muere víctima de la delincuencia, todas esas madres merecen que se sepa la verdad de la muerte o desaparición de sus hijos e hijas.

La idea de la madre que pervive en nuestra cultura la vincula con el perdón, más no con el olvido. También la relaciona con la idea de decirles la verdad, aunque ello acarree una regañada de su parte, a la madre se le dice la verdad porque ella es quien instruye en las primeras nociones de justicia: cada acción tiene una consecuencia. Pues eso, a cada madre corresponde decirle la verdad para que se imparta justicia, y se reciba el perdón, y nunca más volverlo a hacer. Ojalá pues, entendamos que el compromiso con la verdad y la justicia serían un verdadero homenaje a las madres salvadoreñas, no la vacuidad de la publicidad oportunista.

Un abrazo grande a cada madre que lee este espacio

Victor

jueves, 6 de mayo de 2010

4 años

Hace cuatro años, en una noche como esta, inicié este espacio sin tener mayor idea de lo que quería hacer con él. Hace tiempo pasé de la necesidad de expresarme de forma personal sobe mi vida a necesitar hablar sobre el país y reflexionar sobre lo que ocurre a mi alrededor. Muchas cosas han pasado en este tiempo y muchas de las más hermosas han ocurrido en parte por éste espacio, que es también de ustedes.
No sé que más decir, si no gracias a quienes me visitan seguido, a quienes me siguen con un lector de feeds o por el correo electrónico. Gracias por sus comentarios a mis posts y a quienes me han hecho saber de uno u otro modo que este pequeño esfuerzo de poner en letras lo que pasa en mi cabeza, le ha servido para algo. Gracias especialmente a quienes han trascendido de la interacción blogger-lector y se han convertido en mis amigos y amigas. Ese resultado inesperado, es lo más hermoso que me ha dejado este espacio y que me anima a seguir hablando de lo que pasa en mi mundo. Y en virtud de ello, renuevo imagen y compromiso de venir a escribir más seguido. Nuevamente gracias a todos y todas, y nos seguiremos leyendo.

Victor

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Una reflexión desde un año más de vida y en la víspera de otra triste muerte

Ayer nos hemos dado cuenta de una muerte que nadie esperaba: Christian Poveda, un fotoperiodista y documentalista francés, autor de un documental que muestra la vida al interior de la mara 18. Un ser humano que asumió nuestra realidad como propia y demostró con su trabajo la tragedia humana que ocurre al interior de las pandillas. Una mirada hacia adentro de nuestros propios productos, de lo que provocamos al mantener un sistema de relaciones sociales basado en una estructura injusta, en los resultados de toda una historia nacional que perpetua la violencia y la exclusión como señas de identidad de una sociedad cada vez más enferma, pero en la que aún hay esperanza.

Y la esperanza es que estas muertes, esas trece muertes diarias que desangran nuestra sociedad, a las que hoy se suma la muerte de Christian, nos hagan reflexionar y adoptar un verdadero rumbo de cambio. Ojalá y más allá del lamento por su muerte y del asco que produce que en nuestro país se vayan algunas de nuestras mejores personas y se queden pululando algunos de lo peorcito, no tomemos una actitud de rechazo indiferente. 

La indiferencia ante esta muerte y ante el resto de muertes, de extorsiones, asaltos, violaciones, amenazas, y demás heridas en nuestra socuedad es lo peor que podemos hacer. La actitud del "sálvese quien pueda, pero yo al primero", los "este país de mierda", "mareros hijos de puta", etc que abundan en nuestro diario comentar no abonan a nada que no sea la sensación de desesperanza que termina por alentar a quienes hacen de la violencia su modo de afrontar la vida. Es hora de cambiar el chip al respecto y reevaluar nuestras propias concepciones acerca de este problema, es hora de ver qué podemos hacer, solo lamentar las muertes y quejarnos por la situación no resuelve nada. Tengo fe profunda en que esto puede cambiar, si es que nos tomamos en serio el reto de hacer que esto cambie.

Hoy cumplo 28 años. Soy un privilegiado de estar vivo, de poder decir lo que pienso y sobre todo tengo el privilegio de tener fe pese al dolor, a la incertidumbre que produce una muerte más. Contagiese de mi alegría de poder celebrar un día más mi vida, y ayude a que de a poquito vayamos haciendo que esos trece muertos diarios sean menos y puedan ellos tambien tener un día en que alegrarse por cumplir años.

Victor

martes, 26 de mayo de 2009

5 años, Tambo. Aún seguis latiendo


Solo eras un niño, Ernesto. Un cipote que iba a despedir a un amigo que iba a iniciar el primer paso concreto de su futuro. Y viviendo tu muy temprana juventud te encontró la muerte, apresurada por otro joven como vos o yo quizá, pero que no tuvo la misma oportunidad ni las mismas condiciones para salir adelante.

Fui el último de tus conocidos en verte con vida. Paso con frecuencia en mi cabeza la película de ir en el último asiento de esa 44, verte y intentar un saludo que no devolviste porque veías a otro lado. Yo quiero creer que me viste, que me decias adiós cuando ya el micro había arrancado. No sé si fue así. Pero es de las pocas películas que guardo en mi memoria y que reviso con frecuencia.

Pienso en vos, Tambito - así te decíamos con el Gabo aun cuando tus cheros te decian Tambo - pienso en que para esos días llegaba Saca a la presidencia. Igual que Chema dijo entonces era mejor hablar de vos que del cambio de gobierno, hoy pienso lo mismo, aunque las condiciones son distintas. Como habras visto desde donde estas con el mero Jefe, el Frente ganó. Muchos y muchas votamos porque el Frente y Funes nos convencían de ser la mejor alternativa para salir del esperpento de 20 años de gobiernos areneros, con mi papá nos fuimos a celebrar ese triunfo tan ansiado y me acordé de vos y de que si estuvieras con vida, nos habríamos encontrado allí.

Con toda y esa emoción. pienso que es mejor hablar de vos, porque vos fuiste una de las tantas víctimas consecuencia de esos veinte años de gobiernos de ARENA. Porque si en esos 15 años antes de que te mataran ARENA hubiera hecho sus tareas de gobernar para el bien de todos y todas, estar a las 8 de la noche en esa parada no hubiera sido peligroso, y si aún así la muerte hubiera llegado, Chema no hubiera tenido que señalar publicamente al director de la PNC para recordarle que a un año después de tu muerte aún no se sabía quien te había matado a pesar de tener pistas. Con un gobierno que funcionara como tal, cinco años de tu asesinato, tu familia y tus amigos supiéramos a quien tendríamos que perdonar por quitarte la vida aunque nos costase una vida entera hacerlo.

No sé si te acordás, Tambo. Antonio Saca dijo que iba a hacer de El Salvador el país más seguro de Latinoamérica. Cinco años más tarde lo seguro es que si sos hombre y joven, podés ser uno de los 13 muertos violentamente que hay a diario. ¿Te imaginás eso, Tambo? En una semana se vacía un aula promedio entera de puros jóvenes - en su mayoría - asesinados. Y como cuando te mataron, le siguen echando la culpa a las maras.

Ay Tambo. Cambia el gobierno, pero adolecemos de los mismos problemas aunque más agudizados y complicados por cosas del mundo que nos hacen mas jodido el asunto. Ganamos el gobierno, pero reconstruir este país va a ser un huevo y las tres cuartas partes del otro. Cuando te recuerdo, pienso en cuantos bichos como vos hacen falta para cambiar este pedacito de mundo al que llamamos país, cómo quisiera que hubieras tenido mas tiempo de servir de ejemplo a otros jóvenes. Pero hoy me toca a mi recordarte, ponerte de ejemplo, pensar en que de algún modo hay que luchar desde donde pueda para que jóvenes como vos no mueran asesinados por otro joven que ha elegido llevar la vida loca que se lleva de encuentro otras vidas.

Hace un rato pasé por donde te asesinaron, Tambo,  se me dio un vuelco el interior al ver esa parada sola, como esa noche en que te mandaron por la vía rápida a los brazos de Chus. Sabés, no había soñado con vos desde tu muerte, y que una noche hace unos meses soñé que te veía alegre, como cuando en Morazán te veníamos jodiendo por aquellas cipotas admiradoras tuyas, nos despedimos con un abrazo que aún siento. Sé que no soy el único que te recuerda así, 5 años después seguis latiendo fuerte en nuestros recuerdos. Curbe, Morsita, Arturo, el Gabo, Luis y el resto de tus amigos y amigas sentimos algo más de vacío éste día. Pero te homenajeamos viviendo, recordándote en silencio y asimilando que por vos debemos seguir creyendo y seguir intentando construir un mundo nuevo.

Victor

viernes, 8 de mayo de 2009

3 años, 3 minutos

Hace 1097 días escribí:
He decidido al fin iniciar mi blog como un modo de mantenerme alejado de los malos pensamientos...

Probablemente no haya logrado mi objetivo inicial, o es que éste ha cambiado. Hoy convivo con los pensamientos malos y buenos y, como siempre, los escribo. Y éste espacio ha cambiado de cara varias veces, y los contenidos se han ido puliendo desde un comienzo medio incierto hasta quedar como un reflejo de mis reflexiones sobre la realidad en que vivo.

Inicialmente no pensaba escribir sobre política, si no más bien ejercitar el escribir con cierta constancia. Pero la realidad del país impone la necesidad de desmenuzarla, de opinar sobre ella. y la falta de espacios o el desconocimiento de los mismos, me llevó a terminar opinando con ira (muy a veces), sorna, tristeza, extrañeza u orgullo de tantos aspectos de mi país... tras ello siempre ha habido un profundo amor por este cutuquito de tierra que me ha visto nacer y caminar por casi toda su extensión. Han habido ratos en que he querido dejar de escribir posts y otros en que el blog se quedaba corto para todo lo que quería decir. Y acá estoy ahora, a tres años y dos días de haber iniciado esta virtual aventura con ganas de seguir hablando.

Veía los datos históricos del blog. Y veía que en promedio, quienes llegan acá se quedan acá 3 minutos y medio (aunque el 70% se va en un minuto o menos). No pude evitar pensar en que un minuto de vida no tiene precio. Ya no digamos 3 y más.

Por eso, gracias a usted por compartirse conmigo y permitirme compartirle mis pensamientos a lo largo de éstos tres años. Y que se vengan más, que cuerda (y no de nylon) hay para rato.

Un abrazo a todas y todos.

Victor

P.D.: Al escribir ésta entrada no pude evitar pensar en todos los cambios y cosas que veo reflejados en el blog, les comparto algunos que encontré en el Analytics y otros que me acuerdo:

  • En tres años he escrito 251 entradas, de las cuales, 222 están publicadas. Las no publicadas son algunas personalísimas que preferí quitar de la vista pública y otras que quedaron como borrador y ahora han perdido actualidad.
  • Hemos escrito 1,103 comentarios (digo hemos porque casi siempre contesto sus comentarios publicables)
  • Me han visitado más de 60,000 veces, sin contar mis propias visitas.
  • He usado -si no recuerdo mal- 6 plantillas distintas.
  • La entrada más vista ha sido Amor de Lejos...
  • La segunda entrada más visitada es Rutilio Grande, a 30 años de su Martirio (personalmente me alegra más que visiten ésta entrada que la primera).
  • Luego de quienes llegan buscando algo en Google, la mayor cantidad de visitas llega escribiendo la direccion del blog en su barra de direcciones.
  • Gracias a Hunnapuh, Ligia y Chichicaste por haber mandado tanta gente a éste espacio (son el top 3 de referencia).
  • Lo mejor de éstos 3 años han sido las amigas y amigos que me han acompañado o se han sumado en el viaje de mi vida, aunque sea a través de leer de mi por esta vía. Eso hace esta experiencia aún más impagable.
Viendo el comentario de David, me nace la curiosidad de preguntar ¿desde cuando me leen? ¿qué es lo que más o lo que menos les ha gustado?

martes, 10 de marzo de 2009

Las chicharras...

Ya hace algunos días estamos en plena cuaresma y hasta el día de hoy no he escuchado una sola chicharra o  un chiquirín cantando. Antes, cuando había más zonas y aceras con árboles en la ciudad, y cuando habían mas zonas de tierra sin encementar, esta era época en que se oía el permanente coro de las chicharras. Y eran puntuales en salir, igual que los zompopos de mayo.


Ahora, año con año el coro de las chicharras ha ido disminuyendo en intensidad. El año pasado pude escucharlas porque anduve fuera de San Salvador varias veces.Me traen recuerdos las chicharras, recuerdos de los sustos que se daban algunas niñas del microbús escolar en el que viajaba cuando veían el caparazón vacío de una chicharra. O de aquellas chicharras que cantaban en el patio de la casa de Rufina, que me llevaron a intentar tomarles fotos, que ahora ven acá.



Y éste año tengo temor de no escuchar una sola chicharra. Bueno, no tanto. Si logro ponerle al celular este mp3 que me han pasado y les comparto, la oiré cuando me llamen, ojalá me traiga suerte (aunque sea después de las elecciones y sea la llamada de algun trabajo):

http://rapidshare.com/files/207594818/chicharra.mp3


Queda abierto para que cuenten sus recuerdos de las chicharras y los chiquirines... y pueden bajar el mp3, si les ataca, como a mi, la nostalgia.

Saludos

Victor

domingo, 1 de marzo de 2009

Comenzar de nuevo o como nuevo.

Estoy intentando escribir un cuento. Ya no recordaba algunas cosas que aprendí en el taller al que asistí y que vendría a trastocar la manera en como yo concebía mi afición por poner en papel algunas ideas que tenía.

Tengo una semana de regreso en el gimnasio. Bueno, tres días. Había olvidado que no estoy para hacer algunos sobreesfuerzos y la doliente rigidez de estos días atrás me lo ha recordado de una no tan agradable manera.

Esta semana también me he vuelto a reunir con mi comunidad, mi grupo de la parroquia. Eso y algo ocurrrido ayer en un bar en el que me reencontré con gente que tenía ratos de no ver me movieron interiormente. No recordaba hace cuanto me sentía extrañado, que había hecho falta en la vida de alguien. Fue rico y extraño.

Estas cosas ocurridas la semana que queda atrás me han dejado una sensación de encontrarme de nuevo en uno de esos puntos de quiebre, en los que la vida toma un nuevo rumbo o uno que haía dejado, o como sea. Un momento simbólico, eso. Y nada, no puedo avanzar en el cuento, pero llevo ya cuatro finales posibles. Me canso con diez minutos en el aeróbico elíptico, pero termino los diez que me faltan y hago cuatro minutos extra, por el gusto de vencerme a mí mismo.

Feliz inicio de semana y de mes.

Victor

P.D.: El cuento lo quería para iniciar la semana, pero le daré algo más de tiempo.