No digo que no duela su muerte, me duele como solo duelen las partidas de quienes más nos han marcado en la vida. Pero es un orgullo haber compartido parte de mi vida, haber sido formado en parte por un hombre tan vergón como él. Y dejo estas líneas para recordarme a mí mismo su ejemplo, que no necesita homenajes, que necesita que se continúe haciendo lo que el humildemente buscaba hacer desde sus posibilidades. Eso. Ayer fui el último en entrar a visitarlo al hospital. No pude ayer más que decirle gracias por todo, Papi.
sábado, 20 de noviembre de 2010
Hasta siempre, Papá Julio
No digo que no duela su muerte, me duele como solo duelen las partidas de quienes más nos han marcado en la vida. Pero es un orgullo haber compartido parte de mi vida, haber sido formado en parte por un hombre tan vergón como él. Y dejo estas líneas para recordarme a mí mismo su ejemplo, que no necesita homenajes, que necesita que se continúe haciendo lo que el humildemente buscaba hacer desde sus posibilidades. Eso. Ayer fui el último en entrar a visitarlo al hospital. No pude ayer más que decirle gracias por todo, Papi.
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9 comentarios:
Describes muy bien lo que recuerdo de él en las pocas hora que lo conocí y pudo alegrarme, "Fidelito" como me quedó después de haberlo conocido. Te deseo fuerza en estos momentos y sepas que estoy allí.
Lo siento mucho. Aunque, por la clidad de persona que era, es seguro que no lo necesitará, rezaré por él
Tu abuelo era lo máximo. Lo vi sólo un ratito, pero tenía una energía super chiva y además tenía una capacidad para hacer reír a la gente increíble.
Un gran abrazo, enorme. Espero le pongás su altar así chulo.
Creo que esta es una de esas ocasiones en las que decir 'lo siento' como que no va. Por lo que he leído, tu abuelo hizo tantas cosas, detalles humildes, pero que alcanzaron a tocar fondo en las vidas de quienes lo rodearon y el hecho de llegar a la edad que llegó son muestra de ello. 'Lo siento' no es la palabra adecuada. Quizás sea más apropiado decir 'felicidades' por haber tenido un abuelo como él y que, probablemente, ya esté en la Casa del Colocho.
Un abrazo.
Las despedidas son duras... espoecialmente cuando le decimos "adios" a un ser que fue tan "especial"
Las palabras, no pueden recordar como describir, esos seres inmensos, grandes, que son como una luz que acompano la vida.
La muerte es una transformacion, que entra en nuestro cuerpo y parte cada celula en millones de parten que se quedaran repitiendo el nombre de ese ser que le cobro a la historia un poco de paz!
Ya habías mencionado a tu abuelo en varias ocasiones en este blog y siempre dejaste claro lo importante que es para ti. Ahora que ya no está en este plano de existencia, te siento tranquilo, quizá porque tuviste tiempo de despedirte y de recordar todo lo bueno que fue para otros. Mucho de él vive en vos y eso es algo para estar agradecido.
Un abrazo y ánimo con el proceso de duelo de tu familia y del tuyo propio.
Me doy cuenta de su partida hasta este momento.
No cabe duda de la energía, la intensidad y la entrega con las que tu abuelo vivió su vida entera. Se puede decir que él sí sabía para qué se vivía. Quienes lo conocimos, lo recordaremos con esa particular jobialidad y calidez.
Para ti y tu familia, un fuerte abrazo. Que Dios les dé paz y que su hermoso recuerdo los inunde de alegría siempre.
Un abrazo...
En mi pecho se atora el dolor y las lagrimas se vuelven rocas rodando sobre mis mejillas. Se te quiere hermanito.
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