martes, 26 de mayo de 2009

5 años, Tambo. Aún seguis latiendo


Solo eras un niño, Ernesto. Un cipote que iba a despedir a un amigo que iba a iniciar el primer paso concreto de su futuro. Y viviendo tu muy temprana juventud te encontró la muerte, apresurada por otro joven como vos o yo quizá, pero que no tuvo la misma oportunidad ni las mismas condiciones para salir adelante.

Fui el último de tus conocidos en verte con vida. Paso con frecuencia en mi cabeza la película de ir en el último asiento de esa 44, verte y intentar un saludo que no devolviste porque veías a otro lado. Yo quiero creer que me viste, que me decias adiós cuando ya el micro había arrancado. No sé si fue así. Pero es de las pocas películas que guardo en mi memoria y que reviso con frecuencia.

Pienso en vos, Tambito - así te decíamos con el Gabo aun cuando tus cheros te decian Tambo - pienso en que para esos días llegaba Saca a la presidencia. Igual que Chema dijo entonces era mejor hablar de vos que del cambio de gobierno, hoy pienso lo mismo, aunque las condiciones son distintas. Como habras visto desde donde estas con el mero Jefe, el Frente ganó. Muchos y muchas votamos porque el Frente y Funes nos convencían de ser la mejor alternativa para salir del esperpento de 20 años de gobiernos areneros, con mi papá nos fuimos a celebrar ese triunfo tan ansiado y me acordé de vos y de que si estuvieras con vida, nos habríamos encontrado allí.

Con toda y esa emoción. pienso que es mejor hablar de vos, porque vos fuiste una de las tantas víctimas consecuencia de esos veinte años de gobiernos de ARENA. Porque si en esos 15 años antes de que te mataran ARENA hubiera hecho sus tareas de gobernar para el bien de todos y todas, estar a las 8 de la noche en esa parada no hubiera sido peligroso, y si aún así la muerte hubiera llegado, Chema no hubiera tenido que señalar publicamente al director de la PNC para recordarle que a un año después de tu muerte aún no se sabía quien te había matado a pesar de tener pistas. Con un gobierno que funcionara como tal, cinco años de tu asesinato, tu familia y tus amigos supiéramos a quien tendríamos que perdonar por quitarte la vida aunque nos costase una vida entera hacerlo.

No sé si te acordás, Tambo. Antonio Saca dijo que iba a hacer de El Salvador el país más seguro de Latinoamérica. Cinco años más tarde lo seguro es que si sos hombre y joven, podés ser uno de los 13 muertos violentamente que hay a diario. ¿Te imaginás eso, Tambo? En una semana se vacía un aula promedio entera de puros jóvenes - en su mayoría - asesinados. Y como cuando te mataron, le siguen echando la culpa a las maras.

Ay Tambo. Cambia el gobierno, pero adolecemos de los mismos problemas aunque más agudizados y complicados por cosas del mundo que nos hacen mas jodido el asunto. Ganamos el gobierno, pero reconstruir este país va a ser un huevo y las tres cuartas partes del otro. Cuando te recuerdo, pienso en cuantos bichos como vos hacen falta para cambiar este pedacito de mundo al que llamamos país, cómo quisiera que hubieras tenido mas tiempo de servir de ejemplo a otros jóvenes. Pero hoy me toca a mi recordarte, ponerte de ejemplo, pensar en que de algún modo hay que luchar desde donde pueda para que jóvenes como vos no mueran asesinados por otro joven que ha elegido llevar la vida loca que se lleva de encuentro otras vidas.

Hace un rato pasé por donde te asesinaron, Tambo,  se me dio un vuelco el interior al ver esa parada sola, como esa noche en que te mandaron por la vía rápida a los brazos de Chus. Sabés, no había soñado con vos desde tu muerte, y que una noche hace unos meses soñé que te veía alegre, como cuando en Morazán te veníamos jodiendo por aquellas cipotas admiradoras tuyas, nos despedimos con un abrazo que aún siento. Sé que no soy el único que te recuerda así, 5 años después seguis latiendo fuerte en nuestros recuerdos. Curbe, Morsita, Arturo, el Gabo, Luis y el resto de tus amigos y amigas sentimos algo más de vacío éste día. Pero te homenajeamos viviendo, recordándote en silencio y asimilando que por vos debemos seguir creyendo y seguir intentando construir un mundo nuevo.

Victor

5 comentarios:

Gabo dijo...

Gracias Victor... por esta entrada, cuanto tiempo ha pasado desde que tambito llegó donde el colochón verdad!!! y no se siente, quizá por el aprecio, por tantas cosas compartidas en la semana santa allá, allá donde se disfrutan esas caminadas y si es con personas como tambito son más lindas!!
No deja de arrancarte una lagrima esta fecha..

XD

Gabriel Gálvez

Luis Alonso dijo...

No todos los fantasmas asustan. Algunos se nos aparecen para recordarnos que las cosas no han sido inútiles y que aun falta mucho trabajo por hacer.
Casualmente este día pasé por ese sitio. No recordaba qué fecha era, mas no pude retirar mi mirada y pensamiento de ese lugar, de ese momento que no viví, pero que se ha vuelto tan común en nuestro país.
Al final, el alma joven, los sueños florecientes que a tambito arrebataron esa noche son los mismos que nosotros teníamos y que la rutina nos ha asfixiado. Tambito se fue con sus sueños en los alto, nosotros seguimos acá pero hemos dejado de soñar. Quién ha muerto entonces?

Gracias Víctor por recordarnos a Ernesto!

Clau dijo...

qué triste lo de tu amigo. Yo también tengo muertos por la delincuencia y da un nudo en el corazón al recordarlos.

Ricardo dijo...

Pienso muchas cosas, pero me he quedado sin palabras con tu historia...
Un abrazo nada más.

mariee dijo...

por eso y por mas debemos demostrar nuestro aprecio a las personas que valen la pena en nuestras vidas...siento mucho lo de tu amigo..