domingo, 10 de enero de 2010

Una de cobijas...

Vientos fríos recorren las sinuosidades de nuestra patria; nuestra piel, acostumbrada a temperaturas mas tropicales reclama cobijarse un poco más. Así recurrimos a abrigamos con nuestros suéters o chumpas, o nos ponemos otra cobija extra, aparte de la colchita de tripas que abriga a algunos y algunas. Disfrutamos este frío que rompe la normalidad de calor abrasante con que nos debatimos a diario el resto del tiempo. curiosamente, cobijarnos nos hace sentir bien y da gusto hacerlo.

Más mientras nosotros recurrimos al chocolate caliente, hay quienes se esconden de las ráfagas de viento en cartones, sin más cobija que un andrajo. Nos provoca lástima instantánea pensarlo en la mayoría de los casos. Pero las más de las veces, mientras nos echamos una colcha extra nos hundimos en la comodidad de nuestra cama sin pensar en los pechos fríos de los niños que esta noche se esconden en los portales.

Algunos nos reconfortamos pensando en que en estos días se ha respondido contingencialmente a ello, creando albergues y regalando mantas a aquellos y aquellas que no tienen techo que pueda llevarse una ráfaga. Y eso esta bien, ver que esta vez algunos de ellos no sufrirán tanto con estas temperaturas anormales alegra. Pero mejor sería que ellos y ellas no estuviesen en esa situación, que tuvieran un techo digno donde dormirse, tablillas de chocolate que echar al agua y una colcha extra que echarse cuando hiciera frío. Pero no es así. Pero podría ser de otro modo.

Pienselo, que la cobija lo aisle del frío pero que no le cubra demasiado el corazón.


Victor



P.D.: Quería iniciar el año con un nuevo diseño para este blog, pero no he encontrado aún una plantilla apropiada, compatible con los textos largos y que pueda usarse con la imagen que tengo como encabezado actual del blog. Agradezco desde ya cualquier sugerencia.

7 comentarios:

Gero dijo...

Muy cierto lo que escribís. Para muchos los pobres son oportunidades para hacer algo bueno, algo que calme su conciencia. No podemos quedarnos en la comodidad.

Florcitamd dijo...

Me gusta el pensmiento que la colchita no nos cubra el corazón!
Gracias Víctor!

oskar dijo...

A mi me llego lo de la colchita de tripas, pero te referis a la colchita de tripas de la pareja verdad :D o a la propia?

Victor dijo...

@Gero: Me acordé de una frase: "¿la comodidad no te deja pensar?". Saludos, cipotón.

@Florcitamd: Nada que agradecer. Al contrario, gracias a vos por pasar.

@oskar: Si, a la pareja me refiero. Gracias por pasar.

Clau dijo...

Yo pensaba en la otra escala...a los gringos se los está llevando la nevada, pero eso tiene solución con calefacción, a nosotros estos vientos nos dejan más muertos, no sólo por el frío, sino también por el polvo, que no es tan fácil de evadir y que tenemos por montones, especialmente en esas mismas zonas donde no existe la colchita.

Anónimo dijo...

Si el friooo me recuerda cuando divage en las calles de San Salvador sin un hogar y sin una cobija que calentara mi cuerpo, la verdad entiendo a quien va dedicado el texto a los que aguantamos frio por no tener calor en nuestras vidas congeladas internamente por diversas circunstancias de la vida misma! pero sabes que siempre hay una llama en el interior nunca se apagara...

Debora Ester dijo...

Excelente reflexión!! Que nuestro corazón se quebrante con lo que quebranta el corazón de jesús
saludos,