sábado, 3 de septiembre de 2011

30

A esta hora, mi papá y mi mamá habían llegado ya a la Policlínica, hospital donde habría de venir a saludar a este mundo. Transgrediendo el toque de queda, encontraron un taxi que los llevara desde los "octuples" hasta la Policlínica. Al día siguiente habría de aparecer yo.

Van 30 años desde entonces. Mi papá tenía mi edad, esta que cumplo hoy en ese entonces. Es como bonito ver cuanto ha pasado desde entonces, cuanto hemos recorrido juntos. Cómo hemos cambiado tanto ellos como yo.

Y cómo ha cambiado mi vida desde la última vez que escribí un post recordando ese momento en que abrí los ojos al mundo. Y qué bueno ha sido fluir en todo esto, cómo ha valido la pena atravesar lo que hemos atravesado para estar hoy acá, reavivando este nocturno hábito de sacar mis ideas y ponerlas en esta virtualidad para que Ud. comparta conmigo la alegría de estar vivo, el gozo de la gente que se alegra por esta mi vida, mi intención de seguirme entregando como hasta ahora, a manos llenas a esta tarea de ir siendo y volviéndome yo mismo.

Caigo en cuenta de todo lo que tuvo que pasar para que esté yo acá, en este momento de nuestra historia. Y solo puedo darle gracias a Aquel que me permite compartir con ustedes este chance de caminar por esta tierra.

Víctor

3 comentarios:

Aniuxa dijo...

Qué bonito post. Felicidades, de nuevo

Anónimo dijo...

Felicidades Vic. Se te quiere muchísimo. Espero que Dios te colme de bendiciones y te llene de su paz.

Aldebarán dijo...

Felicidades, por el cumple, por el llegar hasta acá, hoy y no antes ni después.

saludos