jueves, 19 de enero de 2012

Maya



Los perros no son todo en nuestra vida, pero ellos la hacen completa.
(Roger Caras)

Una parte de mi va a morir hoy.  Hoy que tengo que acompañarte mientras te dejo ir del mundo, mientras te dejo ir. Tuve el privilegio de tenerte en mi vida por diez años. Diez años en que si no hubieras estado mi vida habría sido incompleta. Hoy que estoy a las puertas de decirte adiós para siempre soy un poco más consciente de que me acompaste en los años mas cruciales y que estuviste a mi lado en las noches más oscuras. Que con tu partida quizá cierro un capítulo de mi historia. Una historia que no sería igual si no hubieras estado ahí. 


Siempre deseé que estuvieras en mi vida. Ojala se pudiera para siempre. Ojalá no tuviera que ser yo quien decide que te vayás. Pero no quiero verte sufrir. No soporto verte a vos, tan fuerte siempre, tan amorosa, tan dulce siempre con una angustia de muerte recorriéndote las venas. Perdoname que tenga que decirle al doctor que te duerma. No tengás miedo, que ahi voy a estar para que no te vayás sola. 

Quisiera decirte tanto, pero no van a alcanzarme palabras. Igual y vos siempre has estado más allá de ellas. Siempre has entendido más de mi sin escucharme nada. Es lo más duro decirte adiós. Pero debo dejarte ir. Te amo. Esperame a las puertas del cielo.


Víctor

4 comentarios:

Ligia dijo...

Víctor, lo lamento mucho! Fuerza, chero...tuvo una linda vida gracias a vos (y viceversa) y en este mundo, es un privilegio poder despedirse así de un amigo, con serenidad y simplemente porque toca. Nunca dejan de extrañarse, nunca dejan de estar presentes en el corazón. Ojalá la Maya se encuentre con la Rana y las dos nos esperen del otro lado, papaloteando felizmente. Un abrazote, Víctor, para vos y tu familia.

RARC dijo...

Qué pena, Víctor.
Ánimo, hermano.

Triste78 dijo...

Siento mucho lo de la Maya Víctor. Sin duda fue una gran compañera y se le recordará con mucho cariño. Ánimos que al final es importante que no sufra ya. Aun quedan todos los recuerdos agradables.

Virginia dijo...

Como nada de lo que diga servirá, opto por sentarme junto a vos en silencio.