miércoles, 15 de octubre de 2008

Pasión intelectual y otras cosas trascendentes...

Se siente bien ser un estudiante de nuevo. No es regresión o añoranza de cuando no me abatía tanto el desempleo, si no el hecho de que siempre me gustó sentir que estaba aprendiendo algo. Soy un adicto del conocimiento, tengo gula de información. Ahorita que reflexiono sobre ésto, que no sé que tan malo sea, veo mis estadísticas del Google Reader:

De acuerdo con esas estadísticas, en los últimos 30 días he leído un promedio de 59.3 publicaciones, al menos en dicha plataforma. Descartando que no leo todo lo que publica El Faro (que esta ahi su feed), igual es una cantidad respetable de información trascendente e intrascendente. Hay dese blogs dedicados a la sociología hasta caricaturas. Pero es información que asimila mi cabeza.

Por mucha información que sea, por mucho que investigue cosas que me captan momentáneamente la atención (como una frase de Ben Okri que escuche un día de éstos en un episodio de Criminal Minds y que me motiva a hacer un post sobre la misma), no se compara al hecho de estar en un aula, escuchando a una persona encargada de transmitirme sus conocimientos, de modo que a través de mis procesos cognitivos dichos conocimientos sean sumados a los míos y modificados por y con los mismos.

Más que el título que pueda obtener de ese proceso sistemático de enseñanza-aprendizaje, me encanta estar aprendiendo algo nuevo. Me gusta la labor académica, tanto en su versión de dar a otros mi conocimiento como el de asimilar los conocimientos de alguien más. De ahi que me haya sentido emocionado ahora leyendo una buen rimero de páginas y haciendo resumen de las mismas porque mañana se espera que yo haya leido la mitad de esas (je je je). De ahi que me emocione el iniciar pronto un nuevo proyecto de trabajo en el que a fuerza tendré que leer, leer y leer sobre algunos temas que me llaman la atención y tendré que plasmar lo que vaya apendiendo de los mismos para que otros aprovechen esos conocimientos. No es un trabajo a tiempo completo, pero tiene su lado amable, y mucho.

En un test que hice en mi primer o segundo año de carrera, puntuaba muy alto en una característica denominada Pasión Intelectual (también en Tendencia Trascendente, pero eso es harina de otro costal). Nunca me aprendí la definición de la misma - talvez Verónica o Ligia se acuerden - pero creo que éste post y mi emoción por ser estudiante de nuevo y por ser un trabajador que tiene que leer y se alegra de ello, da un ejemplo de ello. Ojalá y esta declaración inspirara a alguien a leer, a aprender y a apasionarse con ello, y no a hacerme ver como un ser raro en un mundo intelectualmente abúlico y apático.

Feliz semana

Victor

5 comentarios:

Carlos Abrego dijo...

Victor:

Hoy en el informativo del mediodía informaron que la búsqueda en internet era más propicia para activar las neuronas,que sinmple la lectura de un libro. Las zonas del cerebro que se activan son además más variadas. Eso primero, luego qué bueno que volvás a una actividad, sobre todo esa, que te encanta y que es muy provechosa.

Aleeee! dijo...

bienvenido al club de nuevo :D

Virginia dijo...

Aprender es, probablemente, lo más gratificante que conozco.

Saludos.

Mente Ridícula dijo...

Hola, navegando en este mar de información, desde el blog de Carlos Abrego salté hacia este y me gustó mucho.
Saludos

JC dijo...

Qué bueno que estés estudiando de nuevo! Saludos