martes, 4 de noviembre de 2008

Obama. El cambio.

Estados Unidos no es mi patria. Pero las decisiones de ese país tienen largos tentáculos y terminan incidiendo alrededor del mundo. Es un reflejo de las profundas contradicciones del complejo mundo actual, tan conectado entre sí y tan alejado, tan atrevido y tan conservador. La conexión con mi país es a través de más de un millón de compatriotas viviendo en dicho país, sosteniendo nuestra economía con sus envíos de dinero, la conexión con mi país es además al ser el principal destino de nuestras exportaciones, el principal socio comercial y fuerte referente cultural a través de esos millones de lazos que nos unen.

De ahi que sea importante volver a ver el rumbo que elegían los estadounidenses en su elección presidencial. Avistar el futuro pasa por ver quien está sentado en la Casa Blanca, tal es el poder que puede acumular un hombre y a quienes lidera. Las decisiones que ha tomado en sus dos períodos como gobernante George Bush han llevado a que la sociedad estadounidense opte por un cambio, por apoyar a alguien que alzó un discurso distinto, de esperanza y cambio.

El principal perdedor de esta elección no era McCain si no el sistema que se encarnaba en la presidencia de Bush: un mensaje polarizador y guerrerista, de triunfalismo y suficiencia, de usar al estado para favorecer los intereses de una minoría vinculada al grupo en el poder. Un discurso y un accionar que no nos es desconocido a los salvadoreños y a las salvadoreñas.

 Lo interesante es cómo se siente un respiro de alivio y esperanza en el resto del mundo, la idea que recorre de que las cosas pueden cambiar a raíz de las decisiones de una persona que acumula el poder de muchos. Ciertamente no varía la realidad actual de manera directa, pero da la sensación de que las cosas pueden cambiar a algo mejor conforme avance el tiempo, que pueden vencerse los mensajes de miedo y optar por algo diferente.

OIjalá saquen la lección nuestros políticos. Y más aún, nosotros.

Victor

1 comentario:

Aleeee! dijo...

gran emoción que causa el negrito del batey =D

Es algo cuasi-utópico esperar que suceda lo mismo acá.