viernes, 30 de junio de 2006

Hey you...

Hey you, outhere on the road
Always doing what youre told,

Can you help me?
Hey you, out there beyond the wall,

Breaking bottles in the hall,

Can you help me?
Hey you, dont tell me there's no hope at all
Together we stand, divided we fall.
(Hey You, Pink Floyd)
Usualmente, cuando escucho esta canción algo me pasa. Y no me refiero al efecto que provoca en mi: un estremecimiento, un tremor me recorre. Como casi siempre que escucho ciertas canciones de Pink Floyd.

Sin embargo hoy ando un ánimo jodido. Estoy medio asqueado de como van las cosas. Desde hace algunos días me siento así. No es que las cosas vayan mal, pero ayer me enfrenté a una pregunta difícil: ¿Sos feliz? La pregunta me la hizo Vero, quien es el principal motivo de felicidad de mi vida.
Yo atiné a contestar que sí, dentro de todo, me siento feliz. Pero cuestiono mi propia respuesta, y no sé si soy feliz. He dejado de vivir mi presente.

Esto me recuerda un fragmento de "El Dios Salvaje" de Al Álvarez, de quien sólo conozco esas líneas:
Ya no me consideraba infeliz; solo "tenía problemas". Manera ésta optimista de decirlo, ya que los problemas implican soluciones, mientras que la infelicidad es una condición vital con la cual hay que convivir, como el mal tiempo. Una vez hube aceptado que nunca habría respuestas, ni siquiera en la muerte, descubrí sorprendido que ya no me importaba mucho si era feliz o infeliz; ya no existian "problemas" ni "el problema de los problemas". Y eso en si ya era el comienzo de la felicidad. Hoy parece ridiculo haber aprendido tal perogrullada de una forma tan dura, haber tenido casi que morir para poder crecer.

Bien, en los términos de Álvarez, tengo problemas. Y busco respuestas. Y mi ánimo se mejora momentáneamente gracias a que escucho a No rain, de Blind Melon. Y recuerdo que estas cosas son temporales. Y que lo que importa es volar juntos. Is Friday, I'm in Love.

Sin embargo, pienso en una serie de cosas que no he hecho y que tengo que hacer. Y recuerdo mi mantra gestáltico: Aquí y ahora. El pasado ya se fue y el futuro está por verse.
Y me siento más calmado que al principio. Todo puede irse, incluso esta incerteza de como va a salir todo.

A veces me pongo medio gris, como personaje de película dramática made in europa del este. Y vienen a mi el recuerdo de lecturas deliciosas, como esa de Al, que me pegan un golpe existencial y digo aquí vamos. Con Whitman me ha pasado eso, con Roque, con Baudelaire y Rimbaud.

(Escucho Riders on the Storm.. me dan ganas de echarme un cigarro... estoy condicionado con esa canción)

Esto trae a mi mente las canciones de Cortez y Cabral, otras que me han levantado el ánimo. Y el episodio donde matan al perro en La insoportable levedad del ser, de Kundera, con el cual lloré como niño.

La tríada música - libros - estado de ánimo es todo un rollo. Quizá porque la música me llega al corazón y el libro a la razón. Y así no me puedo defender de lo que vivo, y asi escribo desde el corazón.
Hay gente que no puede leer y escuchar música al mismo tiempo; yo puedo llorar, escribir una declaración de llanto y nostalgia por sus ojos y sus manos en mi rostro, escuchar Unicornio y caer en la cuenta de que puedo verla dentro de unas horas. Si ella quiere.
Puedo sonreir gracias a que veo que me han visitado y han dejado un comentario, escuchar Imagine, y recordar que en éstos momentos, cuando ando chancomido del alma lloro quedito por dentro y evoco la imagen aquella de la Sociedad de los Poetas Muertos, cuando se suben al pupitre todos los alumnos del profesor Keating, cuando éste último llega a traer sus cosas al salón de clases. Y me digo a mi mismo...

Oh capitán, mi capitán!!!

P.D.: Gracias por llegar hasta acá. De regalo, les doy la continuación de esa poesía hermosa de Whitman:
Oh Capitán, Mi capitán
¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, nuestro terrible viaje ha terminado,
el barco ha sobrevivido a todos los escollos,
hemos ganado el premio que anhelábamos,
el puerto está cerca, oigo las campanas, el pueblo entero regocijado,
mientras sus ojos siguen firme la quilla, la audaz y soberbia nave.
Mas, ¡oh corazón!, ¡corazón!, ¡corazón!
¡oh rojas gotas que caen,
allí donde mi capitán yace, frío y muerto!

¡Oh, capitán!, ¡mi capitán!, levántate y escucha las campanas,
levántate, por ti se ha izado la bandera, por ti vibra el clarín,
para ti ramilletes y guirnaldas con cintas,
para ti multitudes en las playas,
por ti clama la muchedumbre, a ti se vuelven los rostros ansiosos:
¡Ven, capitán! ¡Querido padre!
¡Que mi brazo pase por debajo de tu cabeza!
Debe ser un sueño que yazcas sobre el puente,
derribado, frío y muerto.

Mi capitán no contesta, sus labios están pálidos y no se mueven,
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad,
la nave, sana y salva, ha anclado, su viaje ha concluido,
de vuelta de su espantoso viaje, la victoriosa nave entra en el puerto.
¡Oh playas, alegraos! ¡Sonad campanas!
Mas yo, con tristes pasos,
recorro el puente donde mi capitán yace,
frío y muerto.
(Walt Whitman, Leaves of Grass, 1900)


(si lo quieren leer en el idioma original, lo he encontrado acá)

4 comentarios:

Ligia dijo...

Quijue, qué lindo post. Tenés un don, cipote (esa escena de los Poetas Muertos es de mis favoritas).

Aniuxa dijo...

1. Hoy hay un especial de Pink Floyd en la Luna...

2. Qué bonito post...

3. La tarea: leer uno de mis cuentos favoritos de Alejandro Dolina: "Instrucciones para abrir el paquete de Jabón Sunlight"

3.1. Te dejo el link para que no te cueste:
http://us.geocities.com/angel_gris76/html/dolina/fantasma/sunlight.htm

3.2. Ahí me contás...

4. No he visto la sociedad de los poetas muertos desde el colegio...

edith23 dijo...

Hola Victor!!!

Nunca habia leido a whitman, pero que buen poema es que has posteado, en cuanto a la sociedad de los poetas muertos es una pelicula buenisima.
De Pink Floyd mi cancion favorita es Another brick in the wall.

Y bueno al fin de cuentas no se me achicopale muchachon, mire que si uste se da cuenta en algun momento que no es feliz, es porque ya fue feliz, sino como puede saber que no lo es ???

Un saludote.

Pd. No le vua dejar tareas.

Vanessa dijo...

Hacía mucho deseaba leer completo este poema, del cual sólo conocía la 1a frase. Quiero leerlo hasta entenerlo lo mejor posible. Entonces volveré con más comentarios.
Saludos y gracias.