viernes, 9 de noviembre de 2007

Moisés, profeta y loco

Un post de Ixquic en Mar Oculto, y para ser mas exacto dos fotos que ponía en él, me trajeron recuerdos de hace unos 9 años, cuando estaba en el colegio (púchica, hace 10 años estaba finalizando primer año de bachillerato!)



Las fotos en cuestión son estas, seguro que a David y a Mario, que son contemporáneos míos en la institución del pantalón verde oscuro y camiseta con franjas amarillas y camisa blanca manga corta les traerá recuerdos también:




En Electrónica (esa fue mi especialidad como bachiller) a él le decíamos "Moisés" o "El profeta". Todos sabíamos que estaba un poco loco, y corría la leyenda de que había fumado mucho monte (meri yein, mota, weed) y que por eso había quedado así.



A él le gustaba discutir con el P. Catedral (quien por cierto fue el primer padre salesiano del que tengo memoria, luego conoci muchos mas e incluso pensé volverme uno de ellos). Además tenía la costumbre de entrar y ponerse a hacer katas en medio de las canchas de básquet del colegio a la hora en que todos los alumnos salíamos al recreo.



Tambien solía andar una flauta, con la que nunca lo escuche tocar si no hasta un par de años despues de salir de bachiller, en una gasolinera del Blvd. de los Héroes. Ese día tambien se puso a bailar al ritmo de la música de un carro que se había parqueado allí.



Moisés era bastante... susceptible, digamoslo así. No era muy difícil sacarle de sus casillas, mas si se tiene en cuenta que nosotros eramos unos adolescentes en pleno uso de nuestra gana de molestar a la gente, y que el maitrito estaba (y sigue estando, por lo visto) algo "sobado".



El hecho es que la broma preferida de mis compañeros (yo no era precisamente uno de los peor portados de la clase, y de cualquier manera esa broma no me gustaba) era gritarle a Moisés, cuando iba pasando cerca de nosotros, "Satanás"... Eso si que lo enojaba, y a veces nos aventaba alguna piedra o nos amenazaba con su bastón.



Todo tiene un límite, y esa vez estábamos en el primer recreo de la mañana (en mis años de alumno del ITR, habían tres recreos: uno a eso de las 9 de la mañana, que duraba unos veinte minutos, otro más corto a eso de las 10:20, la hora de almuerzo que bien podría contar como recreo, y el último recreo, de diez minutos a eso de las 2 de la tarde) y pasó Moisés, con su turbante, el bastón y su vestimenta estrafalaria (sin necesidad del turbante ya era así) y Macario (el apodo de uno de mis compañeros) le grito por lo bajo un par de veces: "¡Saataaanaaaaaaassss!". Moisés volteó a ver enojadísimo y se fue murmurando al cafetín que esta a la par del Salón de Usos Múltiples (popularmente conocido como el SUM), compró un café y regresó al grupo de mesas en donde nos sentábamos los de Electrónica. Se acercó a la primera mesa y le tiró el café encima a Ludwig, un compañero que no tenía nada que ver con la broma. Luego intentó bastonear a alguien más, pero ya no alcanzó a hacerlo. Se fue murmurando, como siempre lo hacía.



Con el tiempo veíamos menos a Moisés. Recuerdo que en el ultimo año en que estuve en el colegio pusieron vigilantes privados, y uno de ellos, a quien le pusimos el apodo de "Beto, el Recluta" por su parecido al referido personaje de caricatura, anduvo persiguiendo a Moisés en las canchas, intentando sacarlo. Y nunca pudo agarrarlo, para la carcajada limpia de los que estábamos viendo la escena.



Moisés fue el primer "loco" al que le puse atención, incluso me inspiró un poema que luego borré por que me quedó bien feo. Luego con el tiempo vería otros locos, bajo denominaciones más o menos técnicas en la carrera y fuera de ella. Pero Moisés siempre será un caso aparte, un caso para la sonrisa y la memoria. Hoy que veo su foto y recuerdo esos tiempos, esbozo una sonrisa, por esos buenos viejos tiempos. Y pienso que a pesar de que ya van varios años de distancia de esos momentos, siempre despiertan esa adolescente y despreocupada alegría, sin las ataduras de las categorías diagnósticas del DSM IV o del CIE 10 de por medio. Lindos recuerdos de esa hermosa época en que estos vientos significaban libertad y los comportamientos de los locos, un disfrute y un motivo de poesía.



¡Shine on you crazy diamonds!

Con flautas, katas y bastones de por medio.

¡Any colour you like!

But shine!





Victor

5 comentarios:

David dijo...

El viejito ese, jejeje, no me recordaba de el hasta que veo la foto. Mirá, yo no me recuerdo si le decían Moises, pero se me ha olvidado otro nombre de como era conocido, lo que si me recuerdo es que es un gran sobado, que hasta en formación general llegaba a hablar :D

Saludos!!

Mariolinocopinol dijo...

Juela no se q sera ese DMS q suena a destacamento militar subterraneo o el CIE coeficiente intelectual electronico pero se nota q en tu diario vivir aplicas lo q aprendiste en tu carrera!

Bolux dijo...

hehe a veces es muy constructivo hablar con mara choyada a veces los entendes otras no !!! .. Yo tuve un compadre algo choyado le escuchaba pero siempre etaba listo por si le agarraba la pelazon pues de la nada te agarraba a pedradas....

a veces la mara aunque sea extraña algo te puede enseñar . TOlerancia y saber escuchar fue algo que me Enseño este Man .. aun anda por estos lados dando vueltas a veces reconoce a la brosa otras no ...


no es alguien copadre de estudios pero si llegaba a la universidad a Joder o ver joder ala mara .

Snipe dijo...

¡El mero Moiséeeeeeeeees! xDDD

Hace como 4 días lo vi, siempre loco como siempre, aunque ahora anda con ese su trapo en la cabeza; antes andaba un turbante rojo.

El viejo, hay que admitir, es bien "pispireto" con esas sus alhajas y baratijas. Yo platiqué con él en un par de ocasiones, hasta que noté que era medio violento y también que hablaba bastantes incoherencias.

Por cierto, estoy a punto de terminar uno de los post aquellos.

Llave maestra dijo...

Es el mago balú, así se le conocía en los años 80´s y es un amor de persona, pero como todos tiene sus malos ratos. Todavía anda por el CCC y el Ricaldone.