miércoles, 10 de diciembre de 2008

Mas vivo que nunca...


¡Avanti!

Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.

Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.

Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte...

¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!

¡Piu Avanti!

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...

Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza!

(Almafuerte)

5 comentarios:

Raúl dijo...

Amigo, necesitaba leer algo así, disculpe que le venga a decir algo tan sin sentido. GRACIAS.

Carlos Abrego dijo...

Victor: Sabés que me apasiona el rugby. Nunca lo jugué, mi hijo, sí.

La primera vez que vi este deporte, me pareció salvaje, pero luego vi que además de la fuerza bruta, hay mucha inteligencia.

De casualidad el primer partido que vi, entre Francia-Inglaterra, se volvió célebre y con frecuencia reproducen las fotos de un jugador, Rives, ensangrentado. Entonces los jugadores seguían jugando ensangrentados, ahora por el SIDA tienen que salir para que les sanen la herida.

BT's dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Victor.

Las tempestades son necesarias... Y no hay nada más hermoso que disfrutar del rayo de sol que disipa las nubes, trayendo ante nuestros ojos un cielo nuevo.

Me gusta mucho este poema que citaste, de uno de mis coterráneos, el Señor Palacios.

Un afectuoso saludo,

Sonia.-

Verónica dijo...

Un obstáculo para una persona es una oportunidad para otra. Todo lo que se necesita es un poco de alma y ganas de caminar.

Qué bendición sentirse vivo... qué orgullo que estés más vivo que nunca.

Mente Ridícula dijo...

Almafuerte, qué grande...me vino bien leerlo.