martes, 12 de septiembre de 2006

A raíz de las lecturas obligatorias

"La robustez de las relaciones sociales de apoyo depende fundamentalmente de procesos informativos: Cuando el individuo es incapaz de interpretar adecuadamente las señales e información procedentes de sus relaciones sociales más importantes, se sitúa en una relación de desventaja y vulnerabilidad ante las demandas ambientales. La persona será más vulnerable cuanto más próxima y significativa sea la relación que ha perdido - o cuyas señales no es capaz de interpretar adecuadamente -. " *

Quizá eso me ayuda a entender teóricamente qué pasó en mi vida durante las últimas semanas. La vivencia ha sido otro pedo. Sinceramente, ahora que he andado dando vueltas intentando definir "lo psicosocial", encontré muchas cosas . Quizá lo más útil fue econtrarme éste artículo y recordar que es importante darnos cuenta de que no estamos solos en éste planeta.

Que se ha descubierto de manera consistente que entre más aislados estamos, mayor probabilidad hay de desarrollar una patología de orden mental. Que entre más desunida está la gente, peor le va por el mundo a la hora de los talegazos (golpes).

Que es importante establecer nexos, fortalecer esas redes sociales de las que formamos parte, que es importante cuidar de las redes sociales más estrechas y significativas para nosotros; que hay que cuidar ése tejido formado de todas estas redes más cercanas. Y que para ello hay que recordar que esos hilos que forman las redes se forman con la comunicación y que de la comunicación van naciendo los afectos que le ponen colores a esa gran manta que es la patria. porque el concepto de patria ha de entenderse en función de las personas.

Para que esa patria funcione como tal, los vínculos que la conforman han de caracterizarse por ser humanos. Y la comunicación ha de ser emimententemente humana, y su condicionamiento principal será que lo que importa son las personas. Que eso es la base de todo. Pero en la realidad, no en el discurso. Así como lo hizo el (para mi) primer gran revolucionario del mundo, el más famoso: Jesús, quien al curar a un hombre de la parálisis de su mano en un día sábado (día en que "diosguarde" hacías algo que no fuera comer y orar para los judíos) dejó una gran lección: las personas son irrenunciables, los convencionalismos y determinantes sociales salen sobrando si lo que está en juego es hacerle el bien a una persona.

Así que me voy a dormir, mañana veré cómo puedo fortalecer mis redes sociales más significativas. Alguna idea tengo. Quizá pueda desde ya, decirles gracias por estar conmigo y contribuir a mi salud mental y a mi realización como persona. Ojalá y pueda ir retribuyendo eso con creces.

Buenas noches.




* Arango, C. (2003). Los vínculos afectivos y la estructura social. Una reflexión sobre la convivencia desde la Red de Promoción del Buen Trato. Investigación y Desarrollo. Vol. 11, Nº1 (2003). Pag. 72.

2 comentarios:

Ixquic* dijo...

Bueno, eso explica las telarañas que sostienen y de las que yo formo parte sosteniendo a otros.

Concepto aplicable a la idea de Capital Social, ese tejido social que en el país se ha ido perdiendo y que explica la apatía de la mayoría de ciudadanos y ciudadanas por temas en los que deberíamos estar presionando.

Gracias!

el mono azul dijo...

¿Dónde quedan las palabras del lobo estepario?
en fín...yo nunca conocí a un anacoreta.
Somos sociedad mal que nos pese...