Los treinta y tres. Inevitable relacionarlo con la edad del buen Jesús y con una suerte de numerología que indicaría que uno ya ha alcanzado cierto punto. La expectativa de la sociedad es así: tenés que tener un cierto éxito, haber hecho esto, tener aquello y esto otro. Pendejadas.
***
Sé que no soy indispensable. Que soy único, irrepetible. Que intento ser bueno, hacer lo correcto o mi versión de lo que creo correcto, que es más honesto. Que el humano que he construido hasta el día de hoy me cae bastante bien. Lo veo al espejo y de frente puedo escudriñar su mirada con honesto aprecio. Lo miro y miro su historia y soy capaz de recorrer las múltiples e infinitésimas razones por las que es y está así. Y soy y estoy agradecido por cada una de ellas. El buen Dios, esa fuerza detrás de todo y a quien he ido aprendiendo a aceptar en su insondable voluntad y su absoluta misericordia me ha concedido cientos, miles de razones para estar ahí, con el corazón caliente a pesar de ver la inmundicia rodeándo(me)(nos).
Soy un privilegiado. He recibido y sigo recibiendo tanto desde tantas partes y apenas puedo digerirlo. Dia a día veo la maravilla de la gente que me quiere, la gente que me recuerda, la gente que estuvo y que me ha olvidado. La gente que a pesar de mis yerros sigue teniendo el abrazo abierto para cuando me atrevo a volver.
Soy un privilegiado. Por eso digo que son pendejadas las expectativas del apartado previo. Mi éxito es poder verme a los ojos. Poder abrir los brazos y dar el mejor abrazo que puedo dar. Ver a mi familia más grande y aún junta. Poder abrir la mano y encontrar la mano de la Bea para seguir caminando. Poder ver a los amigos y saber que alguna vez, algún día recordarán mi nombre con un poco de dulzura, con tantito aprecio. Que alguna vez ayudé queriendo o sin quererlo a cambiar la vida de alguien, a que se sintiera acompañado, comprendido, querido o reafirmado. Saber que alguien siente o sintió en mi, un día, un momento, un segundo, un poco de esperanza.
Eso. Saber que un día caminé por el mundo, por sus vidas y que valió - al menos por un segundo - la pena.
Gracias
Acá, queda una lista con algunas de las músicas sentidas en estos 33 años.
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miércoles, 3 de septiembre de 2014
domingo, 8 de febrero de 2009
Ésta no es una entrada política.
Revisaba cuadernos viejos, buscando unos apuntes de mis clases sobre el árbol de problemas. Hallé papeles viejos, recuerdos de épocas donde las horas que invertía en lo que no era urgente se derretían página a página en libros de poesía. Apuntes de frases que me habían conmovido el alma, esa que hoy parece recubierta de algún grave campo de fuerza que la vuelve casi insensible a las palabras que ayer causaban graves terremotos. Con el tiempo ha ido creciendo alguna fuerza que impide conmoverme a impretéritas frases que otrora causaron profundos estremecimientos en mi alma.
¿Qué ha pasado tanto en la vida que la sensibilidad se esconde tras una corteza de razones? ¿Es la incipiente madurez una etapa para preferir al silencio a los vívidos ruidos matinales, la tranquila manera en que sopla el ventilador a ser movido po las furiosas ráfagas de un huracán de versos? ¿Cómo he de posar hoy la mirada escrutadora, esa incomodante forma mía de ver a quienes me son ajenos y ajemas, si no encuentro excusas en los versos que ayer servían de grilla para colar el mundo? Vaya forma de estar vivo, poeta alguna vez proyectado.
No me he vuelto del todo una máquina de realidad, posibilidad alguna vez temida. Aún tengo capacidad de asombro, cómo esta mañana viendo la cría de tértola que crece en las ramas del limonero. Es solo que la lengua parece haberse paralizado, y una inquietante parestesia ante aquellos poemas me ha estado consumiendo. Hasta hoy, que releyendo a Pound he tenido éstos insights que de una vez he escrito. Es rico sentir de nuevo ese temblor interno, la angustia, el anhelo al encuentro de los versos.
Más tarde quedará tiempo para lo urgente: árboles de problemas, estadísticas, gobiernos que dicen que cumplieron y otras cuatro carambadas. Por hoy, que viva, reviva en mí la poesía!
Ah! La angustia, la abyecta rabia, la desesperación
De no yacer en mí mismo desnudo
Con ánimo de gritar, sin que sangre el seco corazón
En un último, austero alarido!
Hablo -las palabras que digo son nada más un sonido:
Sufro -Soy yo.
Ah, extraer de la música el secreto, el tono
De su alarido!
F. Pessoa
La vida es un largo embrutecimiento. La costumbre nos teje, diariamente, una telaraña en las pupilas; poco a poco nos aprisiona la sintaxis, el diccionario; los mosquitos pueden volar tocando la corneta, carecemos del coraje de llamarlos arcángeles, y cuando deseamos viajar nos dirigimos a una agencia de vapores en vez de metamorfosear una silla en un trasatlántico.
O. Girondo
Victor
miércoles, 28 de enero de 2009
El cuento de la semana pasada...
Puesiesque estaba una vez un tal sicologo barrigudo irfeliz, que le dieron a hacer un interinato en una oficina en la cuarta planta de un edificio donde entraba solo gente vestida bien tipería, y donde el señor agente de la entrada lo pasaba a uno por una puerta sin puerta que hacía bulla si uno llevaba monedas, llaves, hebillas o cualquier tontera de metal. A los siete días, el muchachito dijo "güépiles esta nues conmigo" y le dijo a la muchacha catrincita que se lo había llevado: " 'chas gracias usté, acá yo estoy disfrazado de catrín, y lo que les hace falta es un gordito como yo pero que quiera escalar bien alto en los niveles de la coporatividá y otras tonteras de estatus que le mientan" y siacabuche.
Victor
P.D.: Si, la semana pasada rechacé seguir haciendo un interinato que pudo dejarme bien puesto en una empresa multinacional con conectes con otras grandes multinacionales, etcétera. ¿What? En estos dorados tiempos de crisis económica elegí ser honesto conmigo mismo, con mi ética de trabajo y con mi sueño de poner mis escasos talentos profesionales al servicio de personas naturales y no de los intereses de personas jurídicas con fines de alto lucro. Tonto, quijotesco, estúpido, etcétera. asumo las consecuencias de mi decisión, aunque estoy conscientemente dándole la espalda a una puerta que he dejado -gracias a mi desempeño, hay que decirlo- bien abierta. Hoy si, siacabuche.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Solo contarles...
Mi último día del año ha iniciado con una reunión familiar para finalizar el año. 3 horas hablando de lo que ha pasado entre nosotros, de cara a que el año que viene lo hagamos distinto. La esperanza es el consuelo de los tontos, dicen. Pero yo elijo tener esperanza de que si ellos no lo hacen diferente yo si haré la diferencia. Es uno de mis propósitos del 2009, tonto si quieren, pero es mi elección.
Con ésta charla se me cumplió un deseo que tenía, decirle a cada uno de ellos lo que pensaba. Fue duro porque igual que dí, recibí mi parte, reconocí lo que me tocaba, aclaré y pedí perdón por mis yerros. Suena simple, pero no es fácil aceptar las regadas, no es fácil pedir perdón cuando la ofensa fue vivida en su momento como una defensa. Cada familia tiene sus particulares batallas en algún momento, la mía vivió ahora una especie de diálogo por la paz, ello pasó por decir la verdad, señalar los errores cometidos por cada quien, y aceptar las consecuencias de esos errores, el perdón vino con estas.
Esto ocurrió en mi grupo primario, se los cuento. Y les cuento que sueño con que mi país viva en algún momento un verdadero diálogo de ése tipo, pero ya más macro. En que salgan a luz las verdades, se señalen los yerros de cada quien, que se acepten esos errores y que con justicia, se asuman las consecuencias que no se hayan asumido, de ahi nacerá el perdón y el poder construir algo con más esperanza.
Es un sueño de hoy, ojalá y lo hagamos realidad un día porque lo necesitamos con urgencia.
Victor
Con ésta charla se me cumplió un deseo que tenía, decirle a cada uno de ellos lo que pensaba. Fue duro porque igual que dí, recibí mi parte, reconocí lo que me tocaba, aclaré y pedí perdón por mis yerros. Suena simple, pero no es fácil aceptar las regadas, no es fácil pedir perdón cuando la ofensa fue vivida en su momento como una defensa. Cada familia tiene sus particulares batallas en algún momento, la mía vivió ahora una especie de diálogo por la paz, ello pasó por decir la verdad, señalar los errores cometidos por cada quien, y aceptar las consecuencias de esos errores, el perdón vino con estas.
Esto ocurrió en mi grupo primario, se los cuento. Y les cuento que sueño con que mi país viva en algún momento un verdadero diálogo de ése tipo, pero ya más macro. En que salgan a luz las verdades, se señalen los yerros de cada quien, que se acepten esos errores y que con justicia, se asuman las consecuencias que no se hayan asumido, de ahi nacerá el perdón y el poder construir algo con más esperanza.
Es un sueño de hoy, ojalá y lo hagamos realidad un día porque lo necesitamos con urgencia.
Victor
viernes, 5 de diciembre de 2008
Del sufrimiento cotidiano...
“The most authentic thing about us is our capacity to create, to overcome, to endure, to transform, to love and to be greater than our suffering.”Traduciéndolo a la brava, creo que queda algo asi:
Ben Okri
"Lo más auténtico sobre nosotros es nuestra capacidad para crear, para superar, para transformar, para amar y ser mas grandes que nuestro sufrimiento"
Creo que en ésta última semana cobró mucho significado esta frase. Ahora ya pasó la tormenta y algunas de las mejores cosas, de las mas grandes aparecieron en ella: amigos y amigas que me echaron la mano, me prestaron atención en una semana personalmente difícil, que me mostraron otras alturas para ver mi momento y cambiarlo para bien. Gracias a ellos y ellas, puedo ser a veces más grande que mis sufrimientos.
Victor
P.D.: La foto: Helping hand, de .noflickr.
domingo, 30 de diciembre de 2007
Recuento del 2007 y reflexión hacia el 2008
Bien, estamos en el ocaso del año 2007. Hago un recuento del año en mi vida y unas pequeñas reflexiones hacia el 2008 que se avecina.

Inicié este 2007 que ésta en su ocaso con optimismo, contándoles con la esperanza de que éste año volvería a la poesía y al amor. Ni una ni la otra floreció a lo largo del año, pero se vive. Aunque la esperanza al respecto de eso y de otras cosas nadie me la quitó, pese al cansancio acumulado por el proceso de la tesis y a algunos bajones de ánimo que incluso dejé entrever en este espacio. Dicho cansancio he de decir, no sólo me dejo la certeza de que a pesar de que logre salir adelante con todo y mis demonios, si no tambien que el esfuerzo de la tesis me dejó el usar lentes para trabajar en la pc y un noctambulismo aún más evidente.
Posiblemente éste ha sido el período en el que más posts relacionados con la política y la realidad nacional he escrito. Y es que eso da para escribir a diario, aunque por lo general me he tomado mi tiempo para plantear mis reflexiones. Creo que vale la pena plantear mi punto de vista al respecto, si no lo digo yo, ¿quien habrá de decirlo por mi?
Otra cosa que ha dejado el año ha sido que luego de una idea tirada al aire logramos ponernos de acuerdo y por primera vez nos reunimos varios bloggers salvadoreños en persona, con todo y los temores que generó el perder el anonimato entre algunos miembros de la comunidad. Esta iniciativa tuvo un inicio por demás prometedor, pero las siguientes reuniones fueron menos concurridas, a pesar de ello, se creó el manifiesto de los blogueros salvadoreños y queda la logística para seguir reuniéndonos y lograr concretizar algunas iniciativas que se plantearon en la primera reunión.
Este año tambien escribí algunas entradas que entrañan mucho valor para mi. No por la cantidad de comentarios o de visitas que llegan a este blog porque buscan información al respecto. Si no por el valor que tienen para mi, por la importancia que considero que tiene guardar la memoria de personas que lucharon en su vida por un El Salvador mejor, más humano, mas justo. Hablo de recordar las muertes de personas que tocaron de manera especial mi vida: Ernesto Ávila (Tambito), Rufina Amaya. Y de recordar siempre el magnicidio de Monseñor Romero y apoyar su proceso de canonización. Tambien de recordar el valor de gente como Rutilio Grande, de quien muchos desconocen el valor que tuvo para marcar la historia de este país a traves de su trabajo.
Tambien éste año deja algunas otras cosas bonitas, como mi graduación como psicólogo, el primer año de vida de éste espacio y el inicio de Psicoloquio, que es un proyecto que traía en mente desde que estaba en la universidad y que comienza a dar pequeños pasos gracias al esfuerzo de Ligia. Pero también deja un saldo triste: mi abuelita murió, y ello ha transformado varias cosas en mi familia; también la inseguridad del país dejó otra víctima cercana a mi: Mario Amilcar Moreno, hijo de un gran amigo de mis papás, un cipote que buscaba transformar el país donde vivió de la manera que mejor podía. Otra cosa que para mi fue muy triste también fue que Kiara, la hija de mi perra murió a pocos meses de haber nacido.

Sin duda alguna ha sido un año movidito, y el que viene pinta a que será igual o más movido. En enero empiezo un trabajo ya como psicólogo, si bien será corto (mes y medio) pero prometedor en cuanto a que esta relacionado con cosas que me gustan. Tengo fé que luego de eso vendrá algo mejor en cuestiones laborales. Igualmente he empezado pequeños ajustes en mi estilo de vida, ya van algunas libras menos cuando subo a la báscula y pronto estaré haciendo ejercicio con mas regularidad y con supervisión de alguien que sabe de acondicionamiento físico.
Las cosas en mi familia pintan a mejorar, valorando el aquí y el ahora. El año ha finalizado mejor de cómo empezó y ojalá las cosas sigan éste curso. Y aún si no lo siguen, iremos siempre de cara a eso que venga. Tengo esa certeza luego de tantos años de bregar contra nuestras propias tormentas.
Como sociedad hay mucho que viene en el 2008, se anuncian una serie de medidas desde Casa Presidencial, que muchos - yo incluido - consideran insuficientes medidas de maquillaje de la situación nacional ante el próximo proceso electoral. Tambien este año que viene será un año durísimo en términos de campañas sucias, campañas adelantadas y toda la parafernalia que entrañan las elecciones del 2009. Si bien el presidente del país no se quitó nunca su chaleco de militante arenero desde que llego a la silla presidencial, haciendo proselitismo a favor de su partido aún cuando la constitución le exige no hacerlo, podemos esperar este año que la cosa se ponga mas colorida y ruidosa - electoralmente hablando -.
Hay muchos retos para la sociedad civil en el 2008: ponerle freno a la campaña sucia y a la bulla sin contenido que tradicionalmente se nos entrega con cada campaña electoral, exigir nuestros derechos como consumidores con más vehemencia, unirse para hacer frente a problemas como la suciedad en las calles (no solo es responsabilidad de las alcaldías, como muchos quieren hacer ver) o el desorden en el tráfico. Cada uno tiene su parte que hacer; el gobierno tiene que ponerse a trabajar en lugar de estar hablando estupideces como las que salió a decir el ministro Figueroa: desde la virilidad de ARENA hasta acusar de terroristas a ciudadanos ejerciendo un derecho constitucional -tirar piedras no es precisamente un derecho constitucional, pero expresar su descontento ante medidas gubernamentales si, abundo mas sobre el tema acá -. Nosotros como ciudadanos vamos a cumplir con nuestra parte, pagando nuestros impuestos, cumpliendo las leyes. Que lindo sería si las cosas fueran tan simples, dirán; y de hecho, lo son, pero parece que acá todo el mundo le busca tres pies al gato que no padece de ninguna amputación.
En fin, me queda desear para todos fuerzas para enfrentar este 2008 con determinación y esperanza, con la convicción de que juntos podemos hacer un mundo diferente, cercano a ese "Reino de los Cielos" al que aspiramos aquellos que creemos en ese tal Jesús de Nazareth, ese que nació en una cueva y lo acostaron en el zacate que le daban al ganado.
Feliz año nuevo, mis crazy diamonds.
Que brillen mucho este 2008.
P.D.: Fotos de mi autoría, tomadas en la playa El Espino.
NOTA: Esto de la blogueada no sería nada relevante sin la gente que llega a este blog a leer, los que llegan por accidente, los que vienen por curiosidad, los que me conocen en persona y aún asi me leen y quienes solo saben de mi por éste blog. Cada uno de uds son razones por las cuales me animo a seguir escribiendo posts -largos, ya lo sé - y a creer que aún que éstas líneas se tiran al aire como si fueran repartiendo propaganda desde una avioneta, siempre hallarán alguien a quien le sirvan de algo esas páginas. Un abrazo a tod@s.
Inicié este 2007 que ésta en su ocaso con optimismo, contándoles con la esperanza de que éste año volvería a la poesía y al amor. Ni una ni la otra floreció a lo largo del año, pero se vive. Aunque la esperanza al respecto de eso y de otras cosas nadie me la quitó, pese al cansancio acumulado por el proceso de la tesis y a algunos bajones de ánimo que incluso dejé entrever en este espacio. Dicho cansancio he de decir, no sólo me dejo la certeza de que a pesar de que logre salir adelante con todo y mis demonios, si no tambien que el esfuerzo de la tesis me dejó el usar lentes para trabajar en la pc y un noctambulismo aún más evidente.
Posiblemente éste ha sido el período en el que más posts relacionados con la política y la realidad nacional he escrito. Y es que eso da para escribir a diario, aunque por lo general me he tomado mi tiempo para plantear mis reflexiones. Creo que vale la pena plantear mi punto de vista al respecto, si no lo digo yo, ¿quien habrá de decirlo por mi?
Otra cosa que ha dejado el año ha sido que luego de una idea tirada al aire logramos ponernos de acuerdo y por primera vez nos reunimos varios bloggers salvadoreños en persona, con todo y los temores que generó el perder el anonimato entre algunos miembros de la comunidad. Esta iniciativa tuvo un inicio por demás prometedor, pero las siguientes reuniones fueron menos concurridas, a pesar de ello, se creó el manifiesto de los blogueros salvadoreños y queda la logística para seguir reuniéndonos y lograr concretizar algunas iniciativas que se plantearon en la primera reunión.
Este año tambien escribí algunas entradas que entrañan mucho valor para mi. No por la cantidad de comentarios o de visitas que llegan a este blog porque buscan información al respecto. Si no por el valor que tienen para mi, por la importancia que considero que tiene guardar la memoria de personas que lucharon en su vida por un El Salvador mejor, más humano, mas justo. Hablo de recordar las muertes de personas que tocaron de manera especial mi vida: Ernesto Ávila (Tambito), Rufina Amaya. Y de recordar siempre el magnicidio de Monseñor Romero y apoyar su proceso de canonización. Tambien de recordar el valor de gente como Rutilio Grande, de quien muchos desconocen el valor que tuvo para marcar la historia de este país a traves de su trabajo.
Tambien éste año deja algunas otras cosas bonitas, como mi graduación como psicólogo, el primer año de vida de éste espacio y el inicio de Psicoloquio, que es un proyecto que traía en mente desde que estaba en la universidad y que comienza a dar pequeños pasos gracias al esfuerzo de Ligia. Pero también deja un saldo triste: mi abuelita murió, y ello ha transformado varias cosas en mi familia; también la inseguridad del país dejó otra víctima cercana a mi: Mario Amilcar Moreno, hijo de un gran amigo de mis papás, un cipote que buscaba transformar el país donde vivió de la manera que mejor podía. Otra cosa que para mi fue muy triste también fue que Kiara, la hija de mi perra murió a pocos meses de haber nacido.
Sin duda alguna ha sido un año movidito, y el que viene pinta a que será igual o más movido. En enero empiezo un trabajo ya como psicólogo, si bien será corto (mes y medio) pero prometedor en cuanto a que esta relacionado con cosas que me gustan. Tengo fé que luego de eso vendrá algo mejor en cuestiones laborales. Igualmente he empezado pequeños ajustes en mi estilo de vida, ya van algunas libras menos cuando subo a la báscula y pronto estaré haciendo ejercicio con mas regularidad y con supervisión de alguien que sabe de acondicionamiento físico.
Las cosas en mi familia pintan a mejorar, valorando el aquí y el ahora. El año ha finalizado mejor de cómo empezó y ojalá las cosas sigan éste curso. Y aún si no lo siguen, iremos siempre de cara a eso que venga. Tengo esa certeza luego de tantos años de bregar contra nuestras propias tormentas.
Como sociedad hay mucho que viene en el 2008, se anuncian una serie de medidas desde Casa Presidencial, que muchos - yo incluido - consideran insuficientes medidas de maquillaje de la situación nacional ante el próximo proceso electoral. Tambien este año que viene será un año durísimo en términos de campañas sucias, campañas adelantadas y toda la parafernalia que entrañan las elecciones del 2009. Si bien el presidente del país no se quitó nunca su chaleco de militante arenero desde que llego a la silla presidencial, haciendo proselitismo a favor de su partido aún cuando la constitución le exige no hacerlo, podemos esperar este año que la cosa se ponga mas colorida y ruidosa - electoralmente hablando -.
Hay muchos retos para la sociedad civil en el 2008: ponerle freno a la campaña sucia y a la bulla sin contenido que tradicionalmente se nos entrega con cada campaña electoral, exigir nuestros derechos como consumidores con más vehemencia, unirse para hacer frente a problemas como la suciedad en las calles (no solo es responsabilidad de las alcaldías, como muchos quieren hacer ver) o el desorden en el tráfico. Cada uno tiene su parte que hacer; el gobierno tiene que ponerse a trabajar en lugar de estar hablando estupideces como las que salió a decir el ministro Figueroa: desde la virilidad de ARENA hasta acusar de terroristas a ciudadanos ejerciendo un derecho constitucional -tirar piedras no es precisamente un derecho constitucional, pero expresar su descontento ante medidas gubernamentales si, abundo mas sobre el tema acá -. Nosotros como ciudadanos vamos a cumplir con nuestra parte, pagando nuestros impuestos, cumpliendo las leyes. Que lindo sería si las cosas fueran tan simples, dirán; y de hecho, lo son, pero parece que acá todo el mundo le busca tres pies al gato que no padece de ninguna amputación.
En fin, me queda desear para todos fuerzas para enfrentar este 2008 con determinación y esperanza, con la convicción de que juntos podemos hacer un mundo diferente, cercano a ese "Reino de los Cielos" al que aspiramos aquellos que creemos en ese tal Jesús de Nazareth, ese que nació en una cueva y lo acostaron en el zacate que le daban al ganado.
Feliz año nuevo, mis crazy diamonds.
Que brillen mucho este 2008.
P.D.: Fotos de mi autoría, tomadas en la playa El Espino.
NOTA: Esto de la blogueada no sería nada relevante sin la gente que llega a este blog a leer, los que llegan por accidente, los que vienen por curiosidad, los que me conocen en persona y aún asi me leen y quienes solo saben de mi por éste blog. Cada uno de uds son razones por las cuales me animo a seguir escribiendo posts -largos, ya lo sé - y a creer que aún que éstas líneas se tiran al aire como si fueran repartiendo propaganda desde una avioneta, siempre hallarán alguien a quien le sirvan de algo esas páginas. Un abrazo a tod@s.
martes, 21 de agosto de 2007
Crónica de una despedida
Ella murió el viernes, como a eso de las 8:40 de la mañana. Mi abuelo y una de mis tías habian pasado cuidándola en la noche en el hospital, mi mamá habia llegado para relevarles y que ellos pudieran salir a comer y luego ir a descansar. Mientras mi abuela fue a desayunar y mi tía se quedó durmiendo en el sillon del cuarto, mi mamá se sentó a la par de mi abuela y la tomó de la mano. Comenzó a rezar el Santo Rosario, y mi abuela comenzó a respirar más despacio, estaba tranquila, era como si fuera apagándose. Mi mamá no llamó a la enfermera, solo siguió rezando, no quería que volvieran agonía dolorosa el tránsito de mi Mamita. Ella siguió encomendando el alma de mi Mami a Dios. Llegó mi hermana y se puso a rezar con ella mientras mi abuela entregaba su ultimo aliento. Cuando terminaron, entre lágrimas, el Rosario, fueron a llamar a la enfermera para hacerle saber que Mamá Rosa había dejado este mundo.
Así acabó la vida de una mujer pequeña de estatura pero enorme en amor; en sus últimos sueños había visto a Jesús y a la Virgen María, a quienes ella les tuvo siempre muy presentes. Mi abuela era muy devota, era de las que no fallaban en ir a misa todos los días. Pero no sólo quedaba en eso su vida de fé, lo volvía obra, ayudaba a los demás cuando podía. Durante la vela supe de varias personas a quienes ella les habia ayudado de un modo u otro, bien en el pueblo o bien cuando anduvo con mi abuelo en alguna hacienda donde él estuvo trabajando.
Mi abuela se fue en calma, mientras escuchaba a mi mamá rezar el Rosario, ese que tantas veces oramos juntos, ese que ella me enseñó a rezar con devoción. Se fue luego de habernos visto a casi toda la familia reunida a su alrededor, amigos míos incluidos (gracias Mario y Saúl por su apoyo), todos tratando de hacerle sentir que estabamos con ella, que deseabamos que estuviera bien y tranquila. Y ese apoyo le dio la paz para poder irse a platicar con el mero Jefe de Jefes.
La vela estuvo llena, y como toda vela de pueblo (Nejapa conserva algunas cosas de pueblo y tiene muchas otras de pequeña ciudad) tiene sus particularidades, entre ellas los infaltables bolos que llegan a ver si se repartirá guaro (aguardiente, licor) en la misma. No era el caso, pero igual llegaron y un par de ellos armó un pequeño desorden que me implicó mojarme para sacarlos de la casa y llamar a la policía para que se los llevaran lejos. Por lo demás, le llevaron muchos arreglos florales a mi viejita, a quien tanto gustaban las flores y a quien mi abuelo le decía "mi flor".
Yo estaba ahí como nieto, como doliente. Se me salieron mis lágrimas, si. Y vi como cada uno de los miembros de mi familia vivía a su modo su dolor; como psicólogo estaba pendiente de señales de desborde, y la verdad estaba con la tensión de si sabría actuar adecuadamente si llegaba el caso. Fue algo pesado lo de llevar mi dolor y estar pendiente de los demás, pero vamos... eso lo transmitió mi abuela a mi mamá y ella a mí... es cuestión de genética o de aprendizaje social... o de las dos cosas.
En la misa de cuerpo presente se notaba la tensión de mi fmailia mucho más, ya nadie sonreía, se veían mas expresiones de tristeza. Mi hermana no quiso leer, ni cantar. Me toco leer a mi, no me costó, pero luego de la misa el padre dijo que pasara uno de los familiares a decir unas palabras. Nadie estaba en el plan de pasar al frente así que en dos segundos metafísicos decidí pasar yo. Dije varias cosas, tratando sobre todo de resaltar que mi mami vivía en cada uno de nosotros, incluso en nuestras costumbres y habilidades, y que la mejor manera de honrar su vida tan entregada a nosotros y a Dios era siguiendo sus mejores ejemplos: la ayuda desinteresada a los demás, la entrega a su familia, su cercanía a Dios. No se me quebró la voz, y quedé con una rara paz que me acompaño durante el resto del sepelio.
Cuando estábamos en el cementerio, mi abuelo se veía muy mal. Recibí ordenes cruzadas, unas decían que estuviera pendiente de mi papá porque andaba alta el azucar y andaba bien estresado porque le ha tocado pesado en estos días, otros que estuviera pendiente de una de mis tías, otros que de mi mamá y otros que de mi abuelo. Opté por lo último, en estos días me he acercado mucho más a mi abuelo y a él lo vi en más riesgo de que tuviera algún problema. Y de hecho así fue, mientras elevabamos una ultima oración, a mi abuelo se le pusieron aguadas las rodillas y si no lo hubiera tenido abrazado se hubiera caído. me mantuve a su lado todo el rato, luego de ese pequeño incidente, él tomo entre sus dedos una florcita roja que quedó en el vidrio del ataúd, la acomodó de manera que quedara como si la hubiera puesto en la frente de mi abuela, cerró los ojos y suspiró. Me pidió que lo llevara a donde pudiera sentarse. Me quedé a su lado, viendo como descendía el ataúd con el cuerpo de mi mami, luego viendo como le tiraban la tierra encima y como le ponian flores a la tumba. Me despegue de el solo para ponerle una flor a la tumba y allí le dije un trilce adiós a la Rosita, nuestra flor.
Victor
Así acabó la vida de una mujer pequeña de estatura pero enorme en amor; en sus últimos sueños había visto a Jesús y a la Virgen María, a quienes ella les tuvo siempre muy presentes. Mi abuela era muy devota, era de las que no fallaban en ir a misa todos los días. Pero no sólo quedaba en eso su vida de fé, lo volvía obra, ayudaba a los demás cuando podía. Durante la vela supe de varias personas a quienes ella les habia ayudado de un modo u otro, bien en el pueblo o bien cuando anduvo con mi abuelo en alguna hacienda donde él estuvo trabajando.
Mi abuela se fue en calma, mientras escuchaba a mi mamá rezar el Rosario, ese que tantas veces oramos juntos, ese que ella me enseñó a rezar con devoción. Se fue luego de habernos visto a casi toda la familia reunida a su alrededor, amigos míos incluidos (gracias Mario y Saúl por su apoyo), todos tratando de hacerle sentir que estabamos con ella, que deseabamos que estuviera bien y tranquila. Y ese apoyo le dio la paz para poder irse a platicar con el mero Jefe de Jefes.
La vela estuvo llena, y como toda vela de pueblo (Nejapa conserva algunas cosas de pueblo y tiene muchas otras de pequeña ciudad) tiene sus particularidades, entre ellas los infaltables bolos que llegan a ver si se repartirá guaro (aguardiente, licor) en la misma. No era el caso, pero igual llegaron y un par de ellos armó un pequeño desorden que me implicó mojarme para sacarlos de la casa y llamar a la policía para que se los llevaran lejos. Por lo demás, le llevaron muchos arreglos florales a mi viejita, a quien tanto gustaban las flores y a quien mi abuelo le decía "mi flor".
Yo estaba ahí como nieto, como doliente. Se me salieron mis lágrimas, si. Y vi como cada uno de los miembros de mi familia vivía a su modo su dolor; como psicólogo estaba pendiente de señales de desborde, y la verdad estaba con la tensión de si sabría actuar adecuadamente si llegaba el caso. Fue algo pesado lo de llevar mi dolor y estar pendiente de los demás, pero vamos... eso lo transmitió mi abuela a mi mamá y ella a mí... es cuestión de genética o de aprendizaje social... o de las dos cosas.
En la misa de cuerpo presente se notaba la tensión de mi fmailia mucho más, ya nadie sonreía, se veían mas expresiones de tristeza. Mi hermana no quiso leer, ni cantar. Me toco leer a mi, no me costó, pero luego de la misa el padre dijo que pasara uno de los familiares a decir unas palabras. Nadie estaba en el plan de pasar al frente así que en dos segundos metafísicos decidí pasar yo. Dije varias cosas, tratando sobre todo de resaltar que mi mami vivía en cada uno de nosotros, incluso en nuestras costumbres y habilidades, y que la mejor manera de honrar su vida tan entregada a nosotros y a Dios era siguiendo sus mejores ejemplos: la ayuda desinteresada a los demás, la entrega a su familia, su cercanía a Dios. No se me quebró la voz, y quedé con una rara paz que me acompaño durante el resto del sepelio.
Cuando estábamos en el cementerio, mi abuelo se veía muy mal. Recibí ordenes cruzadas, unas decían que estuviera pendiente de mi papá porque andaba alta el azucar y andaba bien estresado porque le ha tocado pesado en estos días, otros que estuviera pendiente de una de mis tías, otros que de mi mamá y otros que de mi abuelo. Opté por lo último, en estos días me he acercado mucho más a mi abuelo y a él lo vi en más riesgo de que tuviera algún problema. Y de hecho así fue, mientras elevabamos una ultima oración, a mi abuelo se le pusieron aguadas las rodillas y si no lo hubiera tenido abrazado se hubiera caído. me mantuve a su lado todo el rato, luego de ese pequeño incidente, él tomo entre sus dedos una florcita roja que quedó en el vidrio del ataúd, la acomodó de manera que quedara como si la hubiera puesto en la frente de mi abuela, cerró los ojos y suspiró. Me pidió que lo llevara a donde pudiera sentarse. Me quedé a su lado, viendo como descendía el ataúd con el cuerpo de mi mami, luego viendo como le tiraban la tierra encima y como le ponian flores a la tumba. Me despegue de el solo para ponerle una flor a la tumba y allí le dije un trilce adiós a la Rosita, nuestra flor.
Victor
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P.D.:
No quiero irme sin agradecer a quienes me expresaron su apoyo y sus condolencias a través de sus comentarios y correos. No saben cuanto me ha calado en el corazón sus gestos, y cuanto bien me han hecho a mi y a mi familia. De verdad, gracias. Dios sabrá recompensarles por su empatía y su solidaridad.
También he experimentado más que nunca la cercanía de mis amigos, a quienes agradezco estar pendientes de mi y de mi familia, especialmente quiero agradecer a Mario y a Saúl el que hayan ido conmigo a ver a mi abuela al hospital y que le ayudaran a mi abuelo a pasar más tranquilo mientras mi mami estuvo en el hospital. Gracias a Dios que existen en mi vida, compas.
P.D.:
No quiero irme sin agradecer a quienes me expresaron su apoyo y sus condolencias a través de sus comentarios y correos. No saben cuanto me ha calado en el corazón sus gestos, y cuanto bien me han hecho a mi y a mi familia. De verdad, gracias. Dios sabrá recompensarles por su empatía y su solidaridad.
También he experimentado más que nunca la cercanía de mis amigos, a quienes agradezco estar pendientes de mi y de mi familia, especialmente quiero agradecer a Mario y a Saúl el que hayan ido conmigo a ver a mi abuela al hospital y que le ayudaran a mi abuelo a pasar más tranquilo mientras mi mami estuvo en el hospital. Gracias a Dios que existen en mi vida, compas.
martes, 3 de abril de 2007
Solo
Bien, si nos centramos en cómo halla el sentido el hombre de la calle nos daremos cuenta que existen tres caminos que nos llevan a dar sentido a la vida: primero, cumpliendo un deber o creando un trabajo; segundo, experimentando algo o encontrando a alguien; en otras palabras se puede hallar un sentido no solo en el trabajo sino en el amor. Pero el más importante es el tercer camino: cuando nos enfrentamos a un destino que no podemos cambiar, estamos llamados a dar lo mejor de nosotros mismos, elevándonos por encima de nosotros mismos, elevándonos por encima de nosotros mismos y creciendo más allá de nosotros mismos; en una palabra a través de la transformación de nosotros mismos. Esto es válido indistintamente para los tres componentes de la tríada trágica - dolor, culpa y muerte -, en la medida en que consigamos convertir el sufrimiento en éxito y en un logro humano; extraer de la culpa la oportunidad para cambiar para mejor; y ver en la transitoriedad de la vida un incentivo para emprender una acción responsable.
El hombre en busca del sentido último
Frankl, Victor (1997)
Hace calor. Es la una y media de la mañana y en mi cuarto me desespero. Es semana santa, si o tuviera aún que trabajar no estaría frente a la PC oyendo como Jimi Hendrix hacía llorar a la guitarra.
Han sido días extraños. El ánimo anda bien pero las ganas de trabajar son pocas. Me fuerzo a ello y no me gusta, pero algo habré de hacer porque no me queda de otra. Me espera una semana solo, mi familia pasará fuera casi todos los días. Habrá tiempo para pensar y poco más que eso.
Pensar en cosas como esa que encontré en el primer libro disperso que tome justo hace un rato que me dirigía al baño (si, leo en el baño). Mientras disfrutaba de esa paz que últimamente no disfruto cuando me voy a sentar al "trono" (el estrés me jode en el sistema digestivo) encontré esa parte de una conferencia de Frankl. Y me quedé con cara de circunstancia (si ven mis animados posts personales de los últimos días entenderán la relación)
y pude pensar un poco mejor ciertas cosas. Valorar lo que hago, lo que tengo, y a la larga el sentido final de este caminar son cosas que usualmente hago y les habia perdido el tono.
No es que me sienta mejor, pero veo una luz en el túnel. Curiosamente la luz no me la da nadie si no yo mismo y mis lecturas de retrete en el calor de la semana santa. Vaya cosa eh.
Saludos, crazy diamonds!
Victor con sentido.
Han sido días extraños. El ánimo anda bien pero las ganas de trabajar son pocas. Me fuerzo a ello y no me gusta, pero algo habré de hacer porque no me queda de otra. Me espera una semana solo, mi familia pasará fuera casi todos los días. Habrá tiempo para pensar y poco más que eso.
Pensar en cosas como esa que encontré en el primer libro disperso que tome justo hace un rato que me dirigía al baño (si, leo en el baño). Mientras disfrutaba de esa paz que últimamente no disfruto cuando me voy a sentar al "trono" (el estrés me jode en el sistema digestivo) encontré esa parte de una conferencia de Frankl. Y me quedé con cara de circunstancia (si ven mis animados posts personales de los últimos días entenderán la relación)
y pude pensar un poco mejor ciertas cosas. Valorar lo que hago, lo que tengo, y a la larga el sentido final de este caminar son cosas que usualmente hago y les habia perdido el tono.No es que me sienta mejor, pero veo una luz en el túnel. Curiosamente la luz no me la da nadie si no yo mismo y mis lecturas de retrete en el calor de la semana santa. Vaya cosa eh.
Saludos, crazy diamonds!
Victor con sentido.
lunes, 2 de abril de 2007
Póngale la cola al burro...
Antes de seguir, ponga la cancioncita*
No sé si me he abandonado a mi sombra, o mi sombra es quien me ha abandonado. Desconozco si yo o la luna, mi perra o las cenizas del ultimo cigarro que alojó un poco más de humo en los ojos lo que me ha llevado a la conclusión lejana de estar en el nudo de un cuadro hecho de nudos.
Me duele el mechón de pelo caído esta última vez que me asusté pensando en que se caerían los dientes que me quedan - sin contar el falso del que nunca hablé -. No llega aún tu tren y me voy poniendo viejo. Me calma algo de blues y la psique, un ron y la charla repetitiva con el teclado que se mueve con vos, danzando en mis ojos.
Dibujo una mueca entre sombras, ayer he estado en la multitud y me he sentido uno más estando solo en la multitud y me desmultipliqué en todas las palabras que pude decir sin respirar el acre olor del vacío en que estoy, múltiple, eso sí.
Abandone los calambres de mis pantorrillas que me despiertan con más violencia que los sueños de caer al vacío. A éstos me he acostumbrado, toda mi vida es una sucesión de caídas cada vez más altas, más mullidas piedras me esperan con sus filos de espuma. Son sólo verdades que puedo decirte de cuando en cuando. De cuando no estás y me duele la espalda de cargarte, porque sola pesas mis 265 libras y lo que me imagino de tu peso y de tu ausencia.
Si, ya estoy personalizando ésto que escribo aún cuando no te he visto a los ojos para aterrizar el rabillo en alguna parte a la que quisiera poder huir para que no escudriñés más adentro porque ahí hay cosas que se ven feas porque son mías y con vos todo debería ser strawberry fields forever. Si, porque vos no sos la poesía si no que la lengua con que mis neuronas juegan para que de alli se muevan los dedos dando lenguetazos a una página imaginaria que no es más que cargas eléctricas jugando a ser unos y ceros haciendo fila para tirarse al precipicio de los potenciales de carga y linduras de esas que yo no quise seguir sabiendo.
Vaya, hoy si que he estado esternocleidomastoideíco dejando pistas para un asesino propio, he dicho motivos para el gran número de nudos que le he hecho a la cuerda con que nunca he colgado los sueños de ser algo más que un bonito recuerdo. Ah la gente que me odia porque me quiere, la gente que me quiere porque quiere que yo quiera querer. La vida gota a gota, vivir la vida gota a gota, sin sombra o sin evaporarme en magníficas y corazones en cajoncitos para ordenar los anzuelos con que debimos atrapar el pez aquel que nunca atrapamos juntos con la pelota aquella que rebotaba en el muro, odiando estar odiando pegarle a la pelota pum pum pum pum... la planta, la mano de león se arruina de los pelotazos, qué hacés hijo.
Vamos, no es tan terrible, vos solo tenés nudos en la espalda, estás durmiendo en posición decúbito lateral, no roncás y pasivamente estás muriéndote sin decirle nada a nadie porque te gusta dar sorpresas. Ah y el cigarro. Y ese vaso de sangre que derramás todas las noches. Y las gotas para humedecer los ojos mientras ves simbolitos en ese vidrio con luces en su espalda cascorva. Peyote. Jugo rosado. Tengo un chanfle en el superyo y doy pases de media tijereta en el self!
Música para volar por favor, necesito espacio en la mente y un poco de relleno en el corazón para que empuje con fuerza la sangre, casi no se mueve mi yugular, no puedo alimentar esa mujer que chupa mis ideas desde el cuello y me deja en su saliva conceptos fácticamente inconcebibles como la inmortalidad y las playas en la piel de una felina Venus de Milo. Sí, sólo me dejo llevar, son notas, pequeñas notas que dejo en mi piel llevo tatuado su nombre en los dedos, cada vez que muevo las teclas en repetitivo movimiento aprendido como herramienta que facilita la expresión de mis cogniciones cada vez menos parecidas a sí mismas como cognoscibles , veo esos nombres moviéndose como bolitas de un sorteo sin realizarse y solo posible en la imaginación de un sádico ludópata de posibilidades.
Si, es la histeria, Freud, reconciliate con Skinner. Esa y las posibilidades astrales del logos y las enseñanzas vicarias y los modelos ER y la caja negra y los seres humanos son buenos per se. Postura crítica, hay que liberar, a desalambrar. Come on you stranger and shine!
Alcanzaste el secreto demasiado rápido, lloraste por la luna. Brilla, loco diamante!
Alcanzaste el secreto demasiado rápido, lloraste por la luna. Brilla, loco diamante!
Es solo ésta gana de expresarme, brillar, loco diamante yo brillando una vez con letras sucediéndose solo pro la gana estúpida de salir porque sí porque no hay objetivo absoluto para el que necesita gritar con los dedos y sus ojos que están secos secos y no tienen orden ni concierto en su mediocridad lacrimal los sentimientos se apelotonan y no puedo llamar viaje a un verso . Eso es todo. Palabras interminables, para simular, para imaginar, para brillar...aaaaaaarrrrrgggghhhh!!!!
domingo, 24 de diciembre de 2006
Navidad y esperanza.
Para mi la navidad siempre se vuelve estresante. En este último para de años, como soy el unico que maneja en mi casa, me toca andar de arriba para abajo en las últimas vueltas, ahora, por ejemplo: ir a dejar temprano a mi hna a casa de mis abuelos para que comience a arreglar las cosas de comer, regresar al super a traer unas ultimas cosas que se les olvidaron para hacer unos postres que van a hacer, regresar a casa y esperar que mi papá me llame para que lo vaya a recoger a un lugar de donde acabo de dejarlo, regresar a casa a ayudar en lo que se le ocurra a mi mamá (dando antes las vueltas que usualmente se dan con el: super, ir a dejar un par de regalos que compro en el super, pasar a ver que otra cosa se le va a ocurrir), irnos a Nejapa (alla viven mis abuelos maternos, con quienes pasamos las fiestas).
Ya allá usualmente ayudo en algo de la preparación de la comida (supongo que como ahora van a hacer tamales para comer mañana por la mañana, me tocará mover la masa) y a arreglar la mesa (unimos tres mesas para que quepamos tod@s los de la familia + invitados). A la hora de la cena nos reunimos toda la familia, con mis abuelos a la cabeza y me piden que haga la oración para agradecer los alimentos y acto seguido, el brindis (esto lo solia hacer mi abuelo, pero ya van varios años en que lo hago yo). Usualmente en ambas cosas recuerdo a la familia que no esta con nosotros, agradezco por que nos encontramos todos reunidos un año más y que tenemos la bendición de tener pan en nuestra mesa, y el privilegio de tener trabajo para proveernos de esa comida, recuerdo a quienes no tienen nada que comer, pido por la unión familiar, etc. El brindis lo inicio yo, y luego siguemi abuelo, mi papá, mi abuelo, mi mamá y alguna que otra de mis primas.
Sirven la comida, comemos, luego nos quedamos platicando en la mesa, hasta que dan el toque de campanas para la misa (a eso de las 9:40 PM), todo el mundo se va para la parroquia, en casa nos quedamos mi abuelo, a veces mi papá y yo. Mi abuelo me deja a la mano su arma "por cualquier cosa" y el se va a dormir. Me pongo a ver tele, o a escribir cosas, a leer, oir musica, hablar por teléfono (cuando tenia novia hacia esto); la misa termina como a las 11:30, llegan tod@s los que andaban allá.
Antes de que lleguen, mi abuelo o yo (el año pasado lo hice yo) se ha ido detrás de la casa a ponerse su traje de santa claus y mete todos los regalos que nos damos entre la familia en un par de sacos, y cuanod ya están todos en casa sale haciendo jo jo jo, y reune a toda la familia en el corredor de la casa para repartir los regalos. Eso sucede cerca de las 12, ahi nos damos el abrazo, y termina la repartición de regalos si es que no se ha terminado ya. Luego de eso yo agarro el teléfono y le llamo a mis mejores amigos para saludarles y darles un abrazo "telefónico". Luego del abrazo nos quedamos hablando paja hasta como a las 2, y ya nos vamos a dormir. Al siguiente día los primeros en levantarnos somos mi abuelo y yo, aprovecho para barrer el patio, y leo hasta la hora en que me da hambre y ya entonces veo qué como. Espero a que todo el mundo se levante, ahí cada quien come lo que puede y ya por la tarde nos regresamos a S.S.
En circunstancias ideales algo así será mi día, eso si a mi papá no se le ocurre "desviarse" e irse a echar sus "talaguashtazos", lo que añade el estrés de saber si va a llegar y qué desvergue llegará a armar. Eso y que mis abuelos se preocupan, mi mamá y mi hermana se enojan y yo trato, sin mucho éxito, de poner un poco de calma en el ambiente.
La verdad, ésta navidad siempre siento latente ése temor de que mi papá vuelva a "patear el cable", pese a que ahora que lo fui a dejar me dijo que no lo iba a hacer. Desde que tengo memoria esa promesa ha sido rota. Y mucho.
La navidad y el año nuevo siempre se han prestado para que el alcoholismo de mi papá alcance altas cotas de espectacularidad, es cuando ha armado las peores "escenas" y cuando he sufrido más vituperios de su parte, en alguna ocasión llegó a lastimarme físicamente o a intentarlo (los últimos años me ha retado, pero sabe que soy más grande y fuerte). Herirme emocionalmente casi siempre lo lograba.
Es difícil hablar de ésto pese a que llevo tiempo trabajándolo, es feo tener esta suerte de resignación a nuestra suerte, éste esperar lo peor. Es cansado. Quizás es de las cosas más fuertes que vivo, lo peor es que se da casi invariablemente, cada año. El tema del alcoholismo de mi papá me ha marcado enormemente a lo largo de la vida. No sólo en navidad, es solo que ésta época es tristemente "especial".
Pero una vez más tengo la mínima esperanza de que será diferente. Todos los años la tengo. Quizás ése es mi espíritu navideño, mantener viva la esperanza y creer que las cosas y que hasta la gente puede cambiar.
Feliz Navidad mis loc@s diamantes. Que la esperanza nazca en sus corazones con ése niño cuyo nacimiento recordamos en una fecha distinta, pero que nació para que en el corazón de los hombres la esperanza y la fe se transformasen en amor, en ese amor que es capaz de transformar el mundo a través de acciones concretas.
Gracias por leerme. Uds. también son motivos para la esperanza y para el amor.
Feliz Navidad y que Jesús-niño pobre, envuelto en pañales y nacido en una gruta de animales les haga renacer en sus corazones esa esperanza transformadora del mundo que ustedes y yo podemos volver un lugar mejor.
Hoy si. Feliz navidad.
Victor
P.D.: Me gustaría dejarles ésta lectura. No pierde vigencia, como toda palabra de profeta.
Mensaje de Jesús
El evangelio nos anuncia al Cristo envuelto en pañales y recostado en un pesebre. Y cuando Juan Bautista le manda a preguntar al Redentor: «¿Eres tú el que ha de venir o hemos de esperar a otro?» Cristo le manda a contestar: «Di a Juan Bautista lo que estás viendo: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, resucitan los muertos. -Y lo más grande de todo- se anuncia el evangelio a los pobres. Y dichoso el que no se escandaliza de mí».
Éste es el mensaje de Jesús: envuelto en pañales, reclinado en un pesebre, pobre como el más pobre de los pobres. Creo que ni el más pobre ha nacido en una gruta, sobre zacate porque no hubo para él ni si quiera un lecho donde su pobre madre lo diera a luz. Cristo, el más pobre, envuelto en pañales, es la imagen de un Dios que se anonada. Lo que la teología llama la kenosis: el Dios que se vacía de toda su gloria para aparecer esclavo y dejarse luego crucificar y ser sepultado como un malhechor.
-Este descenso de Dios tiene un gran significado
Esta noche no busquemos a Cristo entre las opulencias del mundo, entre las idolatrías de la riqueza, entre los afanes del poder, entre las intrigas de los grandes.
Allí no está Dios. Busquemos a Dios con la señal de los ángeles: reclinado en un pesebre, envuelto en los pobres pañales que le pudo hacer una humilde campesina de Nazaret, unas mantillitas pobres y un poco de zacate como descanso del Dios que se ha hecho hombre, del Rey de los siglos que se hace accesible a los hombres como un pobrecito niño.
Era hora de mirar hoy al Niño Jesús no en las imágenes bonitas de nuestros pesebres, había que buscarlo entre los niños desnutridos que se han acostado esta noche sin tener qué comer. Entre los pobrecitos vendedores de periódicos que dormirán arropados de diarios allá en los portales. Entre el pobrecito lustrador que tal vez se ha ganado lo necesario para llevar un regalito a su mamá, o quien sabe del vendedor de periódico que no logró vender los periódicos y recibirá una tremenda reprimenda de su padrastro o de su madrastra. ¡Qué triste es la historia de nuestros niños! Todo eso lo asume Jesús en esta noche.
O al joven campesino, obrero, el que no tiene trabajo, el que sufre la enfermedad en esta noche. No todo es alegría, hay mucho sufrimiento, hay muchos hogares destrozados, hay mucho dolor, hay mucha pobreza.
Hermanos, todo eso no lo miremos con demagogia. El Dios de los pobres ha asumido todo eso y le está enseñando al dolor humano el valor redentor, el valor que tiene para redimir al mundo la pobreza, el sufrimiento, la cruz. No hay redención sin cruz.
Pero esto no quiere decir un pasivismo de nuestros pobres, a los que hemos mal adoctrinado cuando les decimos: «Es voluntad de Dios que tu seas pobre, marginado y no tienes más esperanza». ¡Eso no! Dios no quiere esa injusticia social; pero, sí, una vez que existe se da como un tremendo pecado de los opresores, y la violencia más grande está en ellos que privan de felicidad a tanto ser humano y que están matando de hambre a tanto desnutrido. Dios reclama justicia pero le está diciendo al pobre como Cristo al oprimido, cargando con su cruz: salvarás al mundo si le das a tu dolor no un conformismo que Dios no quiere, sino una inquietud de salvación si mueres en tu pobreza suspirando por tiempos mejores haciendo de tu vida una oración y acuerpando todo aquello que trata de liberar al pueblo de esta situación.
El Papa lo recordaba en México cuando dijo que la devoción a María no es una devoción de débiles; que María, que supo soportar la huida y el destierro, la marginación, la pobreza, la opresión, María la hija de un pueblo dominado por el Imperio Romano que ve morir en la cruz injustamente a su Hijo prisionero y torturado, María levanta su grito de santa rebeldía para decir a Dios: que despedirá vacíos a los soberbios y orgullosos y si es necesario derribará del trono a los potentados, y en cambio dará su gracia a los humildes, a los que confían en la misericordia del Señor.
Éste es el Cristo que nace, enseñándole a los países pobres, a los mesones, a estas noches frías en las cortas de café, o calientes junto a las algodoneras, que todo eso tiene un sentido. Que no perdamos el sentido del sufrimiento. Queridos hermanos, si una cosa me da lástima en esta hora en que El Salvador se redime es pensar que muchos falsos redentores están echando a perder esa fuerza de redención que tiene nuestro pueblo: su sufrimiento; y convierten en demagogia su marginación, su hambre. No hay que hacer la desesperación ni resentimiento, sino que hay que esperar la justicia de Dios, saber que esto tiene que cambiar; y, si es necesario, morir como han muerto ya tantos pero con la esperanza de una fe cristiana.
Como quisiera que esta Navidad hablara de ese Niño entre paja y los humildes pañales, del valor sublime de la pobreza. Como quisiera que nosotros mismos, que estamos haciendo esta reflexión, la diéramos a nuestros pequeños o grandes sufrimientos un valor divino. Que desde esta noche intensificáramos nuestra intención de ofrecer a Dios lo que sufrimos. Que se convierta junto al sacrificio del altar en hostia que redime y santifica nuestra vida, nuestro hogar, nuestra sociedad.
Si no hubiera tanta demagogia y hubiera más santidad en los pobres pronto vería nuestra Patria la salvación. ¡Si supiéramos recoger hoy el mensaje del niño pobre, del niño humilde, del que se anonadó para salvar al mundo...!
Cómo nos parecemos a Jesús en Belén esta noche los salvadoreños cuando tenemos una sociedad que se puede presentar como la pobreza acabada del Belén de María, de José y de Jesús.
3.º LA MULTITUD DE ÁNGELES QUE BAJA CANTANDO: «GLORIA A DIOS EN LOS CIELOS»
Es el llamamiento, la meta eterna de nuestra vida
Démosle a las cosas de la tierra su valor relativo. No absoluticemos la riqueza, ni la lucha, ni el partido, ni la organización. Nada tiene valor absoluto en esta tierra, todo es relativo frente al único Absoluto, el que debe de robar la gloria de todos los hombres hacia Dios. Lejos de nosotros todo orgullo, toda soberbia, querer endiosar algo o alguien en esta tierra, lejos de nosotros.
El Niño en Belén interpretado por los ángeles nos dice que no hay más que un solo Dios y que no se puede servir a ese único Dios y a los ídolos de la tierra. Que caminemos en la tierra siempre haciendo de nuestra vida, de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, lo que Cristo hizo.
Cuando ya se despedía Cristo de este mundo el día de su ascensión le dice a los apóstoles: «Vine del Padre y ahora regreso del mundo al Padre». Éste es el circuito que hay que recorrer: Vengo de Dios y trabajaré en el mundo una vocación que Dios me ha dado al hacerme nacer en esta hora, en esta época, en este país, con esta vocación, es esta situación. Cumplir ese recorrido para, luego, al llegar nuestra muerte, decir: «Ahora regreso al Padre».
Haber vivido siempre recordando nuestro origen de Dios y no perdiendo nunca de vista nuestro destino la gloria del Altísimo.
Haber vivido siempre animando nuestra vida como Cristo animó la suya: «Yo tengo un plan que es hacer la voluntad de mi Padre el que nos enseñó a orar en todas las circunstancias de la vida. Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo». No se hace otra cosa más que la voluntad de Dios. Y dichoso el hombre que sabe sintonizar en todos los momentos de su vida con esa voluntad del Padre. Ésos son los héroes, esos son los santos, ésos son los inmortales, ésos son los felices, los que saben recoger el mensaje de Navidad cantando al único Dios y ordenando su vida a la gloria del único Dios: «¡Gloria a Dios en lo más alto de los cielos!» Hasta allá se encumbra mi vida cuando le doy ese sentido a mis acciones por más humildes que sean.
Queridos hermanos, éstos son los tres pensamientos que yo les quisiera recordar para que los viviéramos no sólo en esta noche de Navidad, por encontrar el secreto de la alegría: El Niño que trajo novedad a la historia, a nuestra vida, a El Salvador, a todo lo que es vida y naturaleza. El Niño que se envolvió en pañales y nació en un pesebre para darle sentido a la pobreza, al dolor, al sufrimiento. Y el Niño es cuya cuna recuerda todos los hombres el destino de todos los hombres, la gloria de Dios en lo más alto del cielo.
Que esta eucaristía nos haga encontrarnos con el Jesús que todos los días vive en nuestra misa recordándonos precisamente este gran mensaje de la Navidad. Así sea...
Mons. Óscar Arnulfo Romero,
Homilía del 24 de diciembre de 1979
martes, 10 de octubre de 2006
Efemérides y celebraciones reflexivas
Permítanme, voy a poner música adecuada para postear...
Open/DIR/Mi Música/Blues/Aceptar/Play/Now Playing BB King - Lucille
Ok...
Hoy si...
Hace 7,300 días, a ésta hora (8:35PM), en la calle en que camino todos los días para ir a cualquier lado, había una línea de colchones cubiertos con cubrecamas tratando de improvisar tiendas de campaña. Hacía un poco de frío y no recuerdo si tenía poco o mucho miedo. Habían bastantes estrellas en el cielo, y mi papá hacía una hora que había despejado nuestros temores de que le hubiera ocurrido algo. Vino bolo (salvadoreñismo equivalente a ebrio) y los vecinos de la colonia estaban estableciendo quienes harían rondas de seguridad y a qué horas. Cada réplica era angustiante y yo me abrazaba fuerte a la Lulú mientras Elba sostenía a mi hermana.
Mi mamá había venido hacía unas 6 horas. Y ahora, 20 años despues, no recuerda si cenamos ésa noche de viernes, si recuerda cuan tomado venía mi papá (por lo visto, el tiempo no siempre es un gran borrador automático). A mi mamá la vino a dejar el esposo de una compañera y amiga, que trabajaba con ella en la entonces próspera Droguería Centroamericana, que distribuía los productos Sterling Winthrop (Panadol, Sal Andrews, Winasorb, etc... y cuya planta sería trasladada años después a Costa Rica, hacia donde pudimos irnos) , nosotros estábamos en una explanada arriba de mi casa, cuando vimos llegar en la moto, sali corriendo a encontrarla, aún recuerdo el abrazo que nos dimos. Es como un difuso y vívido corto de película.
Una hora antes de que viniera la Lulú y rompiendo con la estupefacción general, Elba había ido a la casa, con mucho miedo y había sacado unos pasteles de manzana que la Lulú había horneado un día antes. Los repartió entre todos los niños que estábamos ahi, con hambre, puesto que nadie había podido terminar de preparar el almuerzo y nadie se atrevía a ir a terminar de prepararlo. Cada réplica ponía ponía más histérico a todo mundo. No recuerdo si yo también me ponía así y no recuerdo si ya teníamos al perico y si a éste lo sacó Elba (Ya averigué, aún no teníamos al Loco, mi perico).
Una hora y once minutos antes, una falla tectónica en la zona de los Planes de Renderos había liberado energía durante 45 segundos y provocó un sismo de 7.5 grados de magnitud en la escala de Richter y de intensidad de VII y VIII en la escala de Mercalli Modificada (fuente: SNET). Yo estaba en el patio, Elba me habia dejado allí mientras mi hermana estaba del otro lado de la baranda que separa la cocina del patio. Yo jugaba con la gordita cuando sentí el movimiento de tierra, y me cayó una maceta en las piernas. Elba estaba nerviosa y no podía abrir la puerta, en segundos que me aprecieron eternos me quité la maceta de las piernas, Elba me agarró con una mano mientras con la otra cargaba a mi hermana y salimos de la casa. Corrimos hacia la calle mientras en otra aprte de la ciudad varios edificios caían aplastando a muchas personas.
Veinte años más tarde me encontraría acordándome mientras hacía mi almuerzo que a ésa hora y casi enfrente de donde preparaba el pepino con limón que acompañó la chuleta de cerdo que almorcé había vivido uno de los eventos más fuertes de mi vida. Veinte años después me pasó la película por la cabeza, recordé cada momento y di gracias a Dios que ni ese terremoto ni los otros dos que hemos vivido desde entonces nos ha separado como familia. Otras cosas pueden habernos distanciado por momentos, pero no las fuerzas tectónicas. Yo no me quebré las piernas, ni se incendió ni cayó mi casa, ni quedamos fuertemente traumatizados por lo ocurrido. Cuando estoy en mi casa y tiembla usualmente no lo siento y cuando lo siento, tengo la calma de decirle a todos que está temblando, de llamar a la Maya, y tomarla por el collar al tiempo que le digo a mi familia salgamos a la calle mientras pasa el temblor.
Pero hay gente que no puede tomarlo con ésa calma. Hay gente que perdió familiares, bienes materiales, trabajo, calma, dignidad y muchas otras cosas por el terremoto, por las tormentas, por la guerra civil, por la crisis económica, por la crisis familiar, por la delincuencia, por las injusticias del sistema económico en que vivimos o por sus cuestionamientos existenciales.
Hay gente que se siente afectada por las cosas que ha vivido, o por las que está viviendo, o por las que cree que puede vivir. Hay gente que no cree tener la capacidad de convertirse en el actor de su propio destino y cree que está determinado por fuerzas insondables y que lo único que puede hacer es resignarse. Hay niños que tienen dificultades para usar herramientas que determinan la adaptación al sistema social vigente, hay jóvenes que son vistos como parias incapaces de aportar algo positivo a la sociedad. Hay tantas personas que ven afectado su "estado de bienestar emocional y psicológico en el que el individuo es capaz de usar sus capacidades cognitivas y emocionales, funcionar en la sociedad y enfrentar las demandas comunes de la vida diaria" (Definición de salud mental del Diccionario Merriam Webster, según Wikipedia. La traducción es propia).
(De acá en adelante, el post lo escribo a las 7:30 AM, del 11 de Octubre del 2006, a las 12:05 AM de éste día, hubo otro apagón; yo tenía una hora de haber venido de echarme el café con Mario y media hora de estar editando el post que había guardado por última vez a las 9:40 PM)
Hay muchas personas que tienen problemáticas de salud mental; toda la población salvadoreña, en mayor o menor medida, vive con la paranoia de que nos pueden asaltar, atropellar, extorsionar, que los precios de la comida vayan cada vez más arriba, que la selección de fútbol vuelva a perder 10 -1 (ok, eso no nos provoca paranoia, ya estamos con indefensión aprendida al respecto, pero quería decirlo) y un montón de cosas más. Roque decía que somos los tristes más tristes del mundo, y no andaba muy lejos de la realidad: la cantidad de suicidios se ha incrementado a niveles preocupantes y apenas se hace caso de ésto. Por otro lado, problemáticas de índole psicosocial distan de desaparecer: la gente afectada por los terremotos, inundaciones, falta de agua, desaparición de familiares, violencia intrafamiliar, delincuencia, y otro montón de bolados pulula en nuestro país.
Si bien nos caracterizamos por una fuerte resiliencia (1), las dificultades de la realidad, las enormes contradicciones de nuestra sociedad van creando el marco para la generación de individuos adaptados a una realidad aberrante, con una alienación profunda, y con problemáticas que van haciéndose cada vez más complejas y difíciles de abordar, aún cuando contamos con recursos paliativos, como la familia, la religión o los amigos. La realidad llega a desbordar la capacidad de adaptación de las personas, y al hacerlo, muchas veces desboca en un problema de salud mental.
Es ahí donde nos encontramos aquell@s que queremos poner a trabajar nuestro fuerte "interes por el sevicio social" (de acuerdo al Test de Kuder), aquell@s que elegimos una carrera subvalorada dentro de nuestra sociedad; los que optamos por la opción romántica de "no hacer dinero, pero ser feliz haciendo lo que me gusta: ayudar a l@s demás", aquell@s a los que nos intriga porqué las personas hacen lo que hacen, aquell@s que nos causó una buena impresión la actitud receptiva del psicólog@ del colegio, los que nos gusta escuchar a la gente, a los que nos comportábamos como los psicólog@s de nuestro grupo de amig@s, a los que nos dijeron que seríamos buenos terapeutas, etc...
En fin, los que optamos por ésta profesión, los que queremos que crezca dentro de nuestra sociedad, los que queremos tener nuestra clínica, trabajar en RRHH de una empresa, los que queremos trabajar en prevención, los que nos gusta irnos a meter a las comunidades, a los que nos gusta pasar pruebas, a los que nos gusta trabajar con niños, a los que preferimos trabajar con adultos, los que queremos aportar a la sociedad desde ésta ciencia que se ha ido ampliando en sus conocimientos día a día, llegando a enlazarse con campos tan aparentemente disímiles como la arquitectura o la jurisprudencia, los que queremos transformar un poquito la realidad de otras personas. Los que somos felices haciendo de quijotes.
En medio de la celebración, del goce de nuestro día especial, reflexiono sobre neustro papel en la sociedad y pienso cuánto nos falta por hacer. Cuánto más podríamos aportar al mejoramiento de nuestra sociedad si nos ponemos las pilas, si actuamos con una fuerte ética, si no nos plegamos a las exigencias de quienes nos quieren instrumentalizar al servicio de los intereses de la compañía, del partido, etc. y mantenemos fuerte nuestra posición de que lo importante es la persona. Pienso cuánto tenemos que mejorar en cuestiones de investigación y difusión del conocimiento obtenido de las investigaciones, cuanto falta por mejorar en la formación académica, en la incidencia en la sociedad y en las políticas públicas como gremio profesional, en la necesidad de reafirmar el puesto que ocupamos en los departamentos de RRHH, de educación, de desarrollo social, de salud, de prevención, etc.
En ésta fecha me pongo a pensar que no me arrepiento de haber sido coherente con mis ideales, que valió la pena dejar una carrera en la que estaría ganando buen dinero; que después de todo ha valido la pena pasar por tanta lectura a veces intrascendente (haber leído "Fish!"), que tanta discusión con mi papá sobre el valor de mi trabajo como psicólogo y su retribución monetaria y sobre el trabajo intelectual y su poca trascendencia, tantos comentarios de que la carrera de psicólogo es fácil, que es para gente que no le gustan las matemáticas (¡já! quisiera verlos haciendo la validación de un test), que es trabajo de escritorios (otro ¡ja!, quisiera verlos en las comunidades), que es carrera para mujeres (doble ¡ja!, supieran qué hombre se necesita ser para entrar en una carrera marcada por el feminismo y acabar cambiando el propio machismo) , etc... que tantas cosas que he conocido sobre mí mismo y sobre mi realidad y que me han golpeado de manera dura, que tanto rollo existencial que encontrás, y un montón de cosas más que me da hueva examinar porque ya tengo hambre, pero que valen la pena ser recordadas y celebradas en éste día en que me siento orgulloso de decir que soy psicólogo.
Son las 8:35 AM.
Me ha tomado doce horas decir que estoy orgulloso de mi carrera, aunque me cueste desveladas y frustraciones a ésta altura. Jajajaja...
Pasen un buen día.
Salú
P.D.: El especial de la edición digital de La Prensa Gráfica sobre el terremoto de 1986 quedó muy bien logrado. Si les interesa el tema, o conocer más de lo ocurrido y sus repercusiones actuales (algo muy importante, por cierto) ver material multimedia, etc, lo recomiendo. Ahí hay un video sobre el terremoto, digitalizaciones del periódico de ésas fechas y otro material bastante bueno.
(1) La resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.
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Ok...
Hoy si...
Hace 7,300 días, a ésta hora (8:35PM), en la calle en que camino todos los días para ir a cualquier lado, había una línea de colchones cubiertos con cubrecamas tratando de improvisar tiendas de campaña. Hacía un poco de frío y no recuerdo si tenía poco o mucho miedo. Habían bastantes estrellas en el cielo, y mi papá hacía una hora que había despejado nuestros temores de que le hubiera ocurrido algo. Vino bolo (salvadoreñismo equivalente a ebrio) y los vecinos de la colonia estaban estableciendo quienes harían rondas de seguridad y a qué horas. Cada réplica era angustiante y yo me abrazaba fuerte a la Lulú mientras Elba sostenía a mi hermana.
Mi mamá había venido hacía unas 6 horas. Y ahora, 20 años despues, no recuerda si cenamos ésa noche de viernes, si recuerda cuan tomado venía mi papá (por lo visto, el tiempo no siempre es un gran borrador automático). A mi mamá la vino a dejar el esposo de una compañera y amiga, que trabajaba con ella en la entonces próspera Droguería Centroamericana, que distribuía los productos Sterling Winthrop (Panadol, Sal Andrews, Winasorb, etc... y cuya planta sería trasladada años después a Costa Rica, hacia donde pudimos irnos) , nosotros estábamos en una explanada arriba de mi casa, cuando vimos llegar en la moto, sali corriendo a encontrarla, aún recuerdo el abrazo que nos dimos. Es como un difuso y vívido corto de película.
Una hora antes de que viniera la Lulú y rompiendo con la estupefacción general, Elba había ido a la casa, con mucho miedo y había sacado unos pasteles de manzana que la Lulú había horneado un día antes. Los repartió entre todos los niños que estábamos ahi, con hambre, puesto que nadie había podido terminar de preparar el almuerzo y nadie se atrevía a ir a terminar de prepararlo. Cada réplica ponía ponía más histérico a todo mundo. No recuerdo si yo también me ponía así y no recuerdo si ya teníamos al perico y si a éste lo sacó Elba (Ya averigué, aún no teníamos al Loco, mi perico).
Una hora y once minutos antes, una falla tectónica en la zona de los Planes de Renderos había liberado energía durante 45 segundos y provocó un sismo de 7.5 grados de magnitud en la escala de Richter y de intensidad de VII y VIII en la escala de Mercalli Modificada (fuente: SNET). Yo estaba en el patio, Elba me habia dejado allí mientras mi hermana estaba del otro lado de la baranda que separa la cocina del patio. Yo jugaba con la gordita cuando sentí el movimiento de tierra, y me cayó una maceta en las piernas. Elba estaba nerviosa y no podía abrir la puerta, en segundos que me aprecieron eternos me quité la maceta de las piernas, Elba me agarró con una mano mientras con la otra cargaba a mi hermana y salimos de la casa. Corrimos hacia la calle mientras en otra aprte de la ciudad varios edificios caían aplastando a muchas personas.Veinte años más tarde me encontraría acordándome mientras hacía mi almuerzo que a ésa hora y casi enfrente de donde preparaba el pepino con limón que acompañó la chuleta de cerdo que almorcé había vivido uno de los eventos más fuertes de mi vida. Veinte años después me pasó la película por la cabeza, recordé cada momento y di gracias a Dios que ni ese terremoto ni los otros dos que hemos vivido desde entonces nos ha separado como familia. Otras cosas pueden habernos distanciado por momentos, pero no las fuerzas tectónicas. Yo no me quebré las piernas, ni se incendió ni cayó mi casa, ni quedamos fuertemente traumatizados por lo ocurrido. Cuando estoy en mi casa y tiembla usualmente no lo siento y cuando lo siento, tengo la calma de decirle a todos que está temblando, de llamar a la Maya, y tomarla por el collar al tiempo que le digo a mi familia salgamos a la calle mientras pasa el temblor.
Pero hay gente que no puede tomarlo con ésa calma. Hay gente que perdió familiares, bienes materiales, trabajo, calma, dignidad y muchas otras cosas por el terremoto, por las tormentas, por la guerra civil, por la crisis económica, por la crisis familiar, por la delincuencia, por las injusticias del sistema económico en que vivimos o por sus cuestionamientos existenciales.Hay gente que se siente afectada por las cosas que ha vivido, o por las que está viviendo, o por las que cree que puede vivir. Hay gente que no cree tener la capacidad de convertirse en el actor de su propio destino y cree que está determinado por fuerzas insondables y que lo único que puede hacer es resignarse. Hay niños que tienen dificultades para usar herramientas que determinan la adaptación al sistema social vigente, hay jóvenes que son vistos como parias incapaces de aportar algo positivo a la sociedad. Hay tantas personas que ven afectado su "estado de bienestar emocional y psicológico en el que el individuo es capaz de usar sus capacidades cognitivas y emocionales, funcionar en la sociedad y enfrentar las demandas comunes de la vida diaria" (Definición de salud mental del Diccionario Merriam Webster, según Wikipedia. La traducción es propia).
(De acá en adelante, el post lo escribo a las 7:30 AM, del 11 de Octubre del 2006, a las 12:05 AM de éste día, hubo otro apagón; yo tenía una hora de haber venido de echarme el café con Mario y media hora de estar editando el post que había guardado por última vez a las 9:40 PM)
Hay muchas personas que tienen problemáticas de salud mental; toda la población salvadoreña, en mayor o menor medida, vive con la paranoia de que nos pueden asaltar, atropellar, extorsionar, que los precios de la comida vayan cada vez más arriba, que la selección de fútbol vuelva a perder 10 -1 (ok, eso no nos provoca paranoia, ya estamos con indefensión aprendida al respecto, pero quería decirlo) y un montón de cosas más. Roque decía que somos los tristes más tristes del mundo, y no andaba muy lejos de la realidad: la cantidad de suicidios se ha incrementado a niveles preocupantes y apenas se hace caso de ésto. Por otro lado, problemáticas de índole psicosocial distan de desaparecer: la gente afectada por los terremotos, inundaciones, falta de agua, desaparición de familiares, violencia intrafamiliar, delincuencia, y otro montón de bolados pulula en nuestro país.
Si bien nos caracterizamos por una fuerte resiliencia (1), las dificultades de la realidad, las enormes contradicciones de nuestra sociedad van creando el marco para la generación de individuos adaptados a una realidad aberrante, con una alienación profunda, y con problemáticas que van haciéndose cada vez más complejas y difíciles de abordar, aún cuando contamos con recursos paliativos, como la familia, la religión o los amigos. La realidad llega a desbordar la capacidad de adaptación de las personas, y al hacerlo, muchas veces desboca en un problema de salud mental.
Es ahí donde nos encontramos aquell@s que queremos poner a trabajar nuestro fuerte "interes por el sevicio social" (de acuerdo al Test de Kuder), aquell@s que elegimos una carrera subvalorada dentro de nuestra sociedad; los que optamos por la opción romántica de "no hacer dinero, pero ser feliz haciendo lo que me gusta: ayudar a l@s demás", aquell@s a los que nos intriga porqué las personas hacen lo que hacen, aquell@s que nos causó una buena impresión la actitud receptiva del psicólog@ del colegio, los que nos gusta escuchar a la gente, a los que nos comportábamos como los psicólog@s de nuestro grupo de amig@s, a los que nos dijeron que seríamos buenos terapeutas, etc...
En fin, los que optamos por ésta profesión, los que queremos que crezca dentro de nuestra sociedad, los que queremos tener nuestra clínica, trabajar en RRHH de una empresa, los que queremos trabajar en prevención, los que nos gusta irnos a meter a las comunidades, a los que nos gusta pasar pruebas, a los que nos gusta trabajar con niños, a los que preferimos trabajar con adultos, los que queremos aportar a la sociedad desde ésta ciencia que se ha ido ampliando en sus conocimientos día a día, llegando a enlazarse con campos tan aparentemente disímiles como la arquitectura o la jurisprudencia, los que queremos transformar un poquito la realidad de otras personas. Los que somos felices haciendo de quijotes.
En medio de la celebración, del goce de nuestro día especial, reflexiono sobre neustro papel en la sociedad y pienso cuánto nos falta por hacer. Cuánto más podríamos aportar al mejoramiento de nuestra sociedad si nos ponemos las pilas, si actuamos con una fuerte ética, si no nos plegamos a las exigencias de quienes nos quieren instrumentalizar al servicio de los intereses de la compañía, del partido, etc. y mantenemos fuerte nuestra posición de que lo importante es la persona. Pienso cuánto tenemos que mejorar en cuestiones de investigación y difusión del conocimiento obtenido de las investigaciones, cuanto falta por mejorar en la formación académica, en la incidencia en la sociedad y en las políticas públicas como gremio profesional, en la necesidad de reafirmar el puesto que ocupamos en los departamentos de RRHH, de educación, de desarrollo social, de salud, de prevención, etc.En ésta fecha me pongo a pensar que no me arrepiento de haber sido coherente con mis ideales, que valió la pena dejar una carrera en la que estaría ganando buen dinero; que después de todo ha valido la pena pasar por tanta lectura a veces intrascendente (haber leído "Fish!"), que tanta discusión con mi papá sobre el valor de mi trabajo como psicólogo y su retribución monetaria y sobre el trabajo intelectual y su poca trascendencia, tantos comentarios de que la carrera de psicólogo es fácil, que es para gente que no le gustan las matemáticas (¡já! quisiera verlos haciendo la validación de un test), que es trabajo de escritorios (otro ¡ja!, quisiera verlos en las comunidades), que es carrera para mujeres (doble ¡ja!, supieran qué hombre se necesita ser para entrar en una carrera marcada por el feminismo y acabar cambiando el propio machismo) , etc... que tantas cosas que he conocido sobre mí mismo y sobre mi realidad y que me han golpeado de manera dura, que tanto rollo existencial que encontrás, y un montón de cosas más que me da hueva examinar porque ya tengo hambre, pero que valen la pena ser recordadas y celebradas en éste día en que me siento orgulloso de decir que soy psicólogo.
Son las 8:35 AM.
Me ha tomado doce horas decir que estoy orgulloso de mi carrera, aunque me cueste desveladas y frustraciones a ésta altura. Jajajaja...
Pasen un buen día.
Salú
P.D.: El especial de la edición digital de La Prensa Gráfica sobre el terremoto de 1986 quedó muy bien logrado. Si les interesa el tema, o conocer más de lo ocurrido y sus repercusiones actuales (algo muy importante, por cierto) ver material multimedia, etc, lo recomiendo. Ahí hay un video sobre el terremoto, digitalizaciones del periódico de ésas fechas y otro material bastante bueno.
(1) La resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves.
lunes, 21 de agosto de 2006
Cuando deseas algo, el universo conspira para que te salga pura mierda
Bien, no iba a postear hoy. Pero estoy esperando que me de más sueño. Anoche me costó dormir pese a que estaba cansado. El finde fue uno de esos en que todo se frustra. Sin andarlo buscando, construí una frase asi medio coelhiana (¡puagh!), pero en estilo Victor (eso lo arregla), que resume el finde y las salidas con los amigos frustradas :



"Cuando deseas algo, el universo conspira para que te salga pura mierda"
Bien, medio soez, pero exquisita. Quizá resume en final de la semana de manera deliciosa. Fuera de que en estos últimos días me ha tocado contarle a algunas personas más sobre lo que pasó con Vero, e ir a la U y enfrentar la avalancha de recuerdos, lo que significa que ahuevo he pensado más en Vero y ahuevo me da cierta nostalgia; he acá que ya me estaba quedando sin hacer la tesis también. Resulta que por andar solucionando cosas relacionadas con Vero me perdí dos semanas del seminario de graduación, y eso provocó que por un lado me retrasase en mi trabajo de la tesis y por otro lado, el asesor del seminario tuviera la idea de que yo andaba medio perdido y sin esperanza. Y me "recomendó" via email que no inscribiera la tesis. Fue un bajón de ánimos horrible, pero me sobrepuse de él, hablé con el susodicho asesor (que lo hizo con la mejor intención del mundo, y le agradezco su llamada de atención) y bueno, inscribí el sábado. Así que ya no hay vuelta atrás, voy con todo para la tesis y por cierto, solo. En un tema difícil, sin referencias previas, con poca experiencia en la metodología cualitativa, con una fe enorme en que voy a salir con eso. Pero tengo un montón de trabajo por hacer.
Y resulta que ahora me agarró un ataque de obsesividad compulsiva. Tenia un enorme desorden en el cuarto, y ya hace ratos quería cambiar el orden de los factores que lo componen. Así que me puse manos a la obra. Cambié de puesto el librero, alteré el orden de los libros en él, cambie de puesto la cama, la compu y la mesa de noche. Limpié la parte demi colección de piedras que es visible al público que asiste a mi cuarto, boté papeles, encontré cosas que me recordaron a Vero, quité señales para la nostalgia, vi libros que no he leído. En fin, logré poner muchas cosas en orden.
Una técnica muy gestáltica es que la persona represente algo de su interior con un simbolo exterior (estoy simplificando mucho esto, que es todo un rollo que no tengo tiempo ni ganas de ampliar) y digamos que el reordenar el cuarto es ése símbolo físico que representa cierto cambio interior. Principalmente relacionado con lo de la tesis.
Yo me caracterizo por tener un caos ordenado la mayor parte del tiempo. Pero muchas veces ese caos es interior también, y entonces bajo una maraña de pensamientos sobre diversas cosas se me olvida que debía hacer algo. O si no lo recuerdo y digo, ya lo voy a hacer. Y no lo hago. Y así voy postergando muchas cosas que van potencialmente en mi beneficio. Pero este día, con éste pequeño símbolo que les comparto con fotos de evidencia, marco mi determinación por poner un poco de orden, el suficiente para realizar mis cosas con tiempo y calidad, nada más. No renuncio totalmente a mi espontaneidad ni a hacer algo de desorden, solo voy a ponerme algo más estricto en cuestiones de horarios y cosas así para salir a tiempo con todo.
Bien, les dejo con las fotos. Quería compartir ésto con uds. No espero que le sirva a nadie más que a mi mismo. Lo que si creo es que alguien por allí podría recordar que no ha ordenado su cuarto, o que necesita llevar un horario. O que es agradable tener "su" desorden o todo lo contrario. Bueno, da igual, para todos da Dios, menos arrebatando.
Buenas noches, locos diamantes.
Así se ve hoy la entrada. El afiche lo compré hace unos tres años y nunca lo había puesto. Me recuerda a uno de mis mejores amigos, Gabriel, que está en Costa Rica y con quien compartimos esta admiración por Monseñor Romero.
Hoy si me dan ganas de trabajar en la compu. Ya no parece un spaguetti de cables con salsa de papeles. Bueno, los cables que se ven alli desordenados son un pequeño homenaje anti estructuras rígidas.
El aposento, con una foto de ésa época en que cualquier fémina me encontraba agradable, incluso desnudo. Ah, se ve el ventilador que me heredó mi abuelo paterno. Cuánto ha durado.
Y resulta que ahora me agarró un ataque de obsesividad compulsiva. Tenia un enorme desorden en el cuarto, y ya hace ratos quería cambiar el orden de los factores que lo componen. Así que me puse manos a la obra. Cambié de puesto el librero, alteré el orden de los libros en él, cambie de puesto la cama, la compu y la mesa de noche. Limpié la parte demi colección de piedras que es visible al público que asiste a mi cuarto, boté papeles, encontré cosas que me recordaron a Vero, quité señales para la nostalgia, vi libros que no he leído. En fin, logré poner muchas cosas en orden.
Una técnica muy gestáltica es que la persona represente algo de su interior con un simbolo exterior (estoy simplificando mucho esto, que es todo un rollo que no tengo tiempo ni ganas de ampliar) y digamos que el reordenar el cuarto es ése símbolo físico que representa cierto cambio interior. Principalmente relacionado con lo de la tesis.
Yo me caracterizo por tener un caos ordenado la mayor parte del tiempo. Pero muchas veces ese caos es interior también, y entonces bajo una maraña de pensamientos sobre diversas cosas se me olvida que debía hacer algo. O si no lo recuerdo y digo, ya lo voy a hacer. Y no lo hago. Y así voy postergando muchas cosas que van potencialmente en mi beneficio. Pero este día, con éste pequeño símbolo que les comparto con fotos de evidencia, marco mi determinación por poner un poco de orden, el suficiente para realizar mis cosas con tiempo y calidad, nada más. No renuncio totalmente a mi espontaneidad ni a hacer algo de desorden, solo voy a ponerme algo más estricto en cuestiones de horarios y cosas así para salir a tiempo con todo.
Bien, les dejo con las fotos. Quería compartir ésto con uds. No espero que le sirva a nadie más que a mi mismo. Lo que si creo es que alguien por allí podría recordar que no ha ordenado su cuarto, o que necesita llevar un horario. O que es agradable tener "su" desorden o todo lo contrario. Bueno, da igual, para todos da Dios, menos arrebatando.
Buenas noches, locos diamantes.
Así se ve hoy la entrada. El afiche lo compré hace unos tres años y nunca lo había puesto. Me recuerda a uno de mis mejores amigos, Gabriel, que está en Costa Rica y con quien compartimos esta admiración por Monseñor Romero.
Hoy si me dan ganas de trabajar en la compu. Ya no parece un spaguetti de cables con salsa de papeles. Bueno, los cables que se ven alli desordenados son un pequeño homenaje anti estructuras rígidas.
El aposento, con una foto de ésa época en que cualquier fémina me encontraba agradable, incluso desnudo. Ah, se ve el ventilador que me heredó mi abuelo paterno. Cuánto ha durado.

La susodicha librera "reloaded". Dos secciones de literatiur, una de psicología-historia-política, otras dos (no visibles en la foto) de folletos de la U y libros de religión - teología y la última de varios.

Sección dos de literatiur. Acompañadas de mis piedras con fósiles de helechos, el reloj que se me quedó sin tiempo y una composición innombrada: un cráneo de pez gaviota, una rosa seca y una piedra. Si alguien me le pone nombre, lo agradezco, tengo años de haberlo juntado todo y no la he nombrado de algun modo particular.

Hoy si, gur bay.
viernes, 11 de agosto de 2006
De cambio y Amazing
He andado dando vueltas por la red. Hoy me entró hueva de trabajar en la tesis, estoy un poco quemado de estar leyendo investigaciones sobre los efectos del desplazamiento forzado y cosas así. Mal que bien, estoy encontrando por donde le voy a entrar a ése chunche, pero agota.
De emociones ando mejor; ayer estuve hablando con Mario, y le decía que ya estaba harto de venir postergando algunos pasos que quiero (y debo) dar en pos de mi crecimiento personal. Y hablo de mi sobrepeso. No me he pesado, pero baste con decir que mis pantalones son talla 38 cuando en bachillerato usaba talla 34. Si, eso fue hace casi 9 años (puta, cómo pasa el tiempo) pero vamos que es una diferencia enorme.
El hecho es que ayer le decía al chele que ya estuvo bueno y que, como dice un chiste que no se me da mal contarlo (y es que yo puedo hacer reír en una plática, pero lo de contar chistes se me da mal): A la mierda las tortugas!!
Ya voy a tener casi un mes de haber regresado al gimnasio, pero he estado faltando mucho, y no he agarrado ritmo. Y eso generalmente desembocaba en que dejaba de ir. Luego de ésta confesión, falta otra. Las entrecomidas son poco sanas, y abundantes. Es un placer culposo que ha terminado con ésta figura que me atrapa con cansancio y somnolencia.
Pero desde ahora fue un tanto distinto, y sé que así va a ir, poco a poco los cambios pero seguros e irreversibles. Porque no quiero verme en unos años, atrapado a una rutina llena de medicamentos. Ni quiero que me partan en dos el esternón o me engrapen el estómago. No.
Así que bien, así voy. Creo que cae bien un videíto, el de Amazing, una de mis canciones favoritas de Aerosmith (no sólo me gusta el metalón, el tango, la trova y la bossa nova) la letra tiene mucho sentido en éstos días. Aparte que me encula la parte final.
(Como siempre, los resaltados son míos)
Aerosmith
Amazing
Get a Grip (1993)
I kept the right ones out
And let the wrong ones in
Had an angel of mercy
To see me through all my sins
There were times in my life
When I was goin' insane
Tryin' to walk through
The pain
When I lost my grip
And I hit the floor
Yeah, I thought I could leave
But couldn't get out the door
I was so sick and tired
Of a-livin' a lie
I was wishin' that I
Would die
It's amazing
With the blink of an eye
You finally see the light
It's amazing
When the moment arrives
That you know you'll be alright
Yeah, it's amazing
And I'm sayin' a prayer for the desperate hearts tonight
That one last shot's a permanent vacation
And how high can you fly with broken wings?
Life's a journey, not a destination
And I just can't tell just what tomorrow brings
You have to learn to crawl
Before you learn to walk
But I just couldn't listen to all that righteous talk
I was out on the street
Just a-tryin' to survive
Scratchin' to stay
Alive
It's amazing
With the blink of an eye
You finally see the light
It's amazing
When the moment arrives
That you know you'll be alright
Yeah, it's amazing
And I'm sayin' a prayer for the desperate hearts tonight
Desperate hearts
Desperate hearts
Did you wanna see without and give it out now
Oh oh
Yeah yeah
Oh yeah yeah ya-ka-kow, ya-ka-ka-ka-kow
Oh, it's amazing
De emociones ando mejor; ayer estuve hablando con Mario, y le decía que ya estaba harto de venir postergando algunos pasos que quiero (y debo) dar en pos de mi crecimiento personal. Y hablo de mi sobrepeso. No me he pesado, pero baste con decir que mis pantalones son talla 38 cuando en bachillerato usaba talla 34. Si, eso fue hace casi 9 años (puta, cómo pasa el tiempo) pero vamos que es una diferencia enorme.
El hecho es que ayer le decía al chele que ya estuvo bueno y que, como dice un chiste que no se me da mal contarlo (y es que yo puedo hacer reír en una plática, pero lo de contar chistes se me da mal): A la mierda las tortugas!!
Ya voy a tener casi un mes de haber regresado al gimnasio, pero he estado faltando mucho, y no he agarrado ritmo. Y eso generalmente desembocaba en que dejaba de ir. Luego de ésta confesión, falta otra. Las entrecomidas son poco sanas, y abundantes. Es un placer culposo que ha terminado con ésta figura que me atrapa con cansancio y somnolencia.
Pero desde ahora fue un tanto distinto, y sé que así va a ir, poco a poco los cambios pero seguros e irreversibles. Porque no quiero verme en unos años, atrapado a una rutina llena de medicamentos. Ni quiero que me partan en dos el esternón o me engrapen el estómago. No.
Así que bien, así voy. Creo que cae bien un videíto, el de Amazing, una de mis canciones favoritas de Aerosmith (no sólo me gusta el metalón, el tango, la trova y la bossa nova) la letra tiene mucho sentido en éstos días. Aparte que me encula la parte final.
(Como siempre, los resaltados son míos)
Aerosmith
Amazing
Get a Grip (1993)
I kept the right ones out
And let the wrong ones in
Had an angel of mercy
To see me through all my sins
There were times in my life
When I was goin' insane
Tryin' to walk through
The pain
When I lost my grip
And I hit the floor
Yeah, I thought I could leave
But couldn't get out the door
I was so sick and tired
Of a-livin' a lie
I was wishin' that I
Would die
It's amazing
With the blink of an eye
You finally see the light
It's amazing
When the moment arrives
That you know you'll be alright
Yeah, it's amazing
And I'm sayin' a prayer for the desperate hearts tonight
That one last shot's a permanent vacation
And how high can you fly with broken wings?
Life's a journey, not a destination
And I just can't tell just what tomorrow brings
You have to learn to crawl
Before you learn to walk
But I just couldn't listen to all that righteous talk
I was out on the street
Just a-tryin' to survive
Scratchin' to stay
Alive
It's amazing
With the blink of an eye
You finally see the light
It's amazing
When the moment arrives
That you know you'll be alright
Yeah, it's amazing
And I'm sayin' a prayer for the desperate hearts tonight
Desperate hearts
Desperate hearts
Did you wanna see without and give it out now
Oh oh
Yeah yeah
Oh yeah yeah ya-ka-kow, ya-ka-ka-ka-kow
Oh, it's amazing
jueves, 10 de agosto de 2006
Del final
sé bien como iniciar éste post (parece que ésa frase se me está volviendo costumbre). Es un poco más difícil escribir hoy, que ya puedo poner en perspectivas lo ocurrido.
Bien, como pueden ver en posts anteriores, he estado bastante gris por algo que ocurrió con Vero hace unas semanas. Sentía mucha incertidumbre (algo que me mata), tristeza, angustia, miedo, y casi nada de esperanza. Es bastante común en mí prepararme para lo peor y ante situaciones difíciles, mis pensamientos se dirigen a imaginar el peor de los casos posibles. Algo que no es muy positivo, pero que manejo mucho mejor ahora que hace algunos años. Es simplemente una de tantas maneras de afrontar la incertidumbre, es mi manera de manejar algunas cosas. Generalmente eso se acompaña de pensar en soluciones. Por lo general siempre estoy pensando en soluciones para los problemas; siendo concreto, soy un imaginador de posibilidades y soluciones.
Pues ayer pasó lo siguiente: hablé con Vero, luego de más de dos semanas sin hablarnos. Fue una charla definitoria, para la cual me había estado preparando mentalmente, pero para la que nunca habría de estar suficientemente listo. Y es que se me arremolinaban dos años de un noviazgo maravilloso, vivido a plenitud, y una amistad de cinco años en la que se convirtió en mi mejor amiga. Debo decir que fue a ella a la primera mujer a quien me mostré como soy, tratando de quitarme las máscaras que use durante mucho tiempo y la persona a la que más he amado. Y aún amo.
Ayer hablamos, creo que llegamos con la certeza de que nuestro noviazgo no podía seguir, creo que ambos caímos en cuenta que seguir habría implicado dejar de ser nosotros mismos. Y yo no puedo exigirle a nadie y menos a ella que deje de ser ella misma, y yo no puedo dejar de ser yo. Somos irrenunciables. No terminamos porque hubiera un gran problema entre nosotros, porque hubiera una pelea, un engaño o una gran mentira. Decidimos que lo mejor para ambos era dejar de ser novios.
Pero no renunciamos a nuestra amistad, a ése cariño entrañable que nos tenemos por habernos vuelto un punto de apoyo el uno para el otro. Lo de ayer fue un paso horriblemente difícil, pues ambos teníamos planes para un futuro juntos, nos era fácil soñar, nos estábamos preparando para un futuro, estábamos construyendo las bases de un matrimonio. Pues así concebimos ambos el noviazgo. Mas tengo la certeza de que nuestra amistad va a continuar, que vamos a trascender esto y que seguiremos siendo amigos durante toda la vida.
Lo que más me preocupaba antes de ayer era precisamente eso, perder su amistad, una amistad de ésas que dan sentido a una vida. Pero gracias a Dios eso perdura y eso me hace feliz. No pienso en un “intentémoslo de nuevo”, la amistad no es una excusa para ello, nuestra amistad siempre trascendió del noviazgo. Sé que no va a ser igual, creo que puede ser mejor si ambos actuamos en virtud de ésa creencia.
Quizá sólo me queda por agradecerle públicamente a ella por éstos dos años, un mes y doce días en los que nos compartimos para ser uno. Darle gracias por haberme dado tanto amor y por permitirme darle todo el amor que fui capaz de dar. Darle gracias por haber luchado conmigo, por haberse entregado, por querer vivir conmigo. Sé que va a leer esto, y quizá, como a me ocurre en éste momento, derrame una lágrima. Me queda decirle que no me arrepiento en absoluto de lo vivido a su lado y que su amor ha sido la mayor bendición que he recibido después de la vida. Y que es la mujer más maravillosa que conozco. Y que las puertas de mi casa siempre van a estar abiertas, y que mis brazos siempre van a estar abiertos cuando necesite un abrazo, que mis hombros van a estar allí para que se apoye, que mis oídos van a estar atentos para escucharle. Y que por todo el amor que le tengo deseo que sea feliz, aún si ésa felicidad implica que yo no esté en su vida. Desde mi libertad absoluta elegí decirle un día que estaba sintiendo algo distinto por ella; y desde ésa libertad elegí hacerme a un lado para dejarla seguir su camino y yo seguir el mío. Sé que ahora eso es lo mejor para ambos, Dios sabrá hacérnoslo saber si eso cambia.
Bien, creo que después de eso sólo me resta agradecerles a todas y todos Uds. que han estado conmigo en esto. A Gerardo y a Mario por dedicar tanto tiempo para escucharme y por sus esfuerzos en aconsejarme, a Aniuxa, Edith, Ixquic, Ligia, Beka y Marielos O. por sus comentarios que cayeron justo en horas de vuelo bajo. A Guidos, Manuel, Manolo, Saúl, Vero R., Curbelo, Uli, Marielos B. y Juan Diego por la escucha y por estar pendientes de mi. Gracias infinitas por su apoyo y por aguantar éstos posts donde me he desgarrado. Poco a poco iré recuperando la chispa adecuada. La tranquilidad que reina en mí pese a la natural tristeza es muy grande. Sé que todo va mejorando. Paso a paso, poco a poco va apareciendo la luz. La hora más oscura es justo antes de que salga el sol.
Quizá ahora más que nunca tiene tanto sentido la frase que puse al final del blog: Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio. Debería añadir, he sido amado. Y eso es maravilloso. Confieso que he vivido. Y que quiero seguir viviendo con ésta certeza de ser lo mejor que puedo ser ahora mismo. – qué guestáltico me he vuelto –
Sólo resta decir buenas noches. Y transcribir estos versos de Whitman. Forman parte del poema “Song of the Open Road”.
¡Allons! Hacia aquello que no tiene fin como no tuvo principio,
Sobrellevar mucho, vagando de día, descansando de noche,
Fundir todo en el trayecto hacia el que se tiende y los días y las noches hacia los que se tiende
Fundir todo de nuevo para emprender viajes superiores,
Para no ver nada en ninguna parte sino aquello que podamos alcanzar y no dejar atrás
No concebir tiempo alguno, por distante que fuera, sino aquel que podamos alcanzar y dejar atrás
No buscar acá y allá caminos sino aquel que se extiende y te espera por el tiempo necesario, el que se extiende y te espera,
No ver a ningún ser, de Dios o de quien fuera, sin ir hacia él,
No ver ninguna posesión que no puedas poseer y gozar enteramente sin trabajarla ni comprarla, abstrayendo la fiesta pero no abstrayendo una partícula de ella,
Tomar lo mejor de la granja del granjero y de la elegante casa del rico y de las castas delicias del matrimonio dichoso y coger los frutos de los huertos y las flores de los jardines,
Tomar para tu provecho lo que contengan las compactas ciudades por las que cruzas,
Llevar edificios y calles contigo más tarde, vayas donde vayas,
Recoger de los cerebros de los hombres, sus mentes a medida que las encuentras,
Recoger el amor de sus corazones, llevar por el camino a tus amantes junto a ti, aunque luego los dejes atrás,
Conocer al propio universo como si fuese un camino, o varios caminos, o caminos para almas viajeras.
(Las negritas son mías. El poema completo en su versión original lo encuentran aquí)
Buen día sol.
Bien, como pueden ver en posts anteriores, he estado bastante gris por algo que ocurrió con Vero hace unas semanas. Sentía mucha incertidumbre (algo que me mata), tristeza, angustia, miedo, y casi nada de esperanza. Es bastante común en mí prepararme para lo peor y ante situaciones difíciles, mis pensamientos se dirigen a imaginar el peor de los casos posibles. Algo que no es muy positivo, pero que manejo mucho mejor ahora que hace algunos años. Es simplemente una de tantas maneras de afrontar la incertidumbre, es mi manera de manejar algunas cosas. Generalmente eso se acompaña de pensar en soluciones. Por lo general siempre estoy pensando en soluciones para los problemas; siendo concreto, soy un imaginador de posibilidades y soluciones.
Pues ayer pasó lo siguiente: hablé con Vero, luego de más de dos semanas sin hablarnos. Fue una charla definitoria, para la cual me había estado preparando mentalmente, pero para la que nunca habría de estar suficientemente listo. Y es que se me arremolinaban dos años de un noviazgo maravilloso, vivido a plenitud, y una amistad de cinco años en la que se convirtió en mi mejor amiga. Debo decir que fue a ella a la primera mujer a quien me mostré como soy, tratando de quitarme las máscaras que use durante mucho tiempo y la persona a la que más he amado. Y aún amo.
Ayer hablamos, creo que llegamos con la certeza de que nuestro noviazgo no podía seguir, creo que ambos caímos en cuenta que seguir habría implicado dejar de ser nosotros mismos. Y yo no puedo exigirle a nadie y menos a ella que deje de ser ella misma, y yo no puedo dejar de ser yo. Somos irrenunciables. No terminamos porque hubiera un gran problema entre nosotros, porque hubiera una pelea, un engaño o una gran mentira. Decidimos que lo mejor para ambos era dejar de ser novios.
Pero no renunciamos a nuestra amistad, a ése cariño entrañable que nos tenemos por habernos vuelto un punto de apoyo el uno para el otro. Lo de ayer fue un paso horriblemente difícil, pues ambos teníamos planes para un futuro juntos, nos era fácil soñar, nos estábamos preparando para un futuro, estábamos construyendo las bases de un matrimonio. Pues así concebimos ambos el noviazgo. Mas tengo la certeza de que nuestra amistad va a continuar, que vamos a trascender esto y que seguiremos siendo amigos durante toda la vida.
Lo que más me preocupaba antes de ayer era precisamente eso, perder su amistad, una amistad de ésas que dan sentido a una vida. Pero gracias a Dios eso perdura y eso me hace feliz. No pienso en un “intentémoslo de nuevo”, la amistad no es una excusa para ello, nuestra amistad siempre trascendió del noviazgo. Sé que no va a ser igual, creo que puede ser mejor si ambos actuamos en virtud de ésa creencia.
Quizá sólo me queda por agradecerle públicamente a ella por éstos dos años, un mes y doce días en los que nos compartimos para ser uno. Darle gracias por haberme dado tanto amor y por permitirme darle todo el amor que fui capaz de dar. Darle gracias por haber luchado conmigo, por haberse entregado, por querer vivir conmigo. Sé que va a leer esto, y quizá, como a me ocurre en éste momento, derrame una lágrima. Me queda decirle que no me arrepiento en absoluto de lo vivido a su lado y que su amor ha sido la mayor bendición que he recibido después de la vida. Y que es la mujer más maravillosa que conozco. Y que las puertas de mi casa siempre van a estar abiertas, y que mis brazos siempre van a estar abiertos cuando necesite un abrazo, que mis hombros van a estar allí para que se apoye, que mis oídos van a estar atentos para escucharle. Y que por todo el amor que le tengo deseo que sea feliz, aún si ésa felicidad implica que yo no esté en su vida. Desde mi libertad absoluta elegí decirle un día que estaba sintiendo algo distinto por ella; y desde ésa libertad elegí hacerme a un lado para dejarla seguir su camino y yo seguir el mío. Sé que ahora eso es lo mejor para ambos, Dios sabrá hacérnoslo saber si eso cambia.
Bien, creo que después de eso sólo me resta agradecerles a todas y todos Uds. que han estado conmigo en esto. A Gerardo y a Mario por dedicar tanto tiempo para escucharme y por sus esfuerzos en aconsejarme, a Aniuxa, Edith, Ixquic, Ligia, Beka y Marielos O. por sus comentarios que cayeron justo en horas de vuelo bajo. A Guidos, Manuel, Manolo, Saúl, Vero R., Curbelo, Uli, Marielos B. y Juan Diego por la escucha y por estar pendientes de mi. Gracias infinitas por su apoyo y por aguantar éstos posts donde me he desgarrado. Poco a poco iré recuperando la chispa adecuada. La tranquilidad que reina en mí pese a la natural tristeza es muy grande. Sé que todo va mejorando. Paso a paso, poco a poco va apareciendo la luz. La hora más oscura es justo antes de que salga el sol.
Quizá ahora más que nunca tiene tanto sentido la frase que puse al final del blog: Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio. Debería añadir, he sido amado. Y eso es maravilloso. Confieso que he vivido. Y que quiero seguir viviendo con ésta certeza de ser lo mejor que puedo ser ahora mismo. – qué guestáltico me he vuelto –
Sólo resta decir buenas noches. Y transcribir estos versos de Whitman. Forman parte del poema “Song of the Open Road”.
13
¡Allons! Hacia aquello que no tiene fin como no tuvo principio,
Sobrellevar mucho, vagando de día, descansando de noche,
Fundir todo en el trayecto hacia el que se tiende y los días y las noches hacia los que se tiende
Fundir todo de nuevo para emprender viajes superiores,
Para no ver nada en ninguna parte sino aquello que podamos alcanzar y no dejar atrás
No concebir tiempo alguno, por distante que fuera, sino aquel que podamos alcanzar y dejar atrás
No buscar acá y allá caminos sino aquel que se extiende y te espera por el tiempo necesario, el que se extiende y te espera,
No ver a ningún ser, de Dios o de quien fuera, sin ir hacia él,
No ver ninguna posesión que no puedas poseer y gozar enteramente sin trabajarla ni comprarla, abstrayendo la fiesta pero no abstrayendo una partícula de ella,
Tomar lo mejor de la granja del granjero y de la elegante casa del rico y de las castas delicias del matrimonio dichoso y coger los frutos de los huertos y las flores de los jardines,
Tomar para tu provecho lo que contengan las compactas ciudades por las que cruzas,
Llevar edificios y calles contigo más tarde, vayas donde vayas,
Recoger de los cerebros de los hombres, sus mentes a medida que las encuentras,
Recoger el amor de sus corazones, llevar por el camino a tus amantes junto a ti, aunque luego los dejes atrás,
Conocer al propio universo como si fuese un camino, o varios caminos, o caminos para almas viajeras.
(Las negritas son mías. El poema completo en su versión original lo encuentran aquí)
Buen día sol.
lunes, 7 de agosto de 2006
De las vacaciones, recuerdos, amor propio y tormentas.
Bien, no tenía pensado escribir éste post. Pero necesito despejar la mente un rato. Mañana martes me espera un día especial y potencialmente difícil. Luego les cuento como me va.
Como les adelanté, desde el martes hasta el viernes de la semana pasada nos fuimos con mi familia y un par de invitados que son como de la familia: Elba, a quien le debo la vida y de quien prometo contar algo un día de éstos; y Mario, que es como un hermano para mí y un hijo postizo y jodión para mi mamá.
Debo decir que fuimos a un pequeño paraíso dentro de nuestras fronteras. Dadas las temperaturas extremas que vivimos en ésta época, buscamos al norte del país y no al sur, es decir, montaña y no playa. Aunque mi papá y yo teníamos ganas de ir a pescar, valió más el descanso en un lugar paradisíaco a 2,300 y la madre de metros sobre el nivel del mar, con una temperatura que osciló entre los 10ºC y los 21ºC. El lugar se llama "La Montaña" y se los recomiendo muchísimo para un fin de semana tranquilo, en medio de bosques de pino y ciprés, una vista espectacular, aire puro, buena comida, etc.
Como les refería en mi post "Me voy" iba un poco a buscarme a mí mismo. A darme un espacio para pensar las cosas y ponerlas en perspectiva desde la distancia. Bueno, la distancia física no es equivalente a la distancia de los recuerdos, los cuales viven pegados a uno como callos, y como tales pueden ser bien incómodos o bien una ayuda cuando el camino es largo. Viví de cerca con los recuerdos, con las canciones que inevitablemente me recordaron a ella, con momentos concretos del día en que la pensaba con más intensidad. Y pasó algo delicioso, nuevamente pude llorar por nuestra casi segura separación (debo señalar que casi no lloro, pero ésta vez me lo he permitido, es mi derecho y fue delicioso), y pude además desconectarme durante largos tramos de los recuerdos y las vueltas que doy a todo con mi raciocinio.
Ésta ha sido quizá la vacación en que más he disfrutado mi música, mi soledad y mis lecturas.
Terminé de leer "Ensayo sobre la lucidéz" de Saramago; leí completa una antología de Juan Rulfo (que desperdicio no haberle leído antes, pero a todo chompipe le llega su año nuevo), completé la lectura de los libros de Girondo. Y me pasó algo irónico, leí un libro de autoayuda, y me ayudó. El libro se llama El Caballero de la armadura oxidada, y es de un gringo que se llama Robert Fisher; un profesor de la Complutense lo ha ocupado en talleres vivenciales de psicoterapia, y ha escrito un libro sobre las enseñanzas del otro; todo un rollo. El punto es que el libro me cayó al pelo, yo en horas bajas y viene éste librito y me ayuda a enfocarme en algo que ya venía pensando desde antes de irme. Reencontrarme conmigo mismo.
He de aclarar que soy un amable lector a quien le dan roña libros tipo Quien se ha robado mi queso, Los hábitos de la gente altamente efectiva, Superación 1 y 2, etc. Es decir pues, que no le voy a Paulo Coelho, quien es un gran vendedor de libros, ni a Og Mandino y etcétera. Por eso es irónico que un libro así me haya ayudado. Pero Dios tiene sus caminos medio torcidos, y así cayó el zapote. El dichoso libro me ayudó a recordar algunas lecciones que aprendí leyendo cosas de psicoterapia y a través de mi propio proceso de terapia. Por cierto, por si no sabían, un psicólogo que se precie de serlo debería haber pasado por su propio proceso de psicoterapia, sobre todo si, como yo, se quiere dedicar a la práctica clínica. Bien, las enseñanzas no distan mucho de lo que Uds me han recordado, lo cual agradezco infinitamente; es solo que detrás de las cortinas del dolor y la angustia cuesta ver para adentro. Al menos a mi me ha costado.
Hubo un cambio allá en la montaña. El 3 de agosto, por la noche, me encontraba abatido por algo que hablé con Gerardo la noche anterior (Gracias mister, por tu apoyo. Sos grande viejo. Te quiero un vergo), necesitaba desahogarme y fumar un poco, así que me fui a estar solo a unas mesas. Era tarde y el lugar estaba solo; se habían disipado las nubes, y la luna daba unos tonos naranja tras las pocas nubes que quedaron. Había llevado el reproductor de mp3, un cuaderno viejo y un lapicero, y decidí reseñar lo que sentía. Iba por frases, sacando poco, escribí que no había canción que describiera cómo me sentía en ése momento. A continuación hubo un espacio largo de tiempo, recordé mi última sesión de terapia, las conclusiones a las que había llegado. Recordé aquellas frases de Perls...
Recordé también algo que había leído hace tiempo, de Rogers, de cómo me había tocado y cómo decidí hacerlo parte de mi vida. Recordé que yo elijo. Recordé que estoy conmigo mismo en ésto, que nadie más que yo puede elegir vivir y seguir adelante y actuar en consecuencia de ello. Y recordé, que Dios está conmigo.
Me escribí una carta de amor. La primera de mi vida. Escribí un largo rato, con fuerza y determinación en cada trazo, con mayúsculas y signos de admiración. Fueron muchas cosas las que me dije, fue un fuerte abrazo que me dí, ricas y tibias lágrimas rodaron por mi rostro, me perdoné por cosas de muchos años, elegí vivir en coherencia conmigo mismo y acá estoy. Sé que lo que estoy pasando es duro, lo siento y lo vivo con una intensidad increíble. Me estoy experimentando a mi mismo, estoy viviendo mi dolor y me estoy agarrando de mí y de Dios. Y Dios me pone gente linda, que me comenta en el blog, que me escucha por el teléfono, que le lee en el mesenger, que sale conmigo o se acuerda de mi.
Me doy cuenta de muchas cosas, principalmente que me estoy preocupando mucho por lo que vendrá, por lo que ocurrirá cuando hablemos. A ratos me estoy olvidando de vivir según algo que creo:
Ya se me hizo noche. Estaba subiendo unas fotos al flickr. Ha comenzado a llover de nuevo. Ahora en la tarde llovió tanto, me costó tanto avanzar en medio de la tormenta. Pero iba feliz y cantando, porque me gusta estar afuera cuando llueve fuerte. No logré hacer lo que me gusta, que es salir a mojarme, girar bajo la lluvia y sentirme uno con la tormenta, que se lleva toda la basura. Pero disfruté mojarme un poquito, abri un poco la ventana de Cuckol y me recordé cuando venía del colegio y comenzaba a llover fuerte, me venía despacio a media calle, disfrutando el agua que corría.
Viendo atrás en éstas líneas me doy cuenta que está medio desestructurado mi post. Da igual, de todos modos no soy amante ferviente de las estructuras rígidas.
Gur bay cipotes y cipotas. Que Dios les bendiga. Casi seguro que les escribo mañana.
Como les adelanté, desde el martes hasta el viernes de la semana pasada nos fuimos con mi familia y un par de invitados que son como de la familia: Elba, a quien le debo la vida y de quien prometo contar algo un día de éstos; y Mario, que es como un hermano para mí y un hijo postizo y jodión para mi mamá.
Debo decir que fuimos a un pequeño paraíso dentro de nuestras fronteras. Dadas las temperaturas extremas que vivimos en ésta época, buscamos al norte del país y no al sur, es decir, montaña y no playa. Aunque mi papá y yo teníamos ganas de ir a pescar, valió más el descanso en un lugar paradisíaco a 2,300 y la madre de metros sobre el nivel del mar, con una temperatura que osciló entre los 10ºC y los 21ºC. El lugar se llama "La Montaña" y se los recomiendo muchísimo para un fin de semana tranquilo, en medio de bosques de pino y ciprés, una vista espectacular, aire puro, buena comida, etc.Como les refería en mi post "Me voy" iba un poco a buscarme a mí mismo. A darme un espacio para pensar las cosas y ponerlas en perspectiva desde la distancia. Bueno, la distancia física no es equivalente a la distancia de los recuerdos, los cuales viven pegados a uno como callos, y como tales pueden ser bien incómodos o bien una ayuda cuando el camino es largo. Viví de cerca con los recuerdos, con las canciones que inevitablemente me recordaron a ella, con momentos concretos del día en que la pensaba con más intensidad. Y pasó algo delicioso, nuevamente pude llorar por nuestra casi segura separación (debo señalar que casi no lloro, pero ésta vez me lo he permitido, es mi derecho y fue delicioso), y pude además desconectarme durante largos tramos de los recuerdos y las vueltas que doy a todo con mi raciocinio.
Ésta ha sido quizá la vacación en que más he disfrutado mi música, mi soledad y mis lecturas.
Terminé de leer "Ensayo sobre la lucidéz" de Saramago; leí completa una antología de Juan Rulfo (que desperdicio no haberle leído antes, pero a todo chompipe le llega su año nuevo), completé la lectura de los libros de Girondo. Y me pasó algo irónico, leí un libro de autoayuda, y me ayudó. El libro se llama El Caballero de la armadura oxidada, y es de un gringo que se llama Robert Fisher; un profesor de la Complutense lo ha ocupado en talleres vivenciales de psicoterapia, y ha escrito un libro sobre las enseñanzas del otro; todo un rollo. El punto es que el libro me cayó al pelo, yo en horas bajas y viene éste librito y me ayuda a enfocarme en algo que ya venía pensando desde antes de irme. Reencontrarme conmigo mismo.He de aclarar que soy un amable lector a quien le dan roña libros tipo Quien se ha robado mi queso, Los hábitos de la gente altamente efectiva, Superación 1 y 2, etc. Es decir pues, que no le voy a Paulo Coelho, quien es un gran vendedor de libros, ni a Og Mandino y etcétera. Por eso es irónico que un libro así me haya ayudado. Pero Dios tiene sus caminos medio torcidos, y así cayó el zapote. El dichoso libro me ayudó a recordar algunas lecciones que aprendí leyendo cosas de psicoterapia y a través de mi propio proceso de terapia. Por cierto, por si no sabían, un psicólogo que se precie de serlo debería haber pasado por su propio proceso de psicoterapia, sobre todo si, como yo, se quiere dedicar a la práctica clínica. Bien, las enseñanzas no distan mucho de lo que Uds me han recordado, lo cual agradezco infinitamente; es solo que detrás de las cortinas del dolor y la angustia cuesta ver para adentro. Al menos a mi me ha costado.
Hubo un cambio allá en la montaña. El 3 de agosto, por la noche, me encontraba abatido por algo que hablé con Gerardo la noche anterior (Gracias mister, por tu apoyo. Sos grande viejo. Te quiero un vergo), necesitaba desahogarme y fumar un poco, así que me fui a estar solo a unas mesas. Era tarde y el lugar estaba solo; se habían disipado las nubes, y la luna daba unos tonos naranja tras las pocas nubes que quedaron. Había llevado el reproductor de mp3, un cuaderno viejo y un lapicero, y decidí reseñar lo que sentía. Iba por frases, sacando poco, escribí que no había canción que describiera cómo me sentía en ése momento. A continuación hubo un espacio largo de tiempo, recordé mi última sesión de terapia, las conclusiones a las que había llegado. Recordé aquellas frases de Perls...
Yo hago lo mío y tu haces lo tuyo. No estoy en este mundo para satisfacer tus expectativas. Y tu no estás en este mundo para satisfacer las mías.
Tu eres tú y yo soy yo. Si por alguna casualidad nos encontramos es hermoso.
Si no, no hay nada que hacer.
Tu eres tú y yo soy yo. Si por alguna casualidad nos encontramos es hermoso.
Si no, no hay nada que hacer.
Recordé también algo que había leído hace tiempo, de Rogers, de cómo me había tocado y cómo decidí hacerlo parte de mi vida. Recordé que yo elijo. Recordé que estoy conmigo mismo en ésto, que nadie más que yo puede elegir vivir y seguir adelante y actuar en consecuencia de ello. Y recordé, que Dios está conmigo.
Me escribí una carta de amor. La primera de mi vida. Escribí un largo rato, con fuerza y determinación en cada trazo, con mayúsculas y signos de admiración. Fueron muchas cosas las que me dije, fue un fuerte abrazo que me dí, ricas y tibias lágrimas rodaron por mi rostro, me perdoné por cosas de muchos años, elegí vivir en coherencia conmigo mismo y acá estoy. Sé que lo que estoy pasando es duro, lo siento y lo vivo con una intensidad increíble. Me estoy experimentando a mi mismo, estoy viviendo mi dolor y me estoy agarrando de mí y de Dios. Y Dios me pone gente linda, que me comenta en el blog, que me escucha por el teléfono, que le lee en el mesenger, que sale conmigo o se acuerda de mi.Me doy cuenta de muchas cosas, principalmente que me estoy preocupando mucho por lo que vendrá, por lo que ocurrirá cuando hablemos. A ratos me estoy olvidando de vivir según algo que creo:
El ayer ya se fue y el mañana está por verse.
Pero vuelvo a acordarme, o me lo recuerdan. Y me acuerdo también de que todo ésto no es en vano, y que estoy creciendo como persona. Y me siento provilegiado por estar viviendo. Y por ser yo. Y por tenerles a Uds. Y pese la tristeza que siento, me siento feliz. Porque como dijo Silvio: "Que es tremendo estar vivo".Ya se me hizo noche. Estaba subiendo unas fotos al flickr. Ha comenzado a llover de nuevo. Ahora en la tarde llovió tanto, me costó tanto avanzar en medio de la tormenta. Pero iba feliz y cantando, porque me gusta estar afuera cuando llueve fuerte. No logré hacer lo que me gusta, que es salir a mojarme, girar bajo la lluvia y sentirme uno con la tormenta, que se lleva toda la basura. Pero disfruté mojarme un poquito, abri un poco la ventana de Cuckol y me recordé cuando venía del colegio y comenzaba a llover fuerte, me venía despacio a media calle, disfrutando el agua que corría.
Viendo atrás en éstas líneas me doy cuenta que está medio desestructurado mi post. Da igual, de todos modos no soy amante ferviente de las estructuras rígidas.
Gur bay cipotes y cipotas. Que Dios les bendiga. Casi seguro que les escribo mañana.
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Hace días, viendo Criminal Minds con mi hermana, me quedó revoloteando en la mente parte de la frase final del episodio que vi. Gracias a San Google encontré el nombre del episodio y también la dichosa frase: